A/N: Quise continuar este Shot ya que alguien me preguntó que qué había sido el bebé, por lo que en este capítulo nace el bebé Knight y por ende el primer bebé en nuestro Fandom en español :)
Espero que les guste, es simplemente romántico y lleno de amor de familia.
Kendall's POV
Pasaron los otros 6 meses que correspondían al resto de la gestación de mi bebé y de mi marido Logan. Solo era cuestión de algunos pocos días para que mi hijo llegase al mundo y pudiese tenerlo en mis brazos y criarlo como quería.
Sí, voy a tener un hijo con mi Logie. Cuando Logan estuvo en su mes número 6, la ginecóloga que lo atendía nos dijo que el sexo del bebé se podía saber en ese momento. Le pregunté primero a mi esposo si quería saber el sexo del bebé o quería mantenerlo como una sorpresa para cuando naciese. Para mi buena suerte, Logan dijo que prefería saber el sexo del bebé para así decorar su cuna de un color apropiado.
Devonne Clarkson, la ginecóloga que atendía a Logan, en ese momento movió la máquina de ultrasonido y luego de algunos pocos minutos, nos dijo la noticia que me había hecho sentir el hombre más feliz en toda mi vida; pero después de descubrir que sería padre gracias a Logan. Ella dijo. –Es un niño.-
En ese momento lo único que pude hacer fue darle un beso en los labios a Logan mientras lágrimas de alegría se escurrían de mis ojos verdes y resbalaban por mis mejillas, esas lágrimas eran todo gracias a Logan.
Ahora mismo, me encontraba con Logan en nuestra habitación sobre nuestra cama. Estaba recostado en mi espalda mientras Logan estaba acostado sobre mi pecho ya que debido a su panza no podía dormir de espaldas y le resultaba muy cómodo hacerlo sobre mí.
-¿Kendall?- Logan me preguntó mientras pasaba un dedo sobre mi pecho.
-¿Qué sucede Logie?- Lo atraje más a mi cuerpo.
-Cuando nazca nuestro bebé, no pensarás en dejarme de nuevo ¿verdad?- La voz de Logan sonaba esperanzada, pero podía también percibir el dolor a causa de lo sucedido antes de enterarme que estaba embarazado.
-Logan.- Me senté sobre la cama y lo senté en mi regazo. Inmediatamente Logan bajó la mirada para evitar verme, puse mis dedos en su barbilla y lo obligué a verme. –No me atrevería a ni siquiera a pensar en dejarte otra vez, en especial si te quedarías solo con mi hijo.- Le di un suave beso en los labios, algo corto pero lleno de amor y cariño. –Tener un hijo siempre ha sido mi sueño, sería un idiota si lo abandonase en especial cuando lo tuve con la persona que más amo en el mundo.-
Logan se rio suavemente antes de darme un beso. –Te amo Kenny, y sé que nuestro hijo también lo hará.-
-Gracias Logie, el que lo digas me hace sentir más feliz.- Le dije antes de moverme de forma que volviésemos a estar acostados sobre nuestra cama. –Buenas noches Logie, te amo.-
Logan se movió hasta que estuvo cómodo antes de hablar. –Buenas noches Kenny, también te amo.- Le escuché decirme antes de que cayese profundamente dormido.
Me quedé viéndolo por un largo tiempo, admiraba lo hermoso que era en sí y noté que era aún más hermoso verlo así de gordito a causa del bebé que tenía en su interior. Un bebé producto de nuestro propio amor. No pude evitar poner mi mano encima de su estómago gigante y pasar mi mano de arriba abajo sobre éste con mucha ternura.
Con mi mano derecha alcé su camisa para que quedase a la vista su estómago, acerqué mi rostro hacia éste y deposité un suave lleno de amor en una parte de la piel expuesta. –Espero que llegues pronto.- Le susurré a mi hijo que no tardaría en nacer antes de recostarme otra vez en la cama y dejé que el sueño me invadiese hasta quedarme dormido… Con una mano sobre el estómago de Logan.
Logan's POV
Me desperté en medio de la noche, me aparté levemente del cuerpo de Kendall para ver la hora en el reloj. Moví mi mano para acercar el aparato que contenía los números grandes y rojos, los cuales marcaban las 5:00 a.m.
No pude evitar salir un gemido, haciéndome recordar el porqué de mi despertar. El bebé se había movido mucho últimamente y me había hecho despertar. Moví mis manos hasta mi gran estómago y empecé a trazar círculos suavemente a sus lados. –Tranquilo bebé, todo está bien.- Dije con voz dulce y noté cómo empezaba a quedarse quieto otra vez.
Me levanté de la cama lo más suave que pude para no despertar a Kendall. Empecé a caminar de un lado a otro en la habitación mientras que continuaba el patrón de pasar mis manos sobre mi estómago. A pesar de que había resultado en un principio, empecé a sentir cómo el bebé empezaba a moverse, pero con más fuerza.
-¿Qué sucede bebé?- Le pregunté a mi estomago, sin saber que otra cosa hacer. -¿Tienes ham…?- Pero no terminé mi frase como sentí como algo me escurría en la pierna.
Sin querer saltar a conclusiones apresuradas, bajé mi vista solamente para comprobar si mi pensamiento era correcto; el cual resultó ser cierto. El pantalón de mi pijama estaba empapado mientras bajo mis pies había un pequeño charco de un líquido claro, se me había roto la fuente.
Intenté caminar lo más rápido que pude para poder despertar a Kendall, pero un fuerte dolor en mi estómago impidió el que me moviese como quería. Como pude, me puse al lado de Kendall y lo sacudí del brazo.
-Kendall.- Dije con mi voz inundada por el dolor que estaba sintiendo mientras trataba de reprimir las lágrimas que se escurrían sobre mi rostro.
-Kendall.- Volví a llamarlo ya que la primera vez no me contestó, pero en esta ocasión resultó ser igual.
-¡Kendall!- Le grité por la desesperación y el dolor que sentía, esta vez sí se despertó.
-Logie ¿qué sucede?- Kendall se sentó en el borde de la cama, mientras quitaba algún rastro de sueño de sus ojos. Al terminar me vio directamente a los ojos y cuando vio mis lágrimas, su rostro se puso preocupado. -¿Por qué lloras Logie?- La preocupación inundaba su voz.
-Se me rompió la fuente.- Fue lo único que pude articular antes de gemir por otro dolor que sentí en mi sección abdominal.
El comportamiento de Kendall cambió de uno desesperado a uno completamente nervioso. -¿En serio?- Solo pude asentirle. –De-debemos ir al-al hospital.- Pude notar que estaba sumamente nervioso y eso no me ayudaba con lo que estaba sintiendo ahora.
-Sí, vayamos al hospital donde trabajo.- Le dije y Kendall me asintió.
Antes de salir de la habitación, solo pude colocarme una chaqueta para cubrirme del frío. Kendall se puso un pantalón y una camisa limpia lo más rápido que pudo para luego salir de la habitación. Debido a las contracciones solo lograba moverme despacio, y cuando Kendall lo notó me cargó de una forma nupcial para llevarme a su coche que estaba en la entrada.
Me sentó en el asiento del copiloto antes de colocarme el cinturón de seguridad, quedando satisfecho de que no estaba muy apretado de modo que no me lastimase ni al bebé. Se fue a la puerta del piloto antes de subir, encendió el motor y condujo velozmente por la calle para llegar al hospital en donde trabajaba, que por suerte tomaba cerca de 10 minutos y además de que era demasiado temprano como para que hiciese mucho tráfico en la carretera.
Mientras Kendall iba conduciendo, sentí fuertes contracciones en mi estómago y sentí como el bebé empezaba a deslizarse hacia abajo haciéndome gritar por el dolor ya que tenía muchas ganas de pujar. En ese momento Kendall me sujetó la mano izquierda y pasó su dedo pulgar por encima de mis nudillos.
-Tranquilo Logie, no tardaremos en llegar.- Dijo Con voz dulce y tranquilizadora, pero claramente podía notar todos los nervios que trataba de ocultar.
Es evidente que debería de estar nervioso, nuestro primer hijo iba a nacer y por lo tanto no sabíamos nada acerca de los bebés, pero sé que juntos íbamos a lograr criar a nuestro hijo con todo el amor que le tendríamos.
Como me había prometido Kendall, llegamos al hospital en tan solo 3 minutos después, se estacionó (que fue un terrible intento en hacerlo) antes de bajar del lado del conductor y luego sacarme del coche cargándome en sus brazos y llevarme a la recepción del hospital.
Mientras me cargaba adentro del plantel, podía ver el miedo de mi marido, supongo que pensó que algo podría salir mal. Antes de que Kendall le hablase a la recepcionista, ésta habló.
-Buenos días, ¿en qué puedo ayudarles?- Preguntó con voz amable.
Intenté responderle, pero sentí una contracción y lo único que salió de mi boca fue un pequeño grito de dolor. –Mi marido está a punto de tener a nuestro bebé.- Kendall dijo desesperadamente, basta con saber que lo que dijo no fue lo más apropiado.
La recepcionista no dijo nada, en cambio habló por un micrófono que tenía ahí cerca y luego rápidamente llegó un asistente médico con una silla de ruedas en la cual Kendall me colocó suavemente. El asistente me llevó a una habitación en la cual había una camilla, Kendall me cargó y me colocó sobre la cama y luego entró una enfermera.
-La doctora vendrá pronto.- Dijo la mujer antes de entregarme una bata y retirarse de la habitación junto con el asistente.
Para esta ocasión tendría que estar completamente desnudo, por lo que se me hacía más cómodo cambiarme solamente con Kendall presente ya que me había visto muchas veces así… Solo de pensarlo me hizo sonrojar. Ya vestido con la bata de hospital, Kendall me colocó otra vez sobre la cama de hospital.
-¿Estás bien?- Me preguntó Kendall tomando una de mis manos entre las suyas.
-Sí, solamente nervioso.- Dije enfatizándolo con el sonido de mi voz.
-No te preocupes, al final de todo tendremos a nuestro hijo con nosotros.- Dijo con una voz que resplandecía felicidad.
-Sí.- Fue lo único que contesté ya que sentí otra contracción en el abdomen.
Se escuchó que la puerta se abría y, para mi suerte, era la doctora la que había llegado. –Hola, soy la doctora Anderson.- Dijo la doctora que era alta y delgada, de piel blanca y ojos color gris que hacían juego con su largo cabello castaño.
-Hola, mi nombre es Kendall Knight y este es mi esposo Logan.- Dijo Kendall presentándose por los dos ya que yo no podía hablar sin que diese un gemido por lo que sentía ahora.
-Hola Logan, te voy a revisar.- la doctora Anderson se inclinó entre mis piernas y examinó una parte de mi cuerpo la cual me hizo sentir avergonzado. –Bueno, solo tienes 6 centímetros de dilatación, tendremos que esperar a que sean 10.-
-Espere ¿lo tendré de forma natural?- En sí no quería saber la respuesta.
-Sí, ya que de por sí es raro que hayas quedado embarazado, he de suponer que tu cuerpo se adaptará para que lo puedas tener de esa forma y además de que sería un riesgo hacerte una cesárea.- Me explicó a pesar de que ella sabía que poseía esos conocimientos, es simplemente que mi mente no estaba funcionando esos momentos. –Regresaré en unos pocos minutos, si sientes ganas de pujar, manda a tu marido a buscarme.- Dijo dulcemente antes de salir de la habitación.
-¿Crees poder hacer esto Logie?- Kendall me preguntó una vez la puerta se cerró por completo, en su voz denotaba preocupación.
-Va a ser doloroso, pero sí puedo con ello.- Dije con una sonrisa para darle confianza, pero en sí trataba de dármela a mí mismo.
Kendall se inclinó y me dio un beso en los labios. –Te amo Logie.-
-Te amo Kenny.- Le dije y luego me recosté en la cama.
Pasó cerca de 20 minutos cuando empecé a sentir la necesidad de empujar. –Kendall, ve por la doctora Anderson.- Le dije reprimiendo un fuerte gemido.
-Vuelvo pronto.- Me dijo tratando de tranquilizarme antes de abandonar temporalmente la habitación.
Las ganas de pujar eran demasiado grandes, sentía como el bebé empezaba a deslizarse hacia abajo. Justo cuanto estaba a punto de gritar de desesperación, Kendall junto con la doctora entraron al igual que otra enfermera.
-Kendall, sostén la mano de Logan.- La doctora le ordenó a mi marido, supongo que para darme algo de bienestar; Kendall hizo lo que se le ordenó.
La doctora separó mis piernas, lo cual se sintió muy incómodo, y alzó la bata hasta mis muslos. Examinó otra vez mi entrada y parecía satisfecha. –Tiene 10 centímetros de dilatación. Ahora cuando sientas una contracción, quiero que pujes.- Le asentí solamente para hacerle saber que la comprendía.
Cuando sentí una contracción empujé y sentí como el bebé bajaba, lo cual me hizo gritar y apretar con demasiada fuerza la mano de Kendall.
-Tranquilo Logan, pronto todo terminará.- Trataba de consolarme, y al parecer estaba funcionando aunque solo un poco.
Sentí otra contracción y empujé, pero esta vez sentí un gran ardor en mi entrada. –Puedo ver la parte superior de la cabeza.- La doctora Anderson nos informó.
Volví a pujar y grité por el gran ardor que sentí al salir la cabeza del bebé. –Vamos Logan, no te falta mucho.-
-Pero me siento cansado.- Dije como sentí que mi energía se drenaba.
-Vamos Logan, tienes que hacerlo, por nuestro hijo.- Las palabras que me dijo Kendall fueron suficiente para que las energías regresasen otra vez a mi cuerpo.
Di un fuerte empuje y grité como otra vez como sentí que salieron los hombros del bebé. No podía detenerme ahora, tenía que hacer esto por mi hijo, por mi familia. Di otro empuje y dejé salir el grito más fuerte cuando sentí que el bebé salió por completo de mi cuerpo, cayendo en los brazos de la doctora Anderson.
Después la sala quedó en silencio, antes de que el llanto de un bebé inundase la habitación. –Es un varón.- Dijo la doctora quien le entregó mi hijo a la enfermera, ésta lo envolvió en una toalla antes de cortar el cordón umbilical y limpiarle la sangre.
Cuando mi hijo estuvo completamente limpio, la enfermera lo colocó en una toalla limpia antes de entregármelo. Se sentía tan frágil en mis brazos y empecé a llorar, no podía creer lo hermoso que era. Miré a Kendall y noté que también estaba llorando de alegría.
-Felicidades a los dos.- Dijo amablemente Sandy, la doctora Anderson, antes de salir junto con la enfermera.
-Es hermoso Logie.- Kendall dijo con lágrimas cayendo de sus ojos verdes.
-Sí, es hermoso.- Dije antes de estudiar detalladamente al nuevo integrante de la familia Knight. Nuestro hijo era de color rosa, tenía una nariz pequeña como la mía (o de conejito como le gustaba decirle Kendall), mis cejas, mi nariz y mis hoyuelos… Pero a pesar de que tenía mis facciones, el rostro de mi hijo dibujaba evidentemente la cara de su padre, se parecía mucho a Kendall aún cuando no pareciese no tener nada de él. En pocas palabras, mi bebé era perfecto.
Luego de 10 minutos de estar viendo a mi hijo, Kendall rompió el silencio. -¿Cómo lo llamaremos Logie?-
Lo miré y me mordí el labio. –La verdad no sé.- Miré a mi hijo para ver si se me ocurría algo. –Bueno, antes de opinar ¿tienes algún nombre en mente?-
Kendall negó con la cabeza. –Pero me gustaría que su nombre empezase con K, para mantener la tradición de la familia.- Le asentí ya que respetaba sus deseos.
Pensé por un momento antes de decir un nombre. -¿Kent?-
-No, suena parecido al mío.- Dijo Kendall. –Tal vez ¿Kris?-
-Ese nombre a mi no me gusta.- Le dije. -¿Kurt?-
-No. ¿Kayden?-
-No.- Suspiré. –Esto es muy complicado.- Miré otra vez a mi hijo para encontrar el nombre apropiado.
Kendall chasqueó los dedos. –Lo tengo.-
-¿Cuál?- Le pregunté con esperanza de que no fuese tan malo.
-Kyle.- Dijo y luego se le dibujó una sonrisa en el rostro.
-Me gusta ese nombre.- Le dije antes de ver los ojos de nuestro hijo, le agarré suavemente su manita derecha para darle un beso en el dorso. –Bienvenido a la familia, Kyle Knight.-
Pasaron 3 días antes de que los esposos Knight junto con su nuevo miembro salieran del hospital ya que no había ningún riesgo para el bebé.
Al llegar a su casa, que era cerca de las 7:00 p.m., Kendall colocó la bolsa con ropa de Logan en una esquina de la sala antes de regresar al auto a ayudar a su marido con su hijo. Kendall abrió la puerta para dejar que Logan y Kyle entraran a la seguridad de su hogar.
-Bienvenido a tu nuevo hogar Kyle.- Logan le dijo al bebé mientras daba una vuelta para dejar que el pequeño ser humano viese su alrededor mientras tenía extendidas sus manos en el aire.
-¿Te gusta Kyle?- Kendall le pregunta a su hijo cuando abrazó por la espalda a su marido.
Sabían que el bebé no les entendía, pero algo en su pequeña risita les hizo saber que le gustaba la casa. –Es tan lindo cuando se ríe.- Dijo Logan pasando su dedo índice suavemente sobre su sonrojada mejilla.
Logan apartó su dedo cuando de repente Kyle empezó a llorar. -¿Qué tienes?- Logan estaba preocupado.
-Tal vez solo tenga hambre.- Propuso Kendall.
-¿Podrías preparar su biberón?-
-Claro, en seguida vuelvo.- Kendall le dijo antes de entrar a la cocina.
Logan se sentó en el sofá antes de empezar a mecer en sus brazos al pequeño Kyle, tratando de tranquilizarlo. Kendall no tardó mucho en regresar y le entregó a Logan la botella con la leche tibia. Logan puso el chupete en los labios del bebé e inmediatamente lo introdujo en su boca, bebiendo el líquido.
Kendall y Logan se quedaron viendo con infinita ternura a su hijo mientras bebía su leche. Cuando Kyle terminó de comer, Logan le llevó a su pecho para sacarle los gases y una vez terminado, la pequeña familia Knight se fue a la segunda planta. Los tres iban en dirección a lo que sería la guardería de Kyle, entraron y la habitación se presentó. La guardería era de color verde y tenía algunos peluches en un rincón de la habitación y a un lado, no muy lejos de la puerta, estaba la cuna de color blanco con mantas suaves de color azul. Kendall y Logan se acercaron a la cuna para poner en ella a Kyle, pero el rubio notó que su marido parecía raseo a hacerlo.
-¿Qué ocurre Logie?- Kendall le preguntó y su marido lo miró.
-No quiero dejar solo a Kyle especialmente cuando es todavía tan pequeño.- Logan dijo con voz un tanto apenada.
Kendall envolvió un brazo alrededor de su cintura y lo acercó a su cuerpo. –En ese caso, puede dormir con nosotros.-
-¿En serio?-
Kendall le asintió. –Sí, si no estás a gusto con dejarlo solo, pues hay que mantenerlo cerca de nosotros.-
Logan se puso de puntillas para darle un beso. –Eres un gran esposo y padre.- El pálido dio media vuelta y se dirigió junto con su esposo e hijo a su habitación.
Al llegar, Logan colocó suavemente a Kyle en el medio de la cama antes de ponerse su pijama, Kendall hizo lo mismo. Terminándose de cambiar, los esposos Knight se subieron a la cama que compartían teniendo cuidado de no lastimar a su primogénito. Kendall y Logan se quedaron unos minutos viendo a su hijo hasta que el sueño empezaba a invadirlos.
-Buenas noches Kyle.- Logan dijo y luego le dio un beso en la frente a su hijo. –Buenas noches Kendall.- Logan se inclinó para besar a su esposo en los labios y luego se quedó profundamente dormido.
Kendall vio que su primogénito se estaba quedando dormido y le dio un beso en su mejilla. –Buenas noches Kyle.- Y con eso el bebé se durmió.
Kendall se quedó despierto, viendo a su pequeña familia dormir placenteramente. –Nunca pensaría en dejarlos solos.- Paso su dedo índice sobre la mejilla del bebé. –Ustedes dos son lo más importante en mi vida, son mi familia.- Kendall se inclinó y besó el suave cabello de Logan. –Me esforzaré con todo mi ser para darles una vida mejo, no importa que me canse con tal de hacerlo.- Vio a ambos con todo el amor que les tenía. –Ya que por ustedes, todos mis esfuerzos valdrán la pena.- Al terminar su pequeño discurso, Kendall se quedó dormido en su cama ya que sabía que su familia estaba segura a su lado, pues nunca dejaría que algo les pasara.
A/N: ¿Les gustó? Espero que sí. A mi parecer fue simplemente perfecto y espero no haber sido muy gráfico con el parto y también el haber detallado con exactitud al bebé ;)
Sin más que decir, cordialmente se despide...
I Love KL
