Capitulo II – Mirai o goran kudasai*.

-¡Nii-san!*-El grito de Haruna hizo que los dos estrategas bajaran las escaleras apresurados. No era un llamado, era un grito de horror, de miedo, de terror.

Los dos castaños se echaron como alma que se lleva el diablo. Abajo, Haruna miraba horrorizada a la pequeña niña, toda ensangrentada, de ropas rasgadas, tirada en el suelo de la gran mansión Kidou

Tanto Yuuto como Akio corrieron a auxiliar a la niña que se encontraba tendida en el piso, el oji verde la tomo en brazos y la recostó en el sofá más próximo, corriendo y agitados, comenzaron a intentar desinfectar sus heridas. Mientras que el padre de Yuuto llamaba a un medico.

No supieron cuanto tiempo tardo el medico, pero les dio un informe detallado del estado de la joven niña, Yuuto y Akio se miraban preocupados y consternados. Era la misma niña que habían visto en sueño. Pero… ¿porque estaba ella allí? ¿Qué significaba todo eso?

Pasaban las horas, después de que el medico había revisado a la pequeña, Les informo que tenia heridas de objetos filosos, como navajas o cuchillos, también había marcas de forcejeo y la chica estaba anémica (mal alimentada) También, les dijo una horrorosa verdad

-Esta pequeña, al parecer estuvo en cautiverio, muestra signos de haber forcejeado un buen tiempo, incluso, las marcas en sus muñecas muestras que estuvo amarrada o incluso encadenada, No se como hallan encontrado a esta niña, pero apenas despierte y si recuerda lo que le ha sucedido, por favor, notifiquen a la policía de inmediato. Es probable, que también hallan intentado abusar de ella- Esas palabras no dejaban de perforar las mentes de Akio y Yuuto, quienes se miraban consternados y preocupados, habían puesto a la pequeña en la habitación contigua a la que Yuuto habitaba. Ahora, Haruna, Yuuto y Akio estaban en la habitación, según el doctor, ella no despertaría hasta los próximos días, pero tanto Yuuto como Akio tenían un presentimiento, y sabían que ella despertaría

Ciudad Inazuma – Año 2030.

La imagen de la ciudad Inazuma no era para nada buena, estaba casi toda destruida. Demasiados árboles, surcando por todas partes. En lo mas alto de una de las torresUna joven de cabello plateado oscuro y ojos color olivo, vestia unos shorts cortos dejando ver sus piernas y una camiseta que dejaba ver su vientre. Ambas de color negro. Llevaba unas botas de color negro y una bufanda color negra que cubría su boca. En su cintura traía un cinturón y a ambos lados armas de fuego. Sobre sus ropas traía unas capas negras con capucha

-Ella ya no esta en este tiempo, la fisura se a abierto- Una voz suave solio de su boca, alzo sus manos dejando ver sus uñas pintadas de negro y la llevo hasta su oreja, aun cubierta por su capucha, presionando el auricular contra su oreja

-Regresa aquí, entonces, Persephone-Hablo una voz ronca y autoritaria-Hay que buscar que tiempo fue a parar-Hablo. La joven bufo.

-¿La regañaras?- Consulto la joven con voz monótona- ¿Apolo*? – Llamo

-No.-Hablo cortante- Es perfecto, me alegra que halla escapado- Dijo soltando un suspiro, una suave sonrisa surco por los finos labios de la joven

-Voy par allá-informo, Y corto la comunicación.-Tu papi no te dijo que es de mala educación espiar a la gente. Sensui-Pregunto en tono irónico, Un rugido feroz se escucho detrás de ellaOh! Es cierto… Lo mate ayer –De entre su capa saco dos armas y se arrojo al vacío, algo que parecía una bestia repugnante, Disparo certeramente tres veces, dio dos vueltas en el aire y callo de rodillas al suelo. Se paro, se coloco unas gafas negras y comenzó a caminar, momentos después, la gran vestia callo de espaldas a ella.

-¿Siempre haces estos teatros?-Una voz masculina se escucho delante de ella, A difencia de la joven, Este vestia una capa blanca, mas no dejaba ver su rostro ni ropas.

-No, No en realidad- La susodicha guardo sus armas-Larguémonos de aquí, antes de que mas de estas vestías empiecen a llegar-El joven muchacho cubierto bajo aquella capa blanca sonrío con ligereza y tomo la mano de la muchacha-¿Qué haces?-Pregunto mirando la unión de manos

-Irnos. Mi pequeña Persephone*-Jalo de la unión de manos y la abrazo por la cintura, sin dejarle escapatoria. Un par de alas blancas de pluma se extendieron en la espalda del joven y se hecho a volar lejos.

-Estas de mente Caballero De la oscuridad -Dijo ella con burla, y el soltó una carcajada

-Me lo han dicho a menudo-Dijo con diversión-¿Y a que ha venido eso de ''Caballero de la oscuridad?'' –Concluyo con diversión

-Oh, pues es muy sencillo.-Dijo ella-Hades es el Dios del inframundo. Y tu eres, Hades ¿nee?

-Tus cambios de humor me dan dolor de cabeza-Le reprocho el, ella se aferro a las blancas telas de ropa, Blanco y negro. Luz y oscuridad, bondad y maldad, eso eran ambos un ángel y un demonio. Y aun así, eran compañeros y ahora, tenían una misión en común, encontrar a esa chiquilla

-¿Crees que este bien?-Soltó de pronto ella. Y el sin quitar la vista del frente le hablo

-Es fuerte. –Le aseguro- Ha tenido buenos maestros, entre ellos tu, Persephone. Si ha sobrevivido a ti, dudo que un viaje entre dimensiones le mate-Dijo esto ultimo con burla, ella le golpeo el pecho con ligereza- estamos llegando, sujétate preciosa-Anuncio y sin mas, aterrizo. Un subterráneos protegido por una especie de barrera mágica era custodiado por varios enmascarados, que apenas vieron los mantos de tela en los cielos, sacaron sus armas y apuntaron a los ''infiltrados''

-Bajad vuestras armas-Ordeno el joven de ropas blancas- Somos Hades y Persephone, caballeros de la guardia de el capitán Apolo, Dejadnos pasar—Ordeno con voz autoritaria

-No les concederemos la entrada sin un pase-Hablo uno de ellos

-¿Enserio?-Se burlo la chica-Pues sois simplemente parte del elemento de guardia –ella ensancho los ojos con ligereza y se bajo la capucha-Mocosos infames, salid de mi camino y tendré piedad de vosotros solo por ser nuestros compañeros, Yo Persephone, Líder del escuadrón de medicina os ordeno que os apartéis inmediatamente y nos permitan el paso. –El muchacho apodado Hades reía bajamente divertido, esos mocosos se orinarían encima si vieran realmente enfadada a su Persephone, realmente le era divertido, Pero… no era momento de amedentrar guardias, si no de encontrar a la niña perdida.

-Persephone, querida-Hablo el con la voz quedarte- Será mejor que marchemos a ver al capitán, no sea que se nos escape la pequeña-Hablo calmadamente, pero aun asi, no era necesario que su compañera se manchara las manos de sangre. Ambos entraron a la guardia, En silencio.

Ciudad Inazuma Año 2012. Mansión Kidou

Aun estaban allí, en la habitación en la cual habían resguardado a la pequeña castaña. Akio se paseaba como león enjaulado por la habitación, Yuuto, quien tenía la vista perdida en algún punto de la habitación y Haruna, quien cambiaba los paños húmedos de la cabeza de la chica. Esta misma, comenzó a quejarse, estaba despertando. La joven comenzó a abrir sus ojos color verde esmeralda, registro con su mirada el sitio donde se encontraba. Era su casa, por alguna razón se encontraba en su casa, no recordaba nada después de haber huido de aquel lugar siniestro que la atormentaba en pesadillas, pestaño acostumbrándose a la luz de foco que sobre su cabeza y miro a su lado.

-¿Tía?-Consulto, No estaba muy segura de que fuera realmente ella, pues era mas joven que la ultima vez que la había visto- ¿Tía Haruna?-Volvió a consultar. Haruna la miro al percatarse de que la jovencita la había llamado. Pero ¿Por qué tía? -¿Es usted? ¿Dónde están mis Padres? –Hablaba a Haruna con tal familiaridad que a Haruna de extraño.

-Esto…-La vos de Haruna sonaba algo acongojada

-Descuida, Estas a salvo aquí-La voz de Yuuto llego a los oídos de la oji-verde. Esta se incorporo lentamente y miro a la pareja de castaños, Akio estaba demasiado serio y Yuuto se habia sacado las gafas y miraba a la joven con sus penetrantes ojos rojos.

-Así que… es cierto… he viajado al pasado-Susurro para si la joven

-Yo soy Kidou Yuuto. Ella es mi hermana menor Kidou Haruna y El –dijo señalando a Akio- Es Fudou Akio. –El mencionado se acerco a la cama y se sentó en ella.

-¿Podrías decirnos tu nombre? –consulto extrañamente amable.

-Podría, pero no se si me creerán-Susurro para ella

-Lo aremos, no tienes por que mentirnos ¿verdad? –Le sonrío Haruna. La castaña solamente la miro extrañada y sonrío.

-Mi nombre… es Kidou Aiko-Susurro-Soy la única hija de Kidou Yuuto y Fudou Akio-La cara de los mencionados se asombro levemente y después se miraron entre ellos. Akio con el seño fruncido. –Tengo…14 años y … estoy huyendo –Concluyo.

-¿Huyendo? ¿Por eso en sueños nos pediste ayuda?-La voz de Akio se acongojo levemente sin que Haruna lo notase. La pequeña asintió -¿De que Huyes?

-Estoy huyendo de los aliados de los demonios. De Sakuma Jirou