Recuerdos en blanco y negro

N/A Hola, buenos días, aquí estoy de nuevo, continuando y esperando…que cosa? No tengo la mas mínima idea, pero aquí me encuentro, de pronto tuve una buena idea para seguir mi historia y aquí estoy, como siempre: los personajes no me pertenecen, lo único que si lo hace es la trama, y con una pista de la canción ya mencionada, el titulo dice algo, pero si leen con atención la parte antes de que empiece el flash back, verán una palabra en sí, bueno, a con la historia.

Bueno, ahora que lo pensaba y reflexionaba con mayor comodidad y sin tener que soportar a su no muy deseada compañía, no se encontraba en una situación que pueda ser conllevar a algo peor en un plazo de tiempo indefinido pero seguro seria largo, además de que pudo caer en peores "manos", unas manos monumentales y no lo suficientemente amigables como desearía, suspiro con pesadez mientras observaba los extremos de sus brazos y manos atadas, no se encontraba entre sus mejores planes el ser prisionera y quedarse colgada con cadenas de unos pilares, mucho menos que fuera en esa habitación, la misma en la que antes disfrutaba estar durante horas y horas, "Ahora que comienzo a recordar, es cierto, disfrutaba mucho el poder estar aquí…claro, cuando era mucho más joven e inocente, y eso ya hace siglos" sus ojos hablaban de soledad y tristeza, los recuerdos comenzaban a agolparse en su mente, apareciendo uno en especifico, uno del pasado, uno inocente, uno que inicio con esto…uno monocromo.

Inicio del flash back

"-¡Ven aquí detestable alimaña!

En el recuerdo se veía más joven, con pequeños flequillos rubios que salían de su gorrito, que le quedaba un poco grande, al igual que ese chaleco y cuello holgado que ondeaba por el viento que provocaba su carrera, ella se encontraba corriendo e intentando volar a través de los pasillos de ese lugar, lo que asía era huir de unos segundos niveles más grandes que habitaba en esa planta del castillo, el mayor y con peor fachada de malo, tenía una muy grande parte de sus ropas chamuscadas y con lo que parecía era, eso que los visitantes llamaban "pastel" embarrado en toda la cara, su aspecto era en si algo…ridículo, pero era de aceptarlo, cualquiera se reiría al ver a una bestia como era esa con pastel rosa en toda la cara.

-¡Si te llego a agarrar no va a quedar ni el polvo! ¡Vuelve aquí!- gritaba con voz embargada de enojo e ira, los ojos que eran grises se volvían rojo oscuro de un momento a otro.

Ella estaba demasiado asustada para intentar volar de la mejor forma que podía, que no era la mejor; avía llegado a donde se encontraban ellos intentando mostrarles aquello que avía encontrado en un cuarto algo extraño a su vista, le avían dicho que no se acercará a ese cuarto ni al dueño del mismo, pero no se avía detenido a pensar ni un instante que cualquier cosa que saliera del cuarto de ese Nightmaren psicótico llamado Jackle, era peligroso física y psicológicamente, no por el daño que el artefacto pueda llegar a causarte directamente, sino por el que "otros" te harán debido a tu poca experiencia que tienes en cuanto a detectar peligros se trata, un muy buen ejemplo era en el que se encontraba.

-¡Te vas a arrepentí! ¡No me importa si aquí te aprecian o defienden! ¡Te voy a masacrar!

Todos esos gritos hacían que le entrara más miedo y solo tuviera cabeza para ordenar el seguir corriendo, a pesar de que sus delgadas piernas y débil cuerpo protestaran al no poder continuar así.

-¡No era mi intención!- gritaba en un vano intento de que se calmaran-¡No sabía que te explotaría apenas y tocaras esa cosa!¡Digo la verdad, déjenme tranquila!

Pero todas esas palabras no servían de nada, derrapo en una esquina y continuo corriendo, mientras sus perseguidores chocaban contra la pared y se levantaban para seguirle persiguiendo. Mientras ella miraba hacia sobre su hombro para ver si los avía dejado atrás, no pudo darse cuenta de que avía alguien que volaba frente a ella hasta que chocaron, hiendo se ambos al suelo.

-¡Nights!- grito el de rojo sosteniéndose la cabeza-¡¿Qué se supone que haces?¡¿Por qué corres tan aprisa?

Al terminar de preguntar escucho algo así como un rugido o grito de enojo e ira proveniente del pasillo anterior, miro con sorpresa el pasillo y bajo la vista a su pequeña acompañante, que parecía casi temblar de miedo y empeorar conforme el ruido se asía más potente a través del pasillo. En un momento supuso que por lo que parecía estaba metida en algún problema e intentaba huir de aquellos que atentaban en contra de su vida…típico.

-No me respondas ¡Vámonos!- le tomo su mano y comenzó a correr.

-¡¿A dónde vamos?- le pregunto mientras intentaba seguirle el paso.

-¡A esconderte, obviamente, torpe! ¡Allá me dirás que hiciste para que esos matones te quieran usar de mondadientes!

Quería replicarle y decirle que no avía hecho nada malo, o al menos no de forma intencional, pero pensó que no era ese el momento, ya abría tiempo de hablar en…a donde sea que se estuvieran dirigiendo.

Recorrieron los pasillos tan rápido como las piernas de ella permitían correr, estaba muy cansada, avía corrido por incontables pasillos casi todo el día, sus extremidades las sentía arder por cada zancada que daba, poco a poco se detenía mientras jadeaba en busca de aire para sus jóvenes pulmones que se sentían reventar por toda la fuerza a la que los sometían; Reala noto que cada vez se asía más difícil jalarla, mientras la veía haciendo un esfuerzo por seguirlo, noto que a unos metros estaban esos matones que querían hacerle daño; él aun era muy joven, no mucho más grande que Nights, solo apenas unos pocos años, casi nada debido a que los años eran poca cosa en la vida de un jester, pues podían vivir por siglos si tenían la oportunidad; el tenia cundo mucho un siglo o dos de existencia y apenas comenzaba a dar signos de algún tipo de desarrollo, su cuerpo no daba ningún signo de musculatura y su posición social no era muy conocida, solo era a ojos de los demás otro simple experimento de su maestro, al igual que la que corría detrás de él; en ese castillo todo era muy difícil, por eso le cuidaba, no quería verla sufrir al igual que él, no entendía ese sentimiento de protección asía alguien, pero ella tenía algo que ningún otro Nightmaren en ese lugar: unos ojos compasivos e inocentes, una dulce voz, que en varias ocasiones usaba para hablarle y hacer que ese castillo no se viera tan lúgubre como siempre, una risa que solo era para él y que le traía mucha más paz que cualquier otro sonido en ese lugar, pero lo que más le agradaba era las pequeñas melodías que tocaba con su flauta, tocaba una de cuna, que avía inventado para él, se lo dijo al mostrársela; todo eso y más le impulsaba a correr, tomarla en sus brazos, aun a pesar por lo complicado que era debido a sus pocas diferencias de tamaño, e intentar usar la poca energía que tenia para poder volar escaleras abajo, a las mazmorras.

-¡Reala! ¡Espera! ¿A dónde nos llevas?

-Confía en mi y no agás preguntas, ¡Te estoy salvando la vida y con eso debería bastarte!- aunque le agradare mucho, eso no era suficiente para que dejara de lado sus insufrible forma de ser y esa forma tan suya de hablar.

Iban demasiado rápido, y en varias ocasiones casi se golpeaban con algún objeto que se encontraba en esa habitación, eso la ponía muy nerviosa, mucho más de lo que ya estaba, hundió el rostro en su cuello mientras apretaba aun mas los brazos, eso lo sorprendió y bajo un poco el vuelo, para por fin detenerse frente a una pared, rebuscando y tocando todo en ella de forma desesperada mientras apretaba con más fuerza la pequeña cintura que sostenía contra si; la desesperación acre sentía al escuchar esos gruñidos tras ellos, igual volaban escaleras abajo y por lo que parresia estaban ya muy cerca. Por fin encontró el ladrillo suelto y entro a trompicones dentro de ese lugar sosteniendo aun a Nights en sus brazos, quien lo apretaba con una fuerza que hasta ese momento no avía notado. Estaban en el suelo, con las respiraciones aun irregulares él se incorporo todo lo que ella le permitió, era pequeña pero no lo suficiente como para que sus cuerpos estén bien amoldados el uno con el otro; no savia como sentirse, cómodo por el calor que ese cuerpo ajeno irradiaba al igual que su dulce esencia, o incomodo por esa cercanía con la que no savia tratar.

Salió de su embelesamiento al ver como ella poco a poco alzaba la cabeza que antes se encontraba en su pecho, para mirar atrás suyo, asegurándose que los avían perdido para después escudriñar su alrededor y por ultimo posar su vista en él, sonrojándose un poco por la cercanía en la que se encontraban.

-Si no te importa, me gustaría que me quitaras tu problemático cuerpo de encima.- dijo fingiendo molestia y apartando la mirada, controlando el sonrojo que amenazaba con aparecer en su rostro.

-¡Oh!-él nunca le maltrataba, pero eran contadas las veces en que era amable con ella…o al menos lo fingía.

-Gracias- se levanto y limpio su traje.

-¿Dónde estamos? ¿Cómo entramos aquí? ¿Los hemos perdido? ¿Cómo sabias de este lugar?

-¡Cálmate! Haces muchas preguntas cuando el que debiera hacerlas soy yo.

Ella seguía en el suelo arrodillada, tal vez aun con miedo por lo que avía pasado; verla así no le agradaba, suspiro y le alargo la mano, mirando hacia otro punto.

-No estaré con la mano tendida todo el tiempo que tú quieras- ella lo miro y luego a la mano ante ella, sonrió a pesar de la forma tan molesta con que la trataba y tomo su mano.

-Gracias por ayudarme- le sonrió.

Le dirigió un gruñido antes de contestar-Me aburría y no avía nada mejor que hacer, lo hice por mero entretenimiento- se cruzo de brazos y sonrió de lado antes de seguir- aun que de saber las molestias que me traería hacerlo te hubiera dejado a tu suerte, así que considérate afortunada- y así se sentó en el aire con sonrisa de suficiencia.

-Aun así gracias.

-Olvidemos eso, centrémonos en lo importante ¿Por qué esos descerebrados de nivel 2 te perseguían así? ¿Qué les hicisteis para que su cólera allá sido tan bien fundada?

-¡Oh! Eso- miro al suelo mientras jugueteaba con sus dedos- je je es algo muy gracioso de hecho,- le dedico un sonrisa pero este solo la vio suspicaz, dejo escapar un suspiro y agacho un poco la cabeza-me metí en la guarida de Jackle y agarre no sé bien que, con buenas intensiones se la mostré al más grande, cuando lo toco le exploto en la cara y creyó que le estaba gastando una broma ¡Pero no fue intencional! ¡No sabía que eso ocurriría! ¡Me disculpe varias veces! ¡Incluso cuando corría hacia acá!

-Vale, no importa, además al maestro no le interesan este tipo de sucesos, si te dejan votada en el piso solo se lamentara el que hayan manchado el piso y las paredes con tu sangre- suspiro para luego verla- nos quedaremos una o dos horas, seguro y para entonces se les abran quitado e ansían de acecinarte a esos.

-Sí…pero no lo olvidaran, se vengaran tarde o temprano y eso me preocupa- se abrazo a si misma y le miro a los ojos.

Le vio con un poco de asombro pero aparto la mirada al no poder sostenérsela.

Nights vio como le evitaba sus ojos, bajo la mirada y un sentimiento extraño la atravesó, no lo comprendía, era como si algo pesado se situara en su pecho y solo deseara caer y caer, pero un susurro tenso izo que todo eso se alejara.

-No te preocupes tanto, aun no tengo con que entretenerme así que- se encogió de hombros y le vio por el rabillo del ojo- supongo que puedo cuidarte y…no dejar que alguien te haga algo…

-¿Quieres que seamos compañeros?

-¿Eh?

-Sí, le reportaremos al maestro que seremos compañeros para ayudarnos en nuestros labores, entrenamiento y demás, no creo se oponga, así nos cuidaremos las espaldas el uno al otro ¿Qué te parece…compañero?- eso ultimo lo dijo con una sonrisa en el rostro y alargándole la mano.

La miro un minuto para después extender la suya.

-Es un trato…Nights.

Fin del flash back

Así fue como todo empezó, y ahora varios siglos después, se encontraba en ese mismo sitio de nuevo, pero en una situación muy distinta.

-Dijimos que cuidaríamos la espalda del otro, no cumpliste tu parte del trato…Reala.

Esa habitación, que antes le otorgo la oportunidad de acercarse a él, ahora la retenía como prisionera y era en ese lugar donde dejaba escapar su dolor, uno que no avía liberado en siglos provocado por esos recuerdos en blanco y negro.