Lexa intento prestar atención a las explicaciones de Pyke pero no se quitaba a la nueva de la cabeza. Se moría de ganas de saber si iba a o no a ser una nueva rival. El timbre al fin sonó.
Costia agarro su mano tirando de ella hacia la puerta, en realidad solían quedarse en clase hablando con sus amigos. A Lexa le extraño pero la siguió sin soltar su mano. Camino detrás de ella hasta el baño antes de que cerrase la puerta Costia ya estaba besándola. Lexa se dejo llevar colocando sus manos en la cintura de Costia que empezaba a meter sus manos por debajo de su camiseta.
Al sentir las manos frías de Costia en su cintura reacciono, se alejo de ella pegando su frente a la de la chica, tomando aire, y agarro sus manos por las muñecas para alejarla un poco de ella.
- Costia..- la miro sin soltar sus manos.
- ¿no quieres? – Costia le mordió el labio y Lexa sonrió.
- Claro que quiero, siempre quiero pero- suspiro al sentir como Costia la besaba por el cuello- no aquí, tenemos que ir a clase.
Costia seguía besando su cuello, mordió su oreja tirando un poco. La estaba intentando calentar estaba claro, pero no podían hacerlo ahí, era una de las reglas que acordaron cuando Costia pidió el cambio de clase para estar juntas. Nada de sexo en el instituto. Lexa no podía arriesgarse a que alguien las pillase y el director llamase a sus padres.
- Costia para- susurro intentando alejar a Costia que estaba haciéndole un chupetón en el cuello en ese momento.
Su chica no paró hasta que termino con lo que estaba haciendo. Se alejo enfadada. Apoyándose en los lavabos, podía notar como los nudillos de Costia se volvían blancos por la fuerza de su agarre. Lexa se aparto un poco de la puerta acercándose a ella. Estaba claro que a Costia le pasaba algo pero Lexa no llegaba a entender esa actitud. No sabía que decirle.
- Vámonos a clase entonces- dijo enfadada saliendo y dando un portazo.
Lexa se quedo parada un momento. ¿Qué había hecho para que se enfadase así? No entendía nada. Salió del baño y camino hasta la clase. La profesora ya estaba en la puerta esperando que todos los alumnos terminasen de entrar. Paso junto al pupitre de la nueva. No pudo evitar sentir su perfume a vainilla. Le gustaba ese perfume, una media sonrisa se dibujo en su rostro hasta llegar a sentarse en su pupitre.
Las clases pasaron como siempre. Lexa intento prestar atención, sus notas no podían bajar o perdería el deporte que tanto amaba. Intento evitar mirar a Costia que seguía enfadada, en los descansos había intentado hablar con ella pero siempre la había esquivado.
La profesora de última hora había faltado, aprovecharían para entrenar esa hora y así no tendrían que volver esta tarde. Los que no estaban en el equipo, podían irse a casa o quedarse en las gradas del gimnasio para ver el entrenamiento.
Lexa y Costia fueron a los vestuarios para cambiarse de ropa, ni siquiera allí Lexa pudo hablar con ella. Seguía enfadada con ella y eso la estaba matando. Cuando entro de nuevo en la pista del gimnasio se dio cuenta de que había bastante gente de su clase en las gradas, sobre todo una cara le llamo la atención. La novata. Estaba rodeada por Finn y Raven, los veía hablar y sonreír. Estaba claro que estarían preguntándole de todo.
Se coloco en su posición y empezó a seguir las indicaciones de Titus para el calentamiento. Después de veinte minutos empezó a explicarles un par de llaves, ordeno colocarse en parejas. Anya como siempre junto a Indra, ella busco a Costia.
Lexa se colocó las protecciones y los guantes. Dio unos pequeños saltos antes de colocarse delante de Costia, si normalmente tenía que concentrarse mucho para evitar que Costia la venciese cuando esta estaba enfadada era aún más difícil.
Costia empezó con un gancho de derecha que Lexa pudo esquivar, estaba golpeándola con toda su rabia podía sentirlo. No devolvía los golpes solo se protegía de ellos.
- ¿Sigues enfadada verdad? – le dijo mientras Costia intentaba asestarle otro golpe.
- Cállate y concéntrate, ni siquiera has podido devolverme los golpes- le dijo en un tono claramente de enfado.
Lexa sonrió al escucharla. Aprovecho la rabia de su oponente para utilizar la llave que Titus le acaba de enseñar, golpeó a Costia aprovechando de lo desprotegida que se quedaba cuando intentaba golpearla. Ese golpe hizo enfadar aún más a Costia que fue a por ella con todo, Lexa la sujeto, la hizo caer al suelo sujetándola.
- Muy bien Lexa, parece que alguien ha entendido perfectamente lo que acabo de explicar- gritó Titus que caminaba cerca mirando como peleaban cada una de las parejas.
Lexa miró a Costia a los ojos, se acerco y le dio un pequeño beso en la nariz. La soltó y la ayudo a levantarse. Costia rechazo la mano que le tendía y se levanto por si misma.
- No te creas que por eso voy a perdonarte- volvió al ataque enseguida.
Volvieron a pelear como antes, centro su atención en evitar que la golpease. Sabía que tenía que dejar que Costia quemase toda su rabia pero no por eso iba a dejar que le hiciese daño, después tendría que contarle porque estaba así.
(Chica nueva- Clarke)
- Raven – dijo mientras señalaba a una pareja de luchadoras- ¿Quiénes son esas dos?
Raven sonrió mirándola y después centrando su vista en esa pareja de luchadoras que la rubia le había señalado.
- Son Lexa y Costia.
- ¿Siempre pelean así de duro?
Raven empezó a reír a carcajadas, Octavia que estaba sentada detrás de ella se dio cuenta y le pregunto que qué pasaba. Raven le dijo entre risas lo que acababa de preguntarle la rubia. Clarke se encogió de hombros sin entender porque eso le había hecho tanta gracia.
- Son pareja Clarke, y creemos que han discutido- le dijo al final Octavia al ver su cara de incredulidad- son la primera y segunda del campeonato. Llevan bastantes años ganando una o la otra.
- ¿Se turnan para ganar?
- No, al contrario. Se toman mucho más enserio ese deporte y esa pelea que cualquier otra cosa.
- ¿Yo podría pelear? – dijo un poco avergonzada.
Raven paro de reírse al escuchar esas palabras y la miro muy seria. Podía sentir su mirada de sorpresa, no solo la suya sino la del grupo con el que estaba.
- Clarke estás loca si quieres..- empezó a decir Raven.
- Yo hacía taekwondo en mi anterior instituto.
Octavia puso su mano en su hombro y negó con la cabeza.
- Clarke, si aceptas un consejo ni se te ocurra.
- Eso no es un juego para ellas – interrumpió Raven- aquí o vas a por todas o te llevas todas las hostias posibles.
- Quiero hacerlo- estaba segura de ella misma.
Tampoco es que fuese la mejor en su anterior instituto pero le había causado mucha curiosidad ver pelear así a esas dos chicas. Estaba decidida. Iba a entrar en ese equipo y cuando se le metía algo en la cabeza no paraba hasta conseguirlo.
Octavia y Raven intentaron hacerla entrar en razón. Agradecía que se preocupasen por ella pero estaba decidida y al final las interrumpió.
- ¿Cómo hago para entrar?
Ambas señalaron a un hombre calvo que paseaba con un chándal negro con el símbolo del instituto dando órdenes. Estaba claro que él era el entrenador del equipo. Se levanto del asiento en las gradas y comenzó a bajar.
- Clarke suerte y se llama Titus- le dijo Raven un poco más alto para que la escuchase y haciéndole un gesto de ok con la mano.
Octavia se limito a mirarla. Estaba claro que ninguna de las dos estaba de acuerdo con aquello. Pero la conocían de apenas unas horas de clase, eran simpáticas pero no la conocían realmente. No entendía esa preocupación por ella. ¿Tan crueles eran esas dos? Bah, no tenía miedo.
Se acerco a Titus contándole que quería entrar en el equipo. Este sonrió al escucharla. Estaba cruzado de brazos delante de ella observándola.
- ¿Estás segura de lo que quieres novata?- le dijo al cabo de un rato.
- Si- dijo lo más tajante que pudo.
- Está bien – señalo una puerta a la derecha- entra ahí y busca un uniforme de tu talla. Te espero en 5 minutos.
- ¿Ahora?- dijo sorprendida.
- ¿Tienes algo mejor que hacer?
Clarke negó con la cabeza y obedeció rápidamente. Al entrar por la puerta que le había señalado se dio cuenta de que estaba en un vestuario. Había una hombre mayor detrás de un mostrador que la observaba.
- ¿Te has perdido rubita?
- No – dudo en que decir a continuación- el entrenador me ha dicho
- ¿Titus?- la interrumpió.
- Si, quiere que me ponga un uniforme para hacer una prueba.
La mujer sonrió sorprendida, la ayudo dándole un pantalón azul oscuro y una camiseta blanca con el logo del instituto y unas letras. La camiseta le iba a quedar bastante ancha. Se fue a cambiarse a una de las cabinas, se quito la ropa y se puso la que acababan de darle. Llevaba razón la camiseta le quedaba enorme dudo si atársela un poco, al final decidió que no. Había olvidado que no traía zapatillas y estaba claro que no iban a tener unas para dejarle. Las que llevaba ahora no eran las adecuadas para pelear pero salió del cubículo con ellas.
Cuando atravesó de nuevo la puerta de vuelta al gimnasio, Titus la esperaba cruzado de brazos cerca del centro del gimnasio. Clarke camino hacia allí. Titus le hizo un gesto para que se quitase las zapatillas.
- ¿Y bien? – dijo Clarke esperando que le diese alguna orden.
- Vas a pelear con nuestra mejor luchadora en estos momentos.- Clarke trago saliva al escuchar a ello. Oh no. Estaba claro que esto empezaba difícil.
- Entendido.
- Lexa ven aquí, las demás fuera del gimnasio- grito refiriéndose a una luchadora morena, las demás salieron de allí obedeciendo inmediatamente.
La vio acercarse con unos pantalones cortos negros con una raya blanca y un sujetador deportivo a juego con el pantalón. Los guantes al contrario del equipo que llevaba eran rojos. Con unos infinitos grabados en negro. Clarke la miro de arriba abajo paseando su vista por cada parte del cuerpo de la morena.
Tenía un cuerpo perfecto, su mirada se fijo en su clavícula y no puedo evitar morderse el labio mientras la observaba. Dios daba ganas de empezar a comérsela a besos allí mismo. Los labios carnosos que tenía. Esos ojos tan verdes.
Clarke céntrate, Respira. Es una chica guapa más.
Si iba a recibir una paliza estaba encantada de que fuese ella la encargada de dársela. Era como dejarse golpear por un ángel caído del cielo. Lo único que le desagradaba de esa chica es su seriedad. Necesitaba verla sonreír pero si así era capaz de hacerla sentir tanto de golpe no quería ver el efecto que podía causar una sonrisa. Estaba colocada enfrente de ella esperando la orden de Titus.
- Lexa intenta no hacerle mucho, te dejo a solas un momento tengo que hacer una llamada- dijo Titus mirando a la chica morena que asintió. Tenía todo el pelo recogido en una coleta alta
- Bueno novata cuando quieras- la miro fijamente levantando una golpearme.
Clarke la miro sorprendida por el tono tan frío que había usado. Esto le dio la fuerza necesaria para centrarse. Se ajusto bien los guantes y sonrió. Imito la postura que Lexa tenía, en verdad Clarke no tenía idea de que le iban a servir tantas años en taewkondo en estos momentos.
- Lista – intento asestar un golpe a Lexa pero la esquivo y le devolvió un golpe directo a sus costillas. Clarke retrocedió con el dolor.
El gesto de Lexa se relajo. Estaba claro que esa chica no iba a ser rival para ella. No tenía nada de lo que preocuparse. Pensaba que con el golpe que acababa de darle, se retiraría.
Pero la sorprendió antes de que pudiese protegerse Clarke lanzo una patada a su cintura que Lexa no pudo evitar. No iba a ser tan fácil.
- ¿Sabes novata?- empezó a decirle mientras intentaba golpearla y la rubia se protegía- Puedes saber cómo es un luchador por la manera en que recibe su primer golpe. Solo hay dos tipos.
Clarke se distrajo con la voz de esa chica, sonaba tan jodidamente sexy que no pudo evitar que la golpease con el puño en el hombro.
- ¿Qué dos tipos?- se limito a decir mientras intentaba atacar.
Cada vez su posición de lucha era más cercana, sus cuerpos cada vez más cerca mientras intentaban golpearse la una a la otra. Cuando Clarke consiguió darle otra patada al fin Lexa se alejo un poco y continúo.
- Cuando te dan tu mente solo tiene dos pensamientos. Retirarte o ir a por todas. ¿Cuál vas a ser tu novata?
Le dijo con un tono demasiado sexy Clarke perdió su posición por la distracción. Recibió un derechazo que la derribo directamente al suelo. Por fin vio la sonrisa de Lexa observándola con satisfacción.
Clarke le hizo una llave desde el suelo que la pillo desprevenido. Sin darse cuenta Clarke estaba encima del cuerpo de Lexa, sujetándola con esa llave. La morena no podía moverse, sentía el cuerpo caliente de la otra pegado al suyo. Se miraron fijamente a los ojos.
- Vaya, vaya, así que has podido tumbar a mi mejor luchadora – grito Titus aplaudiendo desde la puerta del vestuario.
Clarke reaccionó soltando el agarre que sometía a Lexa y se quito de encima. Se ruborizo de golpe. Tendió su mano para que la morena se levantase pero esta la rechazo se levanto y se marcho hacia el vestuario sin decir una sola palabra.
- ¿Entonces? – dijo Clarke mirando a Titus.
- Estas dentro novata.
Lexa entró a la ducha totalmente cabreada, como esa novata había podido derribarla. Era increíble. El agua fría recorrió todo su cuerpo calmando sus músculos. Respiro hondo mientras se enjabonada. La novata era de las que iban a por todo, como ella. Sonrió al recordar el cuerpo de la rubia pegado al suyo.
Parecía que la novata con un poco de entrenamiento podía llegar al pódium junto a ella y Costia. Oh dios. Costia. Se le había olvidado que estaba enfadada. Salió rápido de la ducha, se seco y se vistió. Busco su teléfono en la mochila.
[Lexa]: Creo que tenemos nueva compañera en el equipo.
[Costia]: ¿ni siquiera has podido con ella?
Lexa se sorprendió con esa respuesta. Odiaba cuando Costia se ponía de esa forma. Desde que empezaron a pelear Costia odiaba que alguien intentase arrebatarle el primer puesto. Cada vez que ella conseguía ganarle se tiraba una semana sin hablarle.
[Lexa]: Solo era una prueba…
[Costia]: Ya me encargaré yo de probar a la novata.
Perdón por la tardanza, espero que os gusté os leo ;)
Twitter: eli_gon_23
