Se podía ver a una joven siendo empujada, tapada con una manta negra con bordes blancos, llevándola a un barco lujoso donde las personas murmuraban cosas que ella no podía comprender; de pronto ese barco empezó a zarpar dejando atrás un joven peli negro que miraba preocupado que de pronto corrió con todas sus fuerzas.
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El mismo joven se encontraba al borde de un puente a punto de tirarse solo observando el barco pasando y callo silenciosamente en atrás de un hombre.
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Entrando con un brazo herido, sangrante abrió una puerta donde se podía ver una castaña mirándolo con ojos ilusionados,pero un hombre un tanto pasado de peso la abrazaba por el cuello con brusquedad y le apuntaba con un arma, su mirada era perdida y sombría, de pronto este hombre le lambió la oreja a la joven de la cual sus pupilas se dilataron ,y el joven de cabellos negros enmarco su ceño fruncido, mostrando su enojo.
-Déjanos ir - exclamo apretando mas el arma que se encontraba en la cabeza de la joven; el joven miro fijamente los ojos de la castaña y ella cerro los ojos fuertemente- per...-antes de acabar con esa frase le disparo directamente entre sus dos cejas con una mirada que daba miedo
-Aun no abras los ojos-dijo el joven mientras de la cama que se encontraba al lado alzaba una manta blanca-suela la manta que traes-le dijo y ella aun con los ojos cerrados la soltó mostrando la poca de ropa que traía puesta, el joven la tapo con el otro manto blanco, pues el otro se encontraba bañado en sangre
-yo...-fue callada por un fuerte abrazo que le brindo el joven aun con su brazo herido, pudo sentir suaves gotas cálidas en su hombro
-te extrañe tanto, tenia tanto miedo Sakuno-decía mientras la abrazaba cada vez mas fuerte resaltando un poco las palabras tanto-pensé... pensé que te perdería-enterrando su rostro en el cuello de ella agachado un poco
-yo..tuve tanto miedo-dijo derramando lagrimas-quería ver, estuve todo este tiempo en una oscuridad segadora, tenia miedo-respondió mientras se aferraba a el también-pero ya que estas aquí, se que todo esta bien...todo esta bien-susurro al final con una sonrisa y un suspiro de alegría
De pronto un hombre se paro detrás de ellos vestido de terno negro, sin que ellos se diesen cuenta cogió un arma y se limpiaba la sangre que escurría de su frente y callaba el dolor de su brazo disparado; de pronto, apunto a la cabeza del joven con una mirada de odio, pero de pronto un disparo le llego en la frente; mientras que el muchacho abrazaba a la castaña asustada que abrió sorprendida los ojos
-¿quien eres?-pregunto apuntándole a él pelinegro mientras que el también le apuntaba al que le preguntaba cubriendo con su cuerpo a la castaña que se cubría y los miraba a ambos pelinegros-hum, interesante-exclamo con una sonrisa y mirada desafiante-lamento decirte que yo compre a esa joven y ahora me pertenece
-no te pertenece- mirándolo también con desafió, sin embargo el lo miraba con un profundo odio; la castaña de pronto abrió los ojos como recordando algo y igualmente le miro con rencor -no sabes las ganas que tengo de matarte, pero lamentablemente estoy cansado y por ahora no quiero luchar mas, si nos dejas marchar no formaremos mas escándalo
-¿dejarlos marchar?-pregunto un poco burlesco pero de pronto se puso serio-no lo haré-
-si piensas en tu dinero, considero que aprecias mas tu vida; si es por los hombre...-
-los hombres de acá, querían algo que era mio; traidores así que me daba exactamente igual-con despreocupación le corto la conversación, ganándose una mirada de rencor mas fuerte de parte de ambos. De pronto el joven que cubría a la castaña le golpeo con la punta del arma y cogió de la mano a la castaña y empezaron a correr siendo perseguidos por dos pelinegros, al que golpeó y uno que se encontraba mirando todo desde detrás de la puerta; llegaron a la cubierta y el joven la jalo y la empujo a un lugar donde se escondía y no se podía ver bien,ademas de que con la lluvia era una borrosa vista
-Saku-susurro acariciando el rostro a lo que ella se apego a su mano- no hagas nada imprudente, una vez que encuentres una oportunidad escapa, sabes quienes son ¿verdad?- a lo que ella ensombrece su mirada y asiente la cabeza- bien tranquila-tratando de suavizar su mirada le acaricio nuevamente logrando lo- Sakuno, Natsu...- de pronto ella abrió los ojos imaginando lo que sigue- esta muerta, lo siento- silenciosamente ella empezó a llorar ahogando sus hipidos de pronto se escucharon pasos y le empujo mas atrás-hazme caso Saku no hagas imprudencias-. "una tormenta se acerca mas vale que me apresure" pensó observando le cielo que se tornaba cada vez mas oscuro
El salio con sigilo y corrió hacia el lado opuesto a donde estaba Sakuno y se oculto en una esquina un tanto oscura, y escucho pasos, pudo distinguir dos personas, se imaginaba a la persona que esquivo en la puerta y el pelinegro, escucho que uno subía las escaleras y el otro revisaba, estaba a punto de acercarse a el lugar de escondite de la castaña, así que le disparo siendo esquivado por el otro, que también se escondió en una esquina y también le lanzo varios disparos que eran estancados en la pared; el otro pelinegro solo observaba pues sabia bien que su jefe odiaba que se metieran es sus peleas
-¿porque la quieres?-preguntó mientras le tiraba disparos tratando de alejarlo de Sakuno, una pregunta que suponía la respuesta
-tu sabes la respuesta después de todo eres igual que ello-respondió el que solo observaba mientras que el otro le respondía los disparos - nosotros la salvaremos del destino cruel- a lo que la castaña y el pelinegro se enojaron, pero supieron controlarse
-si quieren salvarla déjenla ir conmigo, yo no vine con vuestras intenciones, yo vine aquí para llevarla a casa-deteniendo los disparos le respondió "si os queda un poco de piedad dejarnos ir por favor" pensó la castaña viendo al pelinegro con la herida en su brazo, con aquel clima la herida se podía agraviar
-NO ME HAGAS REÍR- contesto enojado a lo que el que estaba en arriba lo observo sorprendido, mientras que los otros dos simplemente regresaron a su rencor- tratas de engañarnos de esa manera para quedártela- disparando le atrapándolo desprevenido lo hizo correr pero disparo en un lugar negando le salida arrinconan dolo, y en una mueca de dolor que mostró, le disparo al arma que traía dejando le desarmado y en problemas-utilizando esa mentira tan barata, me das repugnancia-"es tu oportunidad Saku" pensó el joven
-no tengo porque mentir sobre todo a una persona como tú, ademas deberías estar agradecido porque si quiera te di una explicación razonable,a pesar de que no la merecías-con una sonrisa de burla le respondió con altanería; a lo que el otro le golpeo , se alejo unos pasos y le apunto con el arma
-por tu altanería debería darte un peor castigo- apuntándolo quitando le el seguro listo para disparar-agradece esto -y disparo, pero se escucharon dos disparos conjuntos
Sakuno al ver que le había quitado quedado desarmado y estaba mal herido, busco rápidamente un arma encontrando tirada una que estaba con dos balas a su alcance, sin importarle y desobedeciendo al peli negro disparo cuando el otro disparo
El pelinegro disparo pero observo como una bala de una diferente dirección golpeaba su bala en una exactitud perfecta logrando que las balas se dirijan a diferentes direcciones
-Echizen déjalo ir ahora- hablo la castaña la cual estaba cubierta con el manto blanco y un arma en sus manos dando a entender que ella había sido la autora de perfecto disparo-tu el de arriba, tira esa arma- sin mirarlo le exclamo, sorprendiéndolo pues recién estaba sacándola, Y la arrojo hacia abajo levantando las manos- Ehizen déjalo, tu realmente no paras de hacernos daño
-¿a que te refieres?-pregunto mirándola con sus ojos ambarinos, por alguna extraña razón no podía simplemente lastimarla, no a ella
-Sakuno!-exclamo el pelinegro- no lo hagas-mirándola con determinación
Todos estaba pendientes de sus movimientos de pronto ella cerro los ojos por un momento y por poco callo y su vista fue nublada por la lluvia mareando-la pero rápidamente abrió los ojos, pero estaba vez ya era notorio lo difícil que era para ella estar de mostrar esa dificultad el pelinegro que estaba arriba aprovecho para tomar la ultima arma que estaba dentro de su saco apuntándole a ella y ella a él ; mientras que el otro pelinegro desarmado saco un arma apuntándole al ambarino en la frente a lo que el otro hizo lo mismo.
-Momoshiro no la mates-ordenó el ambarino a lo que el otro asintió-¿que es lo que ella quiso decir hace un momento?-cuestiono
-no puedo creer que lo hayas olvidado-mirándolo con mas rencor le contesto; quito el seguro, de pronto el otro tambaleo a lo que el ambarino le disparo, pero el pelinegro esquivo a duras penas pero lo que debió ser un certero disparo al corazón le dio a el hombro. La lluvia empezó a agraviarse , el barco se movía de manera brusca, las olas se volvían bruscas , la tormenta había dado inicio.
La castaña al ver que el otro era herido volteo preocupada a lo que el otro le disparo en la muñeca derecha obligadola a soltar el arma y lastimandola a lo que el ambarino y el pelinegro lo miraron con rencor aunque el ambarino no sabia la razón. De pronto la chica callo al suelo, ya no podía estar mas en pie lastimosamente se golpeo fuertemente en el borde del barandal sangrando. A lo que el ambarino aprovecho al tener a ambos en el suelo se acerco a ella pero fue detenido por una mano
-por favor no te la lleves-murmuro el otro con una voz ronca
A lo que el ambarino solamente se soltó y camino hacia ella y la cargo como una princesa y sintió como su mano sangraba y sus cabellos castaños se oscurecían con la sangre -momo de prisa-ordeno mientras subía a una lancha
-SAKUNO-grito el pelinegro mientras observaba como ella era cargada hacia una lancha donde el otro conducía, se paro y trato de correr pero las olas se hicieron mas fuertes, y cuando se acerco ya se había ido, a lo que lloro y golpeo con ira el borde rompiéndolo-Sakuno
La lancha que a duras penas se podía mantener en el agua iba a toda velocidad hacia una isla donde estaba un muelle y un farol alumbrándoles el camino pero era aun un tanto lejano
-¿Porque Echizen?-pregunto curioso - él no parecía estar mintiendo, pudo ser su novio y ella quería estar con él, el la rescato antes que nosotros, estaba a salvo ¿porque la estas llevando?
-conduce y calla- respondió indiferente mientras acariciaba el cerquillo de la joven que estaba inconsciente en sus brazos y se encontraba sangrando, tenia demasiada fiebre en su rostro sonrojado sin embargo sus brazos y su cuerpo estaba frío.
Llegaron a la isla siendo recibidos por un pelinegro con ojos verdes que al principio estaba con una sonrisa pero de pronto se llenos de preocupación al ver en el a,bario mucha sangre; le ordeno a los sirvientes que estaban a su alrededor camillas a lo que trajeron de inmediato; pero el ambarino primero poso a la castaña, y se la llevaron primero vino la segunda y el ambarino la rechazo
-pero Ryoma
-esta sangre no es mía-respondió indiferente mientras caminaba a dirección donde se habían llevado a la castaña
-me puedes explicar lo que paso- con preocupación miro al oji violeta
-ahh ni yo entiendo que fue lo que paso-jalándose los pelos y haciendo berrinche exclamo- pero vamos con todos para contarles lo que vi-el otro asintió y fueron caminando ambos sumidos en sus pensamientos
DOS DÍAS DESPUÉS
La castaña había sido operada pues el fuerte golpe en la cabeza había sido algo grave, la fiebre y la falta de sangre pudieron haber llevado a la muerte a la joven, luego de la operación no se sabia nada de ella ni sus datos personales, incluso demoraron para encontrar su tipo de sangre; no sabían nada de ella, a penas sabían su tipo de sangre nada mas; solo Ryoma sabia su nombre. La había llevado a su habitación,a lo que todos se extrañaron y se sorprendieron y el mismo mando a acomodar la habitación de huéspedes. seria una chica que viviría en su mansión, nadie sabia porque, todos los de aquella casa se pusieron a sacar conclusiones unas un tanto alocada otras para nada cerca de la verdad.
Ese día el estaba a su lado ya era de noche, ya había cenado ahora se encontraba mirando sus vendajes; su ropa de al chica era una bata blanca típica de un hospital, sus cabellos castaños se encontraban atados en dos largas trenzas, su cabeza estaba vendada, sus muñecas y tobillos igual, su ,ano derecha también estaba vendada, en el día le habían quitado el suero, y recién estaba tranquila
De pronto ella se empezó a mover, y el discretamente sujeto su arma de su saco, hace dos días había visto sus grandes capacidades con al pistola, también ha de tener habilidades físicas y era mejor estar preparado, era lo que pensaba el ambarino; poco a poco empezó a abrir los ojos mostrando los carmesís inocentes que son sus ojos, observo como miraba el techo y de pronto volteo la mirada hacia el, estaba a punto de sacar su arma cuando
-¿Q qui quien eres tú?-
