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BENITEZ

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-1-2-3-uff-4-5-6-yo puedo-7-8-9-ya casi-10-11-y 12-

Sabía que yo podría, ningún we de aquí podría ganarme, al mirar alrededor observaba como la gente me mirada con un rostro de asombro, nadie en este gimnasio podría ganarme ni a mí ni a mis grandes brazos que con mucho esfuerzo he logrado.

-eso es todo- dijo mi mejor amigo quien estaba en el aparato de enseguida asiendo el mismo ejercicio que yo, -nadie supera al "gran" Benítez-

-ya we- le dije a Sharly, -no es para tanto... espera un momento, si lo es- reímos.

-y que- murmuro Sharly, -¿listo para el tatuaje?-

-claro we, ya sé lo que me pondré-

-¿Qué?-

-una calavera así como la tuya- alzo su brazo y mostro su tatuaje de una calavera con alas de murciélago, -pero en vez de esas tontas y ridículas alas, yo pondré fuego alrededor así todo cabron we-

-si tú lo dices- rio entre dientes Sharly

-cállate...-me omití el insulto, había mucha gente.

-entonces- continúo

-solo déjame pegarme un regaderaso en los baños, no puedo ir con este tremendo olor-

-creo que yo también haré lo mismo- levanto sus brazos y olio sus axilas, -lo más pronto posible-

-yo ahorita te alcansó-

Tome mis cosas, una toalla, una botella con agua y un par de audífonos. Gire en dirección a los baños de hombres y al mirar por un espejo del gimnasio, sentí como alguien me miraba, sentía como mi cuerpo era examinado por alguien, mire más a fondo y logre ver a una chica al fondo con la mirada fija en mi.

Ya la había visto antes, una vez la vi en la zona de aerobics y creo que también en las caminadoras, pero la verdad nunca le había puesto tanta atención, hasta ahora.

No quise ser tan obvio en verla, así que la ignore y me fui directamente a las regaderas. Pase enseguida de la zona de pesas, donde se encontraban los tipos como yo, queriendo ser mas fuerte cada vez, eso llamaba mucho la atención a las mujeres y era una oportunidad para poder tenerlas en tu cama. Después seguía la parte de las caminadoras, donde siempre se encontraban doñas gordas, según ellas bajando de peso, pero la cruel realidad era que ellas nunca lo harían, correr a una velocidad de 2 kilómetros por hora. Por dios, a quien querían engañar.

Después de esa leve crítica constructiva dispuse a entrar a los baños del gimnasio. Eran grandes, con lavamanos, inodoros y un gran cuarto de regaderas al fondo. Había en promedio unos 2 o 3 hombres más en estos baños, y claro uno de ellos tenía que ser Sharly. Quien al parecer ya había... ¿TERMINADO?

-¿Cómo diablos te bañaste cabron? Acaso solo metiste la puta cabeza al agua y con eso te crees bañado-

-hahaha- rio, en algo se tendría que parecer a su hermana gemela, -es que yo si me baño normal como todos los hombres, yo no me entretengo jugando a quien jala mejor el ganso-

-a mi no me vengas con eso we- dije e impacte mi puño amistosamente contra su hombro, -esta vez no tardare-

-te esperare afuera-dijo y desapareció

-ok we-

Ahora fui directo hacia mi casillero, era una gran fila de casilleros, yo tenía el primero y el mejor casillero, que si no fuera porque amenazo a un we de afuera, no lo tendría. 75 izquierda 12 derecha 35 derecha 2 izquierda.

¡Click!

Quite el candado y abrí el casillero, saque el jabón y una botella con shampoo. Tome también una toalla y me fui directo a la regadera, coloque las cosas a un lado y comencé a quitarme la ropa sudada que traía puesta.

Lo primero que me quite fueron los tenis blancos y los calcetines, los hice a un lado, después me quite el short azul marino que me había regalado mi madre hace ya un tiempo. Después me quite la tira hueso blanca y la puse junto con la demás ropa. Me quede solo en bóxer para ser específico los que más me gustaban, los de cuadros rojos con azul. Estaba a punto de quitármelos cuando escuche un ruido, como algo que se caía y impactaba contra el suelo haciendo un fuerte ruido.

-ya basta de juegos Sharly- era lógico que se trajera algo entre manos, no sería parte de esto.

Espere unos segundos pero nadie contesto.

Tome la toalla y la enrolle en mi cintura, camine hacia la salida observando entre los pasillos donde estaba el gracioso de Sharly, pero nada.

Baboso dije para mis adentros

Regrese a la regadera y abrí poco a poco hasta que el chorro de agua fuera como a mí me gustaba, ni tan fuerte ni tan débil. Ahora si pude quitarme a gusto el bóxer sin la preocupación que el we del Sharly me molestara.

Di un paso hacia el agua y al contacto todos los bellos de mi piel empezaron a erizarse. Solo esto faltaba, que la puta agua estuviera mas helada que de costumbre. Sentía como cada poro de mi cuerpo reaccionaba, como el sudor opacaba lo helado del agua y después como empezaba a refrescar mi piel.

Cerré la llave y tome la toalla, estaba secándome el cabello cuando una extraña sensación lleno mi mente, sentía la mirada de alguien, sentía como un par de ojos me examinaba de punta a punta. Baje la toalla y la enrolle de nuevo a mi cintura.

-¡quien está ahí!- grite

Silencio

Esto era lo malo de tener un buen cuerpo, nos ayudaba a atraer chicas guapas y poder tener a la que tú quieras, pero también podríamos atraer a esos putos jotos maricas que se quisieran aprovechar de ser "hombres" y poder entrar al mismo baño.

-quien quiera que seas sal de una vez-

De nuevo aquel silencio

-mira...- de nuevo el ruido,

Fui a donde se produjo aquel ruido, venia del lado de los casilleros. Corrí y fue realmente sorprendente con lo que me tope. Ahí estaba ella mirándome con esos ojos color café claro. La misma chica que me había topado afuera, en la zona de ejercicio.

Ha! Esta quiere algo y no es dinero

Fingí no haberla visto, camine lentamente hacia la puerta de los baños, coloque el seguro y comprobé que la puerta estaba cerrada, así ya nadie podría molestarme a mí, ni a mi querida nueva amiga; regrese por donde mismo, al llegar al pasillo donde se encontraba la chica me sorprendí al ver que no estaba, se había movido de lugar.

-qué extraño-

Otro ruido. Gire en dirección a los lavamanos y ahí estaba, mirándose al espejo. Se arreglaba su cabello y se ponía un poco de brillo en sus labios, al sentir mi presencia volteo a mirarme y de un brinco se sentó en un lavamanos.

-hola- su voz era dulce y suave, era angelical para mí. –Creo que ocupo ayuda-

-¿ayuda?- dije y me acerque a ella, sin preguntar su nombre, o cual era la razón, era alta, más o menos como mi estatura, su cabello lacio color café chocolate, la ropa de licra que llevaba puesta, daba a relucir su escultural y curveado cuerpo, el gimnasio si que ayudaba algunas veces. Me acercaba cada vez más a ella, al darse cuenta, ella suavemente fue abriendo sus piernas, como diciéndome que ese era mi lugar, donde yo tenía que estar, -¿Y en que te puedo ayudar chiquita?-

Espero a estar a unos pocos centímetros de hacer contacto piel a piel. Cuando sus manos pasaron por detrás de mi cabeza, y empezó a acariciar mi cabello, yo también empecé a moverme, pase mis manos a su espalda y al igual que ella, empecé a acariciar su espalda.

Con una mano tome su barbilla inclinándola hacia mi rostro, y ahí fue cuando dimos nuestro último suspiro separados. Nuestros labios estaban junto a los otros, bailando al ritmo de nuestros deseos. Nuestros cuerpos que esta vez estaban juntos, empezaban a emanar calor, a sentir la necesidad más importante para mí y para muchas personas.

Con una de mis manos, comencé a tocarla por debajo de su ropa, su espada era suave, alcanzaba a sentir el calor que había dentro de ella. Al parecer ella sentía lo mismo que yo sentía en ese momento, el deseo de tenernos el uno al otro. Y eso es lo que haríamos.

Tome su traje de licra y con toda mi fuerza ganada en todo este tiempo en el gimnasio pude arrancarla de su piel y tirarla a un lado. Para mi gran sorpresa no traía nada puesto sobre sus pequeñas y muy bien formados pechos, los toque con mis manos y en reacción salió un gemido de ella, le gustaba, pero aun, esto no era nada. Gire su cuerpo y la abrase fuertemente hacia mí, mi "pistola" se encontraba pegado al final de su espalda, cada vez estaba más ansiosa por poder disparar contra ella, poder matarla y saborear el gozo de haberlo hecho. Ya era bastante tiempo para mí, esto tenía que seguir.

-¿lista?-

-desde que entre al gimnasio-

Al igual que la licra de su pecho, lo mismo ocurrió con el pantalón de licra que llevaba puesto, en menos de 5 segundos los dos ya estábamos al aire libre, sin que ninguna prenda interrumpiera aquel momento que claro, tenía que estar yo disfrutando. Y así fue como poco a poco llegamos al momento que tanto desee, el momento en el que dos personas dejan de serlo y se convierten en una. La conexión se dio igual que con todas las mujeres que he tenido delante de mi gritando como si las estuviera matando. –Haha- cada rose, cada movimiento, hacia que un holeada de sensaciones corriera por mí. La agarre de su cintura haciendo que el impacto fuera más fuerte, para poder sentir lo máximo de mis emociones, y así poder llegar de mejor manera al final.

Las posiciones eran muy importantes para mí, había millones de formas de lograr experimentar algo único, y obvio a mí me gustaba saber más. Era malo en la escuela pero eso que, la escuela no te iba a dar tanto placer como una chica desnuda en tu cama, así que si tuviera un examen de sexo, claro está, en eso si sacaría un perfecto.

Todo empezaba a tener su resultado, mi arma ya estaba lista y preparada para disparar, solo faltaba un poco más, era necesario pulirla un poco más para que la bala saliera mejor disparada.

Y como siempre, las mujeres sabían hacerlo muy bien, los movimientos que hacia arriba de mi fueron tan perfectos que llegue al final, dispare muy profundamente dentro de ella, la cual seguía gimiendo. Se acerco a mí y nuevamente beso mis labios, era como una forma de decir –gracias, me ha gustado mucho-

Me levante y tome la toalla, pero esta vez no para secar el agua de la regadera, yo ya me encontraba seco de tanto calor que había pasado hace poco momento, esta vez era para limpiar todo lo que había provocado.

-muñeca- me dirigía a ella, pero cuando moví mi rostro hacia donde se suponía que debería estar, ya no estaba. –cómo te llamas...- mi voz se apago.

Lo irónico de esta historia es que yo, era un experto en estas cosas, pero nunca podía encontrar una relación estable, todas me querían para usarme, para tenerme en su lista y poner palomita al nombre BENITEZ, una más con las que se acuestan. Pero eso no me afectaba en lo más mínimo, yo disfrutaba y eso era lo que importaba.

Tome toda mis cosas y las volví a guardar en mi casillero, en la mochila solo deje mi billetera, una playera, y mi caja con dulces que no podían faltar.

Salí del gimnasio y me tope con un rostro conocido.

-hasta que por fin sales- grito Sharly, -que pedo we, ¿fuiste a hacer la pinchi regadera o qué?-

-cállate we- seguí caminando directo hacia mi carro, -si te contara-

Desactive la alarma de mi camioneta Ford rumormill, eche mis cosas en la parte de atrás, abrí la puerta y me puse frente al volante, del otro lado, Sharly ya estaba sentado igual que yo, bajo el vidrio y prendió un cigarrillo de hierba.

-ojala y te descubra un pinchi transito y te arreste por traer droga- dije burlonamente.

-ni al caso we, si llegara a pasar tu sabes que moverías ahí a tu gente, tu sabes que la policía no nos puede molestar-

-bueno en esto tienes razón- reí, -así que, qué esperas para darme-

Tome el pequeño cigarro de hierba y le di el primer jalón, se sintió como un simple cigarro. Después de unos 4 o 5 probadas te empiezas a sentir como si estuvieras ebrio, pero quitando las ganas de vomitar y el fuerte dolor de cabeza que a muchas personas les da. Por eso a mí me encantaba al igual que Sharly, fumarnos estas madres.

-bueno, entonces... ¿me contaras porque tardaste tanto?- pregunto Sharly

-we!- el efecto de la droga ya estaba circulando por todo mi sistema, -no me vas a creer, pero esto es lo que paso- tome aire, -yo estaba terminando de bañarme cuando de pronto una morra entra al baño y me acosa con su mirada-

-neta we- dijo Sharly con tono asombrado,

-si we, pero espérate, todavía falta-

-continua pues-

-el caso es que la descubrí y pues tu sabes que no estoy pendejo y no desaprovechare esa situación, así que me dirigí hacia la puerta y la cerré con seguro para que nadie interrumpiera...-

-no mames... hiciste lo que me imagino-

-a huevo we-dije orgullosamente

-que pinchi suerte tienes viejo- tiro el cigarrillo y subió la ventana del carro, -siempre te toca lo bueno a ti, en cambio yo tengo que hacer las cosas para lograrlo-

-no hay pedo we, veras que un día te tocara a ti, ya sabes hay que echarle más ganas al gimnasio-

-pues sí, ya que-

Estuvimos un momento en silencio, la droga nos hacia tener una conversación con nosotros mismos dentro de nuestra cabeza, así que poco tiempo nos quedaba para nosotros.

-es en la siguiente calle- dijo Sharly

-¿Qué tiene la siguiente calle?- que extraño aun faltaba mucho para llegar a la escuela, para que quería desviarse, mire la hora.

-we ya faltamos a las primeras 4 horas de clases, tampoco hay que pasarnos de lanza- le dije

-ahora no te me vas a rajar- dijo Sharly en tono fuerte, -tu quedaste que te ibas a tatuar igual que yo, ahora lo haces-

El pinchi tatuaje, con todo lo ocurrido anteriormente como me iba a acordar de eso. Pero el tenia la razón, yo había quedado con el de hacérmelo así que, como dijo él, no hay que rajarse.

-obvio que no we, yo te lo prometí y tu sabes que yo nunca rompo las promesas-

-eso es todo we- sonrió, -mira es en aquel local- con su mano apunto al lugar donde se ubicaba el lugar.

La tienda se ubicaba entre otras dos tiendas, una era un tipo mini restaurante, y la otra era ropa interior femenina, que buen lugar tenía ese local. Pero el de importancia en este momento era el del medio, la fachada era un poco extraña pero típica en todas las tiendas de tatuajes, la pintura negra, dibujos de calaveras, hongos, personajes famosos, animales y muchas cosas típicas, en la parte superior brillaba un letrero diciendo "TATOO". Las ventanas estaban polarizadas, de tal manera que nadie podía ver lo que ocurría dentro de ellas. En mi mente pasaron millones de cosas que podría hacer YO al estar ahí adentro y que nadie se podría enterar, a mi mente vinieron todo los morros de la escuela, con ellos siempre se hacia un desmadre así bien chingon. Pero desgraciadamente ellos orita andaban de matados en la escuela.

Estacione mi camioneta cerca del local, apague el motor del carro y saque mi billetera.

-cuanto me va a costar- mire a Sharly quien ya casi bajaba del carro, -we te estoy hablando-

-no te preocupes por el precio-

-pero... ¿cómo?-

-mira, uno que tiene sus contactos aquí- guiño el ojo, -no te costara nada, solo di que vienes conmigo y eso será todo-

-a cabron, hahaha- reí y me baje del carro, me acerque a Sharly y con unas palmaditas en el hombro le dije, -sabia que tenerte como amigo me serviría algún día-

-ogete- agacho la mirada

-we ya te la sabes que puro pedo-

-lo sé- y su cara cambio tan bipolarmente, que me la creí

Al entrar al lugar, me empecé a sentir muy incomodo, el lugar al parecer no era un tipo de tienda de tatuajes normal, mejor dicho, parecía un panteón donde se podía tatuar. Hombres y mujeres todos de negros, aretes y tatuajes donde yo no sabía que se podrían poner. Las paredes, al parecer las pintaron con la misma pintura de afuera, y sobre ellas aun mas calaveras. Y yo un simple narquillo tirando barrio aquí.

-que chingados haces tú en esta clase de lugares- le murmure a Sharly tratando de ser lo más despistado posible, porque en cualquier momento podrían invocar al diablo aquí o esas pendejadas que asen.

-no te preocupes we, son inofensivos-

-pero we...-

-buenos días- interrumpió una mujer de pelo negro, lacio y que si no miento le llegaba a las caderas, su rostro no tenia emociones, su tono de voz era sin sentimientos, como si no le gustara la vida, -en que les puedo ayudar-

-hola, mi amigo viene a hacerse un tatuaje en el brazo- Sharly se acerco al mostrador y le hizo una seña para que se acercara, -venimos de parte del...-

Y por cuestiones de secretos entre Sharly y la muchacha esa, no pude seguir escuchando. Lo único que pude logra a ver, es como la muchacha al escuchar dicho nombre su rostro cambio, muy poco la verdad pero se notaba esa diferencia.

-síganme por favor-

-qué diablos estaban hablando- le dije a Sharly

-siéntate aquí por favor- dijo la muchacha, -en unos momentos vengo-

-no te asustes- me sorprendió Sharly, -arregle todo para que te tatuara gratis, no seas pendejo y sígueme el royo-

-entonces que es lo que quieres- al igual que un fantasma, la chica apareció de la nada y ya se encontraba justo a mi lado.

-emm- murmure, -quiero una calavera justo como la suya- apunte hacia el brazo de Sharly, -pero con fuego alrededor-

-muy bien- dijo la muchacha y seguido empezó a hacer por lo que le pagaban.

El dolor fue leve al principio pero cada vez que pasaba la aguja por el musculo iba aumentando el dolor, se sentía como si cortaran tu brazo con una navaja. Cada trazo del dibujo era un nuevo navajazo en mi piel. Era como pelearte con un gato que tuviera las uñas afiladas, pero como yo si era un hombre de verdad, no andaba con mamadas de llorar ni nada. Esto no era nada.

Levante mi rostro y note que mientras yo recibía el dolor por el tatuaje, Sharly estaba divirtiéndose muy bien con una chica gótica del fondo, que a mi punto de vista, si le quitaras el pelo negro, todo ese maquillaje tan extravagante, la ropa extraña que llevaba puesta, todas las cadenas que ni un perro pitbull traía en su collar. Si lograba quitar todo eso, yo creo que si sería una mujer muy buena, tendría mucha suerte el Sharly si lograba eso.

Le giñe indicándole que aprovechara por mientras que yo estaba sentado para que el disfrutara un poco de la estancia. Y parece que si lo entendió, después de aquello solo mire como poco a poco se iba alejando con la chica. –vez, ahora te toco a ti- pensé.

El tiempo comenzó a transcurrir lentamente, y de el venia agarrado de la mano el dolor por el cual pasaba, quería que esto terminara, tal vez fue un error seguirle el royo a Sharly, pero quería ser optimista, el orita estaría jugando muy intensamente con su nueva amiga.

Cerré los ojos y solo quise que esto acabara. Y eso fue lo que logre, el efecto secundario de aquel porro de droga que había fumado, hizo efecto sobre mí, y provoco que durmiera.

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-cabron- una voz conocida vibro en mi oreja, -ignoren su estado, suele ponerse así... BENITEZ! Despierta-

Abrí los ojos y todo estaba muy borroso, era como ver espectros o fantasmas, sin ninguna forma en particular, solo cosas flotando en todas partes.

-ya termino- esta vez reconocí la voz, era de Sharly, -que pedo, nos vamos que no, para llegar a la última clase ni siquiera-

-si...- no sé cómo pude hablar, pero lo logre. Mi mente, cuerpo y alma estaban muy extraños, estaban como anestesiados. –sí, ya vámonos-

Todo seguía tan extraño, no distinguía nada, todo era como estar dentro de una nube y el humo fuera de diferentes colores, y por cada voz que emitía tal nube, una luz resaltaba.

-no creo poder manejar- le dije a Sharly, -llévate el carro- le lance las llaves,

-que marica eres- río, -no me digas que te afecto el dolor que sentiste al tatuarte-

-no es eso- no tenía ni ganas de insultarlo, -solo que después de despertarme, me siento muy extraño, pero orita se me pasara, yo creo que es por la mala calidad de tu droga-

-no te barras con eso, recuerda que la consigo donde tú la consigues así que te callas-

No pronuncie ninguna palabra mas, baje el vidrio y espere que el aire bajara un poco esta especie de cruda que me llevaba la chingada. El aire era frio, se podía respirar las partículas de smog de la ciudad, pero ya estaba acostumbrado al olor.

-¿cómo nos meteremos a la escuela?-

-tan rápido- no recordaba que si yo era rápido al manejar, Sharly era el doble o quizás hasta el tripe de rápido, tenía un expediente de multas muy grande y la mayoría era por exceso de velocidad, -pues igual que siempre ¿no we?-

-si we, lo mismo te iba a decir-

Apago el carro, bajamos del carro y nos dirigimos hacia atrás de la escuela, la "área" abandonada del instituto. Allí acumulaban cualquier cosa que no sirviera, había desde basura, escritorios, sillas, pizarrones, entre otras cosas que tendría escuela. La meta era lograr traspasar los altos barrotes que obstruían el paso entre la escuela y nosotros, y eso solo se podría lograr de una manera. Sharly fue el primero, tomo una gran velocidad, brinco y alcanzo la mitad de los barrotes, se notaba la gran fuerza que estaba usando en sus brazos para poder subir, las venas resaltaban, las gotas de esfuerzo comenzaron a brotar, pero al final logro lo que quería, en la cima dio un brinco y con un fuerte sonido callo de pie al otro lado de la cerca, sacudió su ropa y dijo

-listo, tu turno-

Mire hacia arriba, los barrotes, por alguna extraña razón esta vez se me hacían muy altos, era la primera vez que los miraba así, esta no era la primera vez que me brincaba los barrotes, de hecho hasta con los ojos cerrados lo podía hacer.

-¿te pasa algo?- dijo Sharly desde el otro lado,

-no, solo que con este malestar, no creo poder hacerlo-

-inténtalo una vez we, si no puedes, voy por los morros y vemos que hacemos-

-y si vas por ellos de una vez-

-we no creo que te sientas tan jodido, ¿o sí?-

-tu haz lo que te digo y ya-

-regreso we- y me dio la espalda y corrió en dirección al edificio,

Recargue mi espada en los barrotes y lentamente baje hasta quedarme sentado en el suelo, no podía creerlo. Que chingados me está pasando. Que estúpido soy, tal vez sea que simplemente esta vez, la droga en vez de hacerme volar, sentirme mejor, y ver todo diferente, estaba provocando dolor, sed y cansancio. Que tendría ese puto cigarro. Tal vez ya estaba rancio. Quién sabe. Lleve mis manos hacia mi rostro, tape mis ojos y sentí como todo por dentro estaba dando vueltas, no era una sensación nueva para mi, ya que toda las fiestas me ponía así, si no era porque el José luís conseguía con sus contactos, era porque yo traía, incluso por la culpa de Qaren me he puesto así, las pastillas que conseguía, eran deliciosas, ¿donde las conseguirá?

-we no mames, si no lo veo no lo creería- murmuro una voz

-¿desde cuándo acá le cae mal un cigarrito- otra voz diferente

-así está desde hace rato- ese si fue Sharly,

-qué pena- reconocí esa voz, fue la de José luís, típico con su tono burlesco,

-ni modos- fue una voz de mujer, -ya no podrá ir a nuestras fiestas, porque yo creo que acabara muerto-

Mínimo escuche unas 6 risas diferentes, este pendejo trajo a media escuela a verme o que pedo. Gire la cabeza sin levantarme mire a todos, exagere un poco al pensar quienes podrían ser, eran los mismos de siempre. Los morros, José luís, Mario, Erick, Jocsan, y pues obviamente el Sharly, solo faltaba el pepe, que de seguro no se percato de la reunión. De chicas venían todas, Keren, Qaren, Mirsha, Ana e incluso la nueva que si no mal recuerdo se llamaba Flor.

-bueno aquí están- dijo Sharly,

-muy bien- comenzó Mario, -pensemos en una manera que podamos hacer para que entre Benítez-

Todos miraron a puntos diferentes, según ellos pensando.

-¡ya lo sé!- grito José Luís, -ágamos lo que hicimos la vez pasada, la vez esa que Erick despertó en otra casa que no conocía y quedaba lejos de la escuela-

-¿la del guardia?- dijo Erick

-si- afirmo José Luís

-yo no sé qué pedo. Dijo Jocsan, -ese día no vine a la escuela-

-no importa- agrego Mario, -tú solo síguenos-

-y nosotras que aremos- dijo Qaren

-ustedes solo tienen que distraer al guardia-

-eso será muy fácil- dijo Ana, quien al mismo tiempo desabrocho un botón de su blusa.

-¿seguros que funcionara?- pregunto Sharly

-claro hermano- hora de la comunicación entre gemelos, -si estoy yo, nada puede fallar- sonrío

-y menos si estoy yo- se unió Keren

-entonces...- dije un poco mejor

-manos a la obra-

Las chicas tomaron su posición, las 5 en fila, caminando como si estuvieran en una pasarela, llevaban pocos metros y ya había personas mirándolas, iban directo hacia la entrada, con el objetivo de distraer al guardia, quien era un viejito de unos 60 o 70 años que se excitaba al ver a las mujeres de la escuela.

-vete hacia la entrada Benítez- dijo José Luís,

-tú solo esperas ahí- continúo Erick

-déjanos el final a nosotros- finalizo Jocsan.

Y al igual que las mujeres, dieron la espalda y se fueron pero cada quien con su pedo, algunos corriendo, como Mario. Y otros sacando las curas como José Luís, Erick, y Jocsan.

Me levante y fui directo hacia la entrada del instituto. No sentí nada al levantarme, ni mareos, ni dolor, pero aun me sentía extraño, camine un tramo y después tome la derecha y sin darme cuenta ya estaba a unos cuantos metros de la entrada.

Alcanzaba a escuchar las voces seductoras de las damas y la voz tonta del guardia que caía en su trampa.

-es la verdad, querido guardia- fue la voz de Flor, quien lo diría, que la matadita de la escuela aprendiera tan rápido, -ocupamos su ayuda-

-ándale guardia- la voz seductora de Ana no podía faltar,- tan solo es un trabajito-

-y tendrás tu recompensa-me imagine a Mirsha a un lado del guardia, murmurándole al oído, -¿verdad Qaren?-

-claro- río la ultima, -tendrás para escoger-

Todas rieron tan sexy que por un momento envidie no ser el estúpido guardia. Después de esas seductoras palabras, quien podría resistir tremenda tentación. No pasaron ni un minuto cuando la entrada ya estaba vacía. Me acerque, metí la mano por un hueco en la reja para poder abrirla, pero para mi gran desgracia tenia candado.

-puta madre- grite para mi, -solo esto tenía que faltar-

Saque la mano y mire alrededor tratando de encontrar algo que pudiera ayudar, pero, nada.

-llegue- esa no era la voz de nadie de orita, esa era la voz de Pepe.

-¿Qué fregados haces tú aquí?-

-que agradable bienvenida- dijo con su típico tono de voz, -todavía que vengo a ayudarte me recibes así-

-que dices-

-me encontré con los chamacos- río, -y me contaron la situación, y claro, este plan no puede funcionar sin mi- rio de nuevo, -yo soy el único que tiene tanta barba con la subdirectora, así que yo soy el único que puede "tomar prestadas" las llaves de ella- metió la mano en su bolsillo y el sonidito que provoco, demostró que las traía consigo.

-pinchi mandilón- reí con él, -le as robado las llaves a la subdirectora-

-prefiero decir que las tome prestadas-

-ya pues, mucho habladero, ¿Qué esperas para abrirme?-

-ni que fuera que, me merezco ni siquiera unas gracias-

-ya empezara con sus mamadas- dije por dentro, -gracias Pepe- quise oírme lo más convincente posible-

-me deberás un favor-

-si si si lo que tu digas, solo abre la puerta-

Al instante en el que escuche el clic del candado, no fue mi intensión pero al abrir la puerta, lo hice con tanta fuerza, que Pepe cayó al suelo, me acerque y lo levante.

-lo siento- dije, -es que tú sabes, la presión-

-según me dijeron- dijo sacudiéndose la ropa, -andabas mal por la droga, pero veo que ya se te quito-

-eso parece- cerré la puerta, -y los demás, ¿Dónde están?-

-están en la mesota-

-qué raro-sarcasmo

-vamos- dijo Pepe, -así puedo dejar las llaves de nuevo en la dirección-

-vamos pues-

Salimos corriendo en dirección a la mesota que irónicamente se encontraba frente a la dirección, y lo más raro de todo es que nunca nos habían descubierto haciendo nuestros bisnes. Al llegar al tope de la dirección, Pepe doblo hacia la izquierda.

-ahorita los alcanzo- dijo y camino

No conteste, solamente seguí caminando para llegar al lugar favorito de todos. El lugar siempre fue llamado así "la mesota" la verdad no sabía quien empezó a decirle eso, pero era algo lógico, en el medio había una pinchi mesa del tamaño de una cama, fácilmente alguien se podría acostar en ella. En promedio podíamos sentarnos unas 5 o 6 personas, las demás si no estaban trepadas en el árbol de enseguida, estaban arriba de la mesa o simplemente estaban paradas.

-sabia que lo lograría- dijo Mirsha a lo lejos y vi como las chocaba con flor,

-ya era hora Benítez- dijo Keren

-me necesitan- dije presumiendo mi presencia,

-ni que fueras tan importante- insistió Keren

Ya que estábamos todos sentados, parados, o como sea cerca de la mesota todo me pareció mucho mejor. Estando con mis amigos, todo era mejor. Las fiestas, las juntadas, incluso la escuela era mejor con ellos. La verdad a veces pensaba que no sabría que hacer si no los tuviera a mi lado. Sé que no soy el hombre, que tal vez se merezca esto. En cambio soy una persona que vende y consume droga, tengo sexo literalmente con cualquier mujer que se desnude enfrente de mí. Pero todos merecemos tener amigos así. Y afortunadamente yo tenía unos. Que siempre me acompañaran en las buenas y en las malas.

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FLASH Back

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Era temprano, estaba desayunando con mi familia. Mi padre estaba muy agitado, llevaba y traía maletas de un lado a otro de la casa, mi madre solo lo miraba esperando a que eso terminara. Mis hermanos al igual que yo solo miraban y desayunaban a la vez.

El bolsillo de mi padre emitió un pequeño zumbido, saco su celular y contesto.

-muy bien- decía aun moviéndose por toda la casa, -ahí estaré lo más pronto posible- colgó

-que te dijeron- dijo mi madre quien al parecer sabia de quien se trataba

-nos quieren ahí de una vez-

-pero es muy rápido-

-ni modos, así es este trabajo- dijo mi padre

-bueno- contesto mi madre, -iré por un cambio de ropa.

Pasaron unos segundo en silencio y mi hermana menor lo arruino

-¿Qué pasa papa?-

-no es nada hija, solo que nos iremos este día, tal vez llegamos hasta mañana en la tarde, así que les encargo mucho la casa- miro hacia mi hermano y yo, -si quieren ir a la casa del rancho ahí están las llaves, y cualquier cosa pueden llamarnos, ¿está bien?-

-bien- repetimos al mismo tiempo.

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FIN FLASH Back

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-¡CHAMACOS!-grite, y al mirar a los demás, comprendí que había interrumpido muchas cosas, todos me miraron y esperaban a que continuara, -haha, se me olvidaba decirles algo-

-ya escupe- dijo Jocsan,

-bueno, el caso es que el rancho de mi familia, estará desocupado este día. Hasta mañana, y pues pensaba que tal si nos vamos a divertir esta noche-

-que chilo- dijo alegremente Qaren

-porque tardaste tanto en decir eso we- dijo Pepe

-si cierto we, así no hubiéramos venido a la escuela- dijo esta vez Mario

-¿y qué estamos esperando?- pregunto José Luis mirando a todos

-si hay que irnos de una vez- apoyo Erick

-pe-pero...- tartamudeo Sharly, -acabamos de entrar, en vano para volver a salir-

-así es la vida- dijo Flor, -a veces asemos cosas que no sirven para nada-

-pero yo no traigo ropa para ir a un rancho- el ambiente cambio gracias a Ana, -no pienso irme con esta ropa-

Ana siempre iba bien vestida, no entendía de dónde sacaba tanta ropa tan llamativa, todo los días tenía que venir con un cambio nuevo. Pero esta vez traía la playera escolar, y una mini falda que pasaba una mano más arriba de las rodillas. Siempre tenía que lucir sus grandes y bien formadas piernas. Suerte el que las podría tener.

-pero te vez bien- le dije

-no empiecen con sus estupideces- dijo mirando su ropa, -claro que no me veo bien, ósea... es la playera de la escuela-

-no seas ridícula- llego Mirsha y la abrazo, -te ves bien, y así nos iremos todos-

-¡fuga!- grito Mario

-¡sí!- grito Keren

Todos tomaron sus cosas y se levantaron de la mesota,

-vámonos por atrás- dije, -ahí está mi carro, así llegaremos más rápido-

-pero tú no puedes subir- dijo Sharly

-no te preocupes, ya me siento mejor- no mentía, -ya te dije que fue por tu mugre gallo chafa-

-¡¿Qué?- apareció de sorpresa Qaren, -escuche bien, no me hacen tonta, PORQUE NO ME DIERON-

-hahaha- rieron todas las mujeres,

-creo que tienes razón- dijo flor dirigiéndose a Mirsha, al parecer se hicieron súper amigas, -es adicta-

-déjala- hablo Keren, -todos tenemos nuestros vicios- sonrió y guiño el ojo al tiempo que saco la lengua seximente.

-ya pues mucho pancho por un mugre gallo- dijo Erick, -orita el José Luis y yo conseguiremos mas-

-claro- contesto José Luis, -y de la mejor- rio y miro a Sharly

-es cura we- apoyo Mario quien le dio un puñetazo de cariño a Sharly

Llegamos a los barandales de nuevo, y como profesionales en Parkour empezaron uno por uno a brincar, primero fueron las mujeres, quienes no asombraban tanto, pues se cuidaban de no mostrar lo que ocultaban bajo esas faldas, o bajo esas blusas. La más extrema fue Qaren quien con un leve impulso brinco más alto que las demás, tomo la orilla del barandal y con un delicado movimiento, giro y se puso de tal manera de caer con un estilo que ninguna de las otras chicas alcanzaba. Los hombres brincaron mucho mejor que las mujeres, todos tenían su estilo, Mario, Erick y José Luis, típico, brincaban como si fueran un equipo, con tal simetría que juro que la hacían en un circo. Pepe y Sharly brincaron normal, no tuvieron nada de nuevo. Estaba a punto de tomar el barandal cuando mire a quien me faltaba. Jocsan literalmente parecía un chango a comparación de los demás, se trepaba con tal facilidad que lo hacía ver tan fácil.

Al estar del otro lado, todos nos reunimos en mi camioneta.

-entonces te seguimos- pregunto Mirsha.

-si- afirme

-we- hablo José Luis, -nosotros iremos por unas cosas-

-orita te alcanzamos- esta vez fue Erick

Caminaron en sentido al carro de José Luis, un camaro 2011 color rojo con dos rayas negras, convertible. Atrás de él se fueron Erick, Flor, Qaren y Pepe.

-te esperaremos en el carro, bueno- dijo Mario

Y de la misma manera que los otros, con el se fueron, Mirsha, Ana, Jocsan

-vámonos pues- y Sharly y yo subimos a la camioneta, -nos espera una de las mejores fiestas-

Prendí la camioneta y a toda velocidad me dirigí hacia el rancho de mis padres, al transcurso de media cuadra, note que Mario me seguía por detrás. Ellos no sabían donde era, José Luis si sabía por eso el llegaría luego. El camino era un poco largo, tendríamos que salir de la ciudad y estar en la carretera como unos 20 minutos, después entraríamos a una zona sin pavimentar y después de otros 10 minutos llegaríamos al famoso rancho de mis padres.

No era la gran cosa, de hecho ni animales teníamos, era simplemente como una casa fuera de la ciudad, donde mi familia venia a pasar el fin de semana y donde a veces hacíamos fiestas. En el medio se encontraba una pequeña colina donde él la sima estaba la casa en la cual nos hospedábamos. Tenía muchos árboles, era como estar en medio de un bosque.

Baje del carro y con las llaves que dejo mi padre a mí poder, pude abrir el gran candado de la puerta. Entro el carro de Mario, después entre yo y deje la puerta abierta para que entre luego el carro de José Luis.

-que genial- grito Mirsha, -ya quiero que empiece la diversión-

-te cansaras de tanta diversión amor- la abrazo Mario y pensé que ya empezarían con sus cursilerías

-a cachorear a otra parte por favor- murmure

-no seas enfadoso- dijo Mirsha

-ya sabes que bromeo-

Entramos a la casa y como si fuera la suya, todos empezaron distribuirse por dondequiera, Mario y Mirsha subieron al segundo piso, ¿a qué?, no lo quiera saber. Ana y Jocsan fueron directo a la cocina y después de unos instantes en ella, regresaron cada quien con una botella en su mano.

-¿solo tienes esto?- dijo decepcionada Ana, -un simple vodka y la mitad de un tequila- miro la botella de Jocsan.

-con esto no duraremos ni 15 minutos- dijo Jocsan,

-no se preocupen- dije confiado, -yo se que José Luis ni mucho menos Erick nos defraudaran-

Y así fue como paso, después de esas palabras, no tardaron ni 5 minutos en llegar. Las primeras en entrar fueron las mujeres, Flor y Qaren, quienes traían unas bolsas de plástico, al ponerlas en la bolsa me di cuenta que eran, sobritas, sodas, agua y polvos para agua fresca. También note unas cuantas paletas saladas, y unos cerillos. Qaren de su bolsa saco, si no miento, 4 botellas de vodka, dos absolut, un Smirnoff y un malibu. Abrió otra y saco dos botellas de tequila. Después logre ver llegar a Pepe, Erick y José Luis quienes traían una bolsa cada uno, muy pequeñas para mi gusto. Las pusieron en la mesa.

-y aquí empieza la diversión- dijo Pepe, quien abrió su bolsa y contenía aproximadamente unas 20 bolsitas con un polvo blanco, como si fuera harina.

-y para quien prefiere las tomables- Erick saco unas botellitas pequeñas que contenían unas pastillas de colores.

-Benítez- grito José Luis, -aquí tienes una de muy buena calidad- tiro una bolsita que contenía una hierba color verde. Ya estaba limpia solo era cuestión de ponerla en el papel y prenderle fuego.

-ua we- dije agradecido, -pero donde conseguiste esto-

-tú no preguntes- contesto, -orita es tiempo de disfrutar el momento, luego nos preocupamos de donde vienen las cosas-

Y con esas palabras fue como decir ¡FUERA! En una carrera, todos tomaron las cosas que quisieron y empezó la verdadera fiesta. La verdadera diversión. La cual tardaría mucho en terminar. Valla, que buenos amigos me tocaron.

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Bueno aquí está la historia después de millones de años que no la escribia, la verdad espero qe les guste, tal vez no es lo que esperaban pero ps.. eso fue lo que salió.

Ya saben que cualquier cosa pegada a la realidad es pura coincidencia hahaha

Bueno me retiro ya saben que esto lo ago con todo el gusto para ustedes.

Saludos JL"

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Soutracks

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