Capitulo 2: Hogwarts y la Academia Americana de música y magia
Los días pasaron, se fueron convirtiendo en semanas y sin saber cómo los muchachos se encontraban una vez más en el expreso 9 3/4.
-Apresúrense, muchachos llegaremos tarde.
Ya se encontraban todos en el andén, frente al imponente tren de color escarlata.
-Hermione deja de gritar nos quedan cinco minutos.
-Aun así Ronald hay que subir el equipaje, buscar un vagón, acomodarnos y…
-Y si ustedes continúan peleando nos quedamos abajo- interrumpió Harry, las cosas con sus amigos habían vuelto a la normalidad ambos como en ese preciso instante discutían, pero era algo normal, él los dejaba continuar, pero ahora tal y como Hermione lo había dicho faltaban solo cinco minutos para que el tren partiera y si no los detenía llegarían tarde y no quería repetir la experiencia de su segundo año, además ahora no tenían ningún coche volador.
Tras el grito de Harry los muchachos se apresuraron en subir su equipaje y entrar en el tren escarlata, pero antes de subir Harry pudo distinguir seis figuras corriendo velozmente directo al expreso de Hogwarts con bolsos en sus hombros y saltar dentro del último vagón antes de que el tren partiera.
Al no encontrar un vagón vació el trío dorado se acomodó con los gemelos.
-¿Y Ginny?- preguntó Ron al no ver a su hermana.
-Salió en busca de una amiga suya, una tal Luna…
-¡¿Lunática?- Herms saltó de su asiento como si le hubiesen dado la peor noticia del mundo.
-¿Lunática?
-Harry es lunática Lovegood, no sabía que fuera amiga de Ginny- acotó Hermione, dejando a todos con los ojos abiertos por el tono de voz que ocupó para dirigirse sobre aquella chica, parecía como si Pansy Parkinson la hubiese poseído, era eso o aquella lunática no le caía para nada bien.
-Me sorprende que tú la que lo sabes todo…
-…No supiera que Ginny era amiga de ella…
-…Después de todo…
-…Sus lechuzas iban y venían- comentaron los gemelos.
Antes de que alguien pudiera responder la puerta se abrió de par en par, y en ella aparecieron dos jóvenes, la pelirroja Ginny Weasley y una rubia de cabello un poco desordenado y unos grandes ojos azules.
-Ups parece que está lleno- comentó Ginny, pero de inmediato los gemelos se pusieron de pie y les cedieron sus asientos.
-Nosotros tenemos que ir a buscar a nuestras victimas- dijo George, pero con una fuerte mirada de Hermione se retractó de inmediato- digo a nuestros amigos.
-Sí, Lee debe andar por ahí- lo interrumpió su hermano mientras le daba un codazo en el estómago y lo sacaba de ahí.
Miradas iban y venían, Hermione se cruzó de brazos y giró por completo a ver el paisaje, mientras Ronald y Harry cruzaban miradas de preocupación, jamás, nunca habían visto así a su amiga, mientras que Luna y Ginny se lanzaban sonrisas como grandes amigas que se reúnen después de muchos años.
-Ella es Luna Lovegood- interrumpió aquel silencio Ginny- somos compañeras de año, ella es de Ravenclaw.
-Lunática- susurró bajito Herms.
-Sí, así me dicen- corroboró Luna los dichos de Hermione, la cual se puso de todos colores al saber que aquella muchacha la había escuchado- me dicen lunática, pero yo solo veo las cosas de otra manera, no es mi culpa que muchos tengan la mente cerrada para no ver las cosas desde otra perspectiva.
Luna al terminar de hablar giró a ver a la pelirroja, la cual en ese instante esbozaba la sonrisa más grande que pueda haber, al parecer sus palabras le habían gustado mucho.
-Así se dice Luna, que nadie pase encima de ti.
El resto del viaje fue igual, Hermione pegada a su ventana, Ginny y Luna cotorreando como locas, mientras que Harry y Ron se sentían de lo más incómodos rodeados por esas tres muchachas con ánimos tan diferentes, temían hablar con la rubia pues su amiga se podía enfadar y eso… bueno eso era malo.
Al llegar al castillo, todo ocurrió como en los años anteriores, la selección de los alumnos de primer año, pero antes de que los platos se sirvieran, el director Dumbledore se puso de pie y extendió sus brazos, al parecer su discurso se había adelantado.
-Mis queridos estudiantes, el año anterior tuvimos aquí la competencia mágica de colegios más importante "El torneo de los tres magos", que terminó de forma lamentable con la muerte de nuestro gran compañero Cedric Diggory, pero aun así logramos hacer grandes amistades con los compañeros del extranjero, es por esa razón que este año hemos traído una pequeña comitiva de Estados Unidos para que compartan con ustedes.
En ese preciso instante un hombre abría las puertas del gran comedor y caminaba muy erguido, con mucha gracia y elegancia, era un hombre joven, de unos 19 años, de cabello castaño y desordenado por completo, saludo velozmente al director y tomó asiento en la mesa de profesores, en el puesto que se encontraba vacío, Tras eso una comitiva de seis alumnos hizo su aparición, con ropas muggles ajustadas al cuerpo, al frente iba la única muchacha de cabello negro tomado en una media cola de caballo que dejaba muchos mechones sueltos que le daba una impresión de muchacha rebelde , con un paso ajustado en una sola línea, era un poco más baja que los muchachos que la seguían, pero todas las miradas masculinas se posaron en ella, con esa ropa ajustada que dejaba ver sus espectaculares curvas, los muchachos no se quedaban atrás todos tenían unos cuerpos muy bien formados, como de deportistas de elite. En cuanto atravesaron todo el pasillo y llegaron frente al profesor Dumbledore giraron dejando en el centro a la muchacha.
-Estudiantes como les estaba comentando estos son vuestros nuevos compañero por este año, vienen desde Estados Unidos, como comenté anteriormente, y los trae su profesor y nuestro nuevo profesor de defensa contras las artes oscuras Anthony Gryfinn, todos ellos vienen desde la Academia Americana de Música y Magia.
Al escuchar el nombre de su escuela los seis alumnos giraron a ver al profesor Anthony quien solamente alzó sus hombros.
-Como abran escuchado vienen de una escuela de música, por lo cual les hemos de pedir una pequeña muestra de lo que ellos son capaces de hacer.
Tras las palabras de Dumbledore los seis muchachos soltaron suspiros, era evidente que presentarse frente a todo Hogwarts no les hacía mucha gracia, los cinco chicos se acercaron un poco más a la muchacha de cabellera negra y comenzaron a charlar, en pocos segundos a un joven de cabello rubio le llegó un fuerte golpe en la cabeza por parte de la muchacha, tras la rápida conversación todos se dividieron en la parte delantera del gran comedor, cuando todos estuvieron en sus puestos el muchacho rubio agitó su varita y una música se comenzó a oír.
En cuanto los primeros acordes de la música se hicieron oír, la muchacha soltó su cabello y lo revolvió velozmente con un aire de sensualidad, la música comenzó a subir dejando en vista lo veloz de la música, ninguno de los allí presentes habían oído algo así hasta ese momento, era música que solo se podría oír en las discotecas americanas.
Una chica muy bonita
Se me acerca y me dice cositas que me excitan
Una chica muy bonita
Se me acerca y me dice cositas que me excitan
Los seis se comenzaron a mover al ritmo de la música, la muchacha lo asía de una manera muy sensual, recorriendo por completo a sus cinco compañeros mientras miraba de reojo a la mesa de profesores.
Ella es my pretty girl
Ella es my pretty girl
My pretty girl
Ella es my pretty girl
Al comenzar el coro, la muchacha dejó de lado a sus compañeros los cuales habían comenzado a cantar y bailar, y ella se dirigió a las mesas del alumnado, recorriéndolas de derecha a izquierda.
Ella me excita con su vaivén
Lo que tú quieras mamita dale solo ven
Pide por esa boca
Tú sabes que me provocas
Y toma, toma, toma lo que te toca
Toma, toma, toma lo que te toca
Cuando estuvo cerca de la mesa de Gryffindor los gemelos salieron en su busca, sin siquiera hacerse de rogar comenzó a bailar con ellos, pero al darse cuenta de que ninguno de ellos podía seguirle el paso los dejó de lado sentándolos en la mesa, pero antes se encargó de sacarle la túnica a uno de ellos.
Sin conocerme me hablas así
Solo dime qué quieres de mí
Que muchacha más elegante
¿Estás en busca de mil diamantes?
Como quieras vamos pa la mute
Solamente tienes que pegarte
Dale mami que yo voy a bailarte
Y entonces tú serás my…
My pretty girl
Ella es my pretty girl
Ella es my pretty girl
My pretty girl
Ella es my pretty girl
Comenzó a mover la túnica como si de una capa se tratará, en un instante la tiró al aire, cuando la túnica comenzó a caer y a cubrirla, ella desapareció al igual que sus cinco compañeros que se encontraban bailando cerca de las mesas.
Con un cuerpo fenomenal
A la orilla de la playa me quiere atrapar
Una chica que ni me conoce
Me está pidiendo a gritos que la roce
Y que la ponga en pose
Y que le dé y que le de
Que la ponga en pose
Y que le dé y que le de
Así que...
Toma, toma, toma lo que te toca
Toma, toma, toma lo que te toca
A los pocos segundos los seis reaparecieron, la muchacha y el rubio se encontraban sobre la mesa de profesores, mientras que sobre las mesas de las casas se encontraba uno de los restantes cuatro alumnos, bailando al ritmo de la música.
Pues dale que no pierda tiempo
Aprovecha que este es el momento
Siente el calor,
De este ritmo hasta que caiga el Sol
Y ella es my pretty girl
Ella es my pretty girl
My pretty girl
Ella es my pretty girl
¿Y todavía me pides que te dé y que te dé?
¿Y todavía me pides que te dé y que te dé?
Así que...
Toma, toma, toma lo que te toca
Toma, toma, toma lo que te toca
Cuando los sones de la música se apagaron los seis muchachos volvieron a desaparecer y a reaparecer en un abrir y cerrar de ojos en la misma posición en la que habían estado antes de que el profesor Dumbledore les pidiera bailar.
Fuertes aplausos se hicieron oír, sobre todo por parte del alumnado masculino, en la mesa de Gryffindor los tres muchachos Weasley se encontraban de pie aplaudiendo y silbando al igual que casi todos los muchachos de todas las casas, incluso de Slytherin, pero la mejor vista era del profesorado, el profesor Dumbledore tenía un rostro de desconcierto total a tal punto que sus lentes solo estaban sujetos por la punta de su nariz, la profesora Mc Gonagall se encontraba roja, probablemente por la ira o la vergüenza, incluso el profesor Snape quien era conocido por su seriedad se encontraba con sus ojos como platos y con la boca completamente abierta, tanto así que una blugder hubiese cabido ahí sin ningún problema.
Con un rápido carraspeo por parte del director los profesores retomaron sus rostros usuales, tanto como les era humanamente posible, pero los aplausos y silbidos por parte del alumnado continuaban así que los seis jóvenes como grandes estrellas hicieron una reverencia y con rostros de completa satisfacción comenzaron a saludar lanzando besos a las distintas mesas. El profesor Dumbledore ahora visiblemente cansado tosió levemente así los aplausos cesaron.
-Ah sido una presentación nunca antes vista en este castillo- los muchachos comenzaron a chocar sus manos- pero es hora de continuar con el programa ya dictado, los seis nuevos miembros de nuestra comunidad estudiantil serán elegidos para cada una de las casas, solo que ellos irán a clases según su nivel, así que profesora Mc Gonagall si nos puede hacer el favor.
La profesora Mc Gonagall se levantó velozmente de su asiento y cogió un pequeño rollo de pergamino que el profesor Anthony le brindaba y cogió el sombrero seleccionador y paso al frente.
Los seis involucrados se movieron asía un lado para esperar su turno.
-Mathew Climb- la profesora menciono el primer nombre algo extrañada y con una ceja en alto, el joven rubio se acercó a ella mientras revolvía su cabello. El sombrero seleccionador hizo su trabajo de manera muy veloz mandando inmediatamente al muchacho con los leones, cosa que entusiasmo mucho a ciertas muchachas que ya comenzaban a abrir lugares para el recién llegado.
-André Scrimb- un joven de cabellos negros y hasta los hombros pasó al frente, el sombrero en cuanto estuvo cerca de su cabeza lo mandó directo a Ravenclaw.
-Carl Sprint- un joven de cabello azabache pasó al frente y con una enorme sonrisa se puso el sombrero, pero su sonrisa se borró de inmediato al oír que era elegido para la casa de las serpientes, al igual que su siguiente compañero Henry Drumb.
-David Blacks- el joven aludido caminó directo a la profesora Mac Gonagall, en cuanto estuvo cerca su cabello anaranjado cambió a un color azul fuerte.
-Es un morfo mago- susurró Hermione mientras se escuchaba el grito del sombrero seleccionador anunciando que el último de los muchachos era un alumno de Hufflepuff.
La profesora Mc Gonagall esperó a que los aplausos de la mesa amarilla se detuvieran para llamar a la última de los representantes americanos.
-Katlein Potter- tras mencionar el apellido la profesora abrió los de manera desmesurada y los dirigió a la muchacha y nuevamente al pergamino- ¿Potter?- una mirada rápida llego directa al director en el mismo instante en que soltaba el pergamino y el sombrero seleccionador, los ojos de la profesora se llenaron de lágrimas y cayó al piso desmayada al lado del sombrero.
Velozmente la enfermera Promfey y Hagrid corrieron a ver a la profesora, en unos segundos una camilla apareció a su lado, había sido convocada por el director, Hagrid tomó a la profesora entre sus manos y la acomodó en la camilla, la cual se movía mágicamente guiada por la enfermera y seguida por Hagrid.
Los murmullos en todo el salón se hicieron oír, todos hablaban y especulaban sobre la relación de aquella nueva joven y del conocidísimo Harry Potter, el profesor Dumbledore una vez más tosió y los murmullos cesaron, y a paso calmado se dirigió a donde se encontraba Katlein la cual se encontraba hincada cogiendo el pergamino, pero en cuanto tomó el sombrero este se comenzó a mover y mostrando su rostro gritó muy fuerte:
-¡Gryffindor!
