Gravity's Got Nothing On You

Capítulo 2


Stiles había vivido sobre Derek por cuatro años, lo conocía siete y solo ahora se daba cuenta que Derek, horror de horrores, era una persona mañanera.

Por supuesto, Derek siendo una persona mañanera solo significaba que no era más idiota que lo usual, pero Stiles había esperado que fuera… violento. Así que despertar viendo a Derek de pie junto a él, usando su ropa de profesor, con una taza de café en la mano y su laptop en un bolso en la otra, su expresión sorpresivamente… neutral, era una interesante experiencia.

"¿Qué pasa?" Stiles bostezo, estirándose hasta oír su espalda crujir.

"Son las ocho-diez," Derek dijo, sorbiendo su café en tono casual. Le tomó un minuto para que la información se procesara, porque Stiles no era una persona mañanera y entonces saltó del sofá y tropezó con algo dirigiéndose al baño, rasgando su camiseta y enredándose con los pantalones en el camino.

Stiles tenía clases a las ocho y media y el campus de la UC Davis estaba a diez minutos caminando.

Quizás Derek no era una persona mañanera. Quizás su odio por las mañanas se manifestaba vengativamente en vez de violentamente.

Escuchó a Derek reír mientras agarraba un par de pantalones encima de la secadora – doblado, oliendo como el caro detergente de Derek – y metió sus piernas en él, entonces corrió al baño a orinar, lavarse la cara y cepillarse los dientes.

Derek ya se había ido cuando salió, así que agarró su laptop y cerró la puerta detrás de él.

El día avanzó… normalmente, en realidad. Stiles llegó a su clase de las ocho y media exactamente a las ocho y media. Tomó notas, empezó una discusión en la clase sobre trauma infantil que le hizo ganarse una mirada de aprobación de parte del profesor Nguyen. Se quedó en el campus un par de horas para estudiar, entonces se dirigió al trabajo alrededor de la una, pasando por un sándwich y un café del local al lado de Alf.

Los dos primeros clientes que Stiles tuvo, alrededor de las cinco, fueron una joven pareja que estuvo de pie frente al gabinete que contenía joyas antiguas por media hora y luego terminaron comprando un frasco de galletas que tenía forma de maceta.

El segundo cliente fue don Alvaro, que venía cada martes y trataba de venderle a Stiles (o a cualquiera que estuviera durante ese último turno) lo que sea que había encontrado en tiendas de segunda mano. Alf le había dado a Stiles dinero para comprar antigüedades cuando comenzó, así que, aunque él no era un experto, podía decir que mitad de la mierda que Don Alvaro traía era… mierda.

Aunque hoy, Don Alvaro parecía diferente. Sus ojos estaban abatidos, su bigote estaba, literalmente, caído y la corbata que usualmente se encontraba bajo su cuello en su tweed de tres piezas se encontraba desaparecida.

"¿Está enfermo o algo así?" Stiles preguntó, casi al momento que Don Alvaro caminó al mostrador.

"Tengo setenta años," Don Alvaro dijo. "Tengo permitido tener días malos señor Stilinski."

Eso – eso tenía sentido.

"Aunque, tengo unas cuantas baratijas que Alf podría disfrutar," Don Alvaro dijo, olfateando deliberadamente. Abrió la bolsa que siempre llevaba y comenzó a dejar encima objetos envueltos en papel de embalaje. Siempre hacía eso. Embalaba lo que sea que traía, si era suficientemente pequeño. Stiles pensaba que era porque le gustaba el dramatismo y le gustaba desenvolverlos frente a él.

Stiles movió su laptop fuera del camino e inclinó sus codos en el mostrador, porque si era honesto consigo mismo, Don Alvaro era muy entretenido.

Observó mientras Don Alvaro revelaba una pila de platos –la mayoría de ellos quebrados – algunas pulseras, una figurita de un lobo y una… bueno, Stiles no sabía lo que era eso. Parecía… orgánico.

"Tampoco sé que es eso," Don Alvaro dijo cuando vio lo que Stiles estaba viendo. "pero eso no es importante. Mira estos platos – Homer Laughlin y este, está quebrado pero es un Royal Doulton, estoy seguro y mi hija me dijo que estas pulseras dicen Tiffany & Co."

Stiles no sabía porque Don Alvaro hacía esto. Tendría más suerte si en realidad viniera cuando Alf estaba ahí – usualmente los sábados. Alf era una presa fácil. El tipo tenía sesenta, tenía el cuerpo de un culturista profesional (la mayoría de él cubierto en tatuaje) y lloraba cada vez que veía algo remotamente sentimental. También hacía arreglos florales como pasatiempo.

Stiles, mientras tanto, no sabía una mierda de antigüedades y la mayoría del tiempo, le tenía que decir a don Alvaro que no podía comprar nada de sus cosas. Lo cual lo hacía sentir como un imbécil.

Aunque hoy… hoy Don Alvaro lo estaba mirando con los ojos inyectados de sangre. Estaba encorvado y su maldita corbata le faltaba y parecía… cansado. Stiles no era un completo imbécil.

Bajo la mirada a los platos. Levantó la figurita de lobo – era lisa y negra, con la boca doblada en un gruñido y le recordaba a Derek. Puso a prueba el peso de… okay, Stiles aún no sabía que era ese objeto misterioso. Era como… era algo horriblemente feo, era indescriptible. Quizás una pieza de arte. Algo post-moderno o deco-arte.

"Alf va a querer los platos," Stiles dijo. Alf amaba un buen patrón rosa y Stiles estaba bastante seguro que había visto platos que lucían exactamente así en alguna parte. Quizás, en uno de los antiguos armarios que usaban como almacenamiento. Miró al lobo. "Compraré el lobo."

"¿El – el lobo?" Don Alvaro pestañeó, mirando el mostrador. "Oh, claro, el lobo. Por supuesto. ¿Le gustan los lobos señor Stilinski?"

"Meh," Stiles dijo con un encogimiento de hombros. "Algunos de ellos."

Stiles compró los tres platos para Alf y el lobo para él y Don Alvaro salió de la tienda con una sonrisa en su rostro.

El resto del turno de Stiles lo pasó terminando su ensayo y comenzando otro, revisando sus notas de la clase y entonces los últimos treinta minutos, tratando de pensar en varias manera de joder a Derek cuando Laura llegue la siguiente semana.

En realidad no le gustaba ninguna de las ideas que se le ocurrían, dado que todas terminaban con lesiones corporales, así que pensó, mientras cerraba la tienda, que solo debía dejar que su genio saliera cuando las situaciones se presentaran.

En realidad, probablemente terminaría en lesiones corporales, también. O, bueno, Derek nunca había hecho nada más que golpearlo contra un par de superficies y apuntar su estúpido dedo en la cara de Stiles, así que quizás se estaba preocupando por nada.

O quizás solo se estaba comportando como un idiota y debería dejar de tratar activamente de hacer la vida de Derek más difícil.

… nah, eso sonaba aburrido.


Derek estaba bien con enseñar. Pagaba… pagaba como la mierda, pero mamá lo había amenazado con dolor si él no la dejaba ayudarlo a pagar la matricula, así que no estaba desesperado por dinero. Los estudiantes eran… bueno, típicos estudiantes de pregrado. Algunos de ellos estaban de verdad interesados en la historia, y otros… no.

En realidad, algunos de ellos estaban más interesados en él que en lo académico. No tenía que olerlo para notar las mejillas coloradas, las miradas que eran tímidas pero demasiado intensas, el rápido latido de sus corazones. Había una pequeña parte de él que hacía que eso le alzara el ego y otra parte, una más grande, que solo lo hacía sentir enfermo.

A pesar de todo eso, a Derek no le molestaba enseñar porque le daba algo en que enfocarse aparte de su tesis y sus tristes intentos de vivir una vida respetable (una en la cual no tenga que recurrir a mentirle a su hermana para sacarla de su espalda).

Así que su mañana había ido bien. En realidad fue bastante calmada, considerando que solo ayer estaba enfrentando una muerte segura. Su almuerzo fue una reunión con su consejero que fue mejor de lo que había esperado y caminó de vuelta a su oficina que compartía con Jenna o Gemma o Gemma o… la otra candidata al doctorado.

Y entonces Laura llamó y todo se fue a la mierda de nuevo.

"Hey perdedor," Laura lo saludo tan pronto como presiono el botón para aceptar la llamada, "¿Cuánto tiempo estuviste mirando el teléfono debatiéndote si responder o ignorarme?"

"No hice eso," Derek mintió.

"Mentiras, Derek, mentiras," Laura dijo.

"No es una mentira," Derek mintió de nuevo. "¿Qué quieres?"

"Solo quería saber de mi hermano pequeño favorito," Laura dijo. "Asegurándome de que supieras donde recogerme-"

"Ya sé dónde recogerte," Derek dijo. "¿Por qué llamas?"

"Es como si no me quisieras allá, Derrie," Laura dijo. "¿Por qué? ¿Quieres más tiempo solo con tu chico misterioso antes de conocernos?"

"¿Cómo-?" Derek sabía que si fuera humano estaría con dolor de cabeza ahora mismo. "No dije que era un chico, ¿Cómo tú-?"

"—dios mío ¿lo es?" Laura chilló, lo cual Derek no sabía que fuera necesario. No es como si hubiera mantenido su bisexualidad como secreto. "Sé quién es. Lo sabía. Mierda, tengo que decirle a mamá y papá. Cora se va a volver loca. Por fin, finalmente ustedes dos se dieron cuenta."

Derek estaba confuso.

"¿Qué?" preguntó.

"¡Tú y Stiles!" Laura prácticamente grito y su estomagó cayó. Su lápiz también, desde su mano. Su mente se fue… completamente en blanco. "Se acabó la tensión sexual. No más coqueteo disimulado como broma. No más… espera, ¿Es Stiles, cierto? Tu novio."

"Oh dios," Derek se las arregló para decir. No sabía que era lo que estaba sucediendo, pero estaba bastante seguro que todo iba a ser más difícil de lo que ya era.

"¿Derek?" Laura dijo, más tranquila. "¿Sigues ahí?"

"S – sí, si estoy aquí," Derek dijo, agradecido de que ella no pudiera oír sus garras clavándose en la madera de su escritorio. Trato de dejar que lo que Laura estaba diciendo entrara en su cabeza, entonces se dio cuenta que… no entendía. "¿Qué quieres decir con finalmente?"

"Oh, Derrie," Laura dijo. "No te hagas el tímido conmigo."

Derek realmente la odiaba, a veces.

"No me estoy haciendo el tímido, Laura." Gruñó, entonces se dio cuenta, que quizás, iba a ser extraño que estuviera tan enojado. Se aclaró la garganta, contó hasta diez. "Quiero decir… no estoy seguro de que es lo que estás diciendo."

"A –huh," es todo lo que dijo Laura y luego hubo un largo, largo silencio.

Durante el cual un millón de cosas volaban por la mente de Derek. Como ¿Qué mierda quería decir Laura con eso? Porque nunca sintió nada más que desprecio y bueno, tal vez un poco de escatimado afecto por Stiles. O si debía decirle a Laura que había estado mintiéndole durante dos meses. Y si le decía, ¿significaba que no iba a venir?

Derek no sabía por qué venía. Se habían visto cuando había vuelto a Beacon Hills para navidad cuatro meses antes y no es como si Laura fuera una persona pegajosa. Así que…

"¿Te despidieron?" Derek soltó. Era una posibilidad.

"¡No cambies el tema!" Laura gruñó. "Vamos, quiero detalles, Derek."

"No hay detalles," Derek dijo. "¿Estas en problemas? Hay… ¿Hay cazadores?"

"No, Derek, ¿no puedo solo llegar allá y ver como esta mi hermano?"

"No," Derek dijo. "nos vimos hace cuatro meses. Nos enviamos correos. Nos llamamos. Sabes cómo estoy. ¿Qué paso?"

Laura suspiró a eso y hubo otro largo silencio.

Derek empezó a asustarse, porque ¿Por qué todos asumirían que le gusta Stiles? De todas las personas. Claro, objetivamente, el chico tenía buen aspecto. Tenía esos labios y esos ojos y esa mañana, Derek había podido ver bien esos músculos que había creado desde la secundaria, pero era tan… era Stiles. Era un idiota molesto que encontraba alguna clase de gratificación al hacer la vida de Derek difícil. La única razón por la que estaba ayudando a Derek era por dinero. Y, Derek añadió, por material de chantaje.

"Terminamos," Laura dijo, de repente, en una pequeña voz que no sonaba como ella. Derek se olvidó de Stiles.

"Voy para allá," dijo. En realidad gruñó. Laura era… Laura era especial, por mucho que se quejara sobre su poca habilidad por darle privacidad. Ella nunca le perdono por casi quemar la casa, por casi matar a toda la familia, porque ella nunca lo culpó en primer lugar. Ella culpaba a los Argents. Culpaba a los Argents mucho. Suficiente como para terminar en prisión por intentos de incendio y cargos por intento de asesinato. Pero nunca culpó a Derek incluso aunque lo merecía – incluso aunque aún lo merezca.

Así que no le gustaba cuando su voz se quebraba. Y no estaba por encima de usar violencia contra cualquiera que lo había provocado.

"No, Derek," Laura suspiró. "Vamos, no te pongas así. Fue… un quiebre amistoso."

"¡Nunca eres amistosa con nada!" Derek gruñó. ¿Qué hizo?"

Derek nunca conoció al novio de Laura. Corrección; su ex novio. Ni siquiera recordaba su nombre. Solo sabía que lo odiaba y que lo que sea que haya sucedido, era su culpa.

"Fue-" Laura suspiró de nuevo. "Le conté. Sobre nosotros. Pedí los permisos y todo, pero-"

"Laura." Derek no podía decir nada ante eso. Si ella le contó, ella lo amaba. O, al menos, pensaba que la amaba. Y ahora Derek lo odiaba, lo detestaba, aún más. "Voy a matarlo, te juro-"

"No creo que sea una buena idea," Laura dijo, su voz estaba quebrada. Mierda. "Solo… es mejor así ¿cierto? ¿Qué terminamos ahora?"

"Claro que lo es," Derek dijo. Se inclinó para recoger el lápiz que se le había caído hace un rato, y lo lanzó en la habitación con fuerza. Se incrustó en la pared y… a Derek no podía importarle menos.

"Así que por eso voy para allá." Laura sollozó. "La mayoría de mis cosas están en un almacenamiento y…"

"¿Hablaste con alguien más sobre esto?" Derek la interrumpió y entonces, "¿Te mudaste? Por el amor de dios, Laura ¡el departamento es tuyo!"

Derek miraba alrededor en búsqueda de algo que romper.

"¡No, no me he mudado!" Laura gruñó. "Es solo que ya no quiero vivir ahí. Y no, no le he dicho a nadie. No sobre… sobre el departamento. Porque eres mi favorito. Así como no le he contado a nadie lo de Stiles… aún."

"… acabas de enterarte de lo de Stiles," Derek gruñó. No sabía cómo la conversación había vuelto a lo mismo. Ahora que Laura había terminado… ahora que sabía por qué venía de visita. Mierda, no sabía si esto de mentir era una buena idea, porque ella lo vera (pretendiendo ser) feliz, o mala idea, porque ella lo va a ver (pretendiendo ser) feliz.

"Tenía mis sospechas," Laura dijo, casi imperiosamente.

"No quiero saberlo," Derek dijo.

"Hey," Laura dijo, con la voz calmada, "si no quieres que le diga a los demás, lo entiendo. Es solo que… es algo bueno que seas feliz."

Derek se preguntó si era posible morir de culpa.


Stiles amaba a Scott y amaba a Allison, pero de verdad se preguntaba, a veces, si quizás eran demasiado dependientes el uno con el otro.

Estaba bien, en realidad, tuvieron un comienzo complicado, terminaron, volvieron un millón de veces en la escuela y luego hubo todo ese amor platónico. Así que Stiles entendía porque se esforzaban tanto en hacer que esta relación a larga distancia funcionara. Sin embargo, había un par de cosas, que eran demasiado.

Como cuando él llegaba y Scott estaba comiendo sushi en la mesa y Allison estaba (en la pantalla de la laptop) frente a él, comiendo… comiendo sushi. Como si estuvieran en una cita. Ugh.

"Oh dios mio." Stiles no tenía envidia. Él no – ok, si la tenía. Porque Scott eran tan tierno que mierdas como esas - romances extraños que deberían terminar como tragedia, pero no – tenían sentido para él. Stiles, mientras tanto, nunca había estado con alguien por más de tres meses. Bueno, estuvo obsesionado con Lydia Martin desde tercer grado hasta tercero de secundaria, pero obsesión no es lo mismo que una relación a largo plazo.

"¡Stiles!" Scott dijo, luego pestañeó. "¿Por qué estas sosteniendo ese lobo de cerámica?"

Stiles miró hacia abajo y se encogió de hombros. "Se lo compré a Don Alvaro," dijo. "Parecía apropiado."

"Bueno, eso es tierno," Allison dijo.

"Soy un tierno chic.," Stiles sonrió cuando vio que Scott y Allison bufaban incrédulos y se fue a su habitación para dar a la pareja algo de (poco merecida) privacidad, llevando a su lobo con él.

Stiles había obtenido su trabajo en las antigüedades de Alf dos años atrás y desde ese entonces había poco a poco (en realidad, no ha propósito) llenado su habitación con objetos un poco dañados e invendibles. Tenía un escritorio de roble que tenía un rasguñó en todo el centro y un enfriador de panes que Stiles usaba como estantería y el barril de vino que cambio por su vieja mesa de noche hace unas semanas atrás. Y entonces habían un par de juguetes y extrañas figuritas que Alf parecía empeñar en él cada vez que le daba gana.

Stiles no sabía cuándo Derek iba a volver de… donde sea que este – mierda, ni siquiera sabe si Derek quiere que baje de nuevo hasta que Laura llegue, o si dormir en su sillón como la noche anterior (y, okay, babear en todos sus cojines) hizo al departamento oler como él lo suficiente. Sin embargo si sabía que quería, quizás, diez minutos de silencio en su propia habitación, antes de tener que lidiar con el idiota. Le gustaba su habitación – la amaba – incluso aunque la puerta a veces se atascaba y había una mancha sospechosa en la pared opuesta a su cama que había tenido que cubrir con un poster vintage la Criaturas de la Laguna Negra que Alf le había dado el año pasado.

Dios, Stiles no podía creer que estaba haciendo esto. Pero Hey, eran 1000 dólares. Le compraría a Derek un regalo semi caro para hacerle sentir mejor tomar su dinero y luego usará el resto en comida. Gloriosa, gloriosa comida.

Dejó el lobo en su escritorio, jugueteando con él hasta que la cabeza quedó hacía la puerta, gruñendo a cualquiera que entrara. No es que alguien fuera a entrar en su habitación, porque Stiles había estado en modo sequía durante seis meses.

Joder, era una eterna sequía.

Y ahora se había dejado convencer (hah, está bien, había sido comprado) para recrear el falso novio de cada maldita comedia romántica que había sido creada o actuada.

Oh, qué alegría.

Tenía que hacer todas las cosas que no le gustaba hacer, como… como, por ejemplo, ser simpático con Derek, sin poder hacer todas las cosas que quiere hacer. Como el sexo.

… aunque, mierda, no con Derek. Ew, no. El tipo probablemente es molesto y tiene esa actitud de creerse mejor que él en la cama. Quizás aún peor. Probablemente es el tipo de chico quien te hace hacerlo todo. Que te hace rogar y gemir y… y Stiles iba a dejar de pensar en Derek y el sexo, ahora, antes de que se arrepienta de lo que pueda suceder.

Stiles debería, como estudiante de maestría y todo eso, usar el resto de la noche para terminar sus tareas.

No lo hizo.

En cambio, se metió en el internet por un rato, abrió su ensayo de psicosis y miró fijamente la última frase por un minuto o dos, lo cerró, siguió en internet, luego le puso fin a su exilio y se fue a la cocina a buscar un refresco.

Scott… Scott no se veía. Lo que significaba que estaba en su habitación. Lo cual significaba que había una buena posibilidad de que estuviera teniendo video sexo.

Mierda.

Stiles camino penosamente a su habitación y se iba a sentar cuando su teléfono sonó. Y por supuesto, porque por más que a Stiles le gustaba ignorar las cosas, la vida seguía encontrando la manera de mostrarle sus fracasos en la cara, era Derek.

"Laura llamó," es todo lo que dijo Derek. Stiles esperó por un buen minuto, minuto y medio, antes de darse cuenta que es todo lo que iba a tener.

"Si," Stiles dijo. "lo hizo."

"No," Derek gruñó. "Llamó de nuevo, hoy. Necesitas bajar."

"Ya, okay, deje la mayoría de mi ropa abajo de todas maneras. ¿Puedo bañarme en tu baño? Sé que dijiste que dejará mis cosas ahí, pero si no puedo, ¿podría al menos traerlas para-"

"Solo baja, Stiles," Derek gruñó, entonces colgó.

Solo para fastidiarlo, Stiles ordenó su habitación – limpió la estantería y su escritorio con múltiples toallitas, enderezo la alfombra que su padre le había enviado meses atrás por ninguna razón, e hizo su cama – antes de tomar las escaleras a Derek.

… quien estaba de pie en la puerta, esperando por él con una particular mirada asesina en sus ojos. ¿O era vergüenza? Stiles nunca podía distinguir esas dos.

"Hola cariño," Stiles lo saludo y eso… eso reemplazó la ira/vergüenza con confusión por un segundo y luego… disgusto. "¿Cuál es el problema?"

"Laura sabe que eres tú," Derek gruñó. "Ella sabe que tú eres mi… mi… el novio."

"Eso fue rápido," Stiles dijo, arrugando la nariz. Ahora que Laura lo sabía, era oficial. "¿Por qué le dijiste?"

Entonces Derek se detuvo y le pestañeo. Su rostro… Stiles no podía describirlo de ninguna otra manera que no fuera que su rostro se había vuelto acido. Como, como si estuviera colapsando en sí mismo y entonces Derek cambió, caminando hacía el sofá y colapsando con un suspiro. Como si Stiles le hubiera pedido que se sacrificara o dejara de usar chaquetas de cuero o algo así de horrible.

"Lo hice – quiero decir…" Derek hizo una mueca. "Me lo saco."

Stiles caminó en el departamento y cerró la puerta detrás de él. "Okay, bien, ¿está enojada? ¿La Operación Novios Falsos falló?"

"¿Operación Novios Falsos?" Derek preguntó quejándose. "¿No podías inventar algo… mejor?"

"Lo colocaré en mi lista de asuntos pendientes," Stiles dijo. "¿Pero lo está?"

"No," Derek gruñó. "está feliz."

"Mierda," Stiles dijo, pero entonces, "¿así que cuando vas a pagarme?"

"Cuando llegue," Derek dijo, antes de mirarlo fijamente por un minuto. Stiles no podía discutir porque la mirada en el rostro de Derek decía que iba a ser como perforar una pared de ladrillos. Inútil y al final, doloroso.

"Está bien," Stiles dijo, colocando su mochila junto a la mesa. El departamento de Derek lucía… limpio. Más limpio que esta mañana. "Lunes."

"Necesitas quedarte esta noche," Derek dijo y las palabras sonaron como arrancadas de su garganta. "Deberías quedarte hasta que ella llegué. No… no huele bien. No parece… suficiente."

"Está bien," Stiles caminó alrededor de la mesa, se dejó caer al otro lado del sofá. "Si tengo problemas de espalda te enviare la cuenta del hospital."

"No," Derek dijo.

"¿Qué va a pasar cuando llegue ella?" Stiles preguntó.

"No lo sé." Derek se inclinó, recorrió su mano por el cabello. Cuando la sacó su pelo estaba por todas partes y lucía… lucía perdido. Y como si fuera un erizo demente, pero estaba bastante seguro que ahora no era momento para las bromas.

"Hey, amigo," Stiles dijo incómodo, muy incómodo y golpeó a Derek en el hombro, "va a estar bien. Sé que bromeó mucho, pero si Laura sabe quién es tu… tu… quien es el novio e inmediatamente lo creyó quizás tengamos la oportunidad de hacer que esto funcione."

Derek lo miró, entonces miró donde su mano estaba en su hombro y luego lo volvió a mirar.

"Así que esto va a ser incómodo, si, y es algo impresionante la cantidad de problemas que estás dispuesto a atravesar solo para que quitarte a tu hermana de la espalda, si, y vamos a tener que-" Stiles se congeló, sacó su mano del hombro de Derek y las junto en su regazo. Quizás se acababa de dar cuenta que iban a tener que practicar un poco intimidad y quizás estaba teniendo un ligero ataque de pánico. "Mierda."

"Estamos jodidos," Derek dijo.

"Si," Stiles estuvo de acuerdo.


Finalmente, Laura había dicho, ¿Qué mierda significaba eso? Finalmente.

Derek lo había estado pensando por la mayor parte de las últimas cinco horas y aun no sabía. Pensó que quizás al ver a Stiles haría algo. Refrescar su memoria, quizás, pero no, ahora estaba más confuso.

Porque Stiles era solo… Stiles.

"Está bien," Stiles dijo, levantándose del sillón, donde había estado sentado junto a Derek, mirando el techo, sus ojos grandes llenos pánico, oliendo a miedo. "Me daré una ducha."

"Está bien," Derek dijo, observando a Stiles caminar al baño.

Finalmente, ella había dicho.

Derek levantó su laptop cuando, después de tres minutos mirando la pared opuesta, aún no entendía lo que eso significaba. O quizás no quería entender…

No, eso es ir a un territorio peligroso. Derek solo… solo no lo entendía.

Empezó a revisar papeles de las clases del viernes y se forzó a no pensar en nada más. Stiles salió del baño media hora después, oliendo tanto a él que Derek ni siquiera registro su presencia hasta que escuchó abrir su nevera.

Era desconcertante, tener su departamento oliendo como Stiles y él. Aún olía, aún parecía, aún se sentía como si Derek fuera el único que viviera ahí. Pero había una parte de él que hacía a Derek sentir como si su territorio estaba siendo invadido. El baño era uno. El sofá era otro. Era como si Stiles se estuviera filtrando, lentamente, en todo.

Aunque, aún no era suficiente para convencer a Laura, pero ya estaba haciendo a Derek sentir atrapado y sucio. Como si necesitara buscar un blanqueador y limpiar todo, empezar de nuevo, así su departamento solo oliera a él. No era que el olor fuera desagradable. No lo era; solo olía como Stiles, y Derek, y Derek y Stiles.

Derek estaba seguro que había una connotación tras el nuevo olor que estaba haciendo a sus instintos menos que feliz. Era una incursión de su territorio, del departamento que había estado tan acostumbrado a ser solo su espacio que cualquier cambio estaba destinado a sentirse incómodo. Y con Stiles, todo eran espasmos, movimiento y luz, distracciones.

A Derek no le gustaban las distracciones.

Como ahora mismo, podía oír el sonido de Stiles en el mostrador de la cocina, tecleando en su laptop. Podía oír el sonido de su pierna moviéndose arriba y abajo y cuando chocaban sus dientes en lo que Derek asumía era frustración. Era siempre así. Stiles siempre había sido tan molesto y era peor ahora que estaba en el departamento de Derek.

"¿Podrás-" Derek finalmente gruñó, cuando no podía concentrarse en sus papeles. "dejar de moverte?"

"Amigo, no me estoy moviendo," Stiles dijo. "Tú eres el que exuda un pesimismo tan espeso que puedo verlo."

"No estoy exudando pesimismo." Derek se giró, gruñendo cuando vio que Stiles tenía el lápiz en su boca, y ahora que lo veía, podía escuchar el sordo sonido que lo acompañaba.

"Si, lo haces," Stiles dijo.

"Es mi departamento," Derek trató de razonar, sonando como un niño quejándose así que se giró de vuelta a su laptop con un resoplido.

"Bueno, siempre puedo-"

"Deja de hablar," Derek dijo.

"Siempre me puedo ir," Stiles dijo sobre él, "y tú puedes preocuparte solo."

"No te vayas, solo deja de moverte y cállate," Derek gruñó. "¿No… no se supone que estás haciendo tu maestría en sicología? Trabaja en eso."

"Wow, esa es una buena idea," Stiles seguía hablando. ¿Por qué seguía hablando? "¿Por qué no pensé en eso? Quiero decir, eso no es lo que estoy haciendo aquí, de todas maneras. Yo solo… me muevo, aparentemente."

Derek no debería ceder al sarcasmo. Especialmente cuando se trata de Stiles pero no pudo evitarlo. "Te voy a morder, Stiles. Y ni siquiera te convertiré, solo te dolerá."

"Mentiroso," Stiles sonaba como si se estuviera divirtiendo. Derek se giró de nuevo, gruñendo y cambio su rostro. Lo único que consiguió fue una mirada poco impresionada. "Muérdeme y vas a tener que explicárselo a Laura. Y a Scott. Y a los Argents. Y a mi papá"

"Te odio tanto," Derek dijo.

"No, no lo haces," Stiles sonrió. "Soy el único que puede ayudarte con esto. A lo menos somos… aliados involuntarios. Tienes paz y tranquilidad de parte de tu hermana al estar en una relación; y yo tengo dinero para comida. Es un trato impresionante."

"Vas a gastar 1000 dolares en comida," Derek dijo.

"Sí." Stiles se giró en su laptop, el cual por alguna razón, hizo rechinar a Derek. "Dado que la comida es una prioridad."

Derek pestañeó. "¿Ustedes dos no trabajan?"

"¿Ustedes dos?" Stiles comenzó a tipiar de nuevo.

"Scott y tú," Derek dijo.

"Sonaba como si estuviéramos casados cuando dijiste 'ustedes dos'." Derek escuchó a Stiles sonreír. "Estamos trabajando. Es solo que… más dinero siempre es mejor, ¿cierto?"

"Yo…" Derek se desinflo, de repente sintiéndose… culpable. Por mucho que a Scott le gustara decir que él no era parte de la manada, que él era independiente, Derek se sentía responsable por él. No es que no fuera amigable con los dos, es solo que sus vidas son diferentes a las de Derek, quizás, solo ve a Scott y Stiles un par de veces al mes.

Más cuando estaban en Beacon Hill, pero desde que están aquí, era suficiente para Derek que hubiera una manada (o semi manada) cerca. No necesitaba verlos. Se sentía culpable porque estaba abajo, trabajando solo porque su título lo requería y ellos estaban arriba, trabajando porque necesitaban dinero para comprar la comida y pagar la renta.

"No me dijiste que ustedes necesitaban dinero," Derek dijo. Salió sonando más enojado de lo que le hubiera gustado.

"No lo necesitamos." Stiles se giró de nuevo, mirando a Derek como si estuviera tratando de entenderlo. "¿Te estas sintiendo culpable porque nos ignoras la mayoría del tiempo?"

"No te ignoró la mayoría del tiempo," Derek dijo. "Eres imposible de ignorar."

Stiles sonrió, inclinó sus codos en contra la encimera. "Aunque, tengo la sensación que vamos a terminar siendo mejores amigos después de esto. Amigos, falsos novios o algo."

"No," es todo lo que Derek pudo decir. Se giró de vuelta a su laptop y se las arregló de alguna manera, en enfocarse en su trabajo, en vez de en la manera en que podía escuchar a Stiles tratando de contener su risa.

Diez minutos más tarde, Stiles estaba sentado a su lado y cuando Derek lo miró, confundido, se congeló.

"¿Aún no se me permite el sillón?" preguntó y Derek instantáneamente se sintió como un idiota.

"No dije eso."

"Bien." Stiles se recostó y coloco la laptop en su regazo, descasando sus piernas en la mesa del centro. "Esos taburetes hacen que mi culo duela."

"Gracias por explicarlo." Derek dijo.

"También," Stiles dijo, quizás cinco minutos después. "Acabo de recibir un correo de Laura."

Mierda. Por supuesto Laura le iba a mandar un correo a Stiles. Derek tenía el correo de Stiles y ni siquiera sabía porque lo tenía.

"¿Qué?" Derek preguntó. "¿Por qué tú-"

"No," Stiles dijo. "Acabo de recibirlo."

"¿Qué dice?" Derek trató de mantener su voz paciente y falló.

"Si le haces daño le diré a mamá que te trasforme en un hombre lobo, que te encadene en nuestro sótano y que rasgue tus entrañas por un par de meses," Stiles leyó, su voz se quebró en algún punto, "y eso es todo."

"Ella no haría eso," Derek dijo, rápidamente.

"Si se entera que estamos mintiendo, amigo," Stiles lo miró. "Creo que ambos estamos jodidos."

"Ella no se va a enterar que estamos mintiendo," Derek dijo, cuidadosamente.

"Soy muy malo mintiendo bajo presión, Derek," Stiles se quejó.

"Solo estamos cambiando la verdad," Derek dijo, porque Stiles tenía razón.

" estarás cambiando la verdad." Stiles dijo, "esta es tu idea. Así que vas a tener que mentir más."

"Las relaciones se basan en el compromiso, cariñito," Derek dijo, lo más tierno posible.


El miércoles fue sin incidentes. Stiles no respondió el correo de Laura - porque no quería y porque Derek le había dicho que no era necesario. Fue a trabajar en la mañana, luego fue a clases en la tarde. Scott consiguió que pagará la cena en ese lugar Thai e hicieron cosas de hermanos.

Mientras comían, Scott lo miraba como una extraña expresión, como si quisiera decir algo o preguntar algo, o hacer algo, hasta que Stiles lo hizo hablar de la escuela de veterinaria y la mirada desapareció. O bueno, este era Scott y era desconcertantemente astuto cuando menos te lo esperabas o querías, así que quizás la mirada solo había desaparecido por ahora.

El jueves, a Derek se le metió en la cabeza que debían empezar a tocarse, porque mientras el departamento estaba tomando forma, Derek aún olía como Derek y Stiles aún olía como Stiles y no había demasiada mezcla. Stiles no se burló de Derek por eso, porque lucía tan incómodo con la situación como Stiles se sentía y Stiles tampoco era tan malo.

Okay, quizás lo era, pero lo iba a guardar para más adelante, cuando tuvieran compañía. Compañía que iba a pensar que era extraño que Derek de repente se fuera a transformar en hombre lobo e intentará atacar a su supuesto novio.

(Stiles se dio cuenta que quizás estaba dejando pasar que Derek Hale era impredecible y podía volverse violento en cualquier momento pero pensaba que era mejor prevenir que curar. Al menos en este caso).

Así que, comenzaron a tocarse. Y era tan extraño como sonaba.

Cuando Stiles estaba sentado en el sillón - su sillón, porque sentía una conexión con él ahora, había compartido sueños y pesadillas y babas – Derek sentado a su lado. Se sentado justo a su lado, con sus lados tocándose, gruñendo con ira cuando Stiles se atrevía a pedirle que encendiera el aire acondicionado porque era muy caliente, hablando de temperatura.

Derek usaba su ropa y viceversa.

Derek había empezado a pasar sus manos en la cara de Stiles, repentinamente. Stiles quizás pensaba que lo hacía porque Stiles se sorprendía o se ponía muy incómodo como para seguir hablando después de eso. Estaba bien, y probablemente tenía algo que ver con esa cosa del olor. Pero su rostro ¿en serio?

Rozaba a Stiles cuando caminaban uno al lado del otro, colocaba una mano en su hombro cuando estaban de pie. Aunque lucía como si tuviera un tejón enterrado en el culo cuando lo hacía, así que Stiles lo encontraba más divertido que incómodo.

El viernes Stiles estuvo en el campus todo el día. Todo el maldito día, porque tenía dos seminarios, tenía que encontrarse con su grupo para una presentación de estadísticas y tenía una reunión de progreso con su asesor. Llegó a la casa a las nueve, sintiéndose como la mierda y casi inmediatamente cayó dormido en la cama.

Había tenido un sueño, eso lo sabía, pero todo lo que recordaba era el tintineo de cerámicas y un negro elegante sobre un azul eléctrico, así que no importaba. Aunque, despertó sintiéndose mejor.

No, no solo mejor. Fantástico. Podía atribuirlo a dormir en su cama – o, en una cama real – por primera vez desde el lunes, pero no pensaba que en realidad se había sentido tan bien antes. Se sentía… energético. Rejuvenecido. Relajado.

Y entonces Derek entró, justo cuando estaba a punto de levantarse y buscar algo para comer, para decirle que olía raro, luego se dirigió abajo, donde, si, había comida esperando, pero aún quería que durmiera en el sofá, mierda.

El sofá era una novedad el lunes, ahora lo odiaba. Lo despreciaba.

El sábado, Stiles trabajo en la tarde, así que durmió hasta el mediodía, despertó para ver a Derek mirándolo fijamente, murmurando algo sobre que era todo su culpa, luego se arrastró al baño a orinar.

Alf entró, como usualmente lo hace los sábados, y, cerca de las cuatro, entró Don Alvaro, lo cual no era algo que sucedía usualmente.

"Don Alvaro," Stiles dijo, mirando la parte de atrás de la tienda donde Alf estaba tratando de venderle una lámpara a una mujer. Fácil, era una lámpara bonita. "no es martes."

"Lo tengo claro," Don Alvaro dijo, entonces excavo en su bolsillo y levantó una… una figurita de un lobo. Aunque, esta era azul, agrietada en algunos lados a diferencia de la otra que era lisa y negra, esta parecía terrosa. Simple, sin ningún brillo. "Encontré esto en una tienda de segunda mano. Pensé en ti."

¿No es eso espeluznante? Stiles no estaba seguro si era espeluznante o no. O si siquiera quería al lobo, lo cual seguro era la razón por la que Don Alvaro estaba ahí hoy.

"Eso es… es lindo," Stiles dijo.

"Cinco dólares, porque tiene grietas," El Señor Alvaro dijo y sostuvo el lobo hasta que Stiles lo tomó. Era más pesado de lo que esperaba y hubo algo calmante al momento de frotar su pulgar en él.

"Si, está bien," Stiles dijo. "Cinco dólares. ¿Nada para Alf hoy? Está detrás si lo necesitas."

"No," Don Alvaro sonrió. "Esta fue una entrega especial."

Stiles no sabía que decir ante eso, así que agarró los cinco dólares de su billetera, hizo la transacción y luego observó a Don Alvaro salir de la puerta silbando.

Aquella noche, volvió a su habitación y coloco ambas figuritas en su estantería, frente a la puerta y de alguna manera se sentía correcto. Lo cual debería haber asustado a Stiles, porque usualmente el no contemplaba lo correcto en lo que se refería a decoraciones, pero no lo hizo.

Entonces Derek llamó.

"Fotografías," dijo, cuando Stiles respondió y su voz era alta y en pánico. "Stiles, baja."

"Espera ¿Qué fotografías?" Aunque Stiles ya se estaba colocando su mochila, le había dado a su cama una mirada triste y había cerrado la puerta de su habitación detrás de él mientras salía.

"Solo," Derek dijo. "baja."

Stiles bajo para encontrar a Derek sentado en medio del sofá, mirando con los ojos muy grandes sus manos, las cuales estaban enterradas en sus rodillas. Había rasgaduras en la tela donde Stiles asumió habían sido perforadas con sus garras.

"¿Fotografías?" Stiles preguntó.

"Fotografías," Derek dijo. "Estaba en Facebook-"

"¿Tienes Facebook?"

"Si, tengo Facebook, no es importante. No vayas ahí." Derek hizo un movimiento con su mano en el aire, como si estuviera físicamente alegando la pregunta. "Laura tiene imágenes de ella y su ex"

"¿Su ex?" Stiles dejó caer su mochila en la mesa, y se sentó junto a Derek. Finalmente, sabía, que Derek llegaría al punto. Quizás iba a tener que guiarlo, pero sucedería.

"¿Dejarías de interrumpirme?" Derek gruñó. "Laura viene porque terminó con su novio, es por eso que-"

"Deberías haberme dicho eso antes," Stiles lo interrumpió.

"Ese no es el punto." Derek se inclinó y movió su mano sobre la pantalla táctil de su computador hasta que se encendió. "Fotos, Stiles. Concéntrate."

"Me estoy concentrando," Stiles dijo, inclinándose hacia atrás para descansar sus piernas al lado de la laptop de Derek, moviendo sus dedos porque era fascinante.

"Las parejas se toman… fotos," Derek dijo, luego le empujó su laptop en el regazo de Stiles, abriendo un álbum de Laura y… el chico de las rastas. Quien era aparentemente su ex. Quien aparentemente rompió con ella. Lo cual la había hecho emocionalmente frágil, lo suficiente frágil como para querer visitar a su hermano.

Mierda.

"Necesitamos tomarnos fotografías," Stiles dijo, cuando finalmente lo entendió.

"Muchas fotos," Derek dijo, mirando en su laptop como si fuera la culpable de que todo esto hubiera comenzado, "demasiadas fotos. Laura llega el lunes, Stiles."

"Las haremos esta noche y mañana," Stiles acaricio la pierna de Derek con su rodilla, ahora emocionado. "Podemos hacer cambios de ropa. Ir a tomar café, ir al zoológico, hacer… cosas de pareja."

"¿Cambios de ropa?" Derek sonaba… intrigado con eso.

"¡Sí!" Stiles colocó la laptop de vuelta en la mesa. "Traer como, cinco camisetas diferentes y cambiarla en diferentes lugares así pareciera que hemos estado tomándonos esas fotos por dos meses."

"Así que de verdad tendremos que hacer esas citas-falsas." Derek sonaba… derrotado. Stiles resistió la tentación de mostrarle el dedo del medio. La semana pasada había ido sorprendentemente, bastante bien. Derek no era tan horrible como previamente había pensado. Stiles no lo admitiría en voz alta, pero en realidad había sido… divertido. Así que no iba a haber dedo del medio para Derek, hoy.

No a menos que hiciera algo.

"Hey," Stiles dijo en cambio. "Soy un poco mejor para estas cosas que tú."

"¿Poco mejor?" Derek se burló. "Ninguno de los dos recordó que necesitábamos fotos, Stiles, creo que ambos apestamos para esto."

"En realidad yo si he tenido relaciones de pareja, amigo. Tu solo estas con alguien por una noche."

"Tú relación más larga duro tres meses," Derek dijo. Stiles se sorprendió al saber que Derek lo conocía tanto. "¿Y no siempre te dicen que eres tú, no ellos?"

"¿Cómo mierda sabes eso?" Stiles estaba bastante seguro que nunca había tenido esa conversación con Derek.

"Escuchó," Derek señaló ak techo, con una sonrisa de mierda en su cara. "Estabas ebrio y eras ruidoso y Scott estaba cantando sobre Allison en la ducha."

"Eres un idiota, das miedo." Stiles dijo. "pero – solo… mantén esa sonrisa en la cara. Mantén esa pose."

Su teléfono aún estaba en su bolsillo desde cuando había respondido a la llamada de Derek, así que se arqueó en el sofá y lo agarró, luego se acercó hasta estar apegado contra el lado de Derek.

"¿Qué estas-"

"Dije que mantuvieras esa puta sonrisa." Stiles abrió la aplicación de su cámara, coloco el brazo de Derek sobre su hombro y luego se aseguró que Derek estuviera sonriendo. No estaba. "Sonríe. Derek, vamos."

Derek gruñó, se acercó más, golpeó la cabeza de Stiles en su hombro con una fuerza innecesaria (en realidad, era solo inmaduro) y luego sonrió. Era una sonrisa terrorífica, mas parecía una mueca de desprecio. Pero servirá. Stiles tomó la imagen y… okay, en realidad no era tan malo.

Era bastante tierna.

"Está bien," Stiles dijo, mostrándole su teléfono en la cara de Derek. "Llamaré a esta "Noche de Sábado descansando."

Derek fingió una risa, empujo el rostro de Stiles en su hombro. "Que divertido, Stiles."

"¿Siguiente? Cambio de ropa y…" Stiles volvió a su lado en el sofá, mirando alrededor del departamento por inspiración. "Deberíamos ir a cenar."

"Son las nueve de la noche," Derek dijo. "Ya comí."

"¿Deberíamos pretender que vamos a una cena?" Stiles preguntó. "Ir por un postre o algo. Tú tomas fotos de mi con crema batida por toda la cara o algo así."

"¿… eso es…?"

"No, no es una insinuación, mierda," Stiles frunció el ceño porque, por alguna razón, el… estaba avergonzado. Lo suficientemente avergonzado como para que sus mejillas se volvieron sospechosamente calientes. "Las cosas que hacen las parejas, tomar tiernas fotos el uno del otro."

"Imposible," Derek dijo. "Tú no eres tierno."

Stiles lo miró fijamente y se levantó del sofá. "Como si tu fueras un algodón de azúcar y putos arcoíris, amigo. Toma tu chaqueta y tu cámara, vamos a ir a froyo, maldito."