Hola hola holaaaaaaaaaaaaaaaaa. Vaya no saben que feliz el que me hace ver que si les gusto esta humilde fanfic, la verdad yo me disfrute mucho al escribirlo y no esperaba tener ya tantos comentarios tan lindos, por que 6 para mis son una fortuna jajajaja, de nuevo muchas gracias por los comentarios que me dejaron. Dos de ellos ya supieron de que canción esta inspirada esta historia, digo era algo muy obvio y veo que nadie adivino de la condición que tiene nuestro lindo shaoran, bueno ya aquí lo descubrirán.
Espero que les guste este nuevo capitulo, ya saben que los personajes son propiedad de clamp y bla bla bla bla
Que lo disfruten….
¿ACCIDENTE O DESTINO?
NORMAL POV
Ella caminaba tranquilamente rumbo a la parada del autobús, se propuso no dejarse desanimar solo por no tener el coraje de hablarle a LI Shaoran, aquel misterioso chico que de no ser por la ayuda de su mejor amiga ni siquiera conocería su nombre. Marchaba a paso lento mirando al suelo, sus ojos esmeraldas reflejaban confusión. Seguía preguntándose cómo podía ser posible sentir así por alguien con quien solo ha intercambiado miradas fugaces.
El día de hoy iba a excelente tiempo, milagrosamente se levantó más temprano de lo normal, incluso antes de que el despertador sonora, claro ya que en si no paso muy buena noche y no durmió muy profundamente. Llego a la dichosa parada donde ya se encontraban algunas personas formadas esperando el autobús, ella no se formó, se quedó parada a unos cuantos pasos atrás dudando si hoy tomar ese autobús o caminar unas cuadras más y tomar el ya tan familiar tren subterráneo, si hacia eso ultimo lo vería de nuevo, no estaba segura que pudiese soportar más el verlo y que él ni la notara. Igualmente pensó que sentiría un enorme vacío si hoy no lograba verlo. Si, tenía una serie de emociones encontradas en ese momento. El ruido del autobús acercándose la saco de su trance, este se detuvo y todos empezaron a abordarlo pero ella no se movio ni un solo centímetro de su lugar. El último pasajero subió, las puertas se cerraron y el vehículo retomo su marcha. Al final ganaron más sus deseos de verlo y camino rumbo a la estación donde como todas las mañanas tomaba aquel tren donde al abordarlo allí estaba él, sentado en el mismo lugar que de costumbre, pero por los nervios a flor de piel de la castilla, se fue a su también tan acostumbrado lugar sin atreverse a mirarlo.
Pensó que solo fue su imaginación al sentir en ella cierta mirada, sobre todo porque fue una sensación muy extraña. No fue incomoda, como cuando era una mirada penetrante e intimidante, no sabría cómo explicarlo, fue algo cálido en su ser. Si se hubiese atrevido a alzar el rostro, se habría percatado que esa extraña sensación no fue causada por su imaginación, en efecto shaoran desde el instante en que la vio no le quito la vista de encima. Un día, tan solo fue un día en que no pudo verla y la extraño mucho, y ahora que tomaba nuevamente el tren e iba a sentarse en el lugar de siempre, se sentía sumamente dichoso, sus ojos ambarinos mostraron un brillo indescriptible. Lástima que la chica en cuestión no se atrevía a mirarlo, pero no importa, aunque no fuera una felicidad completa él se conformaba con solo su presencia.
La misma rutina de todos los días se presenciaba en aquel tren, el incómodo silencio, que deseaba ser roto por ambos castaños, iba y venía entre ellos dos, con fugaces cruces de miradas que apenas duraban escasos segundos, al ambarino le impactaba tanto los ojos esmeralda llenos de vida de la chica que no soportaba los nervios y el calor que se acumulaba en sus mejillas que volvía su rostro a otro lado, ignorando que con ese acto bajaba las esperanzas de aquella mujer, haciéndola pensar que le molestaba su persistente mirada y que la iniciativa de acercársele se fuera en picada. Pero ella también ignoraba que él deseaba cada vez más conocerla, que lo que le impedía hacerlo era su tonta creencia de que lo rechazaría, sentiría lastima o lo trataría como a un lisiado al conocer su problema. Por nada del mundo quería que nuevamente lo trataran de forma diferente o con compasión, ella menos que nadie.
Se fue poniendo de pie al percatarse que tendría que bajarse en la siguiente estación, sakura imito la acción del chico pero al ser ella de estatura más baja no pudo sostenerse de la barra de arriba como lo estaba haciendo él, asunto que le jugo en contra de ella, o quizá a su favor, al momento en el que el tren freno estrepitosamente a mitad de túnel causando que sakura perdiera el equilibrio y comenzara a caer, en espera de recibir el inevitable golpe contra el suelo, cerro con fuerza sus ojos, pero nunca llego a tocar el frio suelo, todo lo contario, su rostro choco con algo cálido y su mano estaba aferrada a otra mano más grande y fuerte que la suya. Alzo su rostro el cual en cuestión de segundos se tornó de un intenso rojo carmesí al darse cuenta quien fue quien detuvo su caída, claro, tenía que ser el mismísimo li shaoran que la observaba con sorpresa y preocupación en sus ojos, acompañándolo con un tierno sonrojo, quien sabe cuánto tiempo duraron mirándose pero fue unos instantes que los corazón de ambos latían fuertemente, el contacto de sus manos era una sensación muy agradable, para shaoran era un hormigueo y calidez que nunca antes ha experimentado. En cuento a sakura, no pudo reaccionar ante la hipnosis que la mirada achocolatada de quien la sostenía. Tras unos segundos, minutos u horas, sinceramente el tiempo se detuvo para ella, reacciono desviando su sonrojado rostro pero su cuerpo se negaba a separarse del contacto de la mano del chico.
-l-lo….. si-si….siento… sha-o….oran – que tonta se sentía y seguramente el pensaba lo mismo de ella. Deseo en ese momento que la tierra la tragara. Justo tenía que tartamudear cuando al fin tuvo la oportunidad de hablarle, y por si no fuera poco tuvo el atrevimiento de llamarlo por su nombre.
-"co-como sabes mi nombre?" – lo oyó hablar pero extrañamente no fueron sus oídos los que escucharon su voz, si no. DENTRO DE SU MENTE!... no podía ser.
Con temor a que pasara lo que imagino se volvió hacia él, este tenía una inconfundible expresión de sorpresa. Enserio deseaba que hubiese sido solo su imaginación el oírlo dentro de su mente, después de todo no le estaba mirando al momento en que lo escucho hablar.
Cayó en cuenta que seguía tomándolo del brazo e instantáneamente su cara enrojeció a más no poder, como si el contacto con su piel le quemara, retiro su mano y le dio la espalda sintiéndose de lo más avergonzada. Finalmente consiguió hablarle y tenía que ser de esa forma.
-lo…lo lamento – ya había perdido la cuenta de cuentas veces se disculpó con él en tan solo escasos minutos – debí sostenerme de algo – no oyó respuesta, juntando todo el valor que pudo se giró a verle y le encontró con la mirada baja, mas no parecía molesta si no, ¿nerviosa quizá?, quien sabe pero al fin logro hablarle aunque fuese a causa de una torpeza suya, aprovecharía esta oportunidad – u… una amiga…. Me dijo como te llamabas – tímidamente respondió a la anterior pregunta que había hecho al no ocúrrasele algún otro tema de conversación, sin embargo se llenó de inquietud cuando shaoran le miró fijamente, no supo descifrar si era asombro o molestia pero no aguanto mucho tiempo esa incertidumbre por lo que lo mejor era darse la vuelta e irse, después de todo justo a tiempo llego a la estación donde debía bajarse, ni siquiera se dio cuenta cuando el tren retomo su marcha. Su marcha fue detenida por una mano que le sujetaba de la muñeca, por supuesto no podía ser más que shaoran.
- "tu….. "¿Logras escucharme?" – en efecto, no fue su imaginación, ella le estaba escuchando a través de su mente ya que esta vez le miraba y sus labios nunca se movieron. Bajo la mirada y asintió levemente con la cabeza, lo que le faltaba, ahora la creerá una fenómeno – "¿Cómo?" – no le respondió, ni le miraba, entendió que no era lugar para hablar, además ella estaba demasiado tímida – "ya nos pasamos de la estación"….."Vayamos a algún lugar para hablar"….."¿Te parece?" – finalmente alzo su mirada, no parecía molesto, sino algo confundido y a la vez curioso. Ella nuevamente asintió con la cabeza su propuesta, así que se quedaron hasta la siguiente estación donde si mal no recordaba, saliendo se encontraba una agradable cafetería.
Sentados en una de las mesas de afuera del local que les brindaba una agradable vista de una bello parque, un largo e incómodo silencio era protagonista entre los jóvenes, ahora no había cuatro asientos que los separaran, no podían disimular que se notaban, razón por la que era más difícil empezar a hablar, claro que ambos tenían razones para que se les dificultara romper el hielo. Sakura no tenía idea de por dónde empezar, ¿Cuál era la forma de explicarle la razón por la que pudo leer sus pensamientos?, eso solo lo sabían su padre, hermano y su mejor amiga, siempre lo mantuvo en secreto ante los demás para que no la creyesen una especie de bruja o algo así. Lo mismo le ocurría a shaoran, se encontraba demasiado confundido e inquieto, ella era la primera persona que inexplicablemente lo lograba escuchar como si nunca le hubiese pasado este problema que tenía, y para extra esa persona era precisamente la chica del tren que comenzaba a gustarle pero por lo mismo problema de su condición, no se atrevía a acercársele, y ahora compartía un café con ella, tenía razones para estar nervioso.
-"por cierto" …. "como te llamas?" - quiso romper el largo silencio con la típica pregunta. Se extrañó al no oír respuesta de ella, parecía que no le escucho esta vez, ¿y ahora por qué?. Si hace un momento en el tren cuando la detuvo….. ¿acaso será?. Miro la mano posada en la mesa pensando en esa posibilidad, sin embargo no pudo ser capaz de ese atrevimiento.
-etto…. Yo…. – intentaba romper el hielo pero seguía demasiado tímida, no solo por tener que explicar su secreto, si no porque justamente se lo contaría a shaoran, con quien quería hablar desde hace tiempo - supongo que tengo que explicarte lo que ocurrió en el tren – le puso aún más nerviosa ver que la miraba prestándole toda su atención – pero primero…. Prométeme que escuches lo que escuches no le dirás a nadie.
Primero frunció le seño imaginándose que se estaba burlando de él, pero al ver la mirada de súplica y para nada irónica de ella se le formo a penas una visible sonrisa. De verdad hablaba enserio!. Esa chica o era sumamente distraída o la persona más inocente y pura que jamás allá conocido. Era increíble que todavía no sospechara de su condición, normalmente todas se daban cuenta enseguida y era cuando esa mirada de lástima que tanto odiaba aparecía, seguida de un "lo siento". Sintiéndose conmovido, hizo un ademan de promesa poniendo su mano en su corazón e inclinando levemente su cabeza. Ella pareció entender, pero a juzgar por el gesto curioso que hizo parecía que todavía no sospechaba del por qué no emitía palabra alguna.
-muy bien… - suspiro para comenzar – veraz…. Desde que era muy pequeña…. Tengo la habilidad….. de oír los pensamientos de todo ser vivo cuando lo toco – para entonces ella ya estaba con la mirada baja al momento de revelar aquello, pero sus ojos volteaban fugazmente hacia arriba y observar la reacción de quien la escuchaba. En efecto se le notaba sorprendido pero atento, comprendido a la perfección – pero para poder hacer eso….. yo debo desear leer sus pensamientos …. Por eso lo siento…. No era mi intención invadir tu privacidad – se inclina levemente a modo de disculpa
Entonces no se equivocó con su teoría, necesitaba tocarla para que lo escuchara. Cuando ella alzo su mirada en esta se reflejó algo de angustia por lo que para tratar de tranquilizarla, sonrió amablemente, después más de una año tras tener ese problema, volvía a sonreír naturalmente, esa chica le había devuelto la capacidad de sonreír. De verdad que era alguien muy especial y no solo por ser capaz de leer la mente de todo ser vivo.
Le extendió la mano con toda intención de que ella la tomara para poder hablarle. Sakura ya más tranquila, la acepto.
-"no tienes que disculparte, todo lo contrario… me alegra mucho que alguien por fin pueda escucharme" – sobre todo porque se trataba de ella, y pensar que no se atrevía a acercársele por temor a que lo mirara con lastima o se sentiría incomoda al no poder hablarle. Sonrió al pensar como la vida actúa de forma misteriosa y pone las cosas justo en frente de ti cuando más lo necesitas.
-¿Qué alguien te escuche? – no podría haber alguien quien le ganase a la cara de inocencia que tenía - ¿Por qué dices eso?
Prácticamente shaoran sintió una enorme piedra caerle con fuerza en la cabeza – "es…. Estas bromeando verdad?" – sonriendo avergonzado con una enorme gota recorriendo su frente. La cara de sakura le decía claramente que hablaba enserio. Santo dios, definitivamente ella era la viva representación honorifica de la inocencia – "¿de verdad no sospechas nada?" – levantaba un ceja queriendo confirmarlo.
Por respuesta de parte de la chica recibió una negatoria con la cabeza. No pudo evitarlo, ya no aguantaba más, esto enserio que la causaba demasiada gracia. Para no verse tan raro al no poder emitir la carcajada que estaba oprimiendo, se llevó la mano a la boca, sus hombros comenzaron a saltar y las lágrimas salieron de sus ojos cerrados. A pesar de no oírse era obvio que estaba muriéndose de risa. Todo esto era increíble, tanto tiempo que se sumió el mismo en una profunda soledad alejándose de todos para que no le tuvieran lastima y el día de hoy, en tan solo unos minutos aquella chica con la que desde el primer día de clases coincidían en el mismo tren, quien observaba sin poder atreverse a acercársele por miedo a que le rechazara por su condición y quien además de todo tiene el peculiar don de leer sus pensamientos dándole nuevamente la oportunidad de comunicarse normalmente, no tiene ni la más mínima idea del porque no ha hablado en todo ese rato que llevan en la cafetería. Ya era un hecho, ya comprendía el por qué se empezó a sentir atraído por ella a pesar de no conocerla, sakura es una persona muy especial, única, maravillosa, no solo por el peculiar poder que tiene.
-o…oye…. ¿Qué ocurre?... ¿Por qué te ríes de mí? – haciendo un adorable puchero
-"pues tu" – tomando nuevamente su mano una vez que supero su ataque de risa – "no puedo creer que no te hayas dado cuenta de que soy mudo" – la mira divertido y a la vez conmovido, todos de inmediato notaban que no podía hablar y era cuando lo miraban con esa expresión de lastima por él y lo comenzaban a tratar de forma ridículamente especial. Ella era la primera que nunca sospecho de lo que era obvio, lejos de creerla una tonta, eso mostraba que no juzgaba a las personas sin antes conocerlas.
-¿Qué? – increíble, enserio se sorprendió – es…. Es que yo pensé …. No se …. Que no hablabas porque quizá te operaron de las anguinas o algo así – eso ya era superar su propio record de ser una persona tan despistada y tonta, más avergonzada no podía sentirse – lo siento – bajo la mirada pero de todos modos el rubor era claro en su rostro, gesto que a shaoran le resulto encantador.
-"te has disculpado muchas veces conmigo en tan solo un rato" – tantas como ella lo ha hecho sonreír después de tanto tiempo – "pero no me has dicho tu nombre, tú ya sabes el mío"
-es cierto…. No me he presentado – pone una mano en su mejilla, de verdad, ya tiene que dejar de ser tan despistada – me llamo sakura kinomoto – se presenta con tan bella y encantadora sonrisa que deja deslumbrado, o quizá mejor dicho, desarmado a shaoran que abre sus ojos como platos al tiempo que su rostro se torna rojo cual manzana bien madura, claro, su orgullo le obligo a volverse a otro lado – seamos buenos amigos de ahora en adelante Li – admitía que él le gustaba y mucho pero apenas comenzaban a conocerse, había que esperar a ver lo que el tiempo disponía.
Lo continuaba haciendo, en tan solo una mañana lo había sorprendido en diferentes maneras. A pesar de enterarse de que no podía hablar, y no simplemente por una operación de garganta como lo dedujo, en ningún momento lo miro con pesar, todo lo contrario, hasta le pidió ser amigos. No negaba que un cierto sentimiento mucho más grande que amistad surgía en él por ella, pero no era bueno apresurar tanto esa clase de cosas. Aunque no lo ponía en la más mínima duda, y no dejaría de admitir que sakura que una en un millón.
-"nada me daría más alegría"….."pero" – no era capaz de darle la cara, ella lo ponía demasiado nervioso y sobretodo al estar sonriendo de esa forma tan dulce – "llámame shaoran si quieres"
-claro shaoran….. tu – se aparece un tierno rubor en su rostro acompañado de su característica sonrisa apenada – tú también puedes llamarme sakura
-"o…oye…. Ayer…. Tu" – cielos, ¿desde cuándo era tan tímido?, aun no era capaz de darle la cara –"¿Por qué no tomaste el tren como siempre?"
-oh este yo…. Pues… no fui a la escuela, me sentía un poco mal – en parte no era mentira, pero obviamente no podía decirle que estaba deprimida por no atreverse a acercársele ni que él la notara
-"ya veo" – por dios, ¿pero que hace para que no pudiese verla a los ojos y se sintiera tan nervioso? – "yo…. Yo te…. Te….. te eche de menos" – no estaba en su personalidad el ser alguien tan tímido, pero ella lograba ponerlo así, era una sensación cálida como incomoda a la vez
¿la echo de menos?, ¿acaso oyó bien?, no podía creerlo, todo ese tiempo creyó que ni la notaba, pero por lo visto no era tan invisible ante los ojos ambarinos como ella pensaba. Eso la hacía sumamente feliz y le daba la enorme esperanza de que algo podría ocurrir entre ambos, algo maravilloso y hermoso, que le haría la persona más dichosa del mundo, no sabía si sería pronto o a largo plazo, pero estaría dispuesta a esperar, sería lo más paciente posible a que llegara el momento indicado.
Pero pase lo que pase no dejarían de recordar ese día tan especial que le ha cambiado la vida a ambos, aquel 11 de marzo que por accidente o destino, se comenzaba a formar una linda relación. Apenas eran amigos pero la esperanza de que se llegara formar algo más se sentía en el aire.
Y aquí finaliza esta historia…. Naaaa jajajaja como creen?, lógico que no puedo dejar a esos dos solo siendo amigos, seria un crimen para tan bella pareja, este fic continuara ya que me falta cierta parte de la canción jejejeje.
Tambien quiero agregar un poco más de romance, comedia y un poco de drama, y claro los personajes asi como en el anime poseen ciertos poderes mágicos, como ven sakura tiene la habilidad de leer los pensamientos y shaoran también posee cierta habilidad que no puede usar debido a que no pude hablar. La verdad es que me esta costando un poco escribir la siguiente parte porque quiero darle un giro interesante a la historia ya que ustedes se lo merecen, no les puedo fallar con esto, asi que les pido paciencia para el siguiente capitulo, les aseguro que tendrán su dosis de sakura y shaoran, quizá…. Quizaaaaa hasta de eriol x tomoyo, todo depende que mi loca imaginación y claro de que ustedes me inspiren con sus comentarios, eso es un gran incentivo para mí.
Aquí me despido….nos vemos en el siguiente capitulo
Bye bye
