Hola aquí estoy de nueva cuenta, sé que es velocidad record ja,ja,ja pero recuerden ya lo tenía listo solo estoy dándole los toquecitos finales.

Gracias a los primeros Reviews de Angerukia, T-Annita y Metitus, se que es un poco predecible de que va esta historia je,je pero no deja de ser divertida es como en las novelas de la tele… ya tiene uno la idea pero la trama es la que cuenta =D espero que les agrade el desarrollo de la historia.

De nuevo tengo que aclarar y poner la leyenda obligada de que Bleach es de Tite Kubo y no mío (T_T) y que yo no quiero hacerme rica con este fic solo lo hago como fan de esta serie que es una de mis favoritas XD


CAPITULO 2

¿PESADILLAS?

Despertó bañado en sudor y sintiendo que le faltaba el aire, y de nuevo el ya conocido dolor en su entrepierna. Pero ¿Que le estaba pasando? él se consideraba un chico normal no alguien pervertido, pero su inconsciente lo contradecía, estaba teniendo de nuevo esos sueños, en los cuales, aunque confusos, se imaginaba entre los brazos de una Rukia dulce y complaciente, la cual llenaba su imaginación con poses y caricias desquiciantes, muy subiditas de tono. Al principio le atemorizaba el aceptar que le atraía la pequeña shinigami, pero con el paso de las noches se dio cuenta de que era estúpido negar lo que ocultaba su corazón. Después de aceptar sus sentimientos más profundos estaba el terrible hecho de que por alguna extraña razón no lograba llegar al final del sueño.

Recordaba vívidamente su sueño, como si lo estuviera viviendo de nuevo, recordaba el haber entrado en su habitación llena de luz del atardecer, en el cual se encontraba Rukia de pié mirando hacia el exterior dándole la espalda vistiendo ese adorable vestido azul celeste siendo mecido por la brisa, debía de admitir que le encantaba como se ceñía a su delgada figura. En un minuto se encontraba rodeándole con sus brazos y la abrazaba con desesperación, el temor de soltarla y perderla para siempre lo inundaba todo y lo hacía temblar inconscientemente. Ella lo miraba tiernamente y lo tranquilizaba con esos enormes ojos violetas mientras le abrazaba con fuerza y le jalaba de la ropa para tumbarle encima de su cuerpo haciéndolo presa de sus labios inmediatamente.

Cerró los ojos disfrutando de la caricia y cuando los abrió de nuevo ambos estaban desnudos, se abrazaban y besaban con ansiedad. Ya no estaban en su habitación ahora estaban en mitad de un bosque rosado, sobre una cama de hojas de cerezo mientras el viento acariciaba su cabello y le provocaba escalofríos; su amada shinigami le tenía preso entre sus delicadas piernas mientras le acariciaba y besaba sin dejar de mirarle con esos profundos ojos violeta diciendo una y otra vez su nombre en un susurro. Un sueño sumamente intenso del cual despertó sobresaltado, como siempre, antes de llegar a lo más interesante. Titubeó un poco, quiso bajar las manos y terminar lo que su sueño erótico le había provocado, pero, su pudor pudo más. Recordó que la protagonista de sus fantasías se encontraba durmiendo en el closet próximo a él y no quería que lo pillase en una situación tan vergonzosa.

Imaginó la escena, el haciéndose un "trabajito" y una Rukia con esa voz que el tanto detestaba diciéndole: — ¡OH¡ Pero miren es Kurosaki-kun un pervertido adolescente que se masturba por la mañanas porque es demasiado pelmazo para conseguirse una novia… ja, ja, ja, ja, ja! — Se imagino su cara de burla mientras lo señalaba parada sobre su cama y burlándose sin piedad.

Una gotita se resbalo por su cabeza y trago duro tratando de olvidar la escena en su imaginación. Gruño como todos los días y se hundió en su almohada, pero era demasiado tarde no podía seguir durmiendo. Se giró a ver el reloj despertador y vio que era casi la hora a la que acostumbraba levantar para ir al colegio y con precaución de que nadie lo mirara salió a hurtadillas de la habitación para dirigirse al baño, de seguro un poco de privacidad en aquel lugar borraría la imagen que tenía del sueño del que había despertado.

Respiró aliviado al cerrar con llave la puerta del baño mientras recargaba su peso en la puerta a sus espaldas. Cuando estaba solo no tenía que preocuparse por levantarse con su "amiguito" mas despierto que el mismo, pero eso de compartir su habitación con la pequeña Shinigami le estaba creando serios problemas, no solo había modificado su ritmo de vida sino que le había heredado más responsabilidades, más problemas, pero debía admitirlo, su vida era aburrida antes de ella.

Miró con su seño habitual el bulto en su pijama y suspiró.

—" pero esto si que es un problema, hace cuanto no me … puedo desahogar… la enana anda detrás de mí como mi sombra, juraría que ahorita mismo está detrás de esta puerta… " — se sonrojo un poco avergonzado de sus propios pensamientos, pero se sintió tentado a acabar con esa ansiedad y cerrando los ojos deslizaba sus dedos dentro del pantalón de la pijama dispuesto a tomar firmemente ese problemita en sus manos.

— Oye Ichigo! Date prisa si no llegaremos tarde a la escuela… tardas años en el baño — gritó Rukia detrás de la puerta.

El chico se asustó de muerte y empalideció. Pero ¿que no podía ni siquiera tener un poco de privacidad? Dios era un chico sano y normal. Se sintió frustrado y de muy mal humor.

— ¡¡Ya voy enana del demonio… no ves que estoy ocupado!! — gritó frustrado y algo ofuscado por el susto recibido.

— Oe Ichigooo! Ya nos están esperando abajo para desayunar… date prisa descerebradooo! — Rukia golpeó la puerta para hacerlo rabiar de nuevo.

El chico se rindió, no podría hacer lo que tenía que hacer con una shinigami molesta golpeando la puerta del baño. Respiró hondo y trato de calmar aquella erección en sus pantalones. Salió del baño con una cara de pocos amigos (más de la usual) que espantaría hasta el mismísimo demonio.

Ella al verlo casi se va de espaldas y un escalofrío le recorrió la espalda. Tenía unas ojeras de muerte y se le veía descompuesto.

— Ey Ichigo, te vez mal, ¿son las pesadillas de nuevo? — Le pregunto entre curiosa y preocupada la morena. Llevaba observándolo todos los días, tratando de que él le dijera que era lo que no lo dejaba dormir, pero cada vez que le preguntaba se ponía realmente nervioso y muy enojado, no solo eso, ya no comía bien y todo le molestaba.

El chico le dirigió un gesto de molestia y le recorrió con la mirada. Pero por su salud mental más le hubiese no haberla mirado. Ella había empezado a vestirse pero no había terminado de abotonar la camisa de su uniforme y podía ver ligeramente el encaje de su sostén. Ella estaba terminando de abotonar el botón de su falda mientras le hablaba y aun no tenía puestas sus calcetas del colegio. Se ruborizó de inmediato.

— Em yo… no — Empezó a balbucear mientras daba pasos hacia atrás en plena actitud de huida… hacia su cuarto.

—¡No, no tengo nada solo pase otra mala noche!— dijo con dificultad y tragando duro mientras sentía que tendría que respirar más profundamente para calmarse e intentar borrar esa sutil imagen de su mente. Se metió en su cuarto y cerró rápidamente la puerta como si lo protegiese de lo que sentía en ese momento.

—"Esto es terrible, solo vi un poco el encaje de su sostén y se me aceleró el pulso… ¿Desde cuando una enana como ella usara encaje? Yo pensaría en un sostén con chapy´s pero ¿encaje?" — Se ruborizo rápidamente al imaginar a la morena vistiendo un sostén de ese endemoniado conejo que tanto odiaba

— Realmente me estoy volviendo loco con esos sueños, mira que imaginar la ropa interior de conejos de la enana mandona… — se dijo a si mismo y terminó de vestirse.

El golpe de la puerta estremeció a la shinigami y le provocó una pulsada de desagrado en su interior.

—"algo raro esta pasando, porque se comporta tan violentamente, esta furioso. ¿Qué estará soñando?"— a su mente acudió la imagen del rostro de Ichigo cuando lucha usando la mascara de hollow, esos ojos llenos de oscuridad. Sintió miedo en su interior y se abrazó a si misma.

—"Será a caso que esta perdiendo la lucha con su parte oscura"—


Notas:No me maten por describir un Ichigo un poquito pervert, pero acéptenlo el chico es un adolecente como todos, que sepa disimular es otra cosa, tiene hormonas XD jajaja ya se develo el misterio de las pesadillas… ahora habrá que ver cómo se las arregla Rukia para descubrir que le pasa al chico, ya saben como siempre las mujeres nos comemos la cabeza imaginándonos siempre lo peor… y al final los chicos solo piensan en cosas sencillas y sin complicaciones ¿no?. Los veo espero mañana con un nuevo capitulo saludos!