Hola! aquí va el segundo capítulo. Todos coincidieron en algo. Yue es... Terrible, pero si en el capítulo pasado lo odiaron, ahora lo van a odiar el doble jejeje espero que lo disfruten.
CAPÍTULO 2
ABRE LOS OJOS
Una semana más había pasado desde aquel último incidente.
- Ah Hola Mei, menos mal llegaste. – Saluda Tomoyo-
- Vine lo más pronto que pude después de tu llamada. Supongo que tienes noticias.
- Si, y me temo que no son muy alentadoras.
- Ya lo sospechaba. Dímelo todo
- Bueno, resulta que la gerente del banco es muy amiga de mi madre y me ayudó con las averiguaciones. Al parecer Yue si tiene fama de ser muy serio, pero por lo mismo las mujeres caen rendidas a sus pies. Efectivamente, su comportamiento con Sakura era algo fuera de lo común, todos hablaban de eso en la oficina y las mujeres se morían de envidia; pero unos días antes, justo cuando tuvo ese cambio con Sakura ingresó una mujer a ocupar el lugar de la vicepresidencia comercial.
- Y entonces… Reemplazó a nuestra amiga.
- Eso no es lo peor.
- Ahhh ¿y acaso hay mas?
- Si, también se llama Sakura.
- Tomoyo, tiene que ser una broma.
- No, no lo es, de ahí que se confundiera el otro día, el mensaje era para la otra Sakura con la que está andando. Y ahora si Meiling coincido 100% contigo; es un desgraciado. Podía haber sido sincero con Sakura, pero tomó el camino fácil culpándola y diciéndole que toda esa confusión era su culpa. Es el colmo.
- No puede ser, y ahora… Si le decimos a Sak, lo más seguro es que lo siga justificando. Así no podrá olvidarse de él.
- Lo sé, es tan difícil.
Mientras ellas hablaban, otra conversación se desarrollaba entre los aludidos anteriormente.
- Preciosa, gracias por venir.
- No te preocupes Yue, dijiste que me necesitabas y pues… si somos amigos, sabes que puedes contar conmigo para lo que se te ofrezca.
- Se que así es, eres la persona más bella y noble que he conocido.
Ella se derretía de amor ante sus palabras, ese era el Yue de siempre, el que había ganado su corazón.
- Y… Dime, ¿cómo van las cosas en el banco en estos días?
- Bien, bastante bien, Estoy en búsqueda de un ascenso, pero para eso debo hacer una especialización… Empezaré pronto, pero debo hacer una especie de investigación y sabes que soy pésimo redactando ese tipo de informes.
- Jejejeje, si, lo sé.
- Claro… Y entonces, esas labores demandarán mucho tiempo… Es una lástima en verdad, porque será casi imposible poder vernos o compartir.
- Si, entiendo.
- Sabes que disfruto mucho tu compañía mi pequeña Sakura – dijo tomando la mano de la castaña quien se sonrojó ante el contacto-
- Gr… Gracias.
- Voy a extrañar este tiempo de tranquilidad.
- Yue… Si quieres yo puedo ayudarte. Se que no tendré tu misma experiencia, pero la investigación y la redacción de informes es una de las áreas en que mejor me desenvuelvo, lo sabes bien…
- Lo sé, eres una chica brillante. Pero… ¿En serio estarías dispuesta a ayudarme? Es decir, debe ser mucha molestia.
- Pero puedo hacerlo, además con tu trabajo y tus nuevos estudios, tanta presión… Podrías enfermarte y no quiero eso. Yo deseo ayudar.
- Sabía que podía contar contigo Sakurita. Eres un ángel en verdad.
El sonido del celular de Yue interrumpió el momento, era un mensaje.
Él lo leyó con atención y se vio un poco confuso – O por lo menos así le pareció a Sakura-
- Eh… Sakura, debo irme, surgió algo importante. Pero estaremos en contacto ¿no?
- Claro que sí.
Se despidió sin decir más y salió del lugar mientras la ojiverde lo observaba con ilusión. Aunque fueran solo amigos haría lo que fuera por él.
Yue tomó su celular e hizo otra llamada – Hola linda, si, si, disculpa, estaba hablando con la chica que te dije… Si, nos va a ayudar, o bueno… Me va a ayudar, ella piensa que es solo para mi. No te preocupes, es muy joven pero es brillante para esas cosas, ha ganado varios premios por artículos que ha escrito y me ha ayudado en otras ocasiones… Además es muy ingenua e inocente y sé que me quiere mucho. Eso si, necesito que me ayudes, no puede volver a pasar que las confunda, eso podría afectarla y no nos convendría que ella sepa de tu existencia en este momento.
No te preocupes, ya voy saliendo a recogerte. Te mando un beso.
Allí terminó aquella conversación telefónica con una sonrisa de satisfacción por parte del joven ejecutivo
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
- ¡Ya llegué!
Nadie respondió su saludo, se fijó en la pequeña pizarra solo para darse cuenta que su hermano estaría trabajando hasta tarde.
- Hola papá, hola mamá – saludó con cariño un retrato de sus padres que descansaba en la mesa de la cocina.
Fujitaka y Nadeshiko Kinomoto habían fallecido, aunque en diferente tiempo y circunstancias. Ella por una extraña enfermedad cuando Sakura tenía 6 años y él en un accidente durante unas excavaciones que realizaba en áfrica hacía 4 años. A pesar de la ausencia de sus padres, ella les recordaba con cariño y se había empeñado en enorgullecerles con cada una de sus acciones.
Y es que por naturaleza Sakura Kinomoto era una mujer generosa y entregada a los demás, sencilla, de carácter afectuoso y con gran empatía en su trato con las personas, ese era uno de los motivos por los que había elegido su carrera, deseaba ser trabajadora social, a pesar de contar con múltiples habilidades para otras carreras que podrían darle mayor solvencia, su interés era uno solo. Dejar una huella en el mundo y servir a los otros.
Se dedicó a prepararse un delicioso emparedado acompañado de un postre que había preparado su hermano.
Touya Kinomoto estaba recién graduado de su carrera como chef, desde siempre había sido muy bueno en eso, tenía un pequeño restaurante en el centro de Tomoeda que adquirió con la parte de la herencia que sus padres le habían dejado. Era un lugar acogedor al que la gente recurría en busca de tranquilidad y comida deliciosa. Algunas veces dejaba algún reemplazo con el fin de no dejar tanto tiempo sola a su hermana pequeña.
Al fin y al cabo, ella ya se había acostumbrado a estar sola y no le molestaba, aprovechaba para estudiar y leer, la soledad nunca había sido un problema para ella.
Llevó lo que había preparado a su habitación, estaba realmente feliz por el encuentro sostenido en la tarde y así mismo dispuesta a ayudar en todo lo que fuera posible a Yue; para ella, el hecho de poder ayudarle era una manera de ofrecerle su amistad sincera.
Se sentó frente al ordenador, revisó su correo y su perfil en redes sociales y se encontró con una nueva solicitud de amistad y un mensaje de la misma persona. La foto le era levemente familiar solo que no lograba recordar quién era hasta que abrió el mensaje.
"Hola, nos conocimos hace unos días en el parque Ueno, estabas pasando un momento difícil y déjame recordarte que aún tienes mi pañuelo"
- Claro! El muchacho con el que fui tan descortés, que vergüenza – pensaba la castaña y continuó leyendo el mensaje-
"sinceramente pensé que no te volvería a ver, hasta que vi que tenemos una persona en común. Soy primo de tu amiga Meiling Li, nos conocimos hace 4 años en una fiesta en casa de sus padres, nos presentaron pero fue solo un instante. Espero que podamos ser amigos. Shaoran Li"
- Shaoran Li… Shaoran Li… - se repetía para tratar de recordar- que coincidencia.
No siguió pensando más en el tema y decidió ponerse a estudiar, luego hablaría con Meiling para preguntarle más por aquel muchacho.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
- ¡Hola chicas! – saludaba alegremente Sakura a sus amigas que la esperaban para almorzar-
- Hola Sak, ¿cómo vas? – pregunta Tomoyo-
- Pues creo que igual que ustedes con mucho por estudiar, estos exámenes me están matando.
- Dímelo a mi – decía Meiling – A veces siento que no quiero ver un libró más por un buen tiempo – Ella estudiaba para ser abogada.
- Jijiji cada una tenemos nuestros dilemas, yo tengo recital en dos semanas – decía Tomoyo.
- Pero me alegro mucho que a pesar de todo saquemos tiempo para compartir.
Cada una sacó su almuerzo, estaban refugiadas bajo las sombras de los espesos árboles que llenaban esa parte del campus.
- Ahora lo recuerdo. Meiling, ¿tienes primos?
- Claro que si, ¡un montón! Recuerda que nuestras familias son enormes. ¿Por qué lo preguntas?
- Mmmm y ¿me has presentado a alguno de ellos?
- Déjame recordar… Creo que en la fiesta que hicieron mis padres hace unos años, vino mi primo Xiao-Lang, por lo demás creo que los otros nunca han venido, siempre hemos sido nosotros quienes vamos a China.
- ¿Xiao-Lang?... ¿Como Shaoran?
- Bueno Sakura, ya dime a qué van tantas preguntas.
- Perdón, es que quería confirmar algo. Mira, lo que sucede es que el día que sucedió lo de… Yue, que estaba en el parque, un muchacho muy amable se me acercó y pues yo en realidad fui muy grosera. Luego hace como una semana recibí una solicitud de amistad del mismo chico y también un mensaje, me dijo que era tu primo y nos habíamos conocido hace algunos años en una fiesta, tal y como me has dicho. Quería preguntarte.
- Ahhhh comprendo. Claro que si, Xiao-Lang es su nombre en chino pero solemos decirle Shaoran. En realidad casi no nos vemos pero solemos hablar por correo o por teléfono. Es un muy buen chico y estudia algo parecido a lo tuyo… Pero me sorprende que te hayas encontrado con él acá en Japón, la última vez que hablé con él estaba en Hong Kong.
- Bueno, no lo sé.
Continuaron hablando de otras cosas. En realidad había un tema mas importante que inquietaba a Tomoyo y Meiling y era la relación de la castaña con Yue por lo que decidieron averiguarlo.
- Oye Sakura – Hablaba Tomoyo- Y… ¿Has vuelto a hablar con Yue?
La chica de ojos verdes sabía la aversión existente en sus amigas hacia él así que consideró prudente no decirles… Por el momento.
- Pues… En algunas ocasiones, pero solo nos saludamos.
Tanto Tomoyo como Meiling eran muy perspicaces y Sakura demasiado transparente, ellas sabían que les estaba mintiendo seguramente para evitar que ellas se enojaran o la persuadieran de no verlo más.
- Sakurita… Solo queremos que tengas cuidado ¿si?
Terminaron su almuerzo y Sakura regresó porque tenía clase mientras sus amigas se quedaron allí.
- Tomoyo… ¿No vamos a decirle lo que averiguamos sobre Yue?
- Meiling, Sakura es nuestra amiga desde la infancia, pero por mas que la queramos y deseemos protegerla… Hay lecciones que solo podemos aprender por nosotros mismos, nadie más lo hará. Se que si le decimos a Sakura lo que descubrimos ella buscará la manera de justificarlo. Lo único que podemos hacer es estar para ella cuando por si misma descubra la clase de hombre que es Yue.
La joven china solo asintió en silencio, sería difícil ver a su querida amiga sufriendo pero Tomoyo tenía razón, esa era una lección que ella necesitaría aprender por si misma.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Llegó a su casa exhausta, era un periodo difícil por los exámenes y trabajos que tenía pendientes, pero tenía a su favor el ser una joven muy disciplinada e inteligente así que no tendría mayor inconveniente.
Se sentó en su escritorio y abrió su laptop, para relajarse abrió su perfil en redes sociales y encontró de nuevo aquella solicitud de amistad. Con detenimiento vió la foto y se encontró con un joven de cabellos chocolate que sonreía con los ojos cerrados sosteniendo un hermoso perrito. Su nombre: Shaoran Li. ¡Claro! Recordó que no lo había aceptado aún, así mismo un mensaje proveniente del mismo chico.
- Hola. Ya te había escrito antes y no quisiera pensar que me estás ignorando o comportarme como un acosador jejeje. En este momento vivo en Hong Kong pero me radicaré en Japón en próximos días. Espero que estés bien y que en mi puedas encontrar un buen amigo. S.L.
En realidad estaba sorprendida al ver ese mensaje, aún se sentía avergonzada por la manera en que lo había tratado, y más aún se había olvidado que ya le había escrito antes, así que decidió aceptar su solicitud.
Retomó sus labores académicas pues tenía un artículo para entregar en la revista de su universidad al ser una de las columnistas. A pesar de mantener ocupada en sus muchas cosas Yue nunca Salía de sus pensamientos. – ¿Por qué no me habrá llamado? ¿Será que lo llamo?
Tomó su teléfono y lo apretó a su pecho, se sentía nerviosa pero necesitaba escucharlo. Así que marcó ese número que tanta inquietud le generaba.
- Ho… Hola ¿Yue?
- ¿Quién es?
- Soy yo, Sakura. Kinomoto.
- Ahhhh Sakurita ¿cómo estás?
- Bien y ¿tú?
- Bien, pero ya sabes demasiado ocupado, el trabajo en el banco y la especialización… No es fácil.
- Pero ¿hay algo en que pueda ayudarte?, sabes que puedes contar conmigo
- No quiero ser una molestia se que tiene mucho trabajo, pero para serte sincero, sí serías de mucha ayuda.
- ¡No digas eso por favor! Nunca serías una molestia para mi.
- Eres un sol… Y si en realidad puedes hacerlo, debo entregar un ensayo para mañana, o mejor dicho el anteproyecto del marco teórico, es una pesadilla.
- Jejejeje si, en realidad puede serlo cuando no estás acostumbrado, yo ya he participado en dos investigaciones y se hace más fácil… Pero mañana… Es algo precipitado.
- Si, perdóname, sabía que era pedirte demasiado. ¿Sabes qué? Mejor…
- No no, no digas eso, yo te ayudaré, te lo prometo.
- Maravilloso, entonces lo espero mañana y… Disculpa pero debo dejarte. Adiós.
Esa sería una noche larga, pues ahora, adicional a sus trabajos se había comprometido con Yue y se aseguraría de hacerlo de una manera sobresaliente para que él se sintiera feliz.
Empezó a trabajar cuando la notificación de un mensaje entrante llamó su atención.
- Hola Sakura, gracias por aceptar mi solicitud de amistad.
- Ahh hola, no tienes nada que agradecer, la verdad es que desde el día que me hablaste en el parque Ueno he querido disculparme contigo, soy consciente de que fui muy grosera y tú solo buscabas ayudarme.
- No te preocupes, comprendo que estabas pasando por un mal momento por eso quise ayudarte.
- Si… Bueno, la verdad es que ahora me encuentro muy ocupada pues tengo que entregar algunos trabajos y tengo evaluaciones también, así que podríamos hablar luego, ¿te parece?
- Oh ¡claro que si! No quiero molestarte. Buenas noches Sakura y que te vaya bien.
- Gracias Shaoran, eres muy amable de verdad, te prometo que en cuanto esté un poco más desocupada tomaré un tiempo para que podamos conversar.
Terminaron con la conversación y ella continuaba concentrada en su labor, afortunadamente el tema que Yue había escogido para su anteproyecto de investigación era relativamente fácil para ella pues tenía dominio conceptual del mismo. Aún así, cuando terminó eran ya las 2:30 am. Y aún faltaban sus trabajos, sin duda alguna tendría que pasar toda la noche despierta y eso rogando que alcanzara a terminar antes de irse a la universidad. Así que fue a la cocina y preparó un café cargado para mantenerse despierta, no era muy amiga de las bebidas energizantes, prefería la manera antigua.
- Sakura, ¿qué haces despierta a esta hora? – la sorprende Touya en la cocina-
- Oh hermano, solo preparo café, temo que tendré que pasar la noche en vela y tengo clase a primera hora. Y tú ¿apenas llegas?
- Si, hoy terminamos mas tarde de lo esperado, estábamos atendiendo un evento. Pero Sakura, me preocupa, ¿por qué te están sobre cargando de trabajo? Tendré que hablar con Yukito al respecto, esto no me gusta nada.
Yukito era uno de los docentes de Sakura y líder del semillero de investigación en el que la castaña trabajaba, amigo de la familia desde hacía muchos años y muy cercano a Sakura, inclusive ella había tenido una atracción hacia él siendo una niña pero dicho sentimiento se transformó en admiración y cariño a lo largo de los años, así que el aludido era su tutor en el área académica tratando de potenciar al máximo las cualidades de Sakura.
- Ehmmm no hermano, no será necesario, sabes que tengo otros proyectos aparte de lo que manejo con Yukito, así que no le digas nada, no quiero que se preocupe.
- Pero necesito que le bajes al ritmo Sakura, si sigues así te vas a enfermar, es decir, la universidad, la investigación, la revista, la banda. No puedes hacerlo todo monstruo, re plantea tus prioridades o esto te va a pasar factura más adelante.
- Gracias por preocuparte por mí hermano, pero sabes que soy multitareas… Sin embargo tomaré en cuenta tu consejo y trataré de organizar mi tiempo.
- Bueno, el lado positivo es que no te da tiempo de andarte distrayendo con muchachitos babosos que te anden enamorando. ¿O si?
- No… No hermano, cómo se te ocurre – decía totalmente ruborizada- como tú mismo lo acabas de decir, apenas si tengo tiempo de hacer todo lo que tengo. No te preocupes.
Ella se sentía pequeñita bajo el escrutinio de Touya Kinomoto, era vivaz y muy perspicaz y más aún cuando se trataba de su hermana.
- Eso está muy bien, eres una niña para andar por ahí con algún novio o algo parecido. Mucho cuidado.
- Si si Touya, tú como siempre tan sobreprotector.
- Bueno, me iré a descansar, estoy rendido. Por favor despiértame para prepararte el desayuno.
- Descansa hermano.
Sakura también regresó a su habitación con un termo lleno de café y continuó con su labor, poco a poco fueron apareciendo los primero rayos del sol por su ventana, ya eran un poco más de las seis de la mañana y había terminado justo a tiempo.
Corrió al baño a prepararse tratando de ocultar un poco la cara de cansancio que se cargaba, en realidad ella era muy sencilla a la hora de vestir, era una chica humilde y modesta que a veces no era consciente de su propia belleza. Se puso un jean y una camiseta y recogió su cabello en una moña alta junto con sus lentes y salió con su maletín rumbo a la universidad.
- ¿Pensabas irte sin desayunar?
- Hermano, pero…
- No me despertaste… Pero bueno, sabía que no lo harías, aquí está el desayuno así que apresúrate o se te hará tarde.
- Hermano, no tengo mucho tiempo
- Yo te llevo pero con la condición de que desayunes primero, no quiero que te enfermes.
Ella le sonrió y tomó su lugar en la mesa donde estaban los pancakes calientes y un vaso de jugo fresco de naranja, comió a toda carrera.
- Calma monstruo que aún tenemos tiempo.
- Ya, ya, ahora si ¡vámonos!
Llegó a la universidad justo a tiempo, pues a pesar de ser dedicada e inteligente era tremendamente incumplida, así que el verla llegar corriendo por los pasillos era una escena cotidiana, en el camino se encontró con Meiling.
- ¡Oye Sakura pero que cara traes! ¿No dormiste anoche?
- Este… Tenía mucho trabajo Mei.
- Mmmmmm eso no está bien, si sigues así vas a enfermar.
- Amiga, te dejo.
- Si, lo sé, vas sobre el tiempo, corre o se te hará tarde.
Llegó agitada y abrió la puerta…
- Profeso perdone la tardanza per…
- No te preocupes Sakura, te salvaste, aún no llega.
- Uffffffffffff hoy si tuve suerte, así que debo aprovechar.
Se ubicó en su lugar, y sacó su laptop preparándose para enviar lo prometido a Yue, redactó el correo y lo envió. Pasó el tiempo, las clases iniciaron sin ningún contratiempo pero no recibía respuesta alguna del joven.
Lo llamó a la hora del almuerzo.
- Hola Yue
- Ah, hola Sakura, dime, pudiste terminar el trabajo.
- Si, pensé que ya lo habías visto, te lo envié temprano en la mañana.
- Bueno… No he tenido tiempo de mirarlo, creo que mas tarde lo haré. Estoy ocupado, hablamos luego.
Ella se sentó en el pasto extrañada por la actitud de Yue, a veces era tan dulce con ella y otras veces cortante. ¿Qué estaba pasando? Eso le dolía mucho.
Distraida como estaba no notó cuando sus amigas se sentaron…
- tierra llamando a Kinomoto… ¿Lo ves? Yo creo que se durmió con los ojos abiertos – decía Meiling-
- Pero ¿cómo dices eso? – añadía riendo Tomoyo-
- ¡Es posible! Lo vi en un documental el otro día, mira esas ojeras, seguro pasó toda la noche en vela.
- Saku… Linda… - la llamaba Tomoyo mientras la sacudía suavemente-
- ¿Ehhh? Chicas, ¿en qué momento llegaron?
- Hace un buen rato ya.
- Disculpen estoy cansada y distraída, ¿cómo les fue?
- Ayyyyy estoy convencida que el profesor de derecho penal ¡me odia, Es una lástima que sea tannn cascarrabias porque está como quiere!
- ¡MELING! – Gritaron al unísono sus amigas.
- Ay pero si es la verdad, además tan joven.
- Eso que piensas debe ser hasta ilegal, no te metas en problemas Mei.
- Sak, tú siempre tan legalista, deberías ser tú quien estudiara leyes y no yo.
- Jajajajaja amiga, no digas tonterías, vas a ser la mejor abogada ¡de hecho vas a ser el terror!
Aprovecharon el tiempo para conversar. Esa tarde de viernes no tendrían mas clases.
- Sak, ¿a qué hora nos vemos donde Yamazaki entonces?
- ¿Para qué?
- Espero que estés bromeando Sakura Kinomoto. Hoy tenemos ensayo, de hecho, recuerda que lo reprogramamos por ti.
- ¡Ay no puede ser Lo había olvidado por completo!
- ¡Sak! No podemos posponerlo más, mañana y el domingo tocamos y debemos ensayar.
- Lo sé, lo sé… Solo tenía la ilusión de llegar a dormir como Dios manda.
- Bueno, pero aún tienes tiempo, el ensayo es en la noche, Eriol llega tarde de Tokio y sin él no podemos empezar.
- ¡Perfecto! Me iré a dormir entonces y en la noche nos veremos ¿si?
- ve con cuidado Sakura, me preocupa que andas demasiado distraída.
- No te preocupes Tommy, me iré con Yukito.
- Es un alivio para mí ¡por favor descansa!, apaga ese condenado teléfono y trata de dormir bien por favor.
Se despidió con su alegría de siempre y salió al encuentro de Yukito. Lo vio a lo lejos y le saludó con la mano.
- ¡Hola Sakura! ¿Estás lista?
- Si.
- Linda, te veo muy cansada, ¿has tenido muchos trabajos? Porque sabes que nuestra investigación anda detenida así que conmigo nada
- Si, lo se…
- Sabes que soy tu amigo y puedes decirme lo que quieras –decía Tsukishiro-
Ella solo agachó su rostro, él la conocía y sabía a qué se debía esa reacción.
- Es por Yue ¿no? – él conocía todo lo que había sucedido entre ellos, menos lo que estaba haciendo por ayudarle-
- Yukito… Es que no lo comprendo, a veces es sumamente dulce, y me llama y me busca y luego es como si fuera otra persona.
- Te voy a preguntar algo y necesito que seas sincera conmigo por favor. ¿Has estado en contacto con él después… de lo que pasó?
Ella solo asintió con la cabeza.
- Lo sabía… Y ¿hace cuánto tiempo?
- Ehmmmm hace unas 3 semanas… Creo
- Qué casualidad… justo cuando inició sus estudios -Recordó que había recurrido a él por ayuda pero como se negó la primera idea que se le vino a la cabeza es que iría por Sakura, pero era su hermano y le aterraba la idea de que tuviera una mente tan perversa como para aprovecharse de los sentimientos de una persona tan pura como Sakura.
- Yukito… ¿Qué pasa?
- Ahhh no es nada Sakurita solo… Ten cuidado, sé que es mi hermano y como tal lo quiero, pero tú también eres como una hermana para mi, sé que tienes un corazón generoso y que te gusta ayudar a las personas que quieres, pero piensa en ti, hay momentos en que también es necesario decir no y mantener los ojos bien abiertos.
- Pero… ¿Por qué dices eso?
- Le estás ayudando con sus entregas ¿no?
Ella solo lo miró con sus enormes ojos verdes, agachó su rostro y asintió en silencio de nuevo.
- Ese es el motivo del consejo que te doy, a veces hay que ser un poco egoístas y no está mal. Si puedes ayudarle sin que te veas perjudicada y deseas hacerlo, hazlo. Pero si, como lo presiento, debes sacrificar una noche de sueño o tus propias obligaciones solo por ayudarlo a él, es momento de decir no. Abre los ojos Sakura.
- Es la segunda vez que me dices que abra los ojos Yukito, ¿sabes algo que yo no?
- No, en realidad no se mucho, sabes que casi no nos vemos y no soy el tipo de persona a quien le confíe sus asuntos. Pero prométeme que te vas a cuidar ¿si?
- Si. Gracias por tu consejo Yukito.
Se encontraban frente a la residencia de Sakura y Yukito siguió su camino. Ella entró a la casa donde todavía se encontraba Touya.
- Hola hermano, ¿ya te vas a trabajar?
- En un rato, si. Tú tienes ensayo ¿no?
- Así es… En la noche pero no creo que tardemos mucho ¿por qué?
- No quiero que regreses tarde, qué te parece si vas con tus amigos al restaurante y me esperas para regresar juntos.
- ¡Me parece una excelente idea! Estarán muy felices, les encanta cuando preparas pizza.
- Pizza será entonces. Allá te espero monstruo.
Touya salió y ella se fue a su habitación, en el momento en que tocó la almohada quedó dormida y logró descansar, se levantó a tiempo para prepararse e ir al ensayo. Al salir Meiling y Tomoyo la estaban esperando.
- ¡Chicas! Pero ¿qué hacen aquí?
- Perder una apuesta – dijo meiling con el ceño fruncido-
- ¿Qué?
- Jajajajaja Aquí tu amiga Meiling apostó que te retrasarías como siempre y tendríamos que llamarte ¡saliste justo a tiempo! Así que gané.
- Mmmmm ¡ustedes son terribles! – decía Sakura con un mohín-
- No te enojes Sakurita verás que con esto compraré accesorios divinos para ti, deseo que los uses este fin de semana en las presentaciones.
- En ese caso… Las perdono
Se encaminaron a su destino entre risas y anécdotas. Pero Sakura no dejaba de pensar en las palabras de Yukito. Abre los ojos.
Hola mis queridos lectores! Aquí va el segundo capítulo de esta historia, agradezco mucho sus hermosos reviews y a quienes se han detenido a leer. Hace mucho tiempo deseaba hacer eso y aunque tal vez les parezca un poco inverosímil lo que les cuento, yo también pensaba lo mismo cuando me pasó jejejeje (esas cosas no me pasan sino a mi y al chavo del 8).
En fin! si tienes preguntas adicionales o dudas no duden en preguntar, les contestaré con todo el gusto. A quienes no tienes cuenta y han hecho sus reviews, no les puedo contestar por interno pero por aquí les digo GRACIAS! (así, enormes). Quiero tomar la idea de unos muy queridos escritores de esta página y es que publicaré en la medida en que vea sus reviews, es de la única forma que sé si vamos por buen camino...
Besos y nos seguimos leyendo!
Ale-San
