"Sanando las heridas del corazón"

Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi

Capitulo 2 La Señora Ikuko

La Señora Ikuko Tsukino regresaba a su casa en la ciudad, ella era una mujer de cabellos largos de tono azul oscuro, sus ojos también eran azules, era muy guapa y amable con la mayoría de las personas, pero con un trágico pasado que muy pocos conocía, de hecho sólo sus íntimos amigos, los cuales vivían en Ciudad Ilusión, pues su esposo Kenji y su hija Celeste habían muerto hacía 10 años

Flash Back

En una lujosa mansión rodeada de bien cuidados y hermosos jardines, se encontraba un hombre en la sala algo nervioso, se paseaba de un lado a otro, dentro del amplio lugar, estaba impaciente y a cada rato miraba su reloj

- Ikuko apúrate, vamos a llegar tarde a tu cita con el doctor – decía Kenji Tsukino un señor de cabellos castaños y ojos azules, usaba lentes

- Ya estoy lista, pero estaba cambiando a Celeste, se ensució y cómo después le prometimos llevarla al parque quiero que se vea muy linda, que sea la niña más hermosa del parque, o ¿acaso no es hermosa nuestra pequeña? – decía Ikuko mientras bajaba con su pequeña hija de cinco años, la niña era una lindura de cabellos castaños claros y ojos azules, Kenji al verlas bajar se queda asombrado debido a lo elegantes y hermosas que se encontraban, amaba a sus dos mujeres: su esposa y su hija, eran su vida para él. Al llegar a su esposa junto a él, la besa en sus labios, a lo cual la mujer corresponde el beso, mientras que su hija los mira, le gustaba ver a sus padres demostrándose tanto amor y después ambos abrazan y besan a su hija y los tres se encaminan al auto para dirigirse al hospital.

Al llegar a la clínica, Celeste se pone a llorar, generalmente no lo hacía era una niña muy tranquila, y generalmente no hacía berrinches ni lloraba en público, pero ese día en particular lo estaba haciendo, por lo que sus padres, se sorprendieron al oírla

- ¿Qué te pasa cariño? ¿Por qué lloras? – le pregunta Ikuko a su hija

- ¡Quiero un helado! – dice la chica, y le hace una cara que tiene una mirada que en realidad la hace ver muy tierna

- Celeste, hija después de que salga tu mamá del hospital te compro tu helado – le dice Kenji, tratando de no verla

- ¡Lo quiero ahora! – dice la niña llorando y de manera terca, claro sin quitar la mirada que tenía, que según ella era la mirada mágica

- Kenji, amor, porque no la llevas, la heladería está en la siguiente cuadra, terminando mi consulta yo los alcanzo – dice Ikuko, al ver a su hija en realidad sabía que ella le tenía un poco de fobia a los hospitales, debido a que hace poco le habían hecho los estudios de rutina, y además la niña no soportaba el olor a los hospitales

- Pero Ikuko, no quisiera que entraras sola a tu cita – dijo Kenji contrariado, por una parte quería llevar a su hija, pero por otra quería acompañar a su esposa al doctor

- No te preocupes, no quiero que la niña se aburra, además mírala, llévala por su helado – Kenji acepta la proposición y antes de irse besa a su esposa, Celeste se despide de su mamá con un gran abrazo y diciéndole – Mami, no tardes, te quiero mucho – Le da un beso tronado y se alejan para irse a la heladería. Ikuko los ve marcharse y entra con el doctor para su revisión, al salir de ella se dirige a la heladería pero al llegar a ella ve mucha gente alrededor, había muchas ambulancias y paramédicos así como la policía, de pronto siente una sensación extraña en el corazón y se acerca más al lugar, pero no la dejan pasar

- ¿Qué pasa? ¿Qué sucedió? – pregunta preocupada a los agentes

- Un conductor ebrio se estrelló en la heladería, disculpe pero estamos muy ocupados – le dijo el agente, al escucharlo Ikuko intenta buscar a su esposo y a su hija, pero a todos los heridos los están llevando al hospital, Ikuko regresa rápido al mismo para preguntar por su familia, ve a mucha gente llorando, el accidente había sido catastrófico, hubo muchas personas muertas, pero no lo habían dicho, sumaban unas 15 pues el conductor llevaba una camioneta y arrolló a todas las personas que estaban afuera y dentro de la heladería, Ikuko fue a preguntar a información

- Por favor, necesito saber si mi esposo y mi hija están bien, ellos estaban en la heladería, ¿Quién me puede informar? – pregunta la señora con miedo, su voz está quebrada por la angustia, su cara mostraba un preocupación inmensa

- En esa sala, están colocando los cuerpos de los fallecidos, de hecho casi nadie se salvo, Señora, lo siento – dice la enfermera tratando de no sonar alarmista, pero la veía con cierta aflicción, pues había muy pocas probabilidades de que algunos de los que estuvieran en la heladería se hubieran salvado y los que lo habían hecho estaban en estado crítico, con pocas esperanzas de vida.

Ikuko entra con una gran opresión en el pecho, tenía miedo, miedo de perderlos, ingresó a la sala donde se encontraban los cadáveres, recorriendo lentamente cada una de las camillas, pero de pronto su peor pesadilla se hizo realidad, allí estaban su esposo y su hija, muertos por una persona imprudente, una persona que no quiso dejar que otro condujera, un borracho que no valoraba la vida, Ikuko al verlos, no pudo más, sintió que las fuerzas la dejaban, se desmayó, acercaron a socorrerla.

Fin del Flash Back

Ikuko llora al recordar ese episodio, su vida cambió totalmente, en un instante de tener a su bella familia se encontró sola, pues sus padres y sus suegros habían muerto tiempo atrás, por lo que después de enterrar a su esposo e hija en un entierro muy íntimo, pues toda su vida giraba en torno a su esposo y su hija, ¿Amigos? Si tenía, pero unos cuantos, esos amigos eran muy cercanos a la familia, se muda al pequeño lugar de Maravillas, un lugar pequeño y sobre todo distante de dónde pasó su tragedia, al llegar puso su pequeño negocio, un pequeño restaurante, no tenía necesidad, pues en realidad era muy rica inmensamente rica, pero quería mantenerlo en secreto, además el estar ocupada en su pequeño restaurante hacía más fácil llevar su dolor, pues estar activa y trabajando la ayudaba a no pensar en su tragedia y recuerda cuando conoció a Serena, era tan linda, tan tierna.

Flash Back

Justamente al mes de llegar a Maravillas, ve entrar a una niña preciosa, era rubia, con peinado de coletas, de ojos azules tan expresivos como tan bellos, pero llenos de lágrimas, junto con una Señora llamada Yaz, a la señora ya la conocía pues se había hecho cliente del lugar, ambas estaban vestidas de negro

- Hola Ikuko – Dijo Yaz – Me puedes servir lo mismo de siempre

- Y ¿Para la niña? – Pregunta Ikuko

- Igual – dice la mujer

- Pero Yaz, esa comida es muy fuerte para la niña – dice Ikuko

- Lo siento, pero no me alcanza para más – dice secamente Yaz

Ikuko se apresura a servirle su orden, pero le sirve a la niña un vaso de leche con chocolate, panecillos y una caldo de pollo con verduras – Lo de la niña, es por cuenta de la casa – Dice Ikuko al ver el rostro severo de la mujer -¿Cómo te llamas, pequeña?

- Me llamo Serena, mis papito se fue al cielo, se fue con mi mami, ella se fue hace un año, se que murieron y ahora voy a vivir con mi tía Yaz – dice la niña muy triste

- Entonces, bienvenida Serena, soy Ikuko Tsukino – le da un beso a la niña y se va

Fin del Flash Back

Desde que vio a Serena la niña le robó el corazón, con esa cara angelical, sus ojos tan expresivos, una sonrisa encantadora, por supuesto cuando sonreía, porque siempre la veía triste, en algunas ocasiones la niña iba por comida, pues su tía se le olvidaba alimentarla, es decir se largaba dejando a la niña sola, la primera vez de que Ikuko se entero de que Yaz no alimentaba a la niña, fue porque salió a realizar algunas compras y al pasar por donde vivía la vio sentadita en la puerta, al acercarse a ella le pregunta

- Serena, criatura, ¿Qué haces aquí afuera? Te pueden robar – le dice Ikuko alarmada

- Es que estoy esperando a mi tía, me dijo que no tardaba, se fue desde la mañana y tengo hambre no he desayunado – dijo la niña triste y es que pasaba del medio día

- Ven conmigo, Serena, yo te voy a dar tu comida – le agarra de la mano, cierra la puerta de la casa, dejando una nota para la tía de la niña y se la lleva a su restaurante , una vez ahí le da un vaso de leche, jugo de naranja y un poco de fruta picada, y al verla comida, la niña la devora y es que en verdad tenía hambre, pues Yaz le daba de comer muy poco, generalmente las sobras que ella dejaba.

- ¿quieres más Serena? – Le pregunta Ikuko a la pequeña, la chica la ve y no sabe que responder, pero la pelinegra, se da cuenta que la niña todavía tenía hambre – Espera un momento para que te sirva tu sopa y tu carne – la niña sonríe y le pregunta – ¿la puedo ayudar? – Por supuesto, Serena, ven conmigo – ambas se van a la cocina y al llegar la niña empieza a lavar los platos, lo hace con mucho cuidado, a pesar de su corta edad, Ikuko la mira con mucha ternura

- Serena, quiero pedirte algo – la chica la ve con asombro – Pequeña, cada vez que tengas hambre y no tengas nada de comer en tu casa, ven aquí para que comas algo, que no te de pena, tú no te preocupes por nada – la pequeña al oírla va con ella y la abraza – Gracias Señora Ikuko a partir de ese momento se hicieron amigas, ella al terminar de comer ayudaba a Ikuko a lavar trastes, a limpiar las mesas, de esta manera Serena le platicó su vida, así Ikuko por medio de las conversaciones de la niña se enteró que sus padres murieron de una rara enfermedad primero su madre y después su padres, de hecho Yaz fue a vivir un tiempo con ellos, pero un día se marchó y al poco tiempo su padre enfermó, pero lo más sorprendente de todo que Serena había nacido el mismo día que su hija Celeste, desde ese momento Ikuko quiso adoptarla y en muchas ocasiones Ikuko trato de pedirle a Yaz la custodia de la niña, pero la mujer se negaba, sin embargo cada vez que podía ayudaba a Serena, la apoyó para que estudiara hasta ese día fatal en que la vio entrar

Flash Back

Ikuko acababa de cerrar, estaba levantando todo para irse acostar cuando de pronto escucha que se abre la puerta y ve a Serena, toda llorosa, pero nota algo raro

- Serena, pero niña ¿qué te paso? – le pregunta

- Mi tía, no lo puedo creer, señora, mi propia tía me vendió y me violaron – dijo la rubia llorando, - y lo va hacer de nuevo tengo que escapar de mi casa – Ikuko la abraza y la consuela

- ¿Cómo fue? – pregunta Ikuko mientras continuaba abrazándola

- Sabiendo, que mi sueño es ser modelo me llevó con engaños a una supuesta audición me metió a un cuarto, ahí apareció un hombre y me tomó a la fuerza, por más intentos que hice para defenderme, no pude evitarlo, él me sometió, pero lo peor es que me quiere llevar la próxima semana para lo mismo, me tengo que ir señora Ikuko, no se a quien más recurrir sólo la conozco a usted, pero no puedo quedarme con mi tía – decía entre sollozos la rubia

- Entonces Serena, nos iremos juntas, no puedo dejar que te vayas sola, es muy peligroso, además en este estado, no, no te dejare hija – dice Ikuko, Serena al oírla se asombra, pues jamás pensó que tanto la quería Ikuko, pero ella le correspondía de la misma manera, para Serena Ikuko fue su segunda madre, la mujer la mira y le dice – nos vamos lejos de aquí a dónde tu tía no pueda encontrarte, iremos a Ciudad Ilusión, tengo una casa ahí, y no te preocupes por nada, sólo ayúdame a empacar – así que lo que las dos mujeres empacaron lo más que pudieron y ambas salieron en la camioneta de Ikuko, el viaje era un poco largo, pues había que desviarse por una ruta, que pocos conocían, el tiempo que duro el viaje Serena se quedó dormida, Ikuko la miraba, no comprendía cómo había sido capaz Yaz de hacer eso, de vender a su sobrina, pero de ahora en adelante protegería a Serena, quería mucho a la niña, la quería como una hija, como una hora y media después llegaron a una cabaña que tenía cerca de un lago, por supuesto nadie sabía que ella era la propietaria, al llegar despierta con cuidado a Serena, pero la chica se despierta aterrada por lo que le ocurrió, después de tranquilizar a la rubia, entran a la cabaña y acomoda a Serena en una habitación y le dice – Serena, tengo que regresar para dejar todo arreglado, no le abras a nadie, yo entro con mi llave, aquí tienes todo para que comas – le dio un beso en la frente y regresó a Maravillas.

Fin del Flash Back

Al llegar fue hablar con su abogado para que se encargara de todo lo necesario para la mudanza de sus cosas y de la venta del local de su restaurante y de su departamento que estaban juntos, sin embargo le pidió discreción, sabía que no era necesario, pero más valía tomarse las precauciones necesarias, al llegar de nuevo a su local vio a Yaz

- ¿has visto a Serena? – pregunta la mujer

- no la he visto – miente Ikuko – ¿Por qué me preguntas? Acaso no es tu sobrina, deberías cuidarla más – le dice seria

- lo que haga o deje de hacer con mi sobrina es asunto mío – dice furiosa la mujer y sale del local furiosa

Ikuko termina de empacar algunas cosas, de hecho había adelantado antes de que llegara Serena, pues pensaba irse de Maravillas, tenía asuntos pendientes, y aunque no pudo evitar la tragedia de Serena, agradecía el podérsela llevar antes de que Yaz le hiciera más daño, terminó de empacar y subió lo indispensable a la camioneta y se marchó a su cabaña, al llegar a la cabaña era de noche nuevamente, entró y subió a la habitación de Serena y la encontró dormida, la arropó con mucho cariño y al hacerlo la chica se despertó asustada

- soy yo, pequeña – dijo Ikuko - ¿estás bien? – La chica asiente - ¿deseas cenar? – Pregunta Ikuko y la chica niega la cabeza - ¿deseas seguir descansando? – sí señora Ikuko – Serena, puedes llamar mamá Ikuko si lo deseas – la chica la abraza y le dice – gracias mamá Ikuko, gracias por todo – Ikuko la abraza y suavemente la acuesta para arroparla, la chica nuevamente se vuelve a quedar dormida.

Al otro día, Serena se despierta había dormido por más de 24 horas, al bajar ya estaba servido el desayuno

- Serena, tenemos que hablar, siéntate y desayuna – la chica obedece la orden de Ikuko y empieza a comer despacio

- Serena, hija nos vamos a ir a Ciudad Ilusión, pero tengo miedo que tú tía te pueda encontrar, por lo que hable con mi abogado, es una amigo mío y de mi difunto esposo, el va arreglar todo para que pases como mi hija, por lo que hoy en adelante serás Serena Tsukino, mi hija – la chica al oírla se para y abraza a la señora – gracias mamá Ikuko

Después de desayunar, Ikuko le dice a Serena que se prepare pues pronto llegaran a buscarla y en ese momento escucha un fuerte ruido y ve por los grandes ventanales que un hidroplano estaba llegando y se estaciona cerca del muelle que hay en la cabaña

- ya llegaron, vamos – Ikuko y Serena ayudadas por el piloto que era el amigo de Ikuko suben algunas cosas al hidroplano

- después vendré por las demás – dice el hombre y suben todos y despega la nave dejando atrás un pasado doloroso y en espera de un futuro mejor para ambas mujeres

Al llegar de nuevo a su mansión Ikuko entra en ella, seguida de Serena que estaba sorprendida por el lujo, jamás pensó que Ikuko fuera tan rica

- ven Serena te muestro tu habitación - y la llevó a la habitación que había sido de su hija – fue de mi hija, si no hubiera muerto tendría tu edad, descansa, al rato tenemos que salir a comprarte todo lo necesario, este semestre no iras a la escuela, contraté a una instructora que te venga a dar clases en la casa, espero que estés de acuerdo – la chica asintió

Momentos después estaban en el centro comercial, Ikuko le compró un bello guardarropa para la chica, no paraba de comprarle cosas, sobre todo con el pretexto de que la chica no tenía más que lo que llevaba puesto, al llegar a la casa tardaron casi media hora en bajar las cajas y como dos horas en acomodar todo en el armario de la rubia. Al otro día le presentó a su institutriz Michiru Kaiuo, una joven muy hermosa y elegante de finas facciones, cabellos aguamarina y ojos azules, Michiru se fue a vivir con ellas y en poco tiempo se ganó la amistad de la chica, pero por supuesto Serena mantenía en secreto su desgracia, no quería hablar de ello. Michiru le enseñó a comportarse en sociedad y por supuesto la puso al día en sus estudios, sin embargo no quiso regresar a la escuela, sino fue hasta el siguiente año que Serena volvió a la escuela

Continuará ...

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Gracias por sus reviews, en verdad les agradezco la aceptación de este nuevo fic a Anneliese wayne chiba, Anyreth, Amsz88chiba, arias serena, Cindy, Hehra, isa1181, lerrine, liebende Lesung, mairethchiba, mariaelena83, maring, Milenia Angels, patty ramirez de chiba, Pichicoy, sailor lady. San, SeReNyMoOn, Susy Granger

Cherrie

Lo prometido es deuda, aqui les traigo un nuevo capitulo

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