Prologo
Déjenme contarles una historia, esta sucedió hace mucho tiempo pero antes de comenzarla debo decirles algo...
¿Alguna vez se han preguntado como aparecieron las frutas del diablo? ¿O por qué el mar y el agua son la debilidad de los usuarios?
Hace mucho tiempo, cuando aun las grandes y míticas bestias aun vivían, los demonios azolaban la tierra. Hacían destrozos tanto en tierra como en mar inclusive en el cielo, en respuesta el Dios del mar los capturo uno a uno, encerrándolos en las que hoy conocemos como frutas del diablo. Algunos de ellos tomaron la sangre de determinados seres vivientes y obtuvieron su forma, otros simplemente tomaron elementos de la naturaleza y fueron capturados sin embargo hubo uno que le causo mas de un problema.
Cuando el Dios estaba por capturarlo, el demonio logró llegar hasta el centro de la Diosa primigenia de la tierra, aquella quien le da su forma a la tierra, y bebió de su sangre, lo que le dio control sobre los elementos sin embargo con mucho esfuerzo el Dios del mar pudo atraparlo en una fruta; al contemplar que, a pesar de estar sellados, los demonios podían transmitir su poder a todo aquel que comiera de la fruta y apoderarse de su cuerpo, decidió esconderlas para que no causaran daños pero la de aquel demonio fue encomendada a una de las pocas criaturas míticas que aun vivían en ese momento... un dragón.
Aquel ser cuido de la fruta hasta que llego el momento de pasarla a su sucesor. El dragón tenia dos herederos... un macho y una hembra, a pesar de ser el macho el mayor, la hembra fue quien heredo la fruta pasando así a ser la heredera principal sin embargo esta fruta tenia una peculiaridad solo podía heredarse mediante la sangre y solo un verdadero heredero podría usar los poderes del demonio sin sucumbir ante el. Llegado el momento aquella joven dragona se presentó ante el Dios solo que en apariencia humana, ya que los dragones con grandes poderes pueden adquirir forma humana, y como por cosa del destino ambos se enamoraron sin embargo no podían permanecer juntos, cada uno tenia que cumplir con sus obligaciones. El rey en el mar y la dragona prefería la tierra a pesar de que podía vivir sin problemas en el mar, en donde su hermano se había quedado.
Los encuentros entre los amantes no eran pocos pero llego un momento en que la joven dragona desaparecía por largos periodos y cuando el Dios le pregunto por el motivo la joven sonrió de manera cariñosa y le respondió con un "Al fin encontré mi lugar" a lo que ambos sonrieron. Con cada visita ella le contaba sobre sus aventuras y también de sus compañeros sin embargo en sus ultimas visitas vio en ella un cambio. Cuando la dragona le conto lo que sucedía en la superficie, el Dios no pudo mas que reprimir su ira pues tenia prohibido entrometerse en asuntos de humanos; ella le conto como ahora un grupo de humanos quería moldear el mundo a su manera y que las personas, como aquellas con las que viajaba, preferían seguir sus propias reglas eran rechazadas y perseguidas e inclusive ponían un precio a su cabeza.
Ella le explico que debido a la fama que habían ganado, ahora les iba a ser mas difícil verse pues ella no estaba dispuesta a que encontraran ese lugar sagrado; ellos sabían que en algún momento no podrían volverse a ver y cada vez que se veían se amaban como si no hubiera un mañana pero finalmente llego el día en que se tuvieron que separar sin ellos saberlo y el Dios como presintiendo que esa seria la ultima vez que vería a su dragona le susurro en el oído una frase con tanto amor que quedaría grabada en ella a fuego "Siempre estaré esperando por ti". Aquellas palabras estrujaron el corazón de la joven y se entrego a el una vez mas asegurándose de grabar en su memoria cada una de las caricias que ambos se dieron, esa fue la primera vez que e Dios vio caer lagrimas de los ojos de la dragona sin embargo no fueron las ultimas puesto que unos días mas tarde, fue testigo de la captura del hombre al que le había jurado lealtad, su capitán se había entregado.
Lloro de impotencia al saber que no podía hacer nada, por ordenes de el, pero sobre todo porque conocía el destino de su capitán. La tristeza la embargo al ver escapar el ultimo aliento del cuerpo de su capitán y las lagrimas no tardaron en hacer aparición sin embargo poco pudo hacer porque aquellos hombres la empezaron a perseguir, sin siquiera darle tregua para menguar su pena. Sin embargo el destino aun le tenia reservadas algunas sorpresas mas; fue acogida bajo el mando de otro poderoso bucanero de mar que también se gano un espacio en su corazón, alguien a quien también consideraría un padre, y fue hasta en ese momento que se dio cuenta que la ultima noche con su amado Dios había dado frutos, estaba esperando un bebe.
Esa fue la primera vez que lloro amargamente, lloro de felicidad al saber que iba a ser madre pero también lloro de dolor e impotencia por no saber si iba a pasar con ella el tiempo necesario para verla crecer puesto que si bien los dragones pueden vivir siglos y siglos, sí estos ya han encontrado a su pareja legitima y son separados, estos irán muriendo lentamente con el paso del tiempo, podía ser en días, semanas, meses e inclusive años pero entre mas tiempo mas fuerte y dolorosa era la agonía. La dragona sabia que seria imposible volver a ver a su amado y ahora con su bebe no se expondría a aquellos peligros por lo que se prometió a si misma luchar hasta el final, ya que no se encontraba sola.
El tiempo necesario paso y al mundo llego una pequeña dragoncita, llenando de orgullo a su madre quien sabia que desde su reino el Dios también estaba regocijándose de alegría puesto que ese día el mar estaba hermoso sin embargo también sabia que su hija heredaría aquella fruta del diablo y que seria mucho mejor que ella al momento de manejarla. Y con ello el duro destino que conllevaba la mezcla de sus sangres, el destino podía ser muy caprichoso cuando quería sin embargo ni ella podía imaginase lo que le esperaba a su pequeña...
~ 10 años después ~
Dos figuras caminaban lentamente por las montañas con una dirección incierta, una de ellas era grande mientras que la otra era considerablemente mas pequeña.
-Mami, ¿A donde vamos?- una voz aguda e infantil interrumpió la calma del lugar.
-Iremos a visitar a una vieja amiga- respondió la figura mas grande, dejando oír una voz suave y melodiosa.
Sin embargo lo que ninguno se esperaba fuera que los engranajes del destino ya habían comenzado a moverse y que ese quizás no iba a ser solo un encuentro casual.
Ohayo!
Me llamo Lia n.n/ espero que esta pequeña introducción les haya parecido interesante y me acompañen en el desarrollo de esta historia, nos leemos pronto!
Ya ne!
P.D: One Piece pertenece a Eiichiro Oda, yo solo tome prestado sus personajes la trama de la historia es completamente mia.
