Título: LA Vuelta al Mundo en 80 Días, o Cómo Arruinar Una Vida Perfecta.
Author: MAINE
Fandom: Harry Potter
Pairing: Draco/Ron
Rating: R
Disclaimer: No me importaría poseer a uno o dos de ellos, pero son todos propiedad de la encantadora Rowling, yo sólo juego con ellos. Y gracias a frkwerewolf y a Frizzy, sus historias me han hecho pasar un buen rato y, también, me dieron esta idea. Cúlpenlas a ellas.
Capítulo 2
LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON
Calor. Tanto calor.
Le rodeaba.
Dentro y fuera.
Cada célula de su cuerpo ardía, se filtraba por su piel. Empapándole.
Sentía… sentía… tan bueno.
Debería quemar, doler. Ningún cuerpo se diseñaba para almacenar tal cantidad de calor sin acabar por entrar en llamas. Pero él se sentía bien, contenido… como amado.
Era una sensación maravillosa, ser el centro de un amor tal cuya intensidad rivalizaba la del mismo sol.
Era brillante, caliente, pero no consumía.
Al contrario.
Se alimentaba, se nutría a sí mismo de su calor hasta que alcanzaba todos los rincones de su cuerpo y de su misma alma.
Nunca volvería a sentir frío.
Nunca volvería a tener miedo.
Nunca volvería a estar solo.
… Ven … Acércate … Tómame … Acéptame … Complétame …
Brillaba aún más.
… Más cerca … Ven … Más cerca …
Sólo un poco más y la luz lo sumergiría, se podría bañar en esa calidez y ser abrazado a su vez.
… Sí … Un poco más … Acéptame … Acéptanos …
Se sentirá tan bueno tener esos brazos fuertes rodeándole, apretándole contra el cuerpo duro, cálido … ¿¡cuerpo!?.
… Ven … Déjame tocarte …
¿¡Un cuerpo!? ¿De dónde salía? ¿Quién era? ¿Qué quería? ¡Atrás!
… Frío … Sólo … dolor …
El calor desaparecía rápidamente, un frío glaciar iba subiendo desde el suelo, atrapándole, impidiéndole mover, mientras el calor se desvanecía.
… Oscuro … Sólo … Triste …
La luz brillante desaparecía, como extinguiéndose desde el interior, y con ella el calor que hasta hacía solo unos instantes le rodeaba.
Poco a poco, el resplandor que le había cegado, permitiéndole solo sentir, desaparecía y podía vislumbrarse una figura entre la luz.
¿Quién eres? ¿Qué quieres?
… Frío … Pena … Dolor …
¡Espera, no te vayas!
Draco intentó moverse, pero estaba inmovilizado. Mirando hacia abajo observó, horrorizado, como el hielo había atrapado ya sus piernas y se acercaba a su cintura.
Frío, tanto frío. No solo congelaba su cuerpo, también inmovilizaba su alma.
Dentro y fuera.
Cada partícula de su ser congelaba, con un frío tal que daba la certeza de que nunca volvería a sentir calor. Ni en el centro del infierno.
La figura se desvanecía y con ella el último foco de luz y calor. La oscuridad y el frío le envolvían.
Congelaba.
… Miedo … Soledad … Frío …
Draco miraba aterrado como el hielo alcanzaba ya su torso.
Quería moverse, quería sentir calor otra vez. Abrazar esa figura cálida, y volver a sentir ese calor. Pero no sólo el hielo le retenía.
¿Quién eres?
… Duda … Pena …
La luz se apagaba. Y con ella, la figura.
Una figura alta y fuerte,… masculina; definitivamente, masculina.
¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí?
El hielo alcanzaba ya sus hombros y el su aliento salía entrecortado, dolorosamente expulsado por unos pulmones medio congelados.
Ojos azules le miraban tristemente. En sus pupilas podía ver el origen del calor y la luz que hasta unos instantes le envolvían. Chispas de un azul brillante, que parecían reflejar y absorber el calor desprendido del los largos mechones rojos que caían sobre ellos.
Un pelo rojo como el fuego, con la calid… ¡espera un momento!
¿Pelo rojo?
¿Ojos azules?
¡Oh, Merlín! ¿¡Eso son pecas!?
-¡Aaaah! – Draco se despertó sobresaltado.
El sudor empapaba su cuerpo y mojaba las sábanas de sedas, desordenadas sobre su cama. Con el corazón palpitando velozmente miró a su alrededor asustado, como temiendo ver alguien rastro de alguien en su cuarto. Quizás a un pelirrojo de ojos azules.
-¡Oh, Merlín! ¡Dioses! ¡Un sueño! Es sólo un sueño,… un sueño –desplomándose sobre la cama Draco respiraba profundamente, intentando tranquilizarse.
Era sólo un sueño.
No significaba nada. Sólo un sueño.
Nada más.
Con el corazón todavía golpeando locamente, Draco intentó volver a dormirse. A fin de cuentas, los sueños no tenían porque representar nada.
Sólo por sentirse tan real, tan vivo… tan cálido.
¡No! Era un sueño.. ni siquiera un sueño, era una pesadilla. Eso era, una pesadilla.
No significaba nada. Sólo que tenía que dejar de comer chocolate antes de irse a dormir.
(Anoche no comiste chocolate.)
¡Pues, fresas!
(Eh, eh. Tampoco.)
¡Oh, cállate! No estás ayudando, ¿sabes?
(Sí)
Y da igual lo que fuese, sólo era un estúpido y tonto sueño.
(Que llevas teniendo todo el verano.)
Eso no significa nada.
(Claro, por supuesto que no)
…
¿No significa nada, verdad?
(…)
¡Oh, cielos! Significa algo. Estoy muerto.
(Vamos, vamos. No exageres)
¿¡Exagerar!? ¡No exagero!
¿Te imaginas la reacción de padre? Ya puedo ver mi próxima carta:
"Querido padre:
¿Cómo estáis?
Espero que la prisión de Azkaban esté a la altura de sus necesidades.
Aquí en casa mantenemos todo en orden, como debe esperarse de un Malfoy. Madre nos representa con orgullo y le alegrará saber que no ha dejado caer el nombre Malfoy de las listas de sociedad. Por mi parte, preparo el próximo curso con afán y espero con ansia el retorno a Hogwarts para demostrar a mis compañeros que los Malfoy nos mantenemos fuertes.
Sin nada más que decirle y esperando su justificada liberación, me despido.
Su hijo y único heredero:
Draco Malfoy
P.D.: Cada noche tengo sueños en los que una figura masculina me hace sentir cálido y amado. Es uno de los chico Weasley, espero que no te importe. ¡Diviértete!"
(Estamos muertos)
Lo sé.
