El zorro se levantó con un dolor en todo su cuerpo hacía tanto que no bebía de esa manera, un vistazo rápido al lugar y sabía dónde estaba de paso que no le esperaría nada bueno al salir de la habitación, se extrañó al ver que sólo tenía sus pantalones puestos Judy normalmente sólo lo deja tirado en la cama, parece que esta vez se tomó la molestia de ponerlo cómodo.

Pensó que sería mejor enfrentar la furia de la coneja pronto y salió al encuentro con su compañera, Judy estaba en la cocina preparando el desayuno, sus grandes orejas sintieron el sonido de pasos que podría reconocer aún con los ojos cerrados Nick.

-Zanahorias- exclamó mientras se deba caer sobre ella abrazándola en una actitud tan relajada.

- Basta Nick- dijo molesta -No te librarás de esta tan fácilmente- agregó.

El zorro adoraba colocarle los nervios de punta el rosado de su nariz se hacía más notoria y al tiempo que se movía instintivamente, para él era simplemente encantador.

-No puedo seguir con esto Nick, es la tercera vez que te emborrachas de esa forma, ¿Por qué te empeñas en Seguir con alguien que te destruye de esa forma?- por un momento sus ojos llorosos dejaron ver su frustración- simplemente no lo entiendo- finalizó cambiando su tono de voz.

-Ella es lo mejor que he conocido con la cama, complace totalmente mis deseos, Judy tengo 32 Años no hace mucho dejé los romances tontos, sólo necesito que cumplan lo que quiero y ella los supera -

*declararte a mí fue una tontería entonces* pensó para sí misma la conejita, más otras palabras salieron de su boca. -No pienso volver a buscarte cuando estes en una situación así, si eres tan adulto actúa como tal-

-Jamás entenderás zanahorias aún eres virgen- fue la respuesta del zorro.

La cola de Judy se levantó de tal forma dejando en evidencia su molestia ante esta afirmación, últimamente su compañero actuaba tan a la defensiva.

-Yo no soy la que no puede manejar una discusión y termina embriagado sus penas dándole molestias a su compañera de trabajo- alzando su tono de voz.

-Yo no te pedí que fueras por mi anoche, pequeña- el zorro también estaba ofuscado.

Creyó que nunca diría estas palabras pero estaba tan molesta que No le importó- Lárgate de mi casa-

Ambos quedaron en silencio, Judy mordió sus labios y cruzó sus brazos en señal que no cedería realmente estaba cansada de esa situación ser siempre su salvadora en cada discusión y el a los días estar como si nada cuando se reconcilie con su pareja.

-Lamento ser una molestia en tu vida- fue lo último que dijo el Zorro antes de salir del pequeño departamento.

Desde que Nick comenzó la relación con aquella Zorra de cabellos castaños, sonrisa misteriosa y de nombre Susan, todo había cambiado entre ellos, lo que alguna vez fue una gran amistad se convirtió en una situación incómodo cuando ella lo rechazo y la distancia crecía más y más entre los ahora sólo compañeros de trabajo.

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Ella tenía razón, Nick lo sabía pero no estaba dispuesto a aceptarlo ni siquiera sabía por qué seguía con Susan la zorra iba y venía de su vida cada vez que quería, pero era tan salvaje en la cama que terminaba convenciéndolo siempre de hacer lo que ella quisiera.

Por qué Judy se empeñaba en recordarle que esa mujer hacía con él, lo que quisiera, parecía que la amistad de ellos se iba desmoronando lentamente y después de esa mañana no estaba seguro siquiera si podría volver a llamarla amiga de nuevo.

Fue directamente a la estación Afortunadamente en su casillero siempre conservaba un cambio de uniforme, así que no necesito llegar a su casa por ropa.

Entró al cuarto de reuniones y la vio sentada en el mismo sitio de siempre, la silla a su lado vacía ese era su lugar con miedo se sentó a su lado, -Hola Zanahorias- Ella lo miró furiosa

-Ahórratelo Zorro, no te perdonaré por tus encantos- fue el saludo de su compañera.

No sería un buen día pensó el Zorro y tendría pronto la razón, cosa que no le agradaría.

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El rostro y la actitud de Judy cambio tan pronto les asignaron el caso del día volvía a la inquieta sonriente de siempre, debían infiltrarse en la oficina de Mr. Akiba un lobo encargado de las afueras de la ciudad donde había creado un Imperio dedicado a la mafia y el tráfico de sustancias alucinógenas en Zootopia.

La contextura de Judy le permitía entrar a muchos lugares y eso resultaba supremamente útil, en este caso ingresar por el sistema de refrigeración hasta la oficina de la casa y grabar la conversación con su socio para tener una evidencia finalmente contra él.

Debía ser de lejos pues no podían arriesgarse a ser descubiertos y el viejo lobo logró muchas veces salir impune de las acusaciones, llegaron al lugar indicado una mansión enorme a las afueras de la gran ciudad, Nick la esperaría afuera mientras ella se infiltraba la reunión según el departamento de inteligencia sería a las dieciséis horas, faltaban 20 minutos según el reloj de Judy.

El zorro retiraba los tornillo de la rejilla por donde Judy entraría, se notaba la preocupación sus orejas estaban respingadas y su cola alzada en señal de alerta, ella colocó su mano en su espalda, haciendo que su cola reaccionara y el volteó bruscamente.

-No es la primera vez que hacemos algo así, no tienes por qué estar tan inquieto- le dijo tratando de calmarlo.

-Hey nervioso ¿yo?- haciendo sus características muecas- por favor se que puedes defenderte sola- tratando de sonar seguro.

Judy entró y siguió las indicaciones dadas, finalmente encontró la ubicación de la oficina, muy simple le pareció, un escritorio, un par de casilleros largos y un par de libreros, Vio al lobo sentarse en su silla acompañado de dos lobos más seguro sus guardaespaldas a esperar por su visitante, un Guepardo comenzaron una acalorada discusión rápidamente, pero Judy estaba demasiado lejos, no podía escuchar nada claro, sacó algunas fotografías con su celular, al menos para tener alguna evidencia del encuentro, sus manos y sus orejas comenzaron a temblar, entre más minutos pasaba en el sistema de enfriamiento, más bajaba su temperatura corporal, sus labios se comenzaron a tornar morados.

Tenía que irse entonces vio que el visitante se retiró no sin antes entregarle un folder a Mr. Akiba que dejó en la mesa, este se ofreció a acompañar a su visitante y salieron todos dejando el lugar solo, era el momento perfecto de tener esa prueba sobre la mesa, le aviso a Nick que iría por ella, a pesar del No de su compañero, con cuidado coloco la rejilla a un lado y bajo.

Tomó con sutileza el folder, pero el ruido de la puerta la sorprendió, dejó todo en su lugar y se escondió debajo del escritorio, escucho a los lobos decir que recibiría otra visita importante antes de salir por el llamado de alguien más, trato de subir rápidamente pero sus manos frías y temblorosas no la ayudaban, su cola reaccionó y la puerta se abrió sin ella poder hacer algo había sido sorprendida.

-Judy- escucho su nombre y la puerta cerrarse pero creyó que era un sueño, volteo incrédula y era Nick.

¿Cómo?- no lograba articular más palabras.

-Dejaste la comunicación abierta y escuche las voces de los lobos entre por la parte de atrás de la casa te busque con mi olfato- tomo su muñeca- vámonos- jalándole ella no opuso resistencia.

Pero sintieron los ruidos y pasos venir de afuera e alteraron Nick miró como salir de eso, el casillero lo abrió estaba vacío, abrazo a Judy e ingreso a él cerrándole tratando de hacer el menor ruido posible.

Estaban demasiado apretados frente a frente, Nick le hizo señas de silencio y ella asintió con su rostro, la puerta se abrió de golpe y Mr. Akiba entró besándose con una loba al mismo tiempo que la tiraba sobre el escritorio, cayendo en el piso el folder que tanto quería Judy, ellos podían ver lo que sucedía a través de unas rejillas, Judy estaba muy incómoda por lo que estaba observando.

El zorro colocó sus labios cerca del oído derecho de Judy -estas helada- le susurro tan suavemente que nadie más podría escucharlo, la coneja podía sentir la respiración de Nick sobre su cuello era simplemente cautivador, cuando creía que moriría con algo tan simple Nick la volvió a sorprender besando su cuello, las mejillas de Judy fueron las primeras en volver a sentir calor tornándose rojas.

-déjame ayudarte a recuperar el calor- nuevamente le susurró al odio, su cuerpo se movió solo y su rostro les dio un si.

Nick pasó su lengua por el delgado cuello de Judy, llegando hasta su oreja con la que jugó haciendo movimientos con su lengua, la piel de Judy se erizaba por completo, ella tenía sus ojos cerrados disfrutando de las nuevas sensaciones que la estaban llenando por dentro.

Cada contacto era como una gota de agua cayendo y expandiéndose como una onda de humedad que se acumulaba en su parte baja, de hay se intensificaban al resto de su cuerpo, sus pensamientos estaban sumidos en el placer que Nick le estaba proporcionando, ya no tenía dudas su cuerpo lo deseaba a él, un zorro.

Por un momento sobresalto más de lo normal, Nick tenía su mano derecha sobre su piel, su abdomen, había jalado su blusa sacándola del ajuste del pantalón, su dedos se movieron alrededor de su ombligo, y suavemente bajo sus nudillos se movían lateralmente a la altura de su pelvis, Judy se sentía a punto de explotar.

Los gemidos llegaron fuertemente, la coneja abrió sus ojos de la sorpresa y miró sin mover su rostro, los lobos estaban teniendo sexo en la mesa, y la chica no dejaba de gemir cada vez más fuerte como si no le importará que la escucharán, era algo natural pero una cosa era saberlo y otra verlo en vivo, desvío su mirada para encontrarse con los ojos de Nick este tenía esa ligera curva en sus labios tan propia de su personalidad.

-Tus labios- dijo suavemente el zorro acercándose tanto que podían rozarse con los de ella – aún están morados- Nick acompañó estas palabras pasando sumamente su Lengua por el labio superior de Judy.

-Aún necesitas más calor- fue lo siguiente que dijo, miro a los ojos a Judy y vio cómo brillaban, eso lo encendió por dentro, beso delicadamente sus mejillas, bajando nuevamente al cuello de la. Coneja.

Nick quería tocar más de ella, odiaba el chaleco pectoral que usaba Judy en ese momento porque no le permitía llegar a sus senos, debía conformarse con apretar sutilmente la piel de su abdomen, mientras su lengua recorría todas las curvas del cuello y orejas de la pequeña.

Como el humo que desprende el café caliente así era el aire que salió de su ser y se filtraba por sus labios, estaba totalmente encendida una llama que la estaba quemando por dentro y le pedía más.

Una largo gemido se escucho que la otra pareja y los policías escondidos se miraron ambos a los ojos, tenían condensado el humo que respiraban por la temperatura de sus cuerpos, Sus mejillas enrojecidas los delataban, Nick entrelazo la mano derecha de Judy con la de él, y con cuidado la guio hasta su boca tomando sus dedos y saboreandolos uno a uno, Judy cerró sus ojos y mordió sus labios para controlar todos los sonidos de placer que se querían filtrar desde su garganta.

La coneja soporto por unos minutos y luego escucho la puerta abrirse y cerrarse y eso la devolvió a la realidad, miro de reojo y vio que la habitación se quedó sola, volcó su mano izquierda sobre el pecho del zorro en señal que se detuviera, él comprendió aunque su agitada respiración delataba cuanto estaba disfrutando el momento, salieron del apretado casillero, ambos tenían sus pechos agitados, Judy tomo con las manos temblorosa el folder y con cuidado salieron de aquel lugar sin ser detectados.

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La patrulla se encontraba a unas 5 manzanas por prudencia la dejaron tan lejos, entraron al vehículo desde que salieron de hay no se habían dirigido ninguna palabra, alguno de los dos debía romper la tensión.

-Nick. .. yo- quiso hablar Judy pero el Zorro la interrumpió.

-Eres una mentirosa zanahorias- suspiro profundamente y agregó- tú me deseas-


segundo capitulo /(*v*)/ fue muy bello ver tantos seguidores colocando esta historia en sus favoritos muchas gracias, a los que me leen de antes y lso nuevos lectores por sus comentarios, que haria yo sin esas palabras que me impulsan a darles lo mejor en cada capítulo.

me encantaria decirles que esta historia les dará rikura en cada capitulo :D, y seria muy feliz de recibir sus opiniones y sugerencias a medida que avanzamos el desarrollo de la relación de estos dos policías.

un abrazo a cada persona que se toma su bello tiempo para esta historia y mas los que dejan sus palabras en los comentarios, sin mas nos leemos en el siguiente capítulo... cindy