Star Wars pertenece a Lucasfilms que a su vez es propiedad de Disney. Este fanfic se escribe sin ánimos de lucro con el único propósito de fangrilear una ship

Capítulo 2: Determinaciones

Después de haber despertado escuchando esa voz a la distancia que le llamaba, Rey nuevamente sucumbió al mundo de los sueños. No es que fuera una completa holgazana, pero fueron tantas cosas que pasaron en tan poco tiempo que ahora lo que necesitaba era asimilar todo de la manera correcta. Al único que vio por unos instantes fue a Finn, quien le recomendó que recuperara sus fuerzas además de recalcar la terrible expresión que tenía en su rostro. El cansancio era palpable, pero el único culpable de aquel suceso había sido el recuerdo de la decisión de Ben o mejor dicho de Kylo Ren.

Presa nuevamente en el mundo de los sueños se vio a ella misma sentada en medio del desierto observando una fogata que de vez en cuando revisaba para que no se extinguiera. El cielo se encontraba totalmente despejado, las estrellas brillaban con fuerza en ausencia de alguna luna que perteneciera al lugar donde se encontraban. Siendo el único ruido el crispar de la madera que alimentaba el fuego. Quizá era la manera en la que su subconsciente buscaba la tranquilidad y la meditación, aun así en sus sueños no pudo evitar respirar afligida, había cerrado sus ojos intentando concentrarse. A pesar de que Snoke había dicho que el vínculo entre su aprendiz y ella no había sido nada más que otra de sus jugarretas, la última vez que se observaron antes de que huyera con lo que quedaba de la resistencia era la innegable prueba de que aquello era una mentira y les gustara o no, la fuerza había decidido unirlos. No sabía por cuanto tiempo o que tan fuerte sería ese hilo rojo que entrelazaba sus vidas, estaba ahí y continuaría el tiempo que debía ser. De todas formas no quería verlo, pero la curiosidad era un poco más fuerte y, aunque lo intentó y buscó el modo de ser cuidadosa al respecto, no lo pudo ver y la única sensación que llegaba a su espíritu era un sentimiento de total desolación. El indudablemente no tenía ganas de saber de su existencia, pero había algo más que bloqueaba todo y lo peor es que provenía de Ben mismo. Claro que Rey había dudado sobre su decisión momentáneamente, pero su determinación era más fuerte, igual de fuerte que la de Ben, eran tan idiotas que ninguno había decidido dar el brazo a torcer asumiendo que sus ideales eran mucho más nobles que los del otro.

- ¿Por qué te afliges tanto, niña? – Rey abrió sus ojos con lentitud a la vez que escuchaba aquellas palabras, además de reconocer inmediatamente a quien pertenecían. No sentía alerta alguna, estaba en total tranquilidad y paz, la presencia de la persona a su lado era la que le ayudaba a alcanzar ese estado. Al fin y al cabo era un sueño y sería la única forma en la que volvería a verlo, sintiendo como su subconsciente jugaba con ella esperando que sus palabras fueran la verdadera guía de su maestro.

- Yo… quería salvarlo. – una rebelde lágrima escapó atravesando con velocidad su rostro. – Estuve tan cerca de conseguirlo, pero, fallé. Te fallé, le fallé a Leia y le fallé a Ben, especialmente a Ben.

Skywalker, quien estaba sentado frente a ella, no pudo evitar esbozar una sonrisa teñida por la melancolía. – Todos fallamos, los unos a los otros. Cometimos errores que acarrearon terribles consecuencias. Pero, Rey tu sabes que hacer ahora, eres mejor que yo y no actuarás como lo hice. Me equivoqué y hui, ahora lo que deseo es que aprendas de mis errores y no lo cometas. –

- Me asusta un poco. Creí que estaba tan cerca, en esos momentos, noté un brillo especial en los ojos de Ben, sentía que lo comprendía, compartía su dolor, sus inseguridades, la culpa, la soledad. Todo lo que estuvo a su lado por tantos años. Y creo que el sintió lo mismo. Entonces… - observó a Luke con tristeza enmarcada en su rostro - ¿Por qué no lo acepté y yo no lo acepté a el? Creí que al entendernos el uno al otro por fin sabríamos que hacer, poner un punto final a todo esto. Si – suspiró Rey – me siento frustrada y me duele pensar en cómo se siente en estos momentos. Pero tampoco podía seguir al lado de él en un camino que nos condenaría. Siento que tomé la decisión correcta, pero no lo sé – negó con la cabeza

- Las cosas no salen como nosotros esperamos que ocurran. – respondió Luke con la mirada perdida en el fuego. – Lo importante aquí es que no olvides quien eres. Todo lo que ha ocurrido hasta el día de hoy sirvió para que respondieras aquella pregunta. ¿O me equivoco? –

Rey negó con la cabeza, ella se sentía un poco más aliviada por las palabras de su maestro, reales o no, era suficientes para calmar sus recientes dudas.

- Al fin y al cabo…. – la mirada de Luke regresó sobre Rey quien esbozaba una sonrisa viendo las estrellas. – Todavía hay esperanza. –

Esperanza…

Maldita esperanza…

Kylo Ren permanecía sentado en su cama de piernas cruzadas meditando, en estos momentos la primera orden requería una serie de nuevas directrices necesarias para lograr su cometido. Una meta que aún no se vislumbraba en forma clara en sus pensamientos, pero que buscaba un solo objetivo: la resistencia y con la desaparición de esta encargarse de forma definitiva de aquella chica y de su madre – Leila -, únicos remanentes de su pasado y debilidades.

Según los informes de Hux más o menos en una semana estaría totalmente reparada The Supremacy para realizar nuevamente maniobras en el espacio. Después de la reunión que relacionaba a todo el alto mando de la primera orden, eran pocos los remanentes de duda respecto a su posición como nuevo líder. De todas formas Kylo tenía que realizar acciones efectivas y rápidas antes de que los rumores de la batalla con la resistencia llegaran a oídos de la galaxia y afectaran su imagen de líder. Es por eso que junto a Hux y un par más de altos oficiales empezó a orquestar un plan ambicioso pero efectivo.

Se habían acabado los juegos de niños persiguiendo a la resistencia, con sus números drásticamente reducidos, la efectividad de sus fuerzas era casi nula, les tomaría demasiado tiempo lograr el poder operativo que antes gozaban y para cuando ellos estuvieran listos, el plan de la primera orden estaría ejecutado casi por completo. Es por eso que en esos momentos un grupo significativo de Destructores y tropas de la primera orden se reunían alrededor de dos planetas en particular: Coruscant y Naboo. Era el momento de cambiar el orden del universo entero y gracias a las largas horas de meditación todo empezaba a tomar curso. Aunque quisiera negarlo una parte de si agradecía las enseñanzas de su madre en el campo de la política, más los estudios realizados sobre su linaje. Su abuela, la senadora Padme Amidala había sido una feroz contrincante en el campo de la política espacial, herencia de la cual su madre gozaba y también había pasado a él. El destino para Ben Solo iba a ser brillante, no sólo como el aprendiz y heredero estrella de Luke Skywalker, sino entrenado en las artes de la diplomacia por parte de la princesa de la extinta Alderaan. Si, el futuro de Ben Solo era luminoso, pero el destino le tendía otra clase de caminos. Irónicamente el sería el emperador del nuevo imperio, pero bajo la capa de la oscuridad que se había apoderado de su alma el cual, era el innegable legado de su abuelo.

- Señor – un soldado interrumpió los pensamientos de Kylo Ren – Nos informan que la mayoría de miembros de la orden de Ren han arribado al punto de encuentro y le esperan. ¿Desea transportarse de inmediato? –

- Si, espero que mi transporte personal esté listo. –

- Si lo está, señor. –

De inmediato Kylo Ren emprendió camino hacia la parte del hangar de The Supremacy que no había sufrido mayores daños. Afortunadamente para sus planes, el llamado a los caballeros de Ren había sido efectivo para sus propósitos, el tiempo apremiaba, a pesar de estar en algunos sectores dispersos, la distancia al punto de encuentro había sido lo suficientemente precisa para que todos estuvieran en el planeta donde tan sólo unas horas atrás se había orquestado aquella batalla contra lo que quedaba de la resistencia. Ren les esperaría en los escombros de aquella base abandonada, en las cenizas de lo que había acontecido hace unas cuantas horas atrás, rodeado de ese mar de sal blanca, teñida de rojo gracias a la extraña superficie de ese planeta.

El murmullo del viento era el más recalcable sonido en aquella instancia, un grupo de hombres uniformados se adentraba a la caverna que en antaño fue una de las tantas bases dispersas de Los Rebeldes en la guerra contra el imperio y la cual por las últimas informaciones que les habían dado, sirvió de escondite para las ultimas ratas sobrevivientes de la resistencia. En total era un grupo de cinco hombres, ataviados de armaduras oscuras y pesadas que ocultaban sus rostros bajo singulares y distintas máscaras, a pesar de que el color oscuro fuese el común denominador, sus vestiduras resaltaban con detalles que les identificaban uno del otro. Su estética no era elegante como la guardia pretoriana de Snoke, eran más bien el resultado de lo que era necesario en el campo de batalla, su función era luchar al lado de su comandante, buscar y cumplir los objetivos asignados sin importar el precio a pagar por lograrlo.

Uno de ellos, ataviado con una máscara que podría los rasgos de una calavera y vestía una larga túnica con capucha que empezaba desde su cabeza y cubría casi todo su cuerpo, dándole el aspecto de un espectro o un fantasma. Paseaba con elegancia en medio de las ruinas, palpando con sus guantes todo a su alrededor, si su rostro fuese visible, sería posible denotar su inquisidora mirada sobre cada centímetro de aquella cueva, intentando encontrar algo más allí presente o mejor como si algo en todo aquel escenario le inquietara. Podía sentirlo y se imaginaba que sus otros compañeros también lo hacían, las fuertes presencias que horas antes había combatido allí, un distante y veloz recuerdo se paseó por su cabeza, si, creía que lo había olvidado, pero permaneció allí oculto, solo para finalmente recordarle que no estaría más porque finalmente estaba muerto y era lo único que debía importar. Aquel sujeto no era presa de los sentimentalismos, la única sensación que le había dejado era cerrar el capítulo de un libro o más bien terminar por enterrar algo que estaba condenado al olvido. Ahora entendía muy bien por qué Ren les había citado, un acontecimiento de tal magnitud merecía una reunión de toda la orden, no todos los días moría un Jedi y más cuando ese Jedi se trataba del mismísimo Luke Skywalker.

- Sechs – fue el llamado que recibió por parte de uno de sus compañeros, aquel que poseía un rifle modificado para alcanzar objetivos de muy largo alcance y respondía al nombre de Vier. – La nave de Eins se acerca, junto al transporte personal de Kylo Ren. – le avisó.

Por su parte Sechs seguía en su minuciosa inspección a aquel lugar, notando como las huellas en la sal se dirigían al fondo de la cueva. Entrecerró sus ojos empezando a sacar sus propias conclusiones, tal parece que las ratas que se escondían en aquel lugar habían encontrado una salida, una torcida sonrisa se vislumbró en su rostro. Tal parece que sería el comienzo de una cacería.

La orden de Ren no fue creada por Kylo, al contrario fue uno de los tantos proyectos que Snoke había asignado a su discípulo a partir del día en que sucedió toda la tragedia de la academia Jedi que pertenecía a Luke Skywalker. En ese tiempo, junto a Ben Solo, dos jóvenes aprendices escaparon con él, aquellos muchachos también fueron parte de su magistral jugada para llevar a Ben Solo al lado oscuro. No es que se tratara de chicos débiles, al contrario, junto a Ben eran parte de los alumnos más destacados de aquel lugar y por lo tanto ayudarían de una u otra manera al entrenamiento de su discípulo de formas muy retorcidas. Uno de los mayores problemas de Luke fue la duda, aunque Skywalker quisiera irradiar confianza, su propio desconocimiento del camino que los antiguos Jedi debían tomar, lo condenaba a hacerse constantes preguntas sobre sus métodos de enseñanza, siendo así la primera piedra para que Snoke pudiera orquestar la caída de la academia Jedi.

Junto a otros aprendices de Snoke, quienes fueron fanáticos del imperio o parte de los tantos seguidores del emperador en los caminos del lado oscuro, la orden de Ren fue fundada por y para Kylo, con el mayor objetivo de buscar y eliminar cuanta amenaza en la fuerza quisiera levantarse de nuevo contra el lado oscuro o en su defecto buscar más aliados, aunque esto último no se cumplía, porque los supuestos usuarios del lado oscuro eran unos charlatanes o demasiado débiles para las ambiciones del líder supremo. Con una ligera variación durante los años, el número de miembros de la orden – incluyendo a Kylo Ren – se mantenía en un constante de siente individuos, enviados a los confines del espacio, en pro de cumplir aquella tarea especial y de único conocimiento de Kylo Ren y Snoke. Porque si, los caballeros de Ren no eran parte de la fuerza militar de la primera orden: estaban por encima de esta y sólo respondían a la voz de sus dos máximos jerarcas. Hecho que – si le preguntabas a un muy irritable general Hux – era un desequilibrio en la cadena de mando.

Cada uno de estos hombres poseía capacidades especiales, de modo tal que suplieran ciertas necesidades en el momento de realizar ciertas tareas, separados sus ordenes se acoplarían a la medida de lo que podían hacer en solitario, pero juntos eran una fuerza imparable de asalto que de haber sido aprovechada correctamente, podría haber terminado la guerra con la resistencia mucho tiempo atrás. Pero, el orgullo y arrogancia de Snoke – los mismos que cegaron sus ojos a la inminente traición de Kylo Ren – no le permitieron usar la que era su mayor arma en contra de sus enemigos y ahora su muerte era prueba de ello. Ahora, el destructivo e imparable espíritu vengativo de Kylo Ren aclamaba a gritos la sangre de los últimos miembros de la resistencia de modo tal que usaría todo lo que estuviera a su alcance para destruirlos de una vez por todas. Las palabras de Luke Skywalker a estas alturas no tenían alguna validez, si era cierto que la guerra recién había empezado, entonces Kylo Ren la condenaría a ser la más corta en la historia de la galaxia entera.

La nave de Kylo Ren recién estaba aterrizando sobre el planeta, levantando una nube de polvo blanco y rojo en aquella singular mancha roja que había quedado después de la batalla contra la resistencia, a través de la ventana observaba a los caballeros de Ren quienes expectantes esperaban la llegada de su líder, a la vez que el miembro faltante de estos se les unía mientras caminaba desde su nave, la cual también recién había aterrizado. Aquellos sujetos habían dejado atrás sus nombres e identidades – tan como Ben Solo lo hizo – entregando los despojos de sus antiguos yo al lado oscuro, nombrándose a si mismos: Eins, Zwei, Drei, Vier, Fünf y Sechs*

Eins era el recién llegado al grupo su máscara poseía bordes platinado a la altura del visor de la cual se desprendía una larga tela que cubría lo que quedaba de su rostro y cuello hasta los hombros, en sus manos llevaba una electrovara, diseñada para repeler los ataques de los sables de luz, una coraza negra protegía su torso y extremidades, siendo el más similar en aspecto a los guardias pretorianos del emperador, junto Sechs fueron parte de la academia Jedi, siendo los dos caballeros de la orden de Ren de mayor dominio en la fuerza después de Snoke y Kylo.

Sechs era el hombre que había estado investigando minuciosamente la cueva, al contrario de sus compañeros no poseía arma alguna, pero si una armadura forjada con los minerales más resistentes a los sables de luz, su especialidad es el combate cuerpo a cuerpo con el uso de la fuerza. Más sensitivo que Eins, sus instintos y lectura de las acciones del enemigo, le habían llevado a ser el encargado de realizar los interrogatorios a todos los objetivos que lo requerían. Su aspecto era similar al de un monje, ataviado en varias capas de tela que escondían su armadura. De todos los seis caballeros el más intimidante de todos.

Zwei y Drei eran el equipo pesado del grupo, Zwei usaba como arma un martillo pesado que era capaz de derrumbar cinco enemigos con un solo golpe, destrozar huesos, dejando un espectáculo visceral de sangre y carne hecha trizas. A pesar de la aparente poca maniobrabilidad de su arma, es sumamente agil y preciso. Drei quien le acompañaba en la mayoría de misiones era un experto en casi todas las armas existentes en el mercado, ya fuera del imperio, primera orden o la propia resistencia.

Vier quien portaba un poderoso blaster modificado para abarcar grandes distancias era los ojos del grupo y especialista en notar puntos débiles en estructuras o enemigos, ya fuese en su forma de luchar o defenderse. De todo el grupo era el de mayor edad y por lo poco que hablaba de su pasado, fue parte de un grupo caza recompensas que servía al Emperador y a Vader mismo.

Finalmente estaba Fünf, aquel que se mueve en las sombras y es el indicado para labores de infiltración y espionaje, su conocimiento en sistemas de seguridad es superior a aquellos que se pavonean en Cantonica. A pesar de no ser tan fuerte en materia de peleas cuerpo a cuerpo, su agilidad le ha permitido sobrevivir a un sinnúmero de situaciones imposibles.

A pesar de ser usuarios de la fuerza, ninguno de ellos poseía un sable de luz, en su particular entrenamiento, Snoke nunca los vio dignos de usar uno, en cambio les entregó una serie de armas modificadas bajo las cuales fueron entrenados desde el principio.

Finalmente la nave de Kylo Ren aterrizó sobre el planeta, hasta ese momento, el ahora supremo líder de la primera orden había renegado de usar su casco, pero dadas las circunstancias y de su reencuentro con aquellos sujetos no podía exponerse, habían pasado meses desde la última vez que estuvo con los caballeros de Ren y el remanente de haber asesinado al líder supremo aún permanece nítido en su memoria. Ajustó su casco, caminando seguro hacia la dirección de sus aliados, el viento había dejado de soplar sobre la superficie del planeta y el sonido presente era un lidero murmullo, la calma antes de la tormenta.

- Antes de comenzar – Sechs interrumpió a Kylo Ren si este era el que iba a comenzar aquella reunión. - ¿Por qué no siento la presencia del supremo líder Snoke? –

Un silencio incómodo se forjó en el grupo de hombres, aparte de Sechs, solo Eins había sentido aquella ausencia, los demás se observaron brevemente y clavaron su mirada oculta en sus yelmos hacia Kylo Ren quien apaciblemente los observaba.

- Está muerto. – Exclamó sombríamente – Ahora, yo soy el nuevo supremo líder. - sentenció

NdA:

*La verdad por falta de tiempo no se me ocurrieron mejores nombres para llamarlos que darles los números del 1 al 10 en alemán, que igual suenan cool, si llego a encontrar algo mejor lo editaré, pero por el momento me gusta ;D

Pues gente si que me ha costado escribir este capítulo, disculparán la demora con el capitulo pero ya saben, todo esto del año nuevo y las fiestas te deja muy mal de tiempo y más cuando trabajas. Bueno acá me metí en un medio lio porque tengo que darle personalidades a cada uno de los miembros de la orden de Ren xD pero como podrán notar el que mas me está gustando es Sechs dado que ya le tenía una personalidad definida.

Respecto a las actualizaciones del fic, las moveré para cada domingo, así no me hago tanto lio intentando actualizar entre semana y me queda más como para escribir sin presiones. El otro cap tendrá un poco mas de la resistencia, pero si les soy sincera me gusta mas escribir sobre Kylo Ren y el lado oscuro, porque la resistencia me parece muy aburrida xD – excepto Rey claro está – Ah cierto, está el nuevo canal de comunicación de Rey y Luke, mientras tanto, porque en algún momento espero que se presente como un fantasma a Rey.

Los planes del fic… wow si les contara, aunque ahí les dejé un adelanto de lo que Ben planea hacer, me gusta también sacar a relucir las aptitudes políticas que posee, pues porque vamos Leia es su madre y debió aprender mucho de ella igual. Que le toca ser un poco inteligente si, y que tiene que dejar sus arranques si, pero quien sabe si regresen xD pero ahora el tiene que hacerse respetar como líder o sino pues puede que no lo quieran allí

Gracias a quienes andan leyendo el fic, espero hacer caps mas sustanciosos, aprovechando el tiempo para ir adelantándolo y porfavor ténganme paciencia D: Después haré un post en Tumblr respecto al aspecto de los caballeros de Ren para que lo visualicen mejor, yo se que este no ha sido mi mejor capitulo descriptivo ha sido una mierda, I know u_u

Saludos para LadyWitheRose (Ben no está del todo perdido, tendrá que pasar por muchas cosas para ver si es posible que regrese pero todo dependerá del tiempo. Hux y Phasma van a tener mucho protagonismo aquí porque me encantan y los reivindicaré y mucho :D), guest y smar eear por los reviews!