Higurashi no Naku Koro ni Matsuri: P&F
Introducción
Este documento son los arcos adicionales de los juegos Higurashi no Naku Koro Ni Matsuri y Higurashi no Naku Koro Ni Kizuna, adaptados los que se puedan a esta historia.
Agradezco con antelación a Ez116 por prestarme a sus OCs y algunas partes de su historia "Cómo llegaste a Nosotros" para poder situar bien algunos de los arcos.
Higurashi le pertenece a Alchemist, Ryukishi07 y 07th Expansion. Phineas y Ferb a Disney, Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. Ben le pertenece a Ez116 y la Dra. Victoria a mí.
Arco de las Sillas Musicales
(Music Chairs Chapter)
III
De repente el entusiasmo de Phineas se había esfumado. Estaba algo nervioso tras oír la verdadera historia del lago al que fueron creyendo que era un juego de niños.
- Ya hemos llegado… ¿Quieren bajar a conocer la cueva "base"? Así se llama el lugar donde están los manuscritos y demás.
- Cl… claro… - dijo Phineas.
- Claro – dijo Isabella – La Tropa no le tiene miedo a nada, ¿verdad?
- ¡La Tropa 46231 no conoce el miedo! – dijeron en coro.
Ferb hizo una seña como diciendo que no tenía miedo y bajaron todos del auto. Se podía ver el lago. Era un día soleado y bastante alegre… pero no tanto por la narración de lo que había pasado en el lago. Phineas bajó y miró algo intranquilo el área donde estaba.
- ¿No bajará Perry? ¿No quieres que nos acompañe? – preguntó Ferb.
- Esto… claro… Perry… debe venir con nosotros – dijo Phineas sacando a Perry del auto.
Phineas cargó al ornitorrinco y avanzó con Victoria y Fred. Ellos con las exploradoras caminaron hacia una cueva. En la entrada se detuvo y mirando hacia arriba empezó:
- Todos los que entren aquí, abandonen toda esperanza. Bienvenidos a la puerta del Inframundo.
- Me estás asustando Victoria… - dijo Phineas cogiendo a Perry.
- Jejejejee… es sólo una broma tontito – respondió ella – Oyashiro-sama ya está muerto. ¿O acaso su alma vaga en la cueva y en este lago?
- Victoria… no creo que Phineas…
- ¡Oh, tranquilo Fred! Es sólo una bromita que les hago… ¿O acaso tienen miedo? – dijo jugando Victoria al atemorizado Phineas.
- Vamos Phineas… - dijo Isabella - ¿Acaso no vas a entrar?
- Ferb… ¿Qué dices? – preguntó Phineas.
Ferb miró con un rostro de sorpresa a Phineas y le dio un golpe seco en la espalda.
- No seas gallina… - le dijo Ferb en voz baja – Es una leyenda…
Phineas se dio valor el solo y mirando a Perry le dijo:
- ¿Tú no crees en estas cosas… verdad chico?
Y como infundiéndose valor de Perry, decidió entrar con los demás en la cueva. Era un lugar oscuro, y piedras que salían de arriba y abajo hacían tortuosa la entrada y la caminata. Victoria iluminaba con su linterna el camino hacia la cueva y finalmente después de una larga caminata para Phineas llegaron.
- Estamos cerca de la llamada "Cueva Madre" una cueva que se divide en dos entradas, la primera que lleva a los pergaminos de los colonos rebeldes… y la segunda… la cueva donde estaba el Nuevo Santuario el cual levantaron a Oyashiro-sama. Dicen que ese santuario está maldito… y los que entren y lo profanen desencadenarán la Maldición de Oyashiro-sama.
- Suena algo… que no debemos intentar… ¿verdad? – dijo Phineas.
- Vaya Phineas… te creía más valiente… - dijo Isabella.
Aunque Phineas no lo aceptase… en el fondo el quería quedar bien ante Isabella. Y esa opinión definitvamente no era lo que quería de ella. Por lo que se armó de valor y propuso una acción muy temeraria. Y es que en el fondo tenía sentimientos… confusos, pero sentimientos.
- No vamos a ir a la cueva de pergaminos… ¡Vamos al Santuario!
- ¿Phineas… estás seguro? – dijo Addyson.
- ¡Bravo! Al fin un valiente… ¿Quieres unirte a nosotros, Phineas? Fred y yo íbamos a entrar igual.
- Isabella… acompáñame… es sólo una leyenda… ¿Qué daño nos puede hacer?
- Claro… - dijo ella – Pero… ¿Vas a llevar a Perry?
- Claro que sí… es un ornitorrinco y no hace gran cosa, mejor que se lance a la aventura.
- Pues está dicho… - dijo Victoria - ¡Vamos al Santuario!
En eso Ferb tomó a Phineas del hombro… y mirándolo fijamente le dijo:
- También iré con ustedes… es todo un reto por seguir.
- ¡Vamos Ferb! – dijo Phineas animado.
Y todos comenzaron a caminar hacia la cueva prohibida. Las piedras se hacían más filudas… y en ese momento, Victoria resbaló y en su caída, empujó a los demás.
- ¡Auuchh! – gritaron todos.
- Ah, lo siento, es que me resbalé – dijo Victoria – Espero que no se hayan hecho heridas…
- Yo no siento nada… - dijo Isabella – Creo que los chicos igual, ¿no?
- Deberíamos continuar el recorrido – dijo Victoria.
IV
El grupo siguió caminando a lo largo de la cueva. Y finalmente se detuvieron en un amplio pasaje, como excavado en la cueva.
- ¡Aaaahhhh! – gritó Ferb – Eso…
Eso que veía era la Estatua de un Hombre con una aureola y un vestido largo. Tenía una cola… como de ornitorrinco y sostenía un arma… como una daga en su mano derecha.
- Ese… es Oyashiro-sama, el origen de las Leyendas del Lago de los Demonios Flotadores – dijo Victoria – Pueden… sentir su presencia… al entrar en la cueva sagrada…
A lo largo de la cueva, se podían ver instrumentos de tortura varios que tal vez se usaron en Festivales de Medio Verano en esa época.
- Menos mal que esas épocas ya pasaron… - dijo Phineas.
- Nadie lo sabe… - dijo Victoria – Oyashiro-sama ascendió a los cielos… y las almas de esos rebeldes están atrapadas en el lago… o eso dice la leyenda…
- No inventes… - respondió Phineas queriéndose sacudir a Victoria de encima.
- Por algo se sigue celebrando el Festival de Medio Verano… ¿no? – respondió ella.
Phineas tragó en seco… ese punto de Victoria era válido. El Festival de Medio Verano se seguía realizando todos los años. ¿Alguna garantía que no era una especie de tapadera para alguna secta fanática de Oyashiro-sama? Porque la cueva no parecía tan decrépita realmente… parecía que realmente alguien se tomaba el trabajo de limpiarla.
- ¿Saben que significa Oyashiro-sama?
- El "Gran Oyashiro", ¿no? – dijo Isabella.
- Puede ser… pero en realidad significa "la deidad de cada 8 generaciones" – respondió Victoria - ¿Acaso esta es la época en la que regrese Oyashiro-sama?
(Nota del Autor: La palabra 'Oyashiro', dependiendo los Kanjis en como esté escrita significa 'la deidad es el templo en sí' o 'la deidad de cada 8 generaciones')
- Nosotros no creemos en maldiciones… ¿verdad, Ferb?
- Claro que no… - respondió su hermano.
Phineas se acercó a Ferb, como queriéndose defender del ambiente que emanaba la cueva de Oyashiro-sama… y fue entonces cuando notó que algo caía de su rodilla.
- ¿Ehh?
Al tocarse vio que estaba sangrando… producto de cuando cayó al suelo en esas filosas rocas.
- Pero que herida tienes… - dijo Victoria – Tengo alcohol aquí… la desinfectaré… - dijo ella tomando un vial de un líquido blanco y poniéndola sobre un algodón la aplicó fuertemente sobre la herida.
- No arde… - dijo Phineas - ¿Seguro que es alcohol?
- Claro… es un alcohol… especial… es uno nuevo que hace que no escueza. ¿Útil, no?
- Tiene razón… - dijo Phineas.
- Oigan chicos… - dijo Isabella - Creo que deberíamos regresar.
- Ustedes adelántense – dijo Victoria – Quiero hablar con Phineas…
Las exploradoras e Isabella miraron sorprendidas lo que dijo Victoria y se retiraron en silencio de ahí. Ferb así mismo. El único que se quedó era Fred. Victoria le miró y él se retiró también de ahí.
- ¿Qué pasa, Victoria? ¿Qué quieres hablar conmigo?
- Quiero decirte que tengas cuidado… ¿No sabes acaso con quienes te juntas?
- ¿De qué está hablando…?
- Mira esto… en una palabra Ex-plo-ra-do-ras….
Y acercándole un periódico que tenía el bolsillo le hizo leer.
"Estudiante de Primaria Asesinado en Danville
Conmoción causó el crimen de un estudiante el cual fue encontrado muerto con una nota que decía 'Traidor a la Tropa' en una Escuela Privada de la Localidad. El estudiante pertenecía a una Tropa de Exploradores, aunque la Policía no precisó a cuál de las tantas de la ciudad. En el bolsillo del cuerpo se encontraron sus bandas de la Tropa, todas partidas en dos. La policía está investigando y la población demanda un culpable…"
A Phineas se le heló la sangre al leer esa nota.
- ¿No estará diciendo… que la Tropa 46231…?
- Nadie lo sabe… es una tropa desconocida… pero… ¿No te parece sospechoso que esta Tropa conozca la cueva? No pidieron dirección en ningún momento. ¿Acaso con un grupo tan numeroso como el de ellas… no sería fácil… ocultar un crimen?
- ¡No diga esas cosas… esto… Isabella…!
- Averígualo tu… sólo diré un nombre… "Louis". Eso es todo lo que sé… lo demás… podrás investigarlo tú si quieres – dijo Victoria y salió de ahí dejando a Phineas dubitativo…
