Las chicas y yo nos encontrábamos en el aeropuerto junto con Kimiki-sama la madre de Ten-Ten y los señores Hyuga los padres de Hinata que vinieron a despedirnos pero no parecía haber rastro de Tsunade.

Al cabo de una hora dieron el último llamado para el vuelo 26 con rumbo a Nueva York y al parecer ya mi tía no llegaría pero borre este pensamiento al ver a una rubia abriéndose paso entre las personas del aeropuerto y corriendo hacia mí dándome un abrazo.

-Lamento la tardanza hermosa pero tenía que ir a buscar esto- dijo depositando una cajita de terciopelo negro en mi mano.

-No importa Tsunade está bien, pero ¿que es?- dije sonriendo tratando de contener las lagrimas que amenazaban con salir de mis ojos realmente extrañaría mucho a Tsunade-sama.

-Es solo un regalo que pensé te gustaría pero Sakura no llores que me harás llorar a mi también- dijo volviéndome a abrazar- te voy a extrañar mucho pequeña recuerda escribirme- separándose un poco de mi- pero por carta sabes que no se usar esa maldita computadora-

-Jajajajaja está bien Tsunade te quiero pero ya me tengo que ir chao- hice ademan de caminar pero antes de poder me tomo de la mano-

-Ah por cierto Sakura te tengo otra sorpresa para cuando llegues allá pero sabrás que es cuando llegues al aeropuerto- antes de poder decir algo Ten-Ten ya me había halado del brazo y llevado a las puertas para ingresar al avión ya que por poco nos deja.

… … …

Ya en el avión la azafada nos llevo a nuestros respectivos asientos, a mi me toco sentarme junto con Hinata y a Ten-Ten un par de asientos más atrás.

-Oye Hinata.

-Si Sakura dime.

-¿Como convenciste a tus padres de que te dejaran venir con nosotras?-

El Sr. Y la Sra. Hyuga eran personas muy buenas y agradables, pero bastante sobreprotectores en lo que se refiere a su hija es por eso que me sorprendió mucho que la dejaran estudiar en el extranjero aun sabiendo que era una gran oportunidad para ella.

-Ah bueno veras lo que pasa es que mi primo Neji estudia también en la Universidad de Nueva York y le pedí ayuda a su mamá para que convenciera a los míos, además vive en la misma casa en la que viviremos nosotras y a mis padres les pareció bien siempre y cuando el cuidara de mi-

-un momento ¿las residencias son mixtas?-Vi como Hinata se puso completamente pálida y abrió los ojos como platos para luego voltear hacia atrás buscando a Ten-Ten.

-¿Hinata que ocurre? ¿Te sientes bien?

-Ah bu-bueno y-yo- La ojiperlada parecía que se iba a desmallar.

-Hinata cálmate ¿que paso?

-Es que y-yo no debía de-decirte eso.

-Pero ¿por que no?- pregunte sin comprender la razón de su reacción.

-Porque es parte de tu sorpresa- Dijo Ten-Ten apareciendo tras nosotras-Sakura sabes que no debes interrogar a Hinata mira nada mas como se puso la pobre.- dijo con cara de tragedia exagerada-

-Sa-sakura por favor no me preguntes mas- me suplico Hinata aun con mucho nerviosismo en su voz cosa que me hizo sonreír, era sorprendente lo inocente que podía llegar a ser mi amiga-

-Hinata está bien no necesito que me cuenten esperare a llegar allá para ver de que se trata- a esto Hinata suspiro aliviada y Ten-Ten me revolvió todo el cabello para luego salir corriendo de nuevo a su asiento.

Luego de esto Hinata se sumió en sus pensamientos mirando por la ventanilla del avión supongo que se sentía cansada, yo decidí imitarla y deje volar mis pensamientos un rato.

Me encontraba en un ambiente bastante pacifico, con Hinata nunca sentía la necesidad de llenar una pausa con parloteo sin sentido, al igual que con Tsunade ella se sentía a gusto con el silencio, pero igual que ella también lograba ser bastante perceptiva en ocasiones.

-¿Sucede algo?- inquirió en voz baja- Te vez algo… Ansiosa.

-¿Soy tan obvia?-Dije con una sonrisa avergonzada.

-No realmente-Lo más seguro es que estuviera mintiendo para no hacerme sentir mal.

La verdad es que encontrarme en un avion con rumbo a Nueva York dejando Japón atrás, me hizo pensar mucho en mi pasado, en mi madre, mi padre y mí… hermano, sentí como se crisparon mis facciones ante este ultimo pensamiento.

-No tienes que hablar de ello a menos que tengas ganas Sakura- Me aseguro – Te escuchare si crees eso te puede ayudar, sabes que cuentas conmigo para todo- Dijo posando una de sus manos en mi hombro.

Realmente nunca fui del tipo de persona que comparte sus inquietudes con el mundo, no porque no le tuviera confianza a Hinata o a Ten-Ten, por el contrario confiaba en ellas ciegamente, son como mis hermanas, y siempre han estado alli cuando las necesite.

Es solo que eran asuntos del pasado y aunque los hablara ya no había manera de resolverlos.

Y aun así, sentí el repentino deseo de hablarlos con Hinata.

-Bu-bueno, es solo que…- Dije un poco temerosa, atrayendo la atención de mi amiga, ella me conocía bien y sabia que yo no solía expresarme de esa manera.

Decidí respirar hondo para calmarme un poco antes de continuar hablando.

-Estaba pensando en mi pasado- Dije en lo que pareció un susurro- Antes de mudarme y conocerlas a ustedes.

-Cuándo aun vivías en Tokio con tus padres ¿No?

-Si.

Resultaba sorprendentemente fácil tocar este tema con Hinata porque era obvio que no la movía la curiosidad o la búsqueda de un chisme, sino que le preocupaba la razon de mi inquietud.

-Ya les había contado que me mude con mi tía Tsunade porque mis padres murieron en un accidente de tránsito ¿No?- continúe.

-Sí, nos lo dijiste a mí y a Ten-Ten poco después de comenzar a ser amigas.

-Pero lo que no les había contado fue la razón del accidente…- Creo que debí mantener mi boca cerrada.

Este era un tema que solo había platicado con una sola persona - Y fue hace años- , uno de mis mejores amigos de la infancia con el que aun tenía contacto pero hace mucho que no veía; ni siquiera con Tsunade que ha sido como una madre para mí, pero de todas maneras quería seguir hablando con Hinata de esto.