Capítulo 1: Negociaciones

...


─ Entonces…

El aire sombrío de la oficina era palpable. La comisaría de Zootopia se caracterizaba por el orden y rigidez en que trabajaban los oficiales, al menos, eso decían los periódicos y las prensas locales. Sin embargo, era otra historia: papeleo por aquí y por allá, de misiones ya cumplidas o las que estaban en la agenda del día. Siempre había trabajo por hacer.

Judy Hopps lo sabía a la perfección.

Se recargó contra la pared de la mano izquierda al despacho del Jefe Bogo, y miró la escena con desinterés. Ya era típico para ella: el mismo Jefe leyendo el papeleo y quejándose de la vida y la juventud, en su opinión desastrosa; con una taza de café a la mano y el reproductor de música en la mesa. Frente a él, se encontraba el delincuente juvenil atrapado hace dos horas.

─ Nicholas Wilde ─ murmuró, mordisqueando un palito de zanahoria.

No pasaba los dieciocho años por lo que decía su expediente. Arqueó una ceja al recordar el historial nada limpio del chico: peleas pandilleras, carreras ilegales y estafa en gran escala. Aunque, lo que más le impresionaba era su perfil psicológico. Sin manchas o algo que lo delatara como un posible psicópata. A simple vista, lucía cómo un chico cualquiera.

Al parecer se había quedado observándolo por demasiado tiempo. Nicholas giró y sus miradas chocaron. Jade y cielo se encontraron y algo hizo click en Judy. Se sonrojó sin poder evitarlo. El hico era guapo, nadie podía negar eso. Alto, fornido y con un cabello color casi caramelo que haría suspira a cualquier chica. Él le sonrió, cómo si adivinara sus pensamientos y ella desvió la mirada, mordiéndose el labio inferior en un intento por no sonreír tontamente. Vestía con pantalón caqui y una camisa verde que hacía juego con sus ojos, llevaba las manos en los bolsillos y actitud relajada; cómo si estar frente al Jefe de la División de Menores de la comisaría de Zootopia era algo normal en él. Por su historial juraba que así era.

Suspiró y pasó su mano por su cabello, despeinándolo en el proceso. Al parecer el "delincuente juvenil" no despegó su vista de ella mientras lo hacía. Vio claramente cómo tragaba y se daba aire subiendo y bajando la camisa.

¿Ahora lucía nervioso?

─ Hermosa…

Los colores se le subieron a la cabeza.

¿¡Ahora ella estaba nerviosa!?

Bogo también notó la actitud rara de Hopps y Wilde. Lucían como, valga la redundancia, adolescentes.

Tontos adolescentes.

Sin embargo, la situación le parecía de lo más irónica.

─ ¿Sucede algo, Hopps?

Además, le encantaba molestar a la novata.

─ Nada, señor ─ Judy carraspeó antes de seguir─ Sólo ciento algo de calor.

─ ¿Enserio? Uhmm… ¿Y usted que opina, Wilde.

El susodicho dio un respingo.

─ Eh ─ carraspeo─. Sí, algo señor

─ Ya veo ─ Bogo dio una mirada intuitiva a Wilde. Se le notaba nervioso por primera vez en la habitación, estaba sonrojado y desviaba la mirada a Hopps cada que podía. Sonrió, iba a divertirse un rato. ─ Ya que lo mencionan, Hopps abre la ventana.

Ella asintió.

Sabía que Hopps debía elevarse en sus tobillos para alcanzar siquiera las persianas. Por lo que, según sus cálculos y la leggin ajustada en qué consistía su uniforme, Wilde no tardaría en hacer reacción. Y así lo hizo. Vio cómo él seguía descaradamente el trasero de Hopps. Con la mirada.

Casi cómo un zorro ve a una presa.

Como predijo, Hopps se elevó en sus tobillos y dejó ver parte de su cintura al alzarse su camisa. Wilde siguió observando a Hopps, y él al susodicho. Apretaba los labios y su cara se volvía más roja cuando Hopps, incapaz de alcanzar las persianas, se acomodó de rodillas en una silla. La curva de su cintura se marcaba con su trasero perfecto y jadeaba inconscientemente cuando se estiraba.

Bogo sonrió.

─ Hopps, puede retirarse.

Judy se giró sorprendida, inconsciente de que con esa acción, se le veía la tira de las bragas. "Sexy chic" dictaba la prenda y Nicholas Wilde, se mentalizó soñar con esa frase y una Judy con escasas ropas a partir de ahora.

─ Pero, ni siquiera hemos hecho las requisas preliminares. Los chequeos de la escena, testigos y-…

─ Ahora.

La voz del Jefe sonaba dura cual piedra y Judy supo que estaba molesto por algo. Aunque no sabía si era por ella. Tragó saliva.

─ A la orden.

Salió del despacho apresurada, rozando sin querer a un atontado Nicholas, pero ni lo notó.

Necesitaba un chocolate para los nervios.


─ ¿Sabes en lo que te has metido, Wilde?

Nicholas le dio una mirada altiva.

No se había intimidado antes por la policía y no lo haría ahora. Las casetas policiales eran prácticamente su segunda casa de todas las noches que se la pasaba allí jugando cartas con Flash y Finnick. Bogo le respondió al duelo de miradas, sin bajar la cabeza. Estuvieron así por unos minutos hasta que, de la nada Bogo empezó a reír.

Nick frunció el ceño ¿Y ahora qué cara-…?

─ La novata tiene un buen culo, ¿No crees?

Su mandíbula se desencajó.

─ ¿¡PERO QUE COÑO DICE VIEJO ENFERMO!?

Es decir, ¡El tipo podía ser el padre de Judy!

─ Seamos sinceros, Wilde ─ él se recargó en la silla bastante relajado. Nick seguía confundido─ Los dos somos hombres ¿Cierto?

Nick asintió con la cabeza.

─ Por lo que, podemos hablar de estas cosas ¿O me equivoco?

Volvió a asentir.

─ Entonces, expláyate chico. ¿Tengo razón… o no?

De nuevo, volvió a asentir.

─ Eh… sí, creo.

─ Bien, entonces. Hablemos entre hombres, siéntate.

El pelirrojo obedeció.

¿A esto se le llamaba "la charla"?

─ ¿Qué es lo que más te gusta de la novata?

─ Su culo, señor. Pero sus tetas no están mal.

─ ¿Qué copa le das?

─ Mínimo F, señor.

─ Y tienes buen ojo, chico ─ Bogo le rascó la cabeza en actitud amistosa, Nick se dejó hacer, cómo cachorro.

Por alguna razón, se sentía bien. Cómo si se quitara un peso de encima y pudiera hablar tranquilamente de una chica sin que el tema de su virginidad saliera a resaltar. Arrugó el ceño. Nunca tendría ese tipo de conversaciones de nuevo con sus amigos.

─ Ahora que estamos en confianza ─ Bogo se levantó de su asiento y caminó lentamente detrás de él. Apretó suavemente su hombro y le sonrió. Nick le devolvió la sonrisa ─ Quiero negociar contigo.

─ ¿Sobre qué, señor?

Él rió alegre y Nick siguió sonriendo, inocentemente.

Medio chilló cuando su hombro fue apretado con fuerza.

─ Más bien son… negociaciones, Wilde─ Nicholas tragó saliva sonoramente. La mirada del jefe no le gustaba para nada…

─ ¿Qué clase de negociaciones?

─ Oh, nada fuera de lo común ─ dijo con elocuencia, comenzando a caminar por la sala. El pelirrojo lo siguió con la mirada, desconfiado ─ Sólo deseo que trabajes con nosotros en un caso.

Nicholas rió con ganas.

─ ¡Ja! Ahora si confirmo que estás drogado, maldito viejo ─ lo miró desafiante, con superioridad ─ ¿Crees que alguien como YO caería en una propuesta cómo es…?

" ─¿Qué es lo que más te gusta de la novata?

Su culo, señor. Pero sus tetas no están mal.

¿Qué copa le das?

Mínimo F, señor."

Bogo sonrió con sorna al ver la cara de pasmo del joven.

Y la leve erección en sus pantalones.

Apagó la cinta de video y se le acercó.

─ ¿Tenemos un trato, Wilde?

La sonrisa de suficiencia del Jefe le cayó cómo un baldazo de agua fría a su orgullo. Asintió con la cabeza, lentamente y sin mucha convicción.

¿Qué más podría salir mal?

─ Sin embargo, soy un hombre razonable.

─ Que te den por el...

─ Así que Hopps será tu compañera.

Mierda

Oh, estaba muy jodido.


AuthorNote: Hello, bitches XD. No vengo con el capítulo en 15 días cómo me han dicho en los comentarios... sino un poco antes ¿Verdad?. Ya ni sé. Mi espacio y tiempo es cómo Namek y ya ni sé dóndeestoy (?. Ok, demasiada droga por hoy :V. Sólo venía a darles mis cordiales agradecimientos a todos los que han dado vsito bueno al fanfic. Disculpen alguna falla ortográfica, a veces se me pasa y bueno, somos humanos y nos equivocamos. Momentos random: ¿Ya vieron el manga 86 de SNK? Está pero, cómo dirían los mexicanos (?, re-padre :V. Debo comer unas palomas para celebrar XD.

Sigan dejando sus comentarios a ver que les parecen los capítulos, yo los recibo con gusto.

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