Estoy usando este vestido negro, ensima tengo un suéter negro tejido, tengo unos pantalones negros debajo de mi vestido, unas botas negros de combate, es gracioso, él hizo que usa este vestido en nuestra primera cita, pero utilizaba una chaqueta de cuero negra en lugar del sueter, mi mamá me dio un velo negro, mi pelo esta en un chongo, para sostenerlo así que no se moverá.

Él era realmente hermoso, esta usando un smoking negro agradable, con una pajarita y un chaleco rojo, con una camisa negra, y un pañuelo rojo está en el bolsillo delantero del smoking, hice que pusieran una rosa blanca. Ése es cómo decidímos que él iba a ir a nuestra boda fue lo ultimo de lo que hablamos antes e que lo matara ese asaltante.

Pensando en esto, me senté junto a su tumba, han sido ya cinco horas puesto que todos salieron, todos estan en su casa, sus amigos, su familia, mi familia lo odia así que nadie vino conmigo, mis amigos, no vinieron tampoco, debido a algunas diferencias tenían con él.

Es la una de la mañana yo he estado aqui sentada llorando todo este tiempo, pero yo se que es tiempo retirarme, estos últimos dos días, han sido los días más horribles de mi vida, ayer, (el día que me pidio matrimonio) se supondria que seria el más feliz, e inolvidable, y es el más triste, y será realmente duro de olvidar.

Camine fuera del cementerio, allí esa su padre que me espera, me pregunto si él permanecío aquí todo este tiempo.

- sé que es duro querida - él dice¿de cuando acá se preocupa por mí?

- no, usted no lo sabe – digo amargamente

- quizá, le llevare a su hogar, las calles son peligrosas - él dijo con una sonrisa, que sucede con el, acababa de enterrar a su hijo mayor

– esta bien - digo simplemente, yo no estoy de humor él siguió hablando de "el" de cómo era un malcriado hasta que nos conicimos, nosotros conocimos teniamos 7 nos hemos conocido 14 años, 2/3 de nuestras vidas, yo seguia perdida en mis pensamientos, cuando caminé a través de la puerta delantera de mi mansión,

me cambie por algo más cómodo, unos pants negros y una camiseta negra y holgada, que le perteneció alguna vez puedo todavía oler su aroma, lo deseo a mi lado, y esto es lo más cerca que podemos estar ahora, me senté en un sofá y prendi la TV, para tener la sensación de que alguien está aquí con mí aunque sé que nadie está aquí.

Tomo un sorbo de chocolate caliente de mi taza, cuando alguien me saca de mi trance sacudiendome por los hombros.

- Uh... oh - dije – que estas haciendo aquí?

- Abby ha estado aquí alrededor media hora

- realmente?

- sí, abriste la puerta y fuiste a servir un poco de chocolate caliente, pero Abby apuesta que el tuyo es ya frío

- si, esta frio - digo poniendo mi taza en la mesa

- qué decias?

- decias algo sobre él - ella dijo escupiendo la palabra

- no sé porqué lo odias tanto

- fácil, él te lastimó centenares de veces, merecia lo que le sucedió

- estas feliz de que él este muerto?

- no, Abby quizo decir eso

- deja de hablar en tercera persona Abby - dije amargamente

-Esta bien niña, presta la atención a sus alrededores

Había mantenido mi ojo fijado en... sepa que...estaba tan perdida en mis propios pensamientos que nunca noté a mi mamá mi papá, mi hermana y mi mejor amiga, Abby, había, notado a Abby cuando ella sacudarió mi fuera de mi trance

- estas lista para hablar sobre esto? - mi madre dijo, yo podría detectar una cierta preocupación en su voz.

- sobre qué? - pregunte

- tu relación con él - mi papá dicho enojado pero tranquilamente

- por qué lo desdeñas tanto?

-él era una mala influencia –dijeron mama y papa

Camino hacia mi cuarto - no deseo hablar ahora - son las 2:30 no hay razon para seguir despierta- dormire un poco - caminó a mi cuarto y me senté en mi cama, yo estoy jugando con la caja de terciopelo donde mi anillo de bodas descanza, poniéndolo dentro de la caja de terciopelo de esa manera puede ser... sagrado.

Me acuesto en mi cama, estoy abrazando mi almohada, por lo menos que es algo puedo abrazar, siento los lagrimas correr por mis mejillas mientras concilio el sueño, y comenzar a dormir pacíficamente.

Caminaba por el pasillo de una iglesia estoy usando un vestido blanco hermoso, mangas 3/4rtos, velo blanco, cola larga, ya sabes una clase de la princesa de vestido, veo al extremo del pasillo que se encuentra él, con sus ojos coloridos y verdes, con su pelo güero, lleno de vida.

Corri pasillo abajo mientras lanzaba mi ramo de rosas blancas al lado, lo abrazo, y con una voz baja él susurra en mi oído.

-lo lamento cariño; no podemos hacer esto lamento estar molestando tu sueño.

Separo y veo el blanco de sus ojos amarillentos, un rastro de la sangre en el lado de su cabeza, su pelo rubio sucio, seco y cayendo abajo, su quijada que cae de manera extraña haciendole ver horrible, su piel suave de bebe esta ahora putrefacta, una pequeña araña baja por su fosa nasal, la izquierda, sus manos que eran una vez suaves, y tibias, son frías y huesudas, viendolo grito, apenas lo veo mientras que él se está convirtiendo en el polvo y siendo llevado por el viento.

Despierto sudando frío, con mi boca seca y comencé a gritar una vez más, hasta que finalmente consigo dormir una vez más. Un poco, no deseo soñar así que intento no hacerlo.

La mañana viene y desperté al amanecer, yo dormí increíblemente solamente 5 horas, yo comencé mi rutina diaria, el pensar todo el que sucedió hace dos dias, deseo despertar de un sueño, esperar la propuesta fuera solo una fantasía, pero cuando veo en mi mesita de noche con la caja del terciopelo, se que él esta muerto, me estoy bañando, sintiendo que las gotas del agua corrren por mi cuerpo, el vapor esta inundando mi cuarto de baño y estoy perdida en pensamiento profundo.

- ¡¡QUERIDA!! - oigo a mi mamá gritar - SAL DE LA DUCHA

- sí mamá - digo tristemente, me duele la garganta y siento un nudo grande en ella – ahí voy

Sali de mi cuarto de baño, con pantalones vaqueros negros y de una playera negra, veo a mi mamá el sostener de una bandeja con el desayuno

- creo que no querras salir de tu cuarto por un tiempo, - ella dice cariñosamente – pero no puedes morir de hambre, así que te estoy trayendo tus comidas, si quieres que Rosa las traiga, le diré para que lo haga, creo que no deseas hablar con nosotros.

Rosa es mi criada, ella me ayuda con mis deberes, limpieza y cosas.

- Gracias mamá, dile por favor a Rosa que los traiga - digo mientras comencé a comer, yo no deseaba hacerlo, pero cuando el primer bocado entra mi boca, siento el salto del hambre en mi cuerpo, no habia comido desde ese día horrible en que lo mataron, es domingo hoy.

- iremos a la iglesia en un par de horas si deseas venir.

- no gracias - digo mientras que juego con mi desayuno – me quedare aquí

- esta bien cariño

Ella se va cerrando la puerta detrás de ella, dejándome para pensar una vez más.


N/A: cada que leo este fic me dan muchas ganas de llorar, no se a ustedes, no olviden dejar sus comentarios