hola! Gracias por dejar comentarios, no hay nada que haga más feliz a una escritora y sus personajes (que pedí prestados XD) que los comentarios de los queridos lectores, aquí dejo el segundo cap :)

Capítulo 2

La dimensión desconocida

Chico Bestia y Cyborg se encontraban desorientados, hacía menos de un minuto estaban en la caótica habitación de Raven, destruida por la insistencia de ambos de entretenerse a costa de los objetos personales de la hechicera, ahora, se encontraban en un pasadizo estrecho e iluminado por antorchas ocasionales, a ambos lados había puertas selladas con candados de hierro forjado y el piso húmedo olía a moho y viejo. Las paredes y el piso estaban hechas de piedra, lo cual indicaba que quizás se encontraban dentro de un castillo medieval.

Uno tras el otro avanzaban lentamente y con cautela, no encontraban ninguna salida y no se avecinaba ninguna, su única opción era crear una, sin embargo, no deseaban gastar sus energías, no tenían idea de cuando volverían a comer y ya tenían hambre , además probablemente una de las puertas debía no tener candado.

Cuando Cyborg quiso ver su ubicación, sus controles se apagaron súbitamente, como en un corto circuito, no sabían donde estaban, lo peor de la situación era que la única quien los podía ayudar era Raven y no les servía que se enterara.

-Nos vamos a morir de hambre, ¡mi estómago ruge por tofu! – literalmente, pues los ruidos incesantes de hambre producidos en el interior de Chico Bestia hacían eco al chocar contra las paredes del pasillo.

-¡Mira!- dijo Cyborg señalando una puerta -Esa puerta esta semiabierta, entremos- efectivamente, los dos heroicos y hambrientos chicos se internaron en lo desconocido.

El lugar estaba iluminado, por lo que a sus ojos les costó acostumbrarse después de tanto tiempo en la oscuridad, sin embargo, hubiesen deseado ser ciegos al ver el aterrador interior.

...

Cuando Raven y Starfire hablaron con Robin, la dama oscura se convenció de que Chico Bestia y Cyborg eran idiotas, pues la única explicación que calzaba con la descripción de esa ráfaga destructiva era el libro "El grito asonante", escrito por un monje de Azararth para atrapar un ataque demoníaco con magia. Raven se retiró a su habitación diciéndole a sus restantes amigos la verdad sobre la ráfaga y que ya no existía peligro.

Cuando abrió la puerta su capa se volvió de un intenso rojo, ¡habían destruido su habitación hasta el punto de parecerse a la del chico verde! Respiró profundo un par de veces y su capa regresó a su color original, no quería ir a la cárcel por asesinato, aunque podría escapar e ir a otra dimensión... Entró y vio a los cuervos de Lillith y la serpiente de Noria comiéndose buena parte de su colección de libros antiguos de hechizos. Tomó las sortijas y el broche para encerrar de nuevo a las invocaciones. Cuando volvió su mirada hacia la pared casi le da un ataque, un agujero más grande que su habitación dejaba entrar la luz del sol.

La chica tomó de entre sus pertenencias un péndulo y buscó en el suelo algún cabello verde. Al encontrarlo lo amarró alrededor del péndulo y recitó unas palabras extrañas. El objeto comenzó a brillar y a dirigirla por toda la habitación para terminar debajo de su cama, apuntando directamente a la caja.

-No...-murmuró la joven asustada.

...

Frente a ellos se encontraba Trigón, sentado en su trono, rodeado de sirvientes y muertos, era aterrador, sin embargo era extraño, pues parecía como si al demonio no le interesara en lo más mínimo su presencia, simplemente estaba ahí, sonriendo como estúpido admirando su obra maestra. Vieron a Raven, atada a la muñeca de su padre con una cadena gruesa. Chico Bestia se veía decidido a rescatar a la joven, sin embargo, Cy deseaba escapar de ese lugar... era extraño, porque entre los muertos estaban él y Bestita. El chico metálico volteó su mirada hacia la puerta y se asombró enormemente, solo estaba la puerta. Se podía ver el interior del castillo, pero no la fachada, era una puerta en medio de la nada.

Cyborg arrastró a Chico Bestia al interior del castillo, con muchos problemas, pero era lo más prudente, quizás ese lugar conectaba varias dimensiones y ellos no podían interferir.

-¿Qué te pasa? Viejo, ¡tenía a Rae! – gritaba furioso Chico bestia, pero Cyborg lo calmó y le explicó lo que según él era la situación.

-Así que debemos ser cautelosos y encontrar la puerta hacia nuestra dimensión.

-¿Quieres decir que esa no era mi...-se corrigió al entender cual afirmación saldría de su boca-...nuestra Raven?

-Exacto- dijo el robot siendo conciente de la corrección de su amigo-. Es una Raven, pero no es la nuestra, la nuestra nos va a matar cuando nos encuentre, preocúpate por eso- agregó al ver la cara de Chico Bestia, completamente enfadado.

Continuaron caminando por el estrecho pasillo hasta que encontraron una intersección. Había tres caminos por donde ir, el verde deseaba ir a la izquierda, Cy al frente, por lo cual se dirigieron a la derecha. Inmediatamente encontraron una puerta abierta.

Podían apreciar un hermoso lugar, un bello lago rodeado por árboles otoñales, flores y un precioso atardecer. Era tranquilizador y emocionante, incluso habían niños riendo, un par de pequeños hermanos corriendo. Un niño y una niña jugaban, el niño llevaba un pantalón corto azul y una camisa de manga larga negra y la niña un vestido rojo vino. El cabello de ambos era una mezcla entre púrpura y verde realmente hermosa.

-¡No me alcanzas!- le decía el pequeño a su hermana. Ambos reían mientras se intentaban atrapar el uno al otro, lucían muy contentos y a los chicos les entusiasmaba.

-¡Niños! – esa sin duda era la voz de la hechicera, y ese par de preciosos querubines le contestaron con un "¿sí, ma?".

Antes de que pudieran analizar el significado de esa respuesta una Raven más madura apareció en escena, con un vestido negro y largo, tan elegante como siempre. Chico Bestia estaba embobado viendo a la Rae adulta, Cyborg estaba apesumbrado al ver a la Rae adulta abrazar al par de niños, a sus hijos. Esa no podía ser su dimensión.

Al regresar dentro del castillo Bestia sintió como si lo hubieran arrancado de su lugar feliz. Hacía mucho descubrió su cariño por la joven más allá de la amistad, sin embargo, cuando presenció esa faceta maternal de la hechicera lo supo: la amaba, y deseaba fervientemente que ella fuera la madre de sus hijos (si algún día tenía, necesitaba asentarse algún día y dejar de ser un casanova), ella era la única indicada.

Cyborg veía como Chico Bestia estaba en su mundo, callado, con la mirada perdida y tontamente sonrojado. Él ya sabía de los sentimientos de su amigo por Raven, se la pasaba insinuándole cosas a la hija de Trigon, ella se enfadaba pero no le daba tanta importancia. Era gracioso para él y le daba empujoncitos a su amigo para la declaración a la vez, pero Chico Bestia no agarraba aun valor, probablemente porque Raven no lo trataba de la mejor de las formas, sin embargo, el hecho de que aún no lo hubiera matado significaba algo.

Con esos pensamientos en mente encontraron otra puerta abierta como una hora después; quizás hubieron otras, pero iban tan a la deriva... Sus estómagos rugían y ambos prometían no volver a entra al cuarto de otra persona sin consentimiento previo por escrito, con testigos y con seguro de vida.

El nuevo lugar era delicioso, lleno de dulces, pasteles, helado; como la fábrica de chocolates de Willy Wonka, ¡el pasto de seguro era comestible! Se morían de las ganas de entrar y atorarse con una deliciosa manzana de caramelo, no querían ni siquiera masticar, solo deseaban llenarse de carbohidratos, energía y azúcar.

Ambos se restregaron los ojos, para asegurarse de la veracidad de esa imagen, sería terrible que fuera un sueño. Se miraron el uno al otro con reto, era una carrera; a nadie le interesaba quien ganara, pero así hacían las cosas ellos, como amigos debían demostrarle al otro lo fuertes que eran, ¡eran hombres! Eso era importante para ellos, aunque los llamaran infantiles, inmaduros y todas esas babosadas...

Entraron a la nueva dimensión corriendo como locos, sin embargo, antes de poder tomar algún alimento vieron como otro Chico Bestia de la mitad de la estatura del original aparecía a lo lejos, llevaba un traje muy divertido y colorido, parecía un duende de Irlanda daltónico, saltaba por todos lados alegremente y sus orejas eran más puntiagudas que las del Chico Bestia original. Cyborg no podía parar de reír, ¡era increíble! ¡Un Chico Bestia más enano! Tendría para reírse por todo un mes, ¡así sí era chistoso! Pero, Cyborg cayó de golpe, pues una réplica de él de dimensiones parecidas al duendecillo y ropajes similares se acercaba saltando como bailarín de ballet, detrás de ese un Robin y una Star pequeños se acercaban, ¡era todo tan raro!

- ¿Acaso son los oompa loompas? – dijo Chico Bestia riendo por ver a Cyborg tan afeminado.

-Claro que lo son, y dentro de nada se va a aparecer Raven Wonka- dijo en tono sarcástico el mayor, sin embargo, sí apareció una Raven de tamaño natural con un traje muy similar al del chocolatero. Era perturbador, gracioso, pero muy perturbador.

Del miedo a Cyborg ya se le había olvidado el hambre, pues arrastró a su amigo hasta la puerta del castillo, pero antes de salir pudieron escuchar como con voces ridículas empezaban a cantar una melodía cursi e "improvisada" acerca del traje de Raven.

...

Raven buscaba frenéticamente entre sus cosas el libro... ese libro era la única oportunidad que tenía de sacarlos de ahí en ese día, necesitaba el hechizo, tenía que sacarlos de ahí de una vez por todas.

...

Robin y Starfire terminaron la limpieza y se encontraban esperando a que los vidrios encargados a Ciudad Acero llegaran, dijeron tres horas, pues eran muchos cristales, además la ciudad no era la más cercana pero sus vidrios eran de mejor calidad. Hasta entonces no tenían nada mejor que hacer, pero ellos no se encontraban aburridos, la compañía del otro era sublime y perfecta, hacía cualquier momento más llevadero. Se amaban, pero aún no se habían declarado, Rabin asumía la culpa, pues cada vez que una oportunidad de hablar con Star sobre "eso" se acobardaba y le proponía ir a entrenar. Pero esta vez iba a ser valiente, él nunca había perdido, y ésta no sería la primera vez, tomó determinación y la miró directo a los ojos.

-Star...- y éste era el momento cuando alguno de sus compañeros aparecía y le mataba la inspiración. No obstante, no llegó ninguno y su inspiración murió al imaginárselos llegando - ¿quieres ir a entrenar? observar la decepción en la mirada de la tamaraneana, ella le diría "sí" él lo sabía, sin embargo, la decepción en la mirada de la chica cambió drásticamente por la seguridad y lo besó.

...

Cuando salieron de la "dimensión desconocida" fueron atacados sorpresivamente. Eran cuatro hombres de las dimensiones de Cyborg vestidos con capuchas, como Raven, y máscaras. Eran aterradores, pero lo más alarmante era lo fuertes que eran, pues uno tenía bien sujeto a Chico Bestia por la espalda, impidiendo cualquier intento del Changeling de escapar y los otros tres buscaban la manera de inmovilizar a Cyborg. El titán mayor logró liberar uno de sus brazos para lanzar un rayo sónico hacia el tipo quien sujetaba a su amigo, le dio de lleno en la cara dejando libre por fin a Chico Bestia, quien aprovechó para transformarse en pulpo por unos instantes para lanzar lejos a los tres atacantes de Cyborg.

-Aun no se han levantado, es hora de irnos- dijo Cyborg mientras él y su compañero corrían hacia uno de los múltiples pasillos. Chico Bestia se convirtió en caballo y su amigo subió a su lomo para dirigirlo. En cada intersección encontraban más de esos monigotes, Cyborg se giró para dispararles, pero ambos se estaban quedando sin energía ("hubiéramos comido un poco de esos chocolates", pensó el cibernético). Tenían a unos cien de esos guardias pisándoles los talones, y el verde intentaba ir más rápido, ambos miraban hacia atrás, pero cuando voltearon sus rostros al frente se vieron obligados a parar en seco: Raven estaba ahí mirándolos.

...

PLEASE! dejen comentarios y avísenme si hay algo poco agradable o algo así, me ayudaría mucho! ;) el tercer capítulo ya está terminado, pero aun falta el visto bueno de mi editora XD.