Disclaimer: Haikyuu! Pertenece a Furudate Haruichi.

Date cuenta, Hajime...

II. El desagrado (Cinco años).

—Hajime, ¿tú sonríes? —tu inocente pregunta retumbó por toda la espaciosa habitación del moreno, él dejó a un lado por unos segundos la torre de mecanos que hacía, para subir la cabeza y verte levantando su ceja.

—¡Que pregunta tan más estúpida! —exclamó. Tú te tapaste la boca con ambas manos debido al asombro. Hajime había dicho "estúpido", y a esa edad, parecía la peor de las malas palabras— ¿Qué? —preguntó golpeado al ver tu reacción.

—N-nada... —susurraste bajito, debatiendo mentalmente si contarle a su mamá o no lo que había dicho, seguro que se enojaba más y le dabas problemas, pero tampoco podía ser esas cosas. La maestra les había dicho que estaba mal.

—¿Todas las niñas son así? —preguntó fastidiado.

—¿Cómo así?

—Tan... Bobas, nunca saben exactamente que es lo que quieren, como tú.

—Bueno, en ese caso, creo que yo podría decir lo mismo, ¿todos los Hajimes son así?

—¡¿Hah?! —sentía que casi le daba un tic debajo de su ojo izquierdo. Eso era absurdo.

—Es que ya sabes, siempre pones tus cejas como si fueran dos gusanos peludos enroscándose. Es terrorífico. —intentaste imitar su rostro, y de no ser porque era de él de quién te mofabas, tal vez le hubiese dado risa porque habías hecho una mueca graciosa, pero como estaba enojado, solo tronó la lengua y volvió a su torre.

¡Claro que podía sonreír! Es solo que simplemente todavía no lo habías visto, bueno, tampoco es que estar todas las tardes perdiendo su tiempo contigo le diera demasiados motivos para hacerlo, a esa edad, ya sabía que no le agradabas mucho, y ni siquiera sabía por cual razón exactamente.

Aunque de hecho, si sonrió aquella tarde, justo cuando colocó la última pieza en su torre y luego admiró orgulloso su trabajo, la replica a escala de la Tokio Tower en su habitación. Sin embargo, su sonrisa no duró mucho tiempo, puesto que tú, debido a la emoción por haber visto tal espectáculo en su rostro, saltaste en el suelo, hasta que se derrumbó la torre.

Ups...

Continuará...