Buenas noches otra vez! Después de un ataque de inspiración instantáneo retomamos este fic! Se que esta un poco abandonado pero ya casi tengo toda la historia armada en mi cabeza, con final y todo. No creo que sea muy larga y todo se va a remontar a la temporada 3, justo después de que Jenna muere y Alaric empieza con los delirios del alter ego. Espero que les guste!


Capítulo 2: ¿Un ataque vampirico con un lado positivo?

Seguramente se preguntaran que sucedió después. Hasta ahora ni yo lo recuerdo ni supe lo que paso. Lo que sabia era que de un momento a otro me desperté en mi nuevo sofá con mucha gente a mi alrededor. Intenté incorporarme pero no pude; la cabeza me daba vueltas y me sentía demasiado débil, por lo que me volví a tumbar en el sofá, mas por la sugerencia física que recibí al sentir una mano en el hombro que por iniciativa propia; definitivamente con mas dudas que certezas.

A lo lejos, sentí una voz conocida que parecía preocupada y que entraba a toda velocidad en el lugar. Dentro de mi nube borrosa de rostros desconocidos vi que la única mujer que estaba mirándome desapareció, al parecer fue al lugar donde provenía la voz. A los dos minutos, luego de que ellos hablaran en chuchilleos logré escuchar:

-¿Como que la conoces Jeremy? ¿Cuando, como?

-No seas tan alarmista Elena, Sam es una buena chica. Fue cuando ustedes estaban discutiendo con Damon sobre Klaus. ¿Que le sucedió? Habíamos quedado en encontrarnos en el Grill pero nunca vino.

-Damon le dio la bienvenida al pueblo- intervino una de las personas que tenia en frente, claramente enfadado.- y llegó al limite. Casi no lo logra. De no ser porque Alaric estaba cerca, ahora estaríamos enterrando un cadáver.

-¿Solo por ir al Grill? Stefan, creo que tu hermano se equivocó de persona. Sam viene de New York. Trabajó en una empresa hasta hace poco. Es imposible que tenga que ver con algo de lo que está sucediendo aquí.

-Stef, sera mejor que cuando despierte borres su memoria.- agregó la chica, Elena, con lo que parecía preocupación en su voz.- No seria bueno que la nueva vecina sepa que ustedes dos son vampiros. Seguramente te saldrá corriendo.

"¿Vampiros?" Pensé al ver que mis neuronas se reconectaban y procesaban toda la información que había escuchado. "Sam y yo tendremos una larga charla cuando me recupere. ¿Como es que no los mataron? Aquí hay algo raro. Pero algo es seguro, el tal Damon va a ver de lo que soy capaz". Intenté moverme de nuevo para poder explicar la situación, no obstante, la mano de uno de los que me rodeaban, supuse que era Stefan, me presionó con mas fuerza de lo que esperaba contra el sofá mientras que el otro hombre que no sabia el nombre, examinaba mi rostro como si fuera un alienígena muerto.

-¿No sera mejor que llamemos a Meredith, Ric? Quizás esté mal herida y necesite atención medica.

-No Jeremy, no quiero molestarla y menos con lo que pasó la otra noche. Además no es nada grave. La hemorragia se detuvo y esta respirando normal. Es una chica con suerte.- suspiró el tal Ric luego de quitar el paño de mi cuello y examinar la herida con uno de sus dedos.

En el momento que su dedo hizo contacto con la lesión, sentí que un escalofrío me recorría todo el cuerpo y que, como un resorte, me desplazara hacia arriba haciéndole caso omiso a la presión que Stefan hacia en mi hombro. Estaba completamente recuperada, con mi mente funcionando al 100% solo porque el recuerdo de mi querido Mason vino a mi mente. Fue como si me hubieran levantado de una larga siesta de un solo golpe y resoplaba como si hubiera tenido una pesadilla demasiado vivida.

Al instante todos los que me rodeaban se pusieron en movimiento. Jeremy cerró la puerta de calle de un golpe y se acercó, casi trotando, hacia el sofá. Stefan se alejó mas o menos a la misma velocidad para posarse detrás de Elena, que me miraba con mezcla de terror y asombro, quizás por haber sobrevivido a un ataque de ese tal Damon. La única persona que se acercó lo suficiente para demostrar que no tenia miedo era aquel que respondía al nombre de Ric. Lentamente él se acercó a mi y poco a poco me di cuenta que era un hombre guapísimo Su espalda ancha, brazos fornidos, rasgos faciales duros y fuertes era el perfecto espécimen para dar caza. Sus ojos de color verde azulado y su cabello despeinado color rubio oscuro no hacían mas que acentuar su belleza externa y que mi corazón latiera como loco por un par de minutos. Solamente cuando se dirigió a mi con una voz segura y confidente supe que estaba totalmente perdida en él y que era amor a primera vista.

-Sam, calma- fueron sus primeras palabras- mi nombre es Alaric Saltzman y vivo aquí al lado. Estas bien, solo sufriste un accidente en el centro. ¿recuerdas algo?

-Mm, esto... no mucho en realidad- dije a duras penas, no porque me encontrara mal, si no porque no lograba articular 2 palabras seguidas porque él tenia la mirada fija en mis ojos- muchas gracias por tomarse la molestia en ayudarme Señor Saltzman.

-Era lo menos que podía hacer después de que Jeremy me dijera que eras nuestra nueva vecina. A quien tienes que agradecerle es a él.

-¿Te sientes bien?- añadió el tal Stefan saliendo de atrás de Elena y acercándose al sofá- Seguramente estés agotada. Te diré que hacer. Te quedarás aquí y te irás directamente a dormir. No recordarás nada de lo que sucedió, solo dirás que fue un desmayo.- concluyó cambiando su forma de mirarme. Sus pupilas se dilataron, como si utilizara una linterna y apuntara directamente hacia ellos. Además su voz bajó unos cuantos tonos por lo que me dio a entender que estaba siendo hipnotizada.

Dicho esto, todos se dieron media vuelta y se fueron, luego de cerciorarse por ultima vez que su pequeño truco de magia había salido bien.

Punto de vista de Alaric.

-¿Tu crees que realmente halla salido bien?- preguntó Elena a Stefan luego de llegar a su casa y preparar tazas de te para todos.

-No noté signos de que haya fallado, estoy seguro que mañana estará como nueva. Además no es algo que no halla pasado antes, ¿No?

-Deberíamos tener mas cuidado la próxima vez- agregué mirando por la ventana en dirección a la casa vecina por primera vez- Damon es un peligro en potencia, mas cuando hay gente nueva. Por cierto, donde esta? No lo he visto desde que salimos del Grill.

- Aquí arriba- dijo una voz a lo lejos. Inmediatamente y luego de un fuerte estruendo Damon Salvatore hizo su aparición, mas pálido que de costumbre- Quieran o no voy a matarla, lo juro. ¿Sabían que tenia verbena en la sangre? Eso significa que no sirvió nada de lo que has hecho mi querido hermano.

-Eso significa que...-murmuró Elena llevándose las manos a la boca.

-Eso significa que recuerda todo, o casi todo lo que sucedió- concluí, mirando uno a uno a los presentes- pero como sabia que había vampiros aquí?. Es casi imposible que lo haya averiguado en el corto tiempo que estuvo aquí.

-A ver veamos, ¿Quien paso toda la tarde con nuestra nueva amiga? Pip, pip PIIIP. Tenemos un ganador!- vociferó el ojiazul mientras miraba con odio al mas chico de los Gilbert- Apuesto mi inmortalidad a que Jeremy abrió la boca y no pudo contenerse. ¿Que te dio a cambio? ¿Caramelos? ¿O acaso aceptó ser tu cita para el baile?

-¡No le dije nada!, solo hablamos de cosas sin sentido. Lo juro.

-Jer, no es algo que tengas que jurar, pero si le dijiste algo...

-Solo le dije que vivía contigo y con Ric. Eso es todo. Ella fue la que mas hablo. Yo solo me limité a escuchar.

Fue así como, en el resto de la hora, Jeremy nos contó todo lo que sabia sobre esta nueva mujer que apareció en Mystic Falls de un día para el otro. Escuchando su relato, no pude dejar de pensar cuantas similitudes tenían nuestras vidas. Ella, agobiada de New York, quiso encontrar refugio en un pequeño pueblo y se encontró con algo mucho peor. Yo, desesperado por la desaparición de mi ex esposa, perseguí a un vampiro que terminó siendo mi mejor amigo. ¿Ironía? No lo creo. Algo en la mirada de Damon me hizo desconfiar y pensar que quizá no nos había dicho toda la verdad. Por lo que, solo en un cruce de miradas acordamos que iríamos a visitar a nuestra nueva amiga mas pronto de lo que se esperaba.

"Dejame hablar con ella. Quizás pueda convencerla de matar a Klaus, o tal vez..." dijo una voz dentro de mi cabeza. Al parecer mi alter ego estaba despierto y dispuesto a todo.

"Ni se te ocurra. La ultima vez casi matas a Damon. No va a volver a ocurrir."

"No acabaste de pensar en que, tal vez, la bonita nueva vecina te, digo les esté escondiendo algo? Vamos a indagarla, va a ser divertido!"

"No. Fin de la historia. Vamos a ir Damon y yo a ver que pasa. Tu te quedas quieto y sin molestar"

Sin embargo ni siquiera tuve tiempo de poder dirigirle una palabra a mi compañero, porque de un momento a otro solo quedaban Jeremy y Elena en la sala. Casi con un ataque al corazón involuntario y sin decirle nada a mis protegidos, corrí casi desbocadamente al ver como Damon tocaba "amablemente" la puerta vecina. Sin muchas opciones y casi sin pensarlo, decidí que subiría a la habitación principal y le advertiría que estaba en peligro, aunque yo mismo me matara en el intento; cosa que casi sucede.

Punto de vista de Sam

Según el hechizo de ese chico Stefan, debería irme a dormir sin siquiera pestañear El problema era que no tenia sueño y mi sensor de problemas estaba en un 90%, por lo que me indicaba que algo malo sucedería tal y como había pasado hacia unas pocas horas en el Grill. ¿Será que la mala suerte me perseguía? Eso parecía Aunque por otro lado, mi mente estaba empecinada en terminar con esos dos vampiros para siempre.

Enseguida, mi mente comenzó a disparar la imagen de Alaric Saltzman casi en HD por todos los sentidos de mi cuerpo. No podía dejar de pensar en él, aunque lo hubiera visto una sola vez en mi vida. Por un momento, imaginé que podía llegar a tener una vida feliz y contenta con él, en una casa enorme, sin presiones, alejada de todo y de todos. Sin embargo, todas las fantasías que rondaban vagamente en una burbuja terminaron por reventarse al notar un dolor agudo en mis encías

Suspiré contrariada y me dirigí casi corriendo a mi habitación pensando que casi olvidaba tomar mi medicina. "Seguramente eso hubiera hecho un desastre" pensé mientras buscaba la jeringa dentro de mi bolso "me encantaría ver la cara de Elena y Jeremy si se enteraran que yo soy...". Sin embargo no pude terminar la frase porque el escozor que me produjo la inyección del liquido en mis venas pudo mas que cualquier pensamiento gracioso. Al instante sentí como un fuego recorría mis venas y como mis grandes y poderosos colmillos de vampiro se retraían No obstante, al mirar hacia la pared-ventana abierta empalidecí al darme cuenta que alguien mas estaba observando mi ritual nocturno.

Alaric Saltzman en carne y hueso había aparecido frente a mi ventana con la boca abierta en una perfecta O. No sabía hasta que punto había visto, sin embargo ya estaba comprometido desde el instante que giré la cabeza hacia la ventana. En ese momento tenia dos opciones, Matarlo y hacer desaparecer el cadáver o ser un libro abierto y contarle la verdad, aunque fuera dolorosa y cruel. Mientras tanto tenía que ganar algo de tiempo para decidirme que hacer con él, por lo que simplemente me limité a decir:

-¿Te vas a quedar mucho tiempo ahí parado o vas entrar?

-Pensé que Damon...-masculló él con la mirada clavada en mi mano izquierda- no es nada. Olvidalo, me equivoque.

-No voy a lastimarte si eso es lo que piensas. Si te decides a entrar puedo contarte todo, desde el principio.

-¿y si no lo hago?

-Tendré que matarte, nada personal- respondí mirándolo fijamente a los ojos- pero por el momento prefiero que nadie sepa esto. Entonces, ¿vas a quedarte ahí o no?

-Solo porque valoro mi vida- suspiró Ric entrando a la habitación- ¿No serviría mejor que me obligues a olvidar todo lo que vi? ¿Por qué te inyectas verbena? ¿Entonces lo que hizo Stefan no sirvió?

-Woo, tranquilo compañero- dije al mejor estilo Dean Winchester- muchas preguntas para una sola noche. Solo te diré una cosa: No funciona así para mi. No supe de la existencia de la hipnosis en vampiros hasta hoy. No y si. No es verbena y si, no sirvió de nada. ¿Contento?

- Por el momento. Ahora es mi turno de hacer preguntas. ¿Es verdad que tu amigo Stefan es un vampiro? ¿Quien es el famoso Damon?

-Entonces Damon no vino aquí? Si, al igual que tu.

-¡Me estas diciendo que soy un vampiro!- grité casi con furia y arrinconan dolo contra la puerta de mi nuevo vestidor casi sin poder detener el instinto salvaje de besarlo- estas insultándome. Ni siquiera me acerco a ello. Soy algo mas. Prometes cerrar la boca y esperar a que te cuente todo? O vas a salir corriendo a la casa de al lado a contarles que la nueva vecina es un medio vampiro?

-Yo... ¿un que?- se limitó a decir el joven.

Vi enseguida como la duda atravesó sus ojos y se instaló en sus pupilas. Con un ligero suspiro lo solté y me senté en el borde de la cama. Sorprendentemente mi nuevo vecino no salió corriendo despavorido; se limitó a sentarse a una distancia prudente y a mirarme a los ojos esperando una explicación coherente; por lo que decidí empezar sabiendo que en el preciso instante que soltara toda la verdad, perdería a la única persona que me había empezado a importar desde la muerte de mi querido Mason Lockwood.


Y, algun comentario, critica, reseña, tomatazo, nada? Todo al review. Como son casi las 3 de la mañana en Argentina no tengo idea de que intriga puedo escribir, pero me pueden escribir las suyas en el review y se las contesto sin ningun problema. Nos vemos en la proxima!