Los personajes de esta historia pertenecen a la serie Naruto & Naruto Shippuden © Masashi Kishimoto
Capítulo 2.
El Nara se perdió entre la gente, buscando a su amigo Chōji. Al rato los convocaron y tuvieron que agruparse según las indicaciones. Al organizarse por grupos Temari pudo encontrar de nuevo a Shikamaru entre la multitud.
- Oí que nos iban a dividir en cinco tropas pero pensé que sería por aldeas – dijo Chōji caminando al lado de Shikamaru.
- ¿Cómo van a hacer eso? Recuerda que estamos en guerra.
- Exacto – dijo Temari alcanzando el ritmo al que caminaban Shikamaru y Chōji. – No es momento de competir con el resto de las aldeas.
- Eso es – dijo el Nara serio, todavía recordando la bofetada de antes – El gran regimiento de ataque se compone de cinco tropas: la primera está formada por shinobi de ataque a media distancia. Gran parte de sus miembros utilizan ataques a con armas. La segunda tropa está especializada en ataque a corta distancia, ellos luchan en primera línea de combate. La tercera tropa proporcionará apoyo a las tropas de ataque a corta y media distancia, sus miembros cuentan con una gran rapidez y fuera física. A nosotros nos ha tocado en la cuarta tropa, la de ataque a larga distancia. Nosotros haremos de enlace entre la tropa de inteligencia y vigilancia. También protegeremos a las tropas de apoyo ofensivo. Por último tenemos a la tropa de ataque especial con shinobis de ataque especializado.
- ¿Tropa especial? – preguntó Chōji.
- Sí, en la guerra puede pasar cualquier cosa – dijo Shikamaru – aun estando divididos en tropas debemos confiar en el buen trabajo de nuestros compañeros. Por supuesto, habrá tropas que lucharán con ventaja y otras que no tendrán tanta suerte. Ahí es donde entran en juego los shinobis con jutsus secretos.
- Todavía faltan algunos preparativos – dijo Temari cuando Shikamaru terminó de hablar – pero me sorprende la rapidez con la que se ha dividido a los 80.000 shinobis en tropas. Y todo gracias a Nara Shikaku, el cerebro de Konoha. – la rubia se dirigió a Shikamaru como si lo del beso y la bofetada no hubiera ocurrido, como si no le diera apenas importancia – Oye, procura no decepcionar a tu padre.
- Ya estás otra vez Temari… - pensó Shikamaru mirando de reojo a la rubia de Suna.
- La guerra está a punto de comenzar… - susurró Chōji severamente preocupado y asustado.
…
- ¡Ahí están los capitanes! – anunció un shinobi a grito pelado.
Todas las tropas organizadas en filas observaron a los capitanes en lo alto.
- El capitán de la tropa uno es la mano derecha del Raikage, Darui de la Nube Oculta. El capitán de la segunda tropa es Kitsuchi de la Roca. El capitán de la tercera tropa es Kakashi-san. El capitán de la quinta es Mifune, líder del país del Hierro. Y el capitán de la cuarta tropa y comandante del gran regimiento de ataque es el Kazekage Gaara – informó Shikamaru a su amigo que parecía estar menos al tanto de la situación.
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- Debo aprovechar para satisfacer mi estómago – decía Chōji con una gran bolsa de patatas entre las manos sin enterarse de lo que hablaban los dos a su derecha.
- Gaara es nuestro capitán, pero también es el capitán de todas las divisiones. – dijo Temari. A Shikamaru se le escurría una gota de sudor por la cara: "ya empieza a regañarme…" pensó – Aunque seas el sustituto, también eres capitán de la Cuarta División. Hazlo bien. – dijo la rubia muy seria.
Shikamaru puso su cara habitual de cuando le regañan.
- Me han puesto un cargo fastidioso – se quejó él - Joder…
La multitud empezó a discutir entre sí. La gente no terminaba de confiar en la alianza después de todo. Gaara comenzó su discurso, les recordó que ante el dolor que habían sufrido por culpa de Akatsuki, entre todos los allí presentes ya no había enemigos. Sólo shinobis. Y que él iba a necesitar la ayuda de todos para poder salvar al shinobi que un día, aun siendo enemigos, lo salvó de sí mismo y lo liberó de todo el odio de su corazón.
Todos los shinobis gritaron mensajes de apoyo hacia Gaara. Parecía que la alianza sí era posible. Las chicas detrás de Temari gritaban como si se murieran por el amor de Gaara.
Ella por su parte se sintió muy orgullosa del cambio de su hermano durante los últimos años.
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Los shinobis ya se habían repartido por el campo de batalla cada uno en la tropa que le correspondía.
Shikamaru y Temari estaban uno al lado del otro observando a Gaara en lo alto de un bloque de piedra esperando alguna señal. Mientras tanto el resto de la tropa esperaba detrás de ellos.
Un shinobi se acercó a Shikamaru y le transmitió un mensaje.
- Eso es todo – dijo el shinobi. Shikamaru asintió.
- Tenemos un mensaje de la base – dijo el Nara en voz alta hacia toda la tropa. Temari se giró de medio lado mirándole – Nuestra unidad de ataque sorpresa está luchando contra la unidad de ataque sorpresa del enemigo. El enemigo se mueve según lo predicho pero están enviando muertos revividos al campo de batalla a través de una técnica llamada Edo Tensei.
Temari se dirigió hacia la tropa también:
- No sabemos quién aparecerá en el campo de batalla. Prepárense todos.
Los shinobis de la tropa se alarmaron al ver a Gaara hacer un gesto con la mano.
- Es la señal – dijo Shikamaru – el enemigo está cerca.
- Pero no hubo ningún mensaje de la base sobre la cercanía del enemigo - dijo Temari - ¿Qué habrá sucedido?
- Seguramente hay shinobis que ni los de la base pueden detectar – dijo el Nara – es normal, el enemigo sólo revive a personas fuertes.
- ¿Pe-pelear contra… muertos? – dijo Chōji asustado - ¿Qué haremos? Esto empieza a asustarme…
Shikamaru pensó que su amigo no estaba actuando como un hombre sino como un crío y encima delante de Temari.
- Oye Chōji, no vale lloriquear a estas alturas – dijo Shikamaru reprendiéndole.
- Sí… - dijo el Akimichi sin llegar a calmarse en realidad.
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…
- Entendido – dijo Shikamaru a otro shinobi que se acercó a él con un mensaje. Shikamaru se dirigió a Temari – Lo siento pero nosotros debemos llevarnos la mitad de la tropa y nos uniremos al primer escuadrón.
- ¿¡La mitad de la tropa!? – exclamó Temari - ¿¡En qué está pensando la base!?
- No te preocupes, estoy de acuerdo con el plan – explicó el Nara – si nos movemos según lo planeado no habrá ningún problema. Además, regresaremos de nuevo. Sólo que… habrá cosas fastidiosas.
- ¿Qué ocurre Shikamaru? – preguntó el Akimichi que escuchaba las palabras de Shikamaru estando al lado de Temari.
- Hay un shinobi más fuerte que un Kekkei Genkai, que se le considera un Kekkei Touta – dijo el Nara.
- ¿¡Kekkei Touta!? – dijo la rubia alterada - ¿¡Es eso cierto!?
- ¿Kekkei Touta? – dijo Yukata a Matsuri. Las dos chicas de la arena se encontraban a unos pasos detrás de Temari - ¿De qué están hablando? Matsuri-chan, ¿tú sabes a qué se refieren?
- Nunca lo había escuchado pero, por la reacción de temor de Temari-sama debe ser alguien muy peligroso – dijo Matsuri.
- Vosotras… - dijo Temari mirándolas con ojos inquisidores - ¿¡Cómo pensáis defenderos con tan poco conocimiento sobre un Kekkei Touta!?
- ¡Discúlpenos Temari-sama! – dijeron las chicas asustadas.
- ¡Qué típico de ella…! – pensó Shikamaru.
- Pero, ¿qué es exactamente un Kekkei Touta? – preguntó Yukata.
- Qué decepción… - dijo Temari acercándose a ellas - ¿los jóvenes de ahora no saben ni siquiera eso? Kekkei Touta es…
Temari dudó si explicarlo ella ya que no quería quedar mal delante de Shikamaru por si no lo explicaba bien.
- ¿Kekkei… - dijo Matsuri.
- Touta… es?- dijo Yukata.
…
- ¡Hey, es tu turno Shikamaru! – dijo Temari girándose hacia el Nara.
- ¿Eh…? ¿¡Y eso…!? – exclamó Shikamaru.
- No soy buena para estas cosas – dijo la rubia - ¡explícales tú!
- Mierda, se suponía que era yo el que debe dar las órdenes… - dijo Shikamaru acercándose a las chicas.
- Yo también quiero escucharlo Shikamaru – dijo Chōji yendo detrás de él.
Temari se había escudado detrás de las chicas para no estar tan cerca de él y que ellas se dieran cuenta de cómo se ponía nerviosa.
- Bueno, veamos… - empezó Shikamaru. Les explicó los conceptos básicos del chakra y acabó explicándoles por fin qué era Kekkei Touta. Temari suspiró pensando en que lo tenían complicado.
- Tenemos que pensar en una estrategia – dijo la rubia.
- Shikamaru – dijo Chōji – si el oponente es tan fuerte, ¿está bien que nos traslademos?
- Bueno, la base es quién ha decidido eso – explicó el Nara – y también nos han enviado a nuestro refuerzo especial. Ha llegado nuestro aliado Kekkei Touta.
En cuanto llegó el viejo Tsuchikage Shikamaru se preparó para irse. Temari, que estaba con las chicas, se separó de ellas para hablar con el Nara.
- Ten cuidado – le dijo.
- Todo irá bien – respondió él con una mano en el hombro de la rubia. La tropa que se llevaba Shikamaru se terminó de agrupar y comenzaron su trote. Temari vio como el Nara se alejaba y volvió con las chicas.
- Temari-sama – dijo Matsuri - ¿puedo hacer una pregunta?
- ¿Qué? – respondió la rubia.
- ¿Tiene una relación… especial… con ese chico… Shikamaru?
- ¿¡QUÉ!? – exclamó la rubia - ¿¡Cómo te atreves!? ¡Esas cosas no son de tu incumbencia!
- ¡Lo-lo siento… Temari-sama! – se disculpó Matsuri nerviosa. Temari resopló y se alejó de ellas para que no la molestaran al menos durante un rato.
- Matsuri-chan, ¿cómo has sabido que entre ellos hay algo? – dijo Yukata picarona.
- Fíjate bien, Temari-sama no se ha separado de Shikamaru desde que la guerra ha empezado. Y hablan mucho rato pero a veces se evitan… cuando el contacto entre ellos se hace muy próximo…
- Ohhh, ¡increíble! ¡A Temari-sama le gusta ese chico…! – exclamó Yukata sorprendida por la noticia. La verdad es que ver a Temari nerviosa delante de un chico era lo último que se imaginaba que llegaría a ver en su vida.
…
[316]
- Por fin conseguimos sellar al Raikage, no dejaremos que lo revivan más. – dijo Temari con su tropa detrás.
Y de repente de entre la arena salió un shinobi revivido por el Edo Tensei corriendo como un loco hacia Temari.
- Uooooooooooooohhhhhh – exclamaba el shinobi - ¡TEMARI!
- ¿¡Eh…!? – articuló la rubia.
- ¡Temari, te he echado de menos! – dijo aquel extraño hombre.
- ¿¡QUÉEEEEEE!? – exclamó la kunoichi.
- ¿Un conocido? – dijo Matsuri a Yukata.
- No sé… - dijo Yukata.
- ¿Da…daimaru…? – exclamó Temari con un escalofrío te terror recorriéndole el cuerpo - ¿Por qué te revivieron?
- Ahora que estoy aquí te diré lo que debo decirte… - dijo Daimaru armándose de valor.
- ¿De… de qué hablas…? – preguntó la kunoichi.
- ¡YO SIEMPRE TE HE QUERIDO…! – gritó a todo pulmón de manera que todo el mundo pudo escucharlo y se abalanzó sobre ella. Temari se apartó a toda velocidad.
Matsuri y Yukata tenían cara de niñas enamoradas mirando la escena de "amor".
- ¡Kamaitachi no justu! – Temari lanzó a Daimaru contra una roca con su jutsu.
…
- Bueno… que podía esperar si soy un revivido – dijo Daimaru en el suelo contra la roca – pero Temari, quiero saber qué es lo que pensabas de mí.
- ¿A qué viene eso ahora si cuando éramos pequeños no hacías más que molestarme? – se quejó la rubia.
- No, es que yo… ¡lo siento! – dijo el shinobi de la Arena – ahora que estoy muerto puedo decirlo, ¡siempre me gustaste!
- ¡Entonces por qué me fastidiabas! – exclamó la kunoichi.
- Vamos vamos, Temari-san, ¿qué iba a hacer sino? – dijo Matsuri a la rubia.
- Los chicos son todos así – dijo Yukata.
- ¿… son así? – repitió Temari.
- Sí, así es… - dijo Yukata.
- ¡Pero es algo maravilloso Temari-san… – dijo Matsuri – tienes a un hombre que ha venido de la muerte para contarte sus sentimientos!
- ¡Qué romántico…! – exclamó Yukata.
- Sólo porque lo revivieron… - dijo Temari dudosa – pero mira que revivirte precisamente a ti.
- ¡Eh, que soy el gran Daimaru de la Nube de la Arena Roja! – dijo el shinobi.
- Moriste cuando cumplías una misión de rango C… así que tu fama no llegó muy lejos… - dijo la rubia.
- Temari… ¿acaso me odias? – dijo Daimaru.
- No, me sentía cómoda contigo porque no te importaba que fuera la hija del Kazekage y la hermana de Gaara.
- E-entonces, si estuviera vivo ¿saldrías conmigo? – dijo Daimaru con esperanza.
- Ah no, ¡imposible! – dijo la rubia.
- También me gusta que seas tan directa… - dijo el shinobi pensando en que Temari no tenía remedio.
- Es que Temari-san ya tiene novio – informó Matsuri con sonrisa pícara.
- ¿Eh? – articuló la rubia sorprendida mirando a sus compañeras.
- ¡Y es de los listos! – puntualizó Yukata refiriéndose, evidentemente, a Shikamaru.
- ¡Así que es por eso! – exclamó Daimaru resentido.
- ¡No es verdad! ¡No tengo a nadie! – les gritó Temari con ojos desorbitados.
- En ese caso… vamos, séllame – dijo Daimaru sentándose en el suelo.
- Oye, me entristecí cuando supe que habías muerto… - dijo Temari – ¿será cosa del destino que por eso me hayas encontrado?
- ¿Lloraste? Dime, ¿lloraste? – sonrió Daimaru esperando su respuesta.
- No, no lloré para nada – dijo Temari con cara de "qué patético".
Daimaru se desplomó contra el suelo.
- Vamos, equipo de sellado, ¡dense prisa! – dijo el shinobi. Aun a pesar de la conversación, se despidió con una sonrisa - ¡Adiós Temari!
- Adiós Daimaru… – dijo la rubia pensando en que no le atraía para nada un tipo como aquel pero en el fondo de su corazón le daba lástima.
Es un poco caca no hacer caps originales (de guion propio me refiero)... pero bueno.
Supone mas trabajo hacer caps no originales... aunque puede que haya gente que piense lo contrario.
Los proximos mejor porque ya seran miossss jijiji os hare sufrir en el asiento con el lemon.
Gracias a los que siempre comentan. Os amo. Os hacía de todo... todo bueno claro! Jajaja
~WTK
