II- una vuelta al pasado: novatos…
Durante el viaje empecé a recordar los días finales de nuestro entrenamiento en la academia militar (hace unos 7 meses). Desde el día del examen final que ese maniático que teníamos de sargento nos hizo pelear unos contra otros como si fuéramos perros, y aquellos que se negasen serian apaleados por los oficiales que nos tenían a raya de todo lo que intentáramos hacer.
El sargento pasaba revista antes de empezar cada pelea al estado de nuestros uniformes de reclutas, golpeando con un fuerte codazo de lado a todo aquel que no tuviera un orden absoluto en su vestimenta, muy pocos salieron bien parados de eso. El no disminuyo su fuerza al golpear con nadie. Sin importar si era hombre o mujer, niño o niña (había huérfanos y jóvenes de 13 a 19 años además de nosotros entrenando en la academia para más tarde buscar ganarse la vida).
A todos los tratò por igual el sargento este.
Nunca supe su nombre, ni nada acerca de el, solo que tenia una conducta tan odiosa que de alguna forma me recordaba a mi padre desaparecido.
Sagail como era de personalidad fuerte. No soportò que lo trataran como un perro los cadetes y oficiales que hacían presión a mí y a los reclutas. Golpeando y noqueando a uno. Rápidamente el sargento se volteò a ver lo que estaba haciendo. Sagail rápidamente se para y mira fríamente al sargento. El, empezó a mostrar una sonrisa extraña y le decía:
veo que tenemos un recluta con agallas aquí, mírenlo noqueando a uno de nuestros cadetes, ¡¿quien te crees que eres para mirarme feo?!
Sagail le miro fijamente con su rostro de perro rabioso y le dijo "mirare como quiera a quien quiera, ¿escucho bien sargento? Hoy me iré de esta porquería de academia, por lo que ya no necesito seguir obedeciendo como un perro ¿esta claro?"
Eso motivo al sargento a reír y enfurecerse a la vez. Golpeándolo de una forma que lo deja casi inconciente. Yo fui rápido a ayudarlo a levantarse y rápidamente el sargento me golpea al estomago diciéndome: "¿Qué tanto te preocupa esta porquería de persona? ¿Es que te gusta acaso? ¿Acaso eres maricón?"
Solo por eso último me levante rápido del golpe y le golpee en el rostro diciéndole que no lo era. Pero el ni se inmuta y de forma sonriente me golpea diciéndome:
"escúchame bien enano, si realmente te preocupan los demás, deberías al menos confiar en que ellos pueden solos arreglar sus problemas y valerse solo. Un error como el que cometes es imperdonable en una guerra real. Y en esta academia los entrenamos para que eso en lo posible, no pase nunca".
El se acercò y mirándome con un rostro de perro rabioso me dijo "y una cosa mas, la próxima vez que intentes pararte y golpear a un monje peleador como yo podría ser la ultima para ti y para el, recuerda esto siempre.
"Si dices no ser algo. ¿Por qué entonces te llega a molestar tanto lo que te dije sabiendo que no lo eres?".
El se volteo y dándome a la espalda grito "¡a puños limpios les romperán sus hocicos montón de perros! ¡Pero a palabras y frases ajenas a ustedes odio chico! ¿Escucharon?
Ese día, el comenzó a dispersar a todos los reclutas en lugares al azar. Poniéndose en un montículo lo suficientemente alto para ser visto por todos dijo que en este examen determinaría para qué profesión, según los examinadores de la academia estaríamos aptos. El rápidamente saco un libro en el tenia escrito las siete habilidades básicas para la sobre vivencia de un recluta, las cuales le permitirían sobrevivir en estos días y así postular a una profesión netamente militar o ganarse la vida de una forma mas pacifica, como yo creí que podría hacerlo.
Pero por razones de hacerme fuerte y así, iniciar mi búsqueda para encontrar a mis familiares alrededor del reino. Decidí optar por lo "fácil".
Las habilidades básicas de un recluta son:
defensa personal básica: la que más nos hicieron poner a prueba ese día, quede con el rostro bastante lastimado por culpa de ello. Consiste en todas las maniobras de defensa personal que durante esos años nos inculcaron. Privilegiando más las posturas del boxeo mezclado con las que uno en las peleas callejeras aprende. Por lo que las patadas eran algo poco usado. Había un recluta que dijo que en Payon iría a convertirse en maestro del taekwondo. Un arte marcial que privilegia más el uso de los pies para defenderse y atacar. El a pesar de no saber de patadas intento pelear contra el sargento de esa forma, resultando gravemente herido contra este. Que como monje era un maestro del boxeo y el uso de los puños en los cuales concentraba su fuerza mental y física para atacar.
Primeros auxilios: simplemente la que más use yo y algunos que no eran muy buenos para pelear cuerpo a cuerpo. Consiste en la capacidad de un recluta para curar sus heridas en combate. Claro que con el tiempo uno dejaría de usar mucho esta habilidad mientras mas experiencia tenga por lo que empezara a depender de medicinas mas sofisticadas. El sargento decía que algunas profesiones como las de la clase acolita o sacerdotal mejoran sus conocimientos de medicina de tal forma que pueden usar el "heal" (técnica para transmitir energía vital al paciente y así curar sus heridas externas y devolverles las fuerzas en batalla) entre la preparación de medicinas que pueden dopar a un soldado de forma de hacerlo mas efectivo a la hora de atacar o defenderse.
Fuerza física y mental: era la favorita del sargento. Decía que cada profesión entrenaba a su modo y a su tiempo privilegiando mas una que otra. La fuerza física consistía en la capacidad de la persona para moverse ágilmente, poseer fuerza bruta y vitalidad para enfrentar los peligros a su alrededor. Mientras que la mental consistía en los conocimientos que la persona iba fortaleciendo a través de su inteligencia la destreza para aplicarlos de forma rápida y la suerte para que salgan a la perfección. sin importar para que se usen estas 2 fuerzas. El sargento decía también que a pesar de que se podían entrenar las 2 fuerzas a la vez solo terminaban por fortalecer una mas que otra. Era solo un mito para el la existencia de alguien que pudiese equilibrar y perfeccionar al máximo estas 2 fuerzas y al mismo tiempo equilibrarlas perfectamente. Seria ese tipo de persona el equivalente al dios creador ODIN según el sargento. El planteaba que este dios era el único que logro al igual que su rival la perfección de estas dos fuerzas. Pero también agregando que para ello debieron estar dispuestos a sacrificar algo valioso para estos dioses. En el caso de ODIN, a el le faltaba conocimiento. Por lo que decidió perder uno de sus ojos y abandonar en la tierra a sus hijos a cambio de la sabiduría eterna. Mientras que Loki. Quien conocimiento tenia, ansiaba poder para destruir a ODIN y al mundo con la ayuda de los males que en esta deambulaban. Sacrificando su forma humana y su corazón. Perdiendo todo indicio de bondad y transformándose en una abominación que igualo en fuerzas a ODIN. iniciando así la mitológica batalla final entre dioses de hace miles de años. (El resto de la historia aun no lo se, pero ya lo averiguare)
Fingir muerte: esta es una habilidad de emergencia, en la cual en caso de peligro por alguna bestia salvaje, los reclutas al instante aprendían a tirarse al suelo e inmovilizarse casi por completo aparentando estar muertos. Cosa que así una vez el peligro se haya ido, se levantan y continúan con su misión. El sargento planteaba que eso rara vez funcionaba en un campo de batalla entre soldados y soldados. Era muy difícil que no te descubrieran y que no te mataran allí estando tirado en el piso. Por lo que mucho no la recomendaba.
Posición de descanso: el sargento planteaba siempre que un soldado para recuperar sus fuerzas, no podía bajar la guardia mientras descansaba. Tenia que estar en una posición hincada de forma que apenas el peligro se acercase, el rápidamente reaccione y desenfunde su arma para mantenerse vivo en el campo de batalla. Con el tiempo algunos se acostumbrarían a recuperarse así de sus heridas y del cansancio, pero otros no podrían de forma que tienen que llevar consigo siempre un par de medicinas guardadas.
Trabajo en equipo: lo que mas insistió ese día el sargento era el que un grupo de soldados debía siempre trabajar "como un equipo" para sobrevivir donde sea. Sin importar las consecuencias. Debía confiar en la capacidad de cada uno así como también a través de un líder poder guiarlos y nunca dejar a nadie atrás o muy adelantado de forma que se pierdan en el camino. El sargento decía que alguien que usaba como carnada o como objeto a los miembros de su equipo no podía ser tratado como a un líder ni mucho menos merecía estar con vida.
Liderazgo: simplemente la que muchos no tienen. Muy pocos cuentan con el conocimiento táctico, el físico y la autoridad y voz de mando suficientes para ser un líder dentro de un grupo de personas. Según el sargento, un líder es aquel que puede tomar decisiones correctas y que sabiendo de los riesgos de una escaramuza, mantendrá a los miembros de su grupo o su pelotón a salvo del peligro, de forma que planeara como dirigir su ataque o defensa de forma que se lleve a cabo a la perfección. Por lo que también tendría que ser una persona de confianza para todo su grupo como líder.
Una vez terminado todo el examen final de ese día. Después de curar todas nuestras heridas y raspaduras de tanto intercambiar golpes entre nosotros,
Nos llevaron la salida de la academia donde estaban los examinadores y una fila colosal de asientos, donde realizaríamos un determinado "test de personalidad".
El cual llenaríamos y completando tanto conocimientos generales de materias que nos pasaron durante los años de estadía (lenguaje, matemática, química, idiomas extranjeros, biología, filosofía, historia y artes respectivamente). Muy pocos en esa parte respondieron correctamente todas las preguntas (yo no fui uno de esos lamentablemente, pero tuve bastantes buenas en el área humanista). Sagail no se inquieto por nada en ningún momento del examen. De hecho sus resultados no eran para que se quedase muy tranquilo. Pero aun así, el se mantuvo conforme con sus resultados.
Una vez terminada la revisión general de todas estas, comenzaron a decirnos para que profesión nuestros conocimientos y personalidad estaban mas aptos entre las profesiones que presentaban.
Yo, quede mas apto para ser arquero, por lo que acepte esa como mi profesión definitiva, Sagail sin pensarlo fue recomendado para ir a la academia de ladrones para convertirse despues en un asesino o en un bandido, debido a su personalidad. Mientras que otros más calmados como su hermano Gunglian y Saint fueron recomendados para la academia de espadachines y la corporación de mercantes.
Finalmente chicas como Hanna, Ellie, Athenn y Kezia fueron recomendadas para ir a capacitarse en la iglesia de Prontera como acólitos cuya labor era netamente dedicada a la medicina.
Otros de personalidad más peculiar como Rad, eran más aptos para ir a Geffen, a la academia de magos donde aprendería a usar su conocimiento y fuerza mental como herramienta para ganarse la vida. Creo que el fue uno de los pocos compañeros que no me molestaron ni me maltrataron durante mi estadía en esta institución.
Finalmente nos vendaron a todos y ataron nuestras manos para que no intentáramos recordar el camino de regreso a la institución (por razones de que uno llegase a trabajar para el enemigo algún día según ellos). Así en determinados carros pasaríamos por las ciudades donde dejarían a la entrada de cada academia a los reclutas designados a ser entrenados allí. Sagail obviamente quería recordar el camino de regreso. Por que el ansiaba terminar su entrenamiento para vengarse de su pésima estadía allí y del sargento mismo propinándole una paliza. Pero antes de que lograra desatarse y quitarse la venda el oficial que vigilaba el carro le golpea y con un asistente lo deja amarrado de lleno en el costado del carruaje. Comenzando así nuestra nueva vida de huérfanos abandonados o vagabundos a soldados en entrenamiento que buscaríamos no solo servir militarmente sino también como asistentes sociales y servidores a la comunidad de cualquier pueblo al que fuéramos.
La razón final de por que unos menores de edad como muchos de nosotros entramos aquí era por que el consejo del reino a falta de efectivos, veía el riesgo de una inminente guerra a gran escala ocasionada por 2 gremios superpotencias que controlan económica y políticamente al reino. Aprovechando también la alta tasa de pobreza, gente sin empleo y huérfanos que vagan por las calles dándoles la posibilidad de rehacer sus vidas desde cero.
Después de recordar todo esto, cayó la noche y Sagail espero hasta la mañana siguiente para llegar a Izlude finalmente. Donde entrenaríamos junto a nuestro nuevo compañero de armas Pinta. Dándome la oportunidad de anotar en mi manuscrito todo lo que recordaba acerca de mi reclutamiento aquella noche. Desde el inicio cuando nos raparon a todos el cabello hasta cuando nos volvió a crecer, en fechas que saldríamos de ese infernal lugar.
