Hola, por fin pude acabar este capítulo y decidí publicarlo de una vez. Les agradezco muchísimo sus reviews y espero que esta capítulo les guste. Eso si, tengan en cuenta que con esta historia me ha dado por molestar a los personajes y no se vayan a sorpredner si hago sufrir a alguno de ellos jeje.
El Tigre: Las Aventuras de Manny Rivera es propiedad de Jorge R. Gutiérrez y Sandra Equihua
Emisario del Inframundo
Capítulo 2: Nueva Etapa
El mundo de los muertos lucía mas oscuro de lo que el recordaba. De hecho, ni siquiera creía estar en el pequeño pueblo donde el y Frida hubieran estado meses atrás. Montones de esqueletos caminaban por todas partes sin siquiera prestarle atención, era como estar en su Ciudad pero con la excepción de que todos estaban muertos.
Las imágenes de lo sucedido regresaban a su memoria, tan claras como en ese preciso momento. Un resplandeciente ataque viajando rápidamente hacia Frida, él interponiéndose en su camino y recibiéndolo. Luego la melancólica cara de su amiga rogándole por que resistiera y luego, oscuridad.
Al principio creyó, o quiso creer, que todo se trataba de un sueño, pero un simple vistazo a sus manos fue suficiente para convencerlo. Dos cosas no eran normales, la primera era que hace poco había tenido que cortarse la mano para salvar su vida y ahora esta mano había regresado a su lugar. La segunda era que ambas manos ya no eran como antes, con miedo y tristeza comprobó que eran manos de esqueleto.
Rápidamente buscó un lugar donde reflejarse y efectivamente, todo era verdad, su imagen cadavérica apareció dentro del marco del espejo que había encontrado. Era hora de aceptarlo, estaba oficialmente muerto. Extrañamente no era tan malo como siempre había pensado, salvo por su aspecto de esqueleto todo parecía estar bastante bien. Su mano había regresado y ya no le dolían las heridas de la reciente batalla.
Lo único que no lucía tan bien era el hecho de que no volvería a ver a su familia y a Frida en bastante tiempo, tendría que soportar todo ese tiempo solo, hasta que uno de ellos se le uniera en ese extraño mundo. Entonces recordó que no necesariamente estaría solo, solo debía encontrar a sus antepasados y quedarse con ellos, seguramente lo recibirían bien luego de la batalla que habían tenido anteriormente contra Sartana en el día de muertos.
El muchacho comenzó a caminar sin saber bien a donde buscando a sus parientes ya fallecidos como El León Dorado, El Poderoso Chitar y El Tigre original. En realidad no estaba seguro de lo que hacía, solo llevaba muerto unos cuantos minutos y aún le faltaba mucho por aprender de su nuevo mundo. Constantemente se acercaba a otros esqueletos para preguntarles el paradero de su familia pero siempre que escuchaban el apellido Rivera todos huían igual que la primera vez que había estado ahí.
Las horas pasaban y ni rastro de los Rivera, solo el mismo espectáculo deprimente de huesos y sombras. Mientras caminaba recordaba el día en que Frida estaba ahí con el, y pensar que en ese momento la niña se emocionaba con la idea de volverse un esqueleto, tal vez en ese entonces parecía divertido pero la perspectiva cambiaba bastante cuando uno se hacía a la idea de que tendría que permanecer así por el resto de la eternidad.
Se preguntaba como estarían sus padres, su Granpapi y sus amigos sin el. ¿Cómo habrían tomado la noticia de su deceso? Recordaba bien la expresión de angustia y tristeza que tenía Frida en sus últimos instantes de vida, seguramente ella también estaba pasando por momentos duros. Sin duda alguna sus familiares sufrían muchísimo, tal vez más que todos los demás. David Roco también debía estar muy afectado puesto que siempre había visto a Manny como un amigo y un ejemplo a seguir, Manny se sorprendió agradeciendo que lo hubiera obligado a disfrazarse de alce y ser su compañero en el pasado, por lo menos le había dado unos días de alegría antes de dejarlo para siempre.
Estaba tan metido en sus pensamientos que no se dio cuenta de a donde se dirigía. El mundo de los muertos no por ser otra dimensión dejaba de ser enorme y cuando Manny recuperó el sentido de la realidad comprendió que estaba más perdido que nunca. Se encontraba en una especie de desierto lleno de rocas puntiagudas, la oscuridad había aumentado y el aterrador sonido de coyotes hambrientos llenó el aire.
Quien quiera que hubiera dicho que los muertos no tenían nada de que preocuparse debía haber sido encerrado en un manicomio. Manny podría estar muerto pero también aterrado, no tenía idea de a donde se había metido. Su temor se incrementó cuando escuchó pasos cerca dirigiéndose justo a donde el estaba.
El niño se detuvo escuchando con atención esos pasos, miraba hacia todas partes esperando que algo saltara e intentara devorarlo en cualquier instante, momentos después unas cuantas siluetas se divisaron frente a el. Manny se alivió cuando descubrió que los que se acercaban eran nada más y nada menos que sus familiares.
Manny se alegró muchísimo de encontrarlos por fin y comenzó a correr hacia ellos solo para encontrarse con una horrible realidad. No había terminando de correr cuando el padre de Granpapi, El Jaguar Justiciero, lo tomó por el cuello con la mirada perdida. Ya bastante molesto era tener una mano huesuda tratando de estrangularlo, pero se ponía peor por el hecho de que esta vez no se trataba de un esqueleto bandido como en otras ocasiones.
Manny forcejeaba para liberarse de las manos de su bisabuelo pero este lo estaba sujetando demasiado fuerte. Lo mas extraño de todo era que ni el ni los otros Rivera decían nada, de hecho casi ni se movían. Ahora más que nunca parecían verdaderos zombies, pero no era así como Manny los recordaba. Era verdad que la última vez que se habían visto habían tratado de matarlo pero no de esa forma, algo muy raro estaba pasando.
-¿Qué pasa con ustedes?, soy yo, Manny, su pariente, El Tigre- decía Manny pero los esqueletos seguían sin decir nada.
-Se que no me veo como antes, que ahora soy un esqueleto como ustedes y todo eso, pero no tienen por que ponerse así, si quieren me voy a pasar la eternidad a otra parte- trataba de negociar Manny pero siempre recibía la misma respuesta, ninguna.
Entonces el silencio se vió invadido por el sonido de nuevos pasos dirigiéndose hacia ellos. -¿Ahora que?, ¿Por qué se detienen?, montón de haraganes- decía una voz a la distancia que Manny reconoció al instante.
-¿Django?- dijo Manny temeroso
Efectivamente, el que se acercaba a ellos y les daba órdenes a los otros Rivera no era otro que Django de los Muertos, con quien recientemente había luchado y el responsable de su nueva situación de muerto. El pequeño esqueleto miró a Manny unos segundos y luego comenzó a reír a carcajadas reconociéndolo.
-No puede ser, ¿Manny Rivera?, ¿en serio eres tú?- preguntó Django divertido a lo que Manny asintió no se molestó a responder.
-Jajajaja, no lo puedo creer, ¿te moriste?, jejeje, y yo que me esperaba encontrar a tu amiguita- siguió riendo Django.
-Debiste suponer que no permitiría que algo malo le pasara a Frida- gruñó Manny
-Ajá, ya veo que es lo que pasó, te interpusiste en el camino de mi ataque ¿no?, de verdad que eres patético Rivera- dijo Django
-Olvida eso, ¿Qué les hiciste a mis parientes- siguió Manny
-Ah, si, eso. Pues verás, luego de que me mandaste aquí de regreso encontré la quinta cuerda de mi guitarra y descubrí que con ella podía controlar a todos los muertos que yo quisiera, fueran esqueletos bandidos o no- explicó Django
-Y escogiste a mi familia por que…- comenzó Manny
-Por que creí que era una buena forma de vengarme de ti, jeje, aunque veo que no era necesario después de todo, tu mismo hiciste el trabajo por mi- terminó Django
En ese momento Django chasqueo los dedos y el Jaguar Justiciero soltó a Manny que cayó al suelo. Entonces Django, sin parar de reír, lo apuntó con su guitarra y Manny entendió que se preparaba para atacarlo o controlarlo a el también.
-Jaja, mi abuela tenía razón, serás un excelente esqueleto bandido- dijo Django, pero antes de lanzar su ataque puso una expresión pensativa.
-Aunque tal vez no sea necesario controlarte así- reflexionó Django –creo que sería mas divertido hacer que me obedezcas por tu propia voluntad-
-Si crees que voy a obedecerte estás demente Django- lo retó Manny
-Como quieras, pero creo que olvidas el pequeño detalle de que yo si puedo ir al mundo de los vivos cuando se me antoje y tu no- dijo Django
-¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Manny
-Pues, que originalmente todos los ataques de mi abuela eran frustrados por cierto súper héroe rayado que desgraciadamente ya no es parte del mundo de los vivos, o sea que si por casualidad me diera la gana de ir allá y jugar un rato no habría nadie para detenerme- dijo Django divertido. Entonces Manny entendió a lo que se refería.
-No te atreverías- dijo Manny nervioso
-Oh, si que lo haría. O tal vez no si tú me hicieras ciertos favores- dijo Django –En resumen, me obedeces o las personas que trataste de proteger pronto podrían estar aquí contigo...muertas-
Manny se quedó mudo, el miedo por la suerte de sus seres queridos no le dejaba otra opción, tendría que volverse el nuevo lacayo del que lo había asesinado.
-Tu ganas Django, ¿Qué quieres que haga?- dijo Manny derrotado
-Así me gusta, ¿ves como es más fácil si cooperas?- contestó Django triunfante –Por el momento no tengo ninguna tarea para ti, pero pronto la tendré-
-¿Y que tipo de cosas vas a ponerme a hacer?- preguntó Manny nervioso
-Ah, cosas. Ciertas travesuras a los vivos, nada del otro mundo- contestó Django
-Espera, ese no fue el trato, dijiste que no te meterías con ellos- saltó Manny
-No los voy a lastimar, solo me divertiré con ellos un rato. Además yo no voy a hacer nada, lo harás tú- contestó Django
-Eso si que no- dijo Manny
-¿Prefieres acaso que lo haga yo?, ten en cuenta que a mi no me importa lo que les pase y podría ser que a veces se me pasara la mano con ellos, los accidentes ocurren- dijo sarcástico.
Manny estaba furioso, se sentía impotente e indefenso. No podía creer que el universo conspirara de esa manera en su contra. Como si la muerte no hubiera sido suficiente ahora debía obedecer a aquel ser que tanto detestaba. Django sabía que Manny no se atrevería a contradecirlo, su venganza había resultado ser mas dulce que lo que el imaginaba.
-Hoy empieza una nueva etapa para ti Manito, y créeme, llegará a gustarte- dijo Django cruelmente mientras Manny lo miraba con profundo odio.
Continuará………
No se que me pasa, Manny no me ha hecho nada malo, la verdad hasta me alegra los días con su programa. Soy un idiota mal agradecido que solo busca hacerle la vida imposible (o la no-vida en este caso). En fin, esta historia aún está lejos de su final y muchas cosas pueden pasar. Espero ansioso sus comentarios, nos vemos/leemos, se cuidan.
