Disclamer: personajes de JK Rowling
Hola a todos, muchas gracias por los reviews, de verdad me sorprendieron, no me esperaba tantos, espero que sean aun más. Bueno, como empieza la historia, trataré de montar los tres primeros capítulos rápido para abrirles la curiosidad y luego, seguir con los Artefactos, jajajajaja, que ya está en la recta final.
Como los Dramiones, supongo que los Rose/Scor tienen su propio canón fic. En fin, me he leído unos cuantos, entre los cuales destacan Icarus, Icaria, Realidades innegables, Cuando Scorpius conoció a Rose, Creciendo Juntos y Oscuro Corazón (que a mi parecer son los mejores en español). Como les dije soy nueva en este pairing y me gustaría tomarme algunas libertades argumentales, de hecho lo voy a hacer, a lo mejor se despistan, pero es intencional, el dramione que ahí por ahí…bueno…yo no soy de esas que dicen que a juro los padres tienen que ser felices como las perdices después que se casaron y en el caso que nos ocupa cuando la guerra terminó, la vida no es blanco ni negro, sino a tonos grises, pero el dramione tampoco es por donde la mayoría cree, esperen el desarrollo del fic y me entenderán.
Por eso quizás, intentando ser un poco iconoclasta, puse a Scorpius en Dumstrang y escogí juntarlos a los 17 años, para lo que tengo previsto con este fic, es mejor así, grandecitos…ja ja ja. Usualmente me pongo pesada con los fics, pero trataré de que con este, por lo menos haya humor negro. En esencia es una historia romántica salpicada de aventuras, algo de drama adolescente por aquí y por allí, un pedacito de historia adulta, y por supuesto, un misterio (mejor dicho unos cuantos).
Por supuesto, tuve que adaptarme a algunos clichés de este pairing, porque ni modo, para no desorientarme ni a mi misma. Rose y Scorpius son personas muy diferentes…pero no es el típico caso de los opuestos se atraen, son dos chicos que tienen sus problemas existenciales un poco como decirlos, acentuados. Quizás en este principio de fic, él tenga mas claro lo que quiere en la vida que ella, o veamos a Rose un poco aburrida y aburrada, pero no se preocupen, esperen y verán…por muchas razones Rose es mi favorita del fic (claro yo lo se pero ustedes no, ja ja ja). No por algo en el resumen puse una estrofa de una canción que me gusta muchísimo Espirales de Corriente Alterna que dice "Y de que sirve hablar, si solo gritas a la pared", quien no se haya sentido identificado con esa frase…no fue nunca adolescente.
Capitulo 2 El héroe del día.
Después de un rato merodeando por el Expreso de Hogwarts, Scorpius logró finalmente llegar al vagón de los Slytherin, por el vidrio esmerilado de la ventana de un compartimiento, pudo adivinar la silueta de Augustus, en realidad no tuvo que hacer mucho esfuerzo, Augustus era lo mas oscuro que podía divisarse en ese tren, muy moreno y con unos sorprendentes ojos verdes.
Scorpius abrió la puerta y entró, al ver que no quedaba ningún asiento vacío, estuvo tentado a dar la vuelta y retirarse pero Augustus lo detuvo con su voz
-Pasa- dijo Augustus.
Scorpius se quedó en la puerta. En ese compartimiento estaban cinco chicos, todos con una apariencia común, nada resaltante a su opinión, vestidos de jeans y camisetas, los colores verde y negro predominaban, sus caras lucían serias pero relajadas, eran más o menos de su edad y Scorpius supuso acertadamente que serian sus compañeros de año.
-No hay sitio-dijo Scorpius haciendo ver lo que era evidente.
-Si lo hay- dijo Agustus y luego se dirigió a un chico obeso de cabello rubio arena y muchas pecas en la cara que estaba sentado junto a la ventana- Goyle….puedes largarte.
El chico obeso miró a todos a su alrededor con estupefacción buscando apoyo en vano, hizó un intento para protestar…pero los otro cuatro chicos no dijeron nada. Gregory Goyle II, recogió sus cosas y se levantó dispuesto a marcharse. Scor lo miró con atención, le había disgustado la actitud de Augustus con ese chico, le parecía injusto de alguna forma.
-No tienes porque irte- le dijo Scorpius en voz baja cuando Gregory pasó a su lado. El chico lo miró confundido, le pareció por un momento que había escuchado mal.
Aclaremos algo mas en relación a Scorpius Malfoy, él era de talante huraño, seco, no demostraba fácilmente sus sentimientos, últimamente hacia gala de un humor de mil demonios, que ocultaba muy bien hablando cosas intrascendentales, hablar tonterías animaba a cualquiera, eso era cierto en la mayoría de los casos.
En resumidas cuentas, él tenia un carácter tortuoso…en general no le importaba nada ni nadie, tampoco se metía con nadie si a eso vamos, Scorpius habitaba en el planeta Scorpius y su único objetivo en la vida era que lo dejasen eternamente solo en su propio espacio sideral, pero….siempre hay un pero… había algo en la personalidad de Scorpius que lo hacia ponerse automáticamente del lado de los desvalidos. Y aunque ese chico pesase por lo menos 120 kilogramos y midiese casi dos metros, lo cual no lo hacia precisamente un enclenque, algo en la expresión de su cara hizo aflorar el instinto de protección de Scorpius.
-No hay problema- dijo Gregory con un tono de voz en donde se intuía que si había problema, en realidad muchos problemas.
-En serio…puedo sentarme en otro lugar- dijo Scorpius tomándolo por el brazo. Gregory se deshizo del apretón con brusquedad. Scorpius sintió como su mano ardió al instante, su cuerpo se tensó, la mayoría de las veces era muy sensible cuando alguien abiertamente se mostraba violento o lo tocaba imprevistamente. Sus ojos destellaron por un segundo, Gregory se apartó alarmado, él logró dominarse a tiempo antes de saltársele encima, y Gregory se fue del compartimiento inmediatamente.
Scorpius entró al compartimiento lanzando un suspiro de alivio, había estado cerca…muy cerca, definitivamente la poción no estaba surtiendo efecto, tendría que redoblar la dosis diaria del calmante, él se sentó en el sitio que había dejado libre el chico gordo. Los otros jóvenes lo miraban curiosos, al parecer su fugaz pérdida de control no había pasado desapercibida, Augustus se inclinó hacia él.
-Te tardaste mucho- comentó el chico moreno.
-Me perdí- respondió Scorpius secamente mirando de reojo alrededor, las manos le ardían e inmediatamente las metió en los bolsillos de su chaqueta- ¿Quién era ese chico?
-Uno de los prescindidles- dijo Augustus sin darle importancia- nada que valga la pena en realidad mencionar. Un subordinado.
Scorpius no dijo absolutamente nada, se arrecosto en el sillón y estiró las piernas.
-Bien- Augustus miró a sus otros compañeros que estaban a la expectativa- Chicos, este es mi amigo Scorpius Malfoy , el hijo de Draco Malfoy, benefactor de nuestra casa.
Scorpius examinó a los otros chicos a su alrededor. Todos lo miraban con expresión escrutadora, enseguida se sintió incomodo, definitivamente él no era ningún mono de circo para que la gente lo mirase sin pestañear siquiera.
-Marcus Nott- se presentó un chico alto de cabello negro y ojos azules tendiéndole la mano. Scorpius lo saludó y sintió como el otro joven apretaba con fuerza su mano, de inmediato Scorpius se dio cuenta de que Marcus Nott estaba midiéndose con él. Enseguida estrujó la mano del otro chico como si fuese a rompérsela, de hecho no utilizó ni la mitad de la fuerza de la que era capaz, pero si lo suficiente para que sintiese algo de dolor, ni un gesto de molestia apareció en la cara de Marcus, solo una sonrisa siniestra. Scor intuyó que ese chico..era una amenaza. En esas cosas, ni su sexto sentido ni su instinto le engañaban jamas.
-Adrian Pucey- dijo otro joven de cabello castaño haciéndole una inclinación de cabeza- Mi padre Adrián es socio del tuyo.
-Conozco al Sr. Pucey- dijo Scorpius luego fijó su mirada en el chico de pelo negro- Tú debes ser el hijo del Thedore Nott que estudió con mi padre.
-No, soy su hermano….menor…en realidad el segundo…el menor de todos es Theo…que empieza este año en Hogwarts- dijo Marcus a modo de explicación- mi padre murió hace unos cinco años…..mi hermano mayor Theodore desapareció casi por la misma época. El pequeño Theo y yo somos los hijos del segundo matrimonio.
-Dos Theo en la misma familia...mas bién tres- comentó Scor mordazmente, su antipatía por Marcus Nott se originó de inmediato, había algo en ese joven que no le gustaba para nada, como por ejemplo esa sonrisa autosuficiente y esos gélidos ojos azules totalmente inexpresivos- no te parece demasiado exagerado.
-Mi padre lo consideró……necesario- dijo Marcus- El Theo mayor…digamos…que jamás cumplió con las expectativas.
-Y supongo que tú si- agregó Scorpius maliciosamente.
-Totalmente- dijo Marcus de nuevo exhibiendo esa sonrisa maquiavélica que parecía ser su sello de fábrica.
Touché…..Scorpius se imaginó muy bien cuales serian las expectativas de uno de los mortifagos más fanáticos en relación a sus hijos. El Sr. Nott había sido el único de la vieja guardia de seguidores de Lord Voldemort que logró sobrevivir a las dos guerras y nunca fue encarcelado, porque jamás lograron demostrar nada en concreto en contra de él. Demasiado dinero de por medio y también muchos chantajes en el Ministerio Mágico…amenazas de muerte quizás…esos eran los rumores. Su abuelo Lucius había ido a la cárcel porque quedó en evidencia demasiadas veces, aun a pesar de su arrepentimiento final, igual había pasado su temporada en Azkaban, así como su padre, el padre de Augustus y muchos otros, solo Nott esquivó la justicia, inteligente, frío nunca dejó a ningún testigo vivo que pudiese implicarlo en algún delito y ningún otro mortifago lo había delatado durante los juicios, quizás por solidaridad…lo más probable era que fuese miedo. El sadismo personificado según su abuelo y su padre, Theodore Nott había sido uno de los peores.
Así que un cachorro de mortifago este Marcus Nott, pensó Scorpius, y no de los mortifagos inútiles para rematar. Bien, no le importaba, se había enfrentado en la vida, a algunas cosas peores que un imberbe de 17 años con ínfulas de chico malo.
-¿Vas a unirte a nosotros en Slytherin?- comentó un chico de ojos castaños que todavía no se había presentado.
-Supongo- dijo Scor encogiéndose de hombros- ¿Quién eres tú?
-Sebastian Montague- dijo el chico presentándose pero no le dio la mano, Scor ni siquiera intentó ofrecérsela - Seria bueno que quedases en Slyterhin, después de todo tu padre es quien nos financia el uniforme del Quiddith.
-No hay ninguna posibilidad que entres a otra casa ¿No es así Scor?- dijo Augustus- Tienes la herencia y además tienes la actitud.
-¿Qué quieres decir?- preguntó Marcus.
-Mi amigo aquí presente, Scorpius, tiene todas las cualidades necesaria para ser un Slytherin de cabo a rabo- dijo Augustus- a pesar de que luzca un poco estrafalario, les aseguró que es un sangre pura como el que mas.
-Me hablaron de una selección, de una ceremonia con un sombrero o algo así- dijo Scor analizando las implicaciones de la palabra "sangre pura". No es que en su casa no se mencionase el tema, pero sus padres opinaban que era una absoluta necedad a esas alturas del cuento o por lo menos, eso era lo que siempre le decían, que los Malfoy´s habían sufrido demasiado gracias a esas creencias. En su antiguo colegio realmente no importaba, mestizos, hijos de muggles y sangres puras se codeaban sin ningún tipo de problema. En Dumstrang la filosofía era la siguiente "Si puedes conjurar correctamente una maldición, importa un carajo de donde vengas". Suponía que en Hogwarts, después de lo que había sucedido con Voldemort, la situación seria similar, pero al parecer se había equivocado en redondo. Por lo menos, ese grupo de Slytherin al parecer todavía se creían la raza superior. Le sorprendía Augustus, pero en honor a la verdad, él solo era su compañero de juerga los veranos, nada mas.
-El sombrero seleccionador, la ceremonia será hoy en la noche en el banquete de bienvenida, me imagino que como eres nuevo tendrás que pasar por eso- dijo Sebastian- ¿Te gustaría ser Slytherin?
En realidad Scor no tenia muy definido en que casa quería pertenecer, de hecho, pensaba que el sistema de dividir a los alumnos en casas era arcaico. Ni Dumstrang ni Beaxbattons , dos de las tres principales escuelas europeas de magia lo hacían de esa forma, a él le constaba, los chicos de Dumstrang mantenían contactos fraternales con las chicas de la academia francesa, de hecho, él había salido con unas cuantas. Hogwarts la otra gran escuela europea, era la excepción y por lo que sabia, era a nivel mundial. Conocía las cualidades que debería tener un alumno para pertenecer a cada casa: Gyffindor, coraje, Ravenclaw, inteligencia, Huffelpuff, humildad y trabajo y Slytherin, astucia. No sabia que era predominante en él, pero lo que si estaba seguro, es que si era por reunir requisitos, él había demostrado coraje, inteligencia, astucia, quizás no fuese nada modesto pero no era ningún vago tampoco, así que podría perfectamente calzar en cualquiera de las cuatro. Ahora, si era cuestión de su otro yo, obviamente no debería estar ni siquiera estudiando en un colegio.
Scor lo analizó unos segundos y dio con la conclusión de que Slytherin sin duda era la que le venia bien.
- Creo que será Slytherin, me imagino que es el lugar más parecido a Dumstrang que puedo encontrar en Hogwarts- respondió finalmente Scorpius.
-Dicen que Dumstrang es un sitio verdaderamente temible- dijo Marcus- ¿De verdad hacen énfasis en las enseñanzas sobre las artes oscuras?
-No- dijo Scorpius un poco intrigado por esa pregunta, luego se corrigió- bueno en realidad si, en parte. Nuestros profesores insisten en que los alumnos exploremos todo los tipos de magia, incluyendo la oscura. Cursamos Artes Oscuras….no esa Defensa que tienen ustedes en Hogwarts. Si no sabes de que se trata la magia negra no se como demonios vas a defenderte de ella, es lógico.
Marcus y Augustus se miraron por un momento, Augustus esbozó una sonrisa complacida. Marcus gruñó y enserió el rostro.
-Déjame decirte algo- dijo Marcus- aquí todos pensamos igual que tú, por lo menos los Sly, pero no comentes tus ideas en voz alta, serian consideradas inapropiadas.
-Reaccionarias más bien- agregó Adrian.
-Si…ya me advirtieron de su problemita de tolerancia- bufó Scorpius. A su parecer la magia oscura solo era magia, quizás era desagradable o éticamente reprobable matar o herir a alguien con una maldición, pero en honor a la verdad, en caso de vida o muerte, funcionaba. Por supuesto, las ideas en Inglaterra eran muy distintas al resto del continente europeo. Ya sus amigos se lo habían dicho…."te encontraras con un verdadero maniqueismo en Hogwarts, o eres de los buenos o eres de los malos, está traumatizados todavía con Voldemort. Si saben que sabes pronunciar un hechizo diseccionador, inmediatamente serás de los chicos malos, aunque solo lo uses para cocinar".
-Todos aquí somos hijos de ex - mortifagos- dijo Marcus- o por lo menos de colaboradores. Hemos vivido en carne propia el reconcomio ante el pasado de nuestras familias…por otro lado…..algunos….no sentimos ninguna vergüenza ante ese pasado.
-Marcus….no es el momento- advirtió Augustus.- ni el lugar. El pasillo está justo al lado, este sitió no está insonorizado
-Por supuesto que no es el momento-dijo Marcus- todavía no sabemos si Malfoy entrará a Slytherin.
-Entrará a Slytherin- dijo Augustus- es un hecho
-Augustus nos dijo que te expulsaron de Dumstrang- dijo de pronto Sebastian. Scorpius asintió, técnicamente era cierto, lo había expulsado de allí.
-¿Qué hiciste?- preguntó Adrian Pucey.
-Incendie el comedor- dijo Scorpius con cara de "no me pregunten nada mas"- y bueno algunas otras cosas mas que no vale la pena mencionar.
-Así que un alborotador- dijo Marcus- excelente para la causa. ¿No lo crees Augustus?
-Él es uno de nosotros- comentó Augustus- se los dije, es uno de nosotros.
-No nos adelantemos…todavía falta la maldita selección de hoy, quien sabe…a lo mejor resulto un Gryffindor- comentó Scorpius con malicia.
Nadie hizo ningún comentario al respecto pero las miradas asesinas que le dirigieron no le dejó ninguna duda. Esos chicos odiaban a los Gryffindor´s. Scorpius observó las caras de todo y cada unos, lanzó una mirada desafiante a los chicos para ver si alguien se atrevía a decir algo, tensó su cuerpo y asumió una actitud agresiva, solo por unos segundos. El ambiente en el vagón se cargó.
Marcus lo vio directamente a los ojos, la frialdad de esa mirada contrastaba con lo tempestuoso de la de Scorpius…ninguno cedió…de nuevo una lucha de voluntades. En unos segundos Marcus desvío la suya y Scorpius dio por ganado el encuentro.
- Eh, Augustus, conoces a una chica de cabello castaño y ojos azules, bastante alta, creo que de nuestra edad- preguntó Scor de pronto, con total naturalidad, despojándose de esa aura amenazante que lo había cubierto como un manto. Todavía estaba intrigado por esa chica, de alguna forma quería saber quien era, en que grado estaba, en que casa. Era ilógico, pero detallarla mentalmente de alguna forma lo distraía de pensar otras cosas más urgentes…más problemáticas.
-Cabello castaño y ojos azules- djijo Augustus pensativo – En realidad estas describiendo a la mitad de la población femenina de Hogwarts. ¿Por qué?
-Por nada, ella fue la que me dijo que donde estaba este vagón- dijo Scorpius. Ni en sueños agregaría lo que consideraba el sello distintivo de la chica, ese increíble aroma que había impregnado sus fosas nasales y cada una de las neuronas de su cerebro.
-¿Por qué el interés?- preguntó Marcus. Scorpius le había resultado bastante interesante, esa agresividad contenida que parecía desbordarlo lo había intrigado de sobremanera. Tendría que investigar un poco mas sobre ese chico Malfoy, lo veía como una amenaza, un peligro a su posición tacita como jefe de la casa de Slytherin. A nadie le gusta el chico nuevo que resulta ser más misterioso y magnético que uno mismo. Marcus Nott hacia acopio de todas aquellas cosas, debilidades, manías, hobbies, secretos, que le daban poder entre la gente de su casa. Ese Malfoy no seria la excepción y que mejor si le gustaba alguna chica, él podría aprovecharse de ello. Por otro lado…si no quedaba en Slytherin…mucho mejor.
-Solo curiosidad- agregó Scorpius…había visto la intensión de la pregunta y no le había gustado para nada…tendría que cuidarse en el futuro de hacer algún comentario que lo comprometiese de alguna forma delante de esos tipos.
-Debe ser alguna de las tontas de las prefectos- dijo Marcus fingiendo cordialidad, sonreía pero la sonrisa no le llegaba a los ojos- no te acerques a ellas, son las peores……le quitan todo el sentido a la palabra diversión.
-Excepto por Marina- dijo Augustus.
-Marina- Scorpius se alarmó…..claro que conocía el personaje, demasiado bien, Marina Merrey era la hija de la mejor amiga de su madre y la chica que no entendía un rotundo no como respuesta. Una cosa era revolcarte en una fiesta con una chica que no estaba nada mal por cierto….pero de ahí a que la cosa fuese permanente…Ni pensarlo…a Scorpius Malfoy nadie lo ataba corto, nadie, por muy buena que fuese en posición horizontal- no me acordaba que Marina también estudiaba aquí.
-Así que otro mas para la cuenta- Marcus se río y todos los demás por extensión.
-¿Sabe que iba a venir?-preguntó Scor. Como si no fuese suficiente, otro dolor de cabeza mas para la cuenta. Esa chica, estaba completamente loca. Si enumeraba razones para huir de Hogwarts, Marina Merrey sin duda estaba a la cabeza de la lista. Aun así…otro revolcón con ella…guardando las distancias…tampoco estaría mal…solo como despedida. Las locas a veces…..tenían un noseque en la cama bastante interesante. Además, necesitaba desahogarse un poco, si era alguien conocido, mejor.
-Ha estado esperando con impaciencia el momento de tenerte….en sus brazos- agregó Augustus soltando una risotada.
-Más bien debajo de sus faldas- agregó Sebastian.
-Un sitio bien conocido por todos nosotros si me permites agregar- dijo Hermes.
-Una chica especial….nuestra Marina- dijo Marcus.
-Marina la amiga de todos- concluyó Augustus y todos se rieron de nuevo.
Scorpius se encogió de hombros de nuevo. Ni modo…tampoco era para asombrarse….si ella se había acostado con él después de cruzar dos palabras, era obvio que hacia lo mismo con todos. En realidad la promiscuidad de la chica no lo asombraba, se imaginaba que algunos chicos los últimos cursos de Hogwarts tendrían el mismo comportamiento que sus amigos de Dumstrang, los adolescentes eran iguales en todos los rincones del mundo, las hormonas controlaban sus cerebros. En su antiguo colegio era algo así como todos con todos y sin remordimientos, de todas formas él siempre usaba condón….la única lección de vida de su padre que le había servido para algo. Y tampoco era excesivamente promiscuo si a eso vamos, había conocido gente mucho peor.
Los otros chicos siguieron hablando y haciéndose bromas. Scorpius simplemente miró el paisaje a través de la ventana. Veía los bucólicos campos de la verde Inglaterra, un paisaje demasiado distinto a lo que estaba acostumbrado desde hacia seis años, recordaba los escarpados riscos cerca de Dumstrang, las solitarias llanuras congeladas, se sentía fuera de lugar en ese sitio…entre esos chicos. Notó con disgusto como lo miraban, con curiosidad e interés. Augustus era en apariencia el cabecilla, pero algo le decía que el verdadero jefe de esa pandilla era Marcus Nott, sin duda estaban esperando que se les uniese, ¿Con que objetivo? Ni puta idea, pero él no tenia intensiones de unirse a ninguna banda ni nada por el estilo. Tenia amigos….pero no necesariamente tenia que ir con ellos a todo lados ni compartir sus ideas, además un grupo solo podía tener un jefe y si ese era ese intolerable Nott , él no podría soportar estar bajo el dominio de ese chico, así que mantendría la distancia.
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Rose tenia unos segundos frente a la puerta de su compartimiento, cuando finalmente entró, enseguida tuvo ganas de seguir huyendo.
Lily y Albus estaban intercambiándose los cromos de magos que venían en las chocolatinas, Hugo se había dignado a hacer acto de presencia y estaba leyendo un libro de comics y Ethan…..bueno…..Ethan la estaba mirando fijamente en ese mismo instante.
-Pensé que nunca llegarías- le dijo el chico a Rose, inmediatamente se levantó a recibirla, era un joven alto, atlético, apuesto, con el cabello castaño oscuro y los ojos marrones. Vestía ya la tunica del colegio y sus gestos eran algo pomposos. Sus padres decían que Seamus, el padre de Ethan era muy buena persona aunque algo quisquilloso, Rose estaba completamente de acuerdo que Ethan había heredado lo quisquilloso de su padre. Vestimenta perfecta, peinado perfecto…modales perfectos….si claro..modales perfectos…sobre todo si se trata de seducir a una chica a la fuerza.
-Hola- dijo ella toda cohibida, Ethan se acercó le dio un beso leve en los labios que no le produjo a Rose ni cosquillas. Antes le gustaban esos besos insulsos, el año anterior…antes del verano…ahora literalmente quería que no se le acercase ni a tres metros de distancia.
-Te extrañé- dijo él, jalándola para sentarla junto a su sitio, luego le pasó un brazo posesivamente sobre el hombro, Rose miraba a todos lados incomoda.
-Rose- saludó Albus
-Hola Albus ¿Cómo están los tíos?- dijo la chica intentando alejarse de Ethan por todos los medios.
-Ocupados- respondió Lily en lugar de su hermano. Pelirroja de ojos verdes, Lily Luna era la verdadera belleza de la familia, ni siquiera Victoire, ni Dominique, las hijas de la famosa medio veela esposa de su tío Bill, podían competir con su encanto. A sus 14 años era la niña mas guapa del colegio, lastima que la chica en cuestión no se diese cuenta. Ella era una belleza totalmente natural, entre otras cosas porque desconocía el uso del maquillaje y las faldas, incluso debajo de su tunica del colegio llevaba pantalones. Ella era totalmente alérgica a lo que denominaba moda girlie, ropa de Abercombrie o esas cosas. Lily era algo así como más deportiva, le encantaba el quiddith y era la cazadora del equipo de la casa, su hermano Albus el buscador y Hugo era el otro cazador. La gente señalaba a gritos que era nepotisimo pero tantos Weasley en Griffindor, no le dejaban mucha oportunidad a otros estudiantes. Y era que el quidditch, era la pasión familiar. Y la obsesión de Lily Potter.
-Mamá tiene que escribir tres artículos esta semana sobre las Arpies y papá anda haciendo el informe anual del Departamento de Aurores. Kreacher fue el que nos trajo- dijo Lily.
-Kreacher esta muy viejo para esos trotes- dijo Rose- pobrecito.
-De nuevo con los elfos- dijo Hugo- de todas las cosas que tenían que pegársete de mama, tenia que ser esa obsesión con los elfos lo que yo tengo que soportar año tras año.
Rose abrió la boca para reclamar pero Ethan la interrumpió.
-Ebenezer Scrooge ataca de nuevo- dijo Ethan riéndose a carcajadas, apretando mas a Rose contra si- Rose de veas que tienes un hermanito bien simpático- Ethan hizo énfasis en la palabra "hermanito"
-Si Rose y tú tienes un novio de lo mas imbécil- concluyó Hugo antes de nuevo meterse de cabeza en la lectura.
Ethan iba a reclamar pero juiciosamente cerró la boca. Rose se hizo la desentendida y Albus y Lily se miraron uno al otro logrando reprimir una carcajada.
Comparar a Hugo con Ebenezer Scrooge era acertado, realmente era dar en el clavo. Hugo Weasley era simplemente la persona más gruñona que existía sobre la tierra. Un alma vieja dentro de un cuerpo joven como había dicho una vez el abuelo Arthur. Hugo, poseedor de una lógica implacable y de un mal genio proverbial, era el portador de la verdad incomoda, a quien quiera que quisiese escucharlo. Y esta vez tenia toda la razón, Ethan Finnigan era un imbécil, solo lo soportaban, por Rose, porque ninguno de los primos Weasley´s haría algo para desagradar a la dulce Rose, la mano amiga que siempre estaba allí para ayudarlos a todos. Si ella quería de novio a ese patán, pues habría que aguantárselo…aunque fuese a medias.
-No me gustan que peleen- dijo Rose y se deshizo del brazo de Ethan dirigiéndole una mirada de reproche- no me abraces, aquí no.
-¿Cuál es el problema?- dijo él- somos novios, podemos darnos arrumacos públicamente si nos da la gana.
-Estamos en territorio escolar, no se puede….así a la vista de todos- dijo ella, en realidad no quería estar cerca de Ehtan, pero el chico no entendía su lenguaje corporal. Tenia que hablar con él, la situación era insoportable
-Rose tiene razón- agregó Lily sagaz, había visto la expresión de incomodidad de su prima y la interpretó correctamente- si algún profesor los descubre van a tener problemas. ¿Tú no meterías a Rose en problemas? ¿Cierto?
-Bien- dijo Ethan un poco incomodo- ¿Saben de que me enteré?
-No …no me digas Finnigan. Ya te informaron donde estaba escondido tu cerebro…mis felicitaciones- dijo Hugo. Rose apartó la cara disimulando su sonrisa….Hugo era un niño fastidioso y maleducado pera a veces, decía la palabra justa en el momento mas apropiado, ella no podía creerse todavía que se hubiese relacionado con un tipo tan controlador, tan soso, tan ….tan…tan….Ethan.
-¿Adivinen quien empieza este año en Hogwats?- dijo Ethan, intentando hacer caso omiso de la burla de Hugo- a ver, adivinen.
Albus y Lilly menearon la cabeza de un lado a otro, Hugo bostezó. Rose miró a Ethan, quien esperaba pacientemente la pregunta que nunca llegó.
-Bueno, el hijo de Draco Malfoy empieza este curso en Hogwarts- dijo Ethan. Albus y Lily se miraron, Rose se encogió de hombros.
-¿Es que no les interesa? Malfoy….es un Malfoy….ustedes los Weasley´s tienen su historia con la familia Malfoy….repugnancia eterna y esas cosas- dijo Ethan ya exasperado, obviamente se daba cuenta que lo ignoraban a propósito. Los primos y el hermano de su novia no le caían bien, hacia todo el intento para agradarlos pero ellos simplemente se burlaban a escondidas de él, bueno en realidad era bastante frontal. Eso era denigrante, porque él era el mejor partido que jamás tendría Rose, lo mejor de lo mejor, pero nadie al parecer tomaba en cuenta eso. Y de paso ella les seguía la corriente, claro que mas podía esperarse de Rose, si ella era incapaz de ponerse de otro lado que no fuese el de su familia. Mucho físico, mucha inteligencia y poca sustancia…eso era Rose. Se la aguantaba porque era atractiva y quería tirarsela, por nada mas. Aun así, el sacrificio de soportar a su familia era extremo.
-¿A ti te interesan los Malfoy?- preguntó Lily a Albus.
-Para nada- dijo Albus arrebatándole de pronto un cromo a Lily- este es mío.
-No, es mío- respondió Lily mientras se tiraba encima de su hermano, que pronto empezó a hacerle cosquillas a la chica, los dos rodaron por el piso y Lily pateó "accidentalmente" la espinilla de Ethan quien resopló de dolor. Rose le dirigió una mirada atenta.
-¿Estas bien?- preguntó ella inocentemente. A veces, Rose era un genio haciéndose la desentendida, sabia que ese golpe había sido totalmente intencional, pero no hizo ningún alboroto al respecto. Por una vez en la vida…dejaría que el rió corriera…con sangre incluida. Estaba harta de seguir las reglas de la formalidad y las buenas costumbres. Además un poco de irreverencia Weasley tendría que pegársele algún día, Dios mediante.
-Si…claro no ha sido nada- dijo Ethan lanzándole una mirada asesina a Lily quien se estaba acomodando su uniforme ya sentada en su puesto con una expresión de inocencia incrustada en el rostro- Linda, me disculpas un segundo, voy a reunirme con Alex y Liam, ya sabes , voy a espiar el equipo de Ravenclaw.
-Si tranquilo- dijo Rose.
Ethan salió del compartimiento, Albus enseguida fue hasta la puerta y la cerró con llave.
-Albus no puedes hacer eso….nos van amonestar- dijo Rose.
-Escuchaste eso…..un Malfoy……un Malfoy- dijo Albus con los brazos cruzados sobre el pecho- ¿Quien será?
Alguien golpeó la puerta.
-Estamos ocupados- dijo Albus pegado a la puerta, su cabello negro estaba revuelto y sus gafas colgaban disparejas frente a sus ojos. De él decían que era la viva imagen de su padre, Harry Potter, físico enclenque y desgarbado incluido, y Albus si que se aprovechaba de ello, con creces, sobre todo con la popularidad que le generaba entre las chicas.
-Soy yo idiota, tu primo- dijo una voz ronca detrás de la puerta.
-¿Cuál de tantos?-preguntó Albus con toda la intensión de ser molesto.
-Déjalo entrar…es Fred- dijo Rose. Albus abrió la puerta y otro pelirrojo entró en escena. Fred Weasley, el hijo mayor de George Weasley, Gryffindor, otro Weasley mas en el curso de séptimo año en Hogwarts.
-¿Adivinen que escuché por ahí?- dijo Fred bastante entusiasmado.
-Otro chisme….buenísimo-dijo Lily, Fred miró a todos intrigado y empezó a hablar. .
-¿Que otro chisme?…bah…no importa….este si es el chisme principal. Veamos, Mille le dijo a Sara…que Patricia le había comentado a Susan- Lily entornó los ojos, Albus no entendía absolutamente nada, Rose se esforzaba en prestar atención y Hugo estrelló su frente contra su libro impotente- que había escuchado a Augustus Zabbini hablando con Nicoleta de que…
-Ya sabemos que un Malfoy viene a Hogwarts este año- terminó diciendo Hugo al borde de la desesperación. Fred abrió la boca para protestar.
-Ya lo sabían ¿Por qué no me dijeron?- Lily rodó los ojos.
-No habíamos visto tu hermoso rostro en toda la mañana- dijo Albus – y además Finnigan fue quien no los dijo recién.
-Un Malfoy…¿Quién será?- se preguntó Fred.
-El descerebrado dijo que era el hijo de Draco Malfoy- dijo Lily – y que sepamos solo tiene uno, alguien llamado Hyperion o algo así, no me acuerdo.
-Vaya que esa familia se desgastó el cerebro con los nombres ¿No es así?- comentó Hugo- si me llamase Hyperion me autosuicido.
Los otros cuatro chicos se rieron a carcajadas por la redundancia.
-Pero ¿Ese chico empieza Hogwarts ahora?- dijo Rose pensativa- que raro, tenia la impresión de haber escuchado que era de nuestra edad Albus…o quizás de la de ustedes- Rose señaló a Lily y a Hugo.
-En realidad pudimos equivocarnos- dijo Hugo-o a lo mejor fue tu noviecito…el de la escasez neuronal. Te apuesto que escuchó mal y ningún Malfoy entra este año a Hogwarts.
-Bueno Millie estaba segura que Patricia había escuchado a Zabinni que…-empezó a recitar Fred de nuevo.
-¡Basta!-gritó Hugo -¡Basta!…suficiente con soportar hoy a Finnigan.
-Hugo deberías hacer el intento tú también- dijo Rose-Ethan solo quiere ser amable.
-Rose- dijo Albus- ¿Quieres explicarme en que diablos estabas pensando cuando aceptaste salir con el idiota mas grande en Hogwarts en los últimos veinte años?
Rose miró a Albus y de nuevo sintió el gusanillo de inconformidad que estaba retorciéndose en su interior ¿Cómo se atrevían a juzgarla? ¿Por qué ella permitía que todos tuviesen una opinión de su vida y de paso…se la restregaran? Ella miró a su primo y desvío la cara.
-En realidad no estaba pensando mucho, simplemente sucedió, me invito a salir, una cosa llevó a la otra y bueno…..- dijo Rose.
-Finnigan intentó propasarse con Rose en el verano- dijo Hugo, Rose lo fulminó con la mirada. ¡Diablos! ¿Era que su vida personal tenía que ser de dominio público?- pero ella lo corrió.
-Ese hijo de puta- maldijó Fred.
-Voy a matarlo- Albus fue directo hacia la puerta, pero Rose lo agarró de la ropa y lo sentó del tirón.
-Tú no vas a hacer nada…es mi problema- dijo ella, Albus no salía de su impacto, en toda su vida era la primera vez que Rose se comportaba tan tajante.
-¿En serio?- preguntó Lily sentándose al lado de tu prima, Fred se sentó al otro extremo y le brindó un abrazo de oso a Rose- ¿Te hizo daño?
-No sucedió nada- dijo Rose- Hugo esta exagerando.
-No exagero nada- dijo Hugo- te conseguí en ropa interior forcejeando con ese imbécil en el sofá de la sala. Me líe a golpes con él para sacártelo de encima.
-¡QUEEE!-exclamaron Fred y Albus al unísono.
-No estaba en ropa interior- protestó Rose- estaba en pijamas.
-Es lo mismo- dijo Hugo- lo golpee hasta que me dolió la mano.
-¿Tú hiciste eso enano?- preguntó Albus-Vaya, no sabia…
-Hugo es un experto boxeador- dijo Fred- si lo sabré yo.
-Fue un error- dijo Rose completamente apenada, con el rubor pintando sus mejillas, se sentía como una completa tonta, ese episodio había sido bochornoso y lamentable- yo…yo…..en fin…fue una equivocación. Además él se disculpó contigo y conmigo.
-¿Y todavía sigues de novia con él?- dijo Lily- Rose de verdad…deberías.
-Yo se lo que debería hacer, gracias, no necesito que me lo recuerdes- dijo Rose secamente, Lily la miró con los ojos abiertos, la Rose que conocía, jamás le hablaría en ese tono.
-¿Vas a terminar con él?- preguntó esperanzado Hugo.
-Si- dijo Rose- esto ha durado demasiado
-Y luego yo me encargare de él- dijo Albus.
-Y yo también- agregó solidario Fred.
-No se atrevan, esto lo arreglo yo- dijo Rose con firmeza.
-Si claro…al paso que vas…te casas con él y ni te enteras- afirmó Hugo.
-Hugo- gritó consternada Rose- ni yo puedo ser tan tonta.
-No eres tonta- dijo Albus- es solo que……..
-Tu personalidad no es de la que se enfrenta a situaciones desagradables- dijo Hugo, los otros cuatro lo miraron estupefactos- he psicoanalizado a todos ustedes…..Albus es curioso hasta mas no poder para no decir que es un metiche, Lily es obsesiva-compulsiva con el quidditch, Fred es un caso de retraso mental grave y Rose….
-Hey enano, que estoy presente-lo interrumpió Fred antes de reírse a carcajadas. Nadie se sintió insultado. Hugo era muy sincero y por eso era valioso en sus vidas.
-Rose es del tipo pasivo-masoquista que rehúye momentos incómodos como si fuese la peste- terminó diciendo Hugo.
-¿Y tú que eres? A ver- dijo Albus.
-Soy el genio que muestra el camino- dijo Hugo.
Lily dio un resoplido y soltó una sonora carcajada. Albus miró hacia todos lados buscando apoyo moral y Rose sonrió de nuevo.
-Bien ahora a los que nos interesa- dijo Albus- ¿Qué esperar de este chico Malfoy?
-Que sea un insoportable como el padre- exclamó Lily.
-Que sea una mierda de ser humano- agregó Fred.
-No debería ser así- dijo Rose- pero creo que tiene toda la herencia en su contra. Papá odia a Draco Malfoy, he escuchado demasiadas cosas en mi vida de él como para no estar segura de que debe ser un engendro maligno.
-Y el hijo debe ser lo mismo- dijo Albus
-Somos Weasley´s y estamos llenos de prejuicios- dijo Hugo.- Por favor, denle una oportunidad al chico.
-Bueno en realidad tienes razón- dijo Rose- el hecho de que lleve ese apellido y quienes fueron su padre y su abuelo, no significa nada, de pronto nos llevamos una gran sorpresa. Además parece que no es lo único nuevo que veremos por aquí hoy.
-Si ¿A que te refirieres?- preguntó Albus.
-Me encontré a un chico nuevo….no se de pronto es un estudiante de intercambio o algo así, tiene un acento raro al hablar, como ruso o algo así- dijo Rose, quien se dio inmediatamente cuenta de una característica de Scorpius, tantos años en el extranjero lo habían hecho hablar ingles con un ligero acento del este de Europa- tiene tatuajes y piercens, cabello rubio…alto.
-Se oye interesante- dijo Lily-¿es guapo?
-Lily- advirtió Albus.
-Solo estoy preguntando si es guapo, no me vengas con celos estúpidos de hermano mayor que para eso esta James- dijo Lily luego preguntó de nuevo a su prima- ¿es guapo?
-En realidad no me fije mucho- dijo Rose, no sabia si le había parecido guapo o no, pues solo lo vio por unos minutos, pero no podía negar que tenia unos bellos ojos grises y además un aura muy magnética- solo quería saber si ustedes lo habían visto o sabían quien era.
-No he visto a nadie así- dijo Albus- de seguro que era algún chico trabajador del tren, ya sabes de esos que sellan los boletos.
-Nunca nos han sellado un boleto en este tren, jamas en la vida- dijo Hugo mordaz.
-Buen punto- dijo Albus- no se…tampoco me interesa mucho, no suelo estar fijándome en chicos.
-Bueno…yo decía- dijo Rose-en fin, nosotros nos portaremos como unos Weasley´s decentes con ese chico Malfoy, nada de malas caras y nada de prejuicios.
-En realidad nosotros no somos los del problema- dijo Fred- ellos fueron los se mudaron al lado equivocado de la acera.
-Los Malfoy´s fueron perdonados por la sociedad- dijo Hugo- pero no me dan buena espina.
-Como tú digas prima- dijo Albus-después de todo mi padre apreciaba mucho a Narcissa Malfoy, ella le salvó la vida, por otro lado yo no me metería por nada del mundo con un chiquillo de once años siempre que se porte como es debido, aunque de seguro queda en Slytherin.
-Slytherin- dijo Hugo metiéndose un dedo hasta la garganta fingiendo provocarse el vomito.
-No son tan malos- dijo Rose- digo …todos excepto…los de séptimo.
-Marcus Nott y compañía- afirmó Albus.
-Si esos- dijo Lily con rabia contenida. Todos y cada unos de los Weasley´s en Hogwarts habían tenido que soportar alguna broma de ese grupito de Sly´s. Por supuesto, ellos se habían vengado, con creces, pero tácitamente…eran enemigos. Sin contar que los juegos de Quidditch entre Slytherin y Gryffindor de dos años a la fecha literalmente eran una batalla aérea.
-¿Qué tendrán planeado este año?- se preguntó Rose.
-No lo se- dijo Albus- pero debes cuidarte de ellos, no les agradará mucho que tú seas la Premio Anual.
-Ni a ellos ni a mucha gente si a eso vamos- agregó Rose con resentimiento.
-No les prestes atención- dijo Lily-las personas son envidiosas. Además…aquí estamos todos para defenderte…
-No hay nada de que defenderse por dios- dijo Rose- Hogwarts es un colegio no una guerra.
-Ay Rose-dijo Fred- si supieses lo que la gente murmura por ahí desde el año pasado.
-Si no lo cuentas, no voy a saber- dijo Rose.
0o0
En un restaurante muggle en el centro de Londres, un hombre y una mujer estaban sentados en una mesa ubicada discretamente en el fondo del sitio, no era la mejor ubicación pero era imprescindible un poco de privacidad, aunque el hombre en cuestión quisiese aun mas …privacidad. El lugar era muy elegante, decorado al estilo Art Deco, era uno de esos restaurantes que aprecian en la lista Michelin con una medalla de oro. La cocina era exquisita, se especializaba en comida francesa, cuya conjunción de olores y sabores era ideal para evocar buenos momentos…en otro lugar… en otras circunstancias…en otra vida.
Un sitio digno para una cena romántica, quizás al principio ese hubiese sido la idea original, pero era imposible. Porque él era Draco Malfoy y ella Hermione Granger y era impensable siquiera que estuviesen hablando.
Hermione bebió su té con calma, ya habían comido, la mayor parte del tiempo lo hicieron en silencio, algunas veces se comentaron alguna cosa por cortesía. El ambiente estaba cargado, pero simplemente era por la tensión sexual acumulada entre ellos. Ella lo sabia…él lo sabia…algún día..un día de esos, los dos mandarían todo al mismísimo demonio..pero no seria ese día.
-Te veo preocupado- dijo ella levantando su mirada de la taza de té.
-Tengo mucho trabajo- dijo él.
-Draco…tenemos dos horas aquí y hemos cruzado tres palabras- dijo Hermione- en realidad no se porque me citas a un sitio por un asunto urgente y luego no me dices absolutamente nada.
-No empieces- contestó Draco- sirve de algo que te diga que solo quería verte.
-Dios…esto no está bien- dijo ella levantándose de la mesa en el acto, pero él le agarró la muñeca con fuerza evitando que se marchase.
-No te vayas….- pidió él. Siempre era lo mismo una y otra vez, se habían dejado de ver muchos años, ella no lo perdonaba a él ni él a ella, pero hacia cinco años, justo después del accidente en donde casi murió Scorpius, en medio de toda esa marea emocional que lo inundó, él la buscó, la persiguió como un animal de presa, la emboscó y ella se rindió finalmente a su acoso. Inexplicablemente, la única noche que habían pasado juntos en innumerables años, no hicieron el amor, simplemente durmieron abrazados, fue la única vez en su vida que Draco Malfoy lloró como un niño en los brazos de alguien. Después de eso, jamás lo mencionaron siquiera, pero quedó tácito que estaba allí uno para el otro…aun en la distancia.
-Siempre lo mismo…esto no tiene pies ni cabeza…no tiene sentido- dijo ella deshaciéndose bruscamente del agarré- Draco, ya no somos esos dos chicos estúpidos, ahora tenemos responsabilidades…familias. No se que intentas, pero no me gusta.
-Mentirosa- dijo él- se que esperas ansiosa que nos reunamos, lo veo en tus ojos.
-Oh por dios, no seas tan arrogante- respondió ella.
-Siéntate- Draco la miró penetrantemente con sus ojos grises y señaló una silla- por favor- dijo arrastrando las palabras.
Hermione se sentó para evitar un escándalo. Draco la miró de nuevo, ella seguía teniendo ese cabello desordenado que tanto le había gustado alguna vez y también esa actitud desafiante que le enervaba los nervios pero que lo volvía loco.
-¿Cuantos años tenemos conociéndonos?- preguntó Draco.
-Treinta años- contestó ella-
-Y de esos treinta años- dijo Draco- ¿Cuántos años te odié?
-Siete- dijo ella.
-¿Cuántos te amé?- dijo él.
-Uno- contestó ella mirándolo directamente a los ojos- solo uno.
-No…no fue solo un año- dijo él…no fue un año maldita sea…ha sido toda una vida.- en fin. Lo que quiero decirte, es que tú y yo hemos superado unos cuantos problemas…y ahora estamos aquí….juntos.
-Al grano Draco- dijo ella- y tú y yo ya no estamos juntos.
-Somos amigos- dijo él- eso cuenta.
-Yo soy tu amiga- dijo Hermione- no se que diablos quieres tú de mi.
-Alguna vez quise todo…a veces sigo deseándolo-dijo él –pero me conformo con la amistad.
-Bien Draco- dijo Hermione-aclaremos algo por quincuagésima vez. Tú y yo tuvimos una relación, fuimos amantes, tú me amabas y yo te amaba, teníamos diecinueve años…éramos jóvenes, ilusos y tontos… creíamos que podíamos hacerle frente a todo, te peleaste con tu familia por mi….yo…yo…me aleje de todo por ti…vivimos juntos un año en Francia y nos separamos porque la convivencia resultó insoportable.
-No solo vivimos juntos en Francia- dijo Draco-de hecho… nos casamos.
Eso…fue un golpe bajo cortesía de Draco Malfoy. Ella suspiró.
Hermione recordaba exactamente porque se habían casado…por impulso… porque estaban perdidamente enamorados uno del otro y querían sellar esa unión. Fue una mañana en el registro civil de Ministerio Mágico francés después de una noche de pasión sin límites. Sin invitados, ella se vistió ese día con un sencillo vestido blanco de algodón, él acudió de jeans y camiseta, no hubo flores…no hubo anillo…pero si muchas promesas…diez meses después estaban en el mismo sitio firmando los papeles del divorcio. Ella jamás se lo dijo a Ron, ni a nadie, ese episodio en su vida había sido demasiado doloroso, Draco Malfoy era su secreto mejor guardado, agridulce, intenso, desgarrador. Obviamente Ron sabía que ella no era virgen cuando se enredaron, pero tuvo la discreción de jamás preguntar. Si, Draco Malfoy había sido el primero en muchas cosas….en realidad no podía precisar cuando se enamoró de él, salieron a escondidas un tiempo después de finalizada la guerra, antes de que lo metiesen en Azkaban, él estuvo allí tres meses, ella lo esperó y luego todo fue tan rápido que no precisaba con claridad en que momento decidieron desastrosamente que se iban a ir juntos….quizás si se hubiesen detenido y conocido mejor antes de eso…quizás hubiese sido mas fácil.
--Y nos divorciamos por incompatibilidad de caracteres- agregó ella furiosa
-Por no decir que íbamos a matarnos…en realidad no nos divorciamos…tú te divorciaste de mi- dijo Draco con una sonrisa nostálgica. En esos tiempos, se peleaban muchísimo, por causas tan distintas como el desorden en el baño o por puros celos, pero las reconciliaciones eran geniales. Ella y él, desnudos en una cama, todo un día, sin que les importase el resto del mundo, amándose hasta desgastarse, en la ciudad más romántica del mundo, Paris. Tiempos aquellos que no volverán. Enfatizó la frase en su cerebro "Jamás volverán".
-Exacto- dijo Hermione- lo intentamos, no funcionó y luego cada quien hizo su vida como mejor pudo. Nos enamoramos de otra gente, yo me casé, tú te casaste, formamos familias y somos felices.
-Si…felices- dijo Draco haciendo una mueca- Sabes lo que nunca he podido perdonarte.
-Dime- dijo Hermione con cansancio. De nuevo esa maldita conversación.
-Que jamás le contaras a nadie que estábamos juntos- dijo Draco- sabes me resultaba insoportable esa falta de sinceridad. Tú te avergonzabas de mi, por lo que yo había sido, por mi pasado.
-Debes entender que no era fácil- dijo ella- tú habías recién salido de Azkaban, tu familia aun estaba en el ojo del huracán. Yo no quería preocupar a nadie. No deseaba que mis amigos me lo reprochasen. Jamás me avergoncé de ti. Solo quería respirar en paz contigo a mi lado, no sabotear nuestra felicidad.
-En fin- dijo Draco- jamás no pondremos de acuerdo con esto. Y ya no importa….como has dicho…tenemos otras vidas.
-Si- dijo Hermione.
-Vidas que resultan insoportables porque no estamos uno con el otro….vidas que aun así tienen que vivirse porque es lo que esperan de nosotros- dijo Draco, dicho esto se levantó de la mesa, dejó unas cuantas libras sobre la mesa para pagar la cuenta y se dispuso a marcharse. Hermione se quedó rígida en su silla, Draco se acercó y le dio un leve beso en la mejilla que hizo que la piel de ella ardiese.
-Hablaremos otro día que no estés tan susceptible- dijo él contra su oído.
-Que te vaya bien Draco- dijo ella.
0o0
Después de varias horas de viaje, el expreso de Hogwarts llegó a la estación de Hogsmade. En le compartimiento de los Slyhterin de séptimo año, todos estaban con las túnicas colocadas incluso Scorpius. Se estaban levantando de sus asientos, para salir del tren, cuando una chica bajita de cabello negro llegó a la puerta del compartimiento que ya estaba abierta.
-Scorpius Malfoy- preguntó la chica con voz autoritaria, en su uniforme lucia dos insignias uno era el águila de Ravenclaw y el otro la insignia de premio anual.
-Soy yo – dijo Scorpius.
-Ah, pensé que eras mas joven- la chica lo miró de pies arriba, frunciendo el ceño, le habían ordenado que buscase a un niño apedillado Malfoy porque empezaba Hogwarts ese año, estaba furiosa porque ya entendía porque no lo había encontrado a pesar de que se había revisado todo el tren perdiendo su valioso tiempo, el niño….pues no era ningún niño, era un joven que fácilmente pasaba el uno ochenta de estatura- En fin debes reunirte con los de primer año en el andén y esperar por el profesor Rubeus Hagrid para el viaje por el lago. Luego de eso iras al Gran comedor para la Selección. Por cierto soy Emily Spencer, Ravenclaw, uno de los Premios Anuales.
La chica le ofreció la mano y Scorpius se la estrechó. Era muy seria al parecer, pues ninguna expresión de agrado y desagrado surcó su rostro, ella después del saludo se dio la vuelta.
-Nos vemos en el Gran Comedor- dijo Augustus Zabinni dándole la espalda. Marcus Nott ni siquiera se despidió de él y los otros chicos lo imitaron. Scorpius se dio cuenta que seguramente la tónica en esas relaciones entre las serpientes eran mala educación y frialdad extremas. Ya entendía un poco la actitud de su padre con sus amigos. Se colocó su mochila en el hombro y bajó del vagón.
La cantidad de alumnos era impresionante, gente que correteaba por allí y por acá, reencuentros entre amigos después de la larga ausencia en verano y esas cosas. Scorpius miró alrededor buscando lo lógico, un grupito de niños pequeños reunidos con cara de asustados. Cuando los vio, sonrío complacido de si mismo…allí estaban, en un rincón, apartados de todos tal y como lo había supuesto.
Caminó hacia ellos y se colocó a un lado. Eran aproximadamente una veintena de chicos de todos los colores de cabello inimaginable. Poco a poco el andén de la estación fue vaciándose y solo quedaron ellos.
Esperaron unos minutos y luego, Scorpius vio con asombro, como el hombre mas alto que había visto en su vida, caminaba hacia ellos con una sonrisa impresa en el rostro. Caspita, ese era el semi-gigante Hagrid, el guardabosques de Hogwarts y el profesor de Criptozoologia como llamaban en Dumstrang la materia de Cuidado de criaturas mágicas. Es decir, le habían mencionado que el tipo en cuestión era grande, monstruosamente alto, pero en realidad el tamaño de ese hombre sobrepasaba cualquier cosa que hubiese imaginado. Tuvo que cerrar la boca para no lucir como un tonto, pero al mirar a los niños a su alrededor se dio cuenta que no era el único que estaba impresionado, todos lo estaban, excepto una niña pelirroja que estaba a su lado.
-Hola- dijo risueño Hagrid denotando su buen humor constante. El hombre seguía teniendo su físico robusto, su gran melena ahora estaba mas gris que negra, al igual que su barba y usaba un cayado para ayudarse a caminar, estaba cerca de los noventa años, aun cuando tenia sangre de gigantes en sus venas, la duración de su vida era la de un humano, el buen Hagrid ya había llegado a su vejez, una dulce pero solitaria ancianidad- aquí están….otra generación mas.
Luego se fijó en una niña bajita de cabello rojo que tenia su carita llena de pecas con una gran sonrisa adornandola.
-Molly, Molly…la pequeña Molly- dijo Hagrid- ¿Cómo esta tu abuela? Sigue preparando ese estupendo pastel de frutillas.
-Ella está bien Hagrid- dijo Molly alegremente-te envía saludos.
-De mi parte un gran abrazo a tus abuelos- dijo Hagrid y luego miró a todos los chicos- Preparados para el viaje en bote.
-SII!!!!- gritaron los niños entusiasmados. Luego de corroborar que el gigante era en apariencia inofensivo, corrieron como locos hasta el lago. Scorpius más comedido caminó lentamente detrás de ellos. Inmediatamente Hagrid se situó a su lado.
-¿Cómo te llamas muchacho? Tu cara me es familiar- dijo Hagrid mirándolo apreciativamente- por ese color de cabello….diría que eres un Malfoy.
-Scorpius Malfoy- dijo Scorpius mirándole de reojo.
-Ah, ya me habían dicho que venias, pero pensé que irías en los carruajes, pero ni modo, eres nuevo, hay que conservar las tradiciones. Conocí a tu padre- dijo Hagrid- un chico odioso y detestable.
-Ese es Draco Malfoy- dijo Scorpius encogiéndose de hombros apurando el paso. Al parecer padecer su apellido iba a ser una constante en su vida en Hogwarts. Otra razón para irse de allí lo más pronto posible. Hagrid se dio cuenta que el chico se había molestado, así que lo detuvo colocándole una mano en el hombro.
-Discúlpame Malfoy, no debí mencionar nada- dijo Hagrid- fue una descortesía de mi parte
-Estoy acostumbrado, señor- dijo Scorpius clavando su mirada hosca en Hagrid. Se deshizo bruscamente de la gran mano en su hombro, no le gustaba que lo tocaran.
-Espero que no provoques problemas chico- dijo Hagrid quien notó al tocarlo que el cuerpo de ese chico estaba muy caliente-¿Estás enfermo?,me parece que tienes fiebre.
-No es nada- dijo Scorpius- mi temperatura corporal usualmente es alta, casi 39 grados. No hay peligro, me siento bien.
-Ya me contaron lo de Dumstrang, te advierto que aqui no somos tan tolerantes con la mala actitud.
-Entendido- dijo Scor.
Scor esperó que todos se subieran a los botes, que eran aproximadamente seis. Escogió el más vacío para no atormentarse con la cháchara inútil de los niños. Se sentó y le dirigió un mustio hola al otro niño que estaba sentado agazapado a un extremo del bote, el chico le respondió casi en un susurro.
El bote se movía mágicamente, no necesitaba de remos para surcar el agua, una densa bruma cubría esa parte del lago. Scorpius observaba el agua oscura a su alrededor…intentó admirar algo del paisaje pero ..no veía absolutamente nada, hasta que la niebla se disipó.
Se han escrito mucha prosa y verso sobre lo que se siente al admirar por primera vez el castillo de Hogwarts, demasiada descripción y muchas palabras poéticas. En realidad es difícil de explicar la emoción que embarga el cuerpo cuando se observa con ojos desorbitados la magia convirtiéndose en algo hermoso y tangible. Porque si….Hogwats era simplemente mágico. Scorpius contempló con maravilla el esplendor del castillo en medio de la noche, con todas las luces encendidas divisándose por las ventanas, la estructura era impresionante, cuatro altas torres, elevadas almenaras con banderines coronando su tope, con los escudos y colores de las cuatro casas. El cielo estrellado que se abría por encima del castillo, ya despejada la niebla, solo le aportaba un toque mucho más especial y sobrenatural al panorama.
Scorpius abrió los ojos y disfrutó el paisaje. Nunca…nunca había visto algo así….Dumstrang era un fuerte medieval perdido en una estepa en los países bálticos. Beuxbattons era una construcción neoclásica muy parecida a un templo romano en medio del valle del Loira, pero Hogwarts… Hogwarts era el castillo perfecto de todo cuento de hadas que se precie de tal.
Scorpius por primera vez en ese día sonrió ampliamente, se despojó de su cinismo habitual y de nuevo se sintió inocente, candido, como el niño pequeño que alguna vez había sido, que creía en las historias de duendes y hadas, para quien su magia era el mejor don de todos, cuando la tragedia y la oscuridad aun no habían llegado a su vida. No podía evitarlo, la melancolía lo invadió, esa extraña tristeza amalgamada con alegría. Cuando sabes que jamás volverás a ser lo que fuiste, solo te queda recordarlo.
Nada de lo que había leído jamás sobre Hogwarts era comparable a verlo con sus propios ojos. Enseguida le gustó, fue inmediato, quedó abrumado por el encanto del lugar, tan impactado como los otros chicos que hacían por primera vez ese viaje.
-Wow- murmuró el pequeño chico de cabello castaño que iba al lado de él, tenían media hora surcando el lago y era la segunda vez que lo oía hablar, parecía muy tímido o era simplemente que le incomodaban los extraños. Si era esto ultimo, Scorpius podía entenderlo completamente. Ese día había sido una sucesión de encuentros con gente desconocida que no le habían agradado para nada, excepto por la chica, esa chica de expresivos ojos azules y fantástico olor. Y es que el aroma lo tenia pegado en las fosas nasales todavía.
-Es fantástico- le dijo Scor sonriéndole, el chico le correspondió la sonrisa.
-¿Quién eres?- preguntó el niño.
-Me llamo Scorpius ¿y tú?
-Theo- dijo el niño tendiéndole la mano- Theodore Nott III.
-¿Tu hermano es Marcus?- preguntó Scor haciendo una mueca de desagrado. Era un hecho, le caía demasiado mal Marcus Nott.
-Ni lo menciones- dijo el niño encogiéndose de hombros- pero si, "caca de Troll" Marcus es mi hermano.
-Oh- dijo Scor- okey, me supongo que no te la llevas bien con él.
-¿Quién en su sano juicio podría?- contestó el niño- solo los locos o los homicidas son amigos de ese engendro.
Scorpius estuvo tentado a reírse, pero no lo hizo. No tenia hermanos y no sabia como era el amor fraternal, pero de seguro que lo de Marcus y Theo Nott era la excepción a la regla, estaba curioso por saber las razones por las cuales ese chiquillo de once años detestaba a su hermano mayor, pero visto que no deseaba implicarse mas allá de lo que estaba, decidió guardar un sabio silencio y no preguntar mas nada sobre el tema. Meterse en los problemas familiares de los demás no era su estilo, suficiente tenia con los suyos. De todas formas, el pequeño Theo…no parecía ser peor que el hermano y eso era un alivio.
Scorpius se preguntaba ¿En que clase de lugar estaba? Al parecer todos en Hogwarts, o por lo menos la gente que había conocido, esperaban que hiciese alguna cosa debido al apellido que portaba, algunos esperaban confraternización, otros problemas. Y eso que todavía no había puesto un pie en el colegio, pero adivinaba que lo peor aun no llegaba. Nunca se había enfrentado a una situación en su vida. Cuando él había llegado a Dumstrang lo hizo como Scorpius Malfoy, un chico más de montón, no como el hijo de Draco Malfoy, sin arrastrar ningún pasado. Sabia que no le iba a gustar estar en Hogwarts, todavía con las cicatrices de una guerra abiertas, aunque hubiesen pasado veinte años, de hecho aparte del castillo que era un monumento, no le estaba gustando estar allí.
Pero bueno,…de todas formas no importaba, él no duraría mucho en ese lugar.
De pronto, un grupo de niños en la barca del lado empezó a gritar, Scorpius agudizó su vista y su oído…vio que los niños se acercaban a la borda como buscando algo en el agua. Como las barcas estaba cercanas una de otra, dio un salto y cayó limpiamente en el otro bote.
-¿Qué ha pasado?- preguntó, los pequeños estaban temerosos,
-Una niña ha caído al lago y no la vemos…se va a ahogar- dijo desesperada una pequeña con rasgos asiáticos.
Scorpius se quitó la tunica y se lanzó al agua sin siquiera pensarlo, nadó unos segundos y tuvo que salir a la superficie porque se le agotó el aire, no había visto nada, el agua era demasiado oscura, llenó sus pulmones y de nuevo se zambulló. Los niños del bote con sus lámparas intentaban iluminar el lago para ayudarlo en la búsqueda, Scorpius siguió las luces debajo del agua y afortunadamente encontró lo que estaba buscando, una niñita peleaba con un alga que tenia enredada en el pie. Scorpius la liberó y subió con ella hasta la superficie, la niña se debatía en sus brazos y él le dijo.
-No te muevas, cálmate…….si te mueves mucho podemos hundirnos- dijo Scorpius.
-Hace frío- gritaba la niñita tosiendo y escupiendo agua.
Scorpius se acercó a su bote y Theo lo ayudó a subir a la pequeña, Scorpius subió también y le dijo a Theo:
-Dale tu tunica…sino se va a congelar- dijo Scorpius, Theo lo obedeció quitándosela en el acto y cubriendo a la chica que temblaba de frío completamente mojada. Scorpius revisó entre sus cosas en su mochila y dio con su varita, la tomó en su mano, apuntó a la niña, pronuncio un hechizo calefactor, la chica dejó de temblar inmediatamente.
-¿Cómo te llamas?-preguntó Scor . Intentaba sacarle conversación a la chiquilla para que no sucumbiera al frio, como estaban empezando el otoño y estaban en el norte de Escocia, el agua estaba casi a 0 grados. A él no le afectaba, puesto que su temperatura corporal alta lo ayudaba a soportar el frio, pero la niña de seguro las habia pasado negras.
-Molly – dijo ella, su cabello rojo le cubría la cara, ella se lo apartó con una mano temblorosa.
-Yo soy Scorpius- dijo él- ¿Te sientes mejor?
-Si, gracias Scorpius por sacarme del agua- dijo Molly todavía tosiendo- gracias. ¿Qué es eso que tienes en la ceja y en las orejas?
-Piercengs- dijo Scorpius.
-Ah, como los aretes, ¿Puedo ponerme uno?- preguntó ella.
-Mejor que no. Tus padres te matarían- dijo Scorpius- los míos me hacen líos todo el tiempo y créelo es molestoso.
-No lo harían porque no se enterarían- dijo ella.
-¿Le mentirías a tus padres?- preguntó Scorpius.
-Solo si es necesario- dijo Molly – palabra de boy scout.
Theo miró a Scorpius confundido porque no entendió la expresión y Scorpius sonrió condescendientemente. Tenia la cantidad suficiente de amigos hijos de muggles, para saber de que se trataban los Boys Scouts.
- Molly- dijo Scorpius-espero por tu bien que no te descubran. Si yo tuviese una hija de once años y se coloca un piercing, le daría una tunda memorable. Espera a que tengas dieciséis, yo lo hice así, cuando tenía mi criterio bien formado. El arte corporal es un asunto para tomarse en serio, no es un capricho.
- El piercing me lo pondría en algún lugar secreto- dijo ella- te aseguro que se darían cuenta cuando me muriese de vieja y me hiciesen la autopsia.
-¿Cómo cual sitio? - preguntó Theo curioso, el niño empezó a recordar algunas cosas que le había escuchado a su hermano y a sus amigos cuando los espiaba a escondidas mientras hablaban, también algunas fotos que vio en unas revistas que Marcus tenia debajo de su cama. Veía a Molly y no podía creerse que ella estuviese pensando colocarse un aro…en esos lugares.
-Claro que el ombligo tonto ¿Qué otro sitio podría ser? ¿Puedo ponerme un arete en el ombligo verdad? Como las chicas de Dance with de stars, las bailarinas- le preguntó Molly a Scorpius bastante seria, Theo iba a decir algo para contradecirla, pero el joven le ofreció una mirada fulminante que lo calló de inmediato. Scorpius adivinó en el acto que otros sitios iba a mencionarle Theo a la pequeña niña sacándola de su inocencia para siempre. Rayos, quien coño le contaba esas perversidades a ese chico….respuesta inmediata….quien mas…su maldito hermano.
-Un día de estos, en el ombligo estará bien- dijo Scorpius a Molly- Ahora no seria apropiado, eres muy joven aun.
-Ah- contestó la chica
-Pero…-dijo Theo a Scorpius- yo pensaba que…he visto algunas cosas en unas revistas que…
-Después te explico- dijo Scor un poco apurado. Su primera misión aparte de escaparse de Hogwarts como fuese, definitivamente seria enseñarle la diferencia entre lo normal y lo sádico al pequeño Theo Nott y si de paso fastidiaba al hermano, mucho mejor- te prometo charla de hombre a hombre, pero esas cosas no se dicen delante de las niñas.
-Okey- dijo Theo.
-¿Y tú quien eres?- dijo la niña.
-Theo Nott- dijo el pequeño, luego agregó- deberías agradecerme a mí también, tienes mi tunica puesta.
-Oh- dijo Molly- gracias Theo…
-De nada- contestó el chico sintiéndose importante.
-Y también tienes tatuajes- dijo Molly observando los brazos de Scorpius- vaya pareces uno de esos chicos de la tele.
-¿Cuáles chicos?- preguntó Scorpius.
-De esos que venden drogas ilícitas en los noticieros- respondió ella. Theo afirmó con la cabeza dándole la razón. Scor se rió a carcajadas, le habían dicho de todo en la vida, pero esa era tan buena que la guardaría en su diccionario personal de motes. Se lo comentaría a Walter en su próxima carta.."amigo…he superado la categoría de junkie, ahora soy el drugdealer"
-¿Tú ves televisión?- le preguntó Scorpius a Theo. Se le hacia raro, suponía que si Marcus Nott era tan fanático de la pureza de sangre, no tendría un televisor en su casa, la pornografía sadomasoquista en todo caso quedaría fuera de renglón.
-A escondidas- dijo Theo- en las vidrieras de las tiendas, cuando me escapo de casa y recorro las calles de mi ciudad.
-Entiendo- dijo Scorpius.
-¿Por qué no te compran un televisor?- preguntó cándidamente Molly.
-Esteee- Theo se revolvió incomodo en su sitio.
-Molly algunos magos no les gusta- dijo Scorpius interpretando correctamente el azoramiento del chico, podía entender perfectamente lo que sucedía en su casa - eso es todo. Quizás los padres de Theo o su hermano-Scor miró a Theo quien afirmó con la cabeza- no estén de acuerdo de que vea televisión.
-Que raro- dijo Molly pero le sonrío al chico- bueno…le pediré a mi padre uno pequeño de regalo de navidad….para ti…uno que puedas esconder en cualquier parte.
-Super- exclamó Theo entusiasmado. Inmediatamente Molly se convirtió en su amiga.
-¿Hablas raro? ¿De donde eres?- le preguntó Molly a Scorpius.
-Soy de Inglaterra, nací en Londres- contestó Scor- pero he pasado mucho tiempo en el este de Europa, por eso algunas palabras las pronuncio extraño. Pero estoy mejorando, dentro de unas semanas tendré un perfecto acento ingles, es cuestión de acostumbrarse de nuevo.
-Suena como ruso- dijo Theo.
-Es ruso- dijo Scorpius- estudiaba en Dumstrang y ese era el idioma oficial, pero también hablo alemán, francés y conozco el suficiente holandés para pedir una cerveza. Mis compañeros eran de todos lados de Europa, mi colegio parecía la Torre de Babel a veces.
-Genial- dijo Molly que ya estaba algo…bastante impresionada con su salvador. Ese chico era simplemente…wow.
Scorpius asintió complacido, el bote de Hagrid se le acercó.
-¿Qué sucedió?- preguntó Hagrid.
-Molly se cayó de su bote y tuve que ir por ella- dijo Scorpius- pero ya está bien.
En eso Molly estornudó tres veces seguidas.
-Bueno, perece que no tan bien- agregó Scorpius mirando con preocupación a Molly- quizás haya pescado un resfriado pero por lo menos …no se ahogó.
-Bien hecho muchacho- dijo Hagrid complacido, él odiaba a Draco Malfoy, pero ese chico aun cuando luciera físicamente igual que el padre, al parecer tenia otro carácter. Mientras se acercaba lo vio tranquilamente conversando con los dos chiquillos, totalmente relajado como otro niño mas, a pesar de que cuando habló con él parecía bastante huraño y agresivo. Aun cuando tenía un aura extraña envolviéndolo, al parecer era amable y educado. Y de paso se habia metido al friolento lago para rescatar a una desconocida. Como Hagrid era del que daba segundas oportunidades a todo el mundo y visto que le chico con su valiente acción se lo había ganado, decidió por los momentos, olvidarse del odioso apellido Malfoy o de los antecedentes que habían aportado el directorio de Dumstrang sobre él, después de todo no era común ver a un Malfoy salvándole el pescuezo a una Weasley- al parecer, eres el héroe del día. Bien hecho, llegaremos en unos cinco minutos al castillo. Molly….mira lo que te pasó por curiosa…te aseguró que deseabas molestar al calamar gigante. Niña mala, como sigas así, se lo contaré a Rose.
-No le vayas a contar nada a Rose, ella se pondría furiosa…o peor se preocuparía y no me dejaría acercarme al lago ni a diez metros en todo el año, por favor- dijo Molly-por….favor.
-Hum- dijo Hagrid, luego le preguntó a Scorpius- ¿Puedes llevarla a la enfermería?…después de ese chapuzón, le caería bien una noche al cuidado de Madame Pomfrey, la enfermera. Es simple, entras al castillo y sigues las indicaciones de los retratos, es imposible perderse, queda en la primera planta. Después vete directamente al Gran Comedor.
-¿Quieres que te lleve? O prefieres que lo haga el profesor Hagrid- le preguntó Scorpius a Molly.
-Por supuesto que tú- dijo ella- eres mi nuevo mejor amigo. Después de todo me has salvado la vida.
-Te llevaré- dijo Scorpius sonriente, era increíble….había conocido mucha gente ese día…pero la única persona que le ofreció su amistad pura y sincera…fue una niña pelirroja de once años que por lo que había visto y escuchado, era la travesura personificada. Por un lado le daba gracia, era un completo disparate ni siquiera le gustaban los mocosos en general, pero por otro….era bueno que fuese así...tenia meses que no sonreía tanto y en compañía de esos dos niños, Theo y Molly, se había reído muchísimo, era de alguna forma relajante y después de todo, los niños no sufren de prejuicios y ven mucho mas allá que los adultos, eso era la gran verdad.
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Draco salió del restaurante francés y se acomodó la gabardina, el valet lo acompañó para meterse dentro de una limosina. Sorprendente, inesperado....un mago viajando en auto, la lógica indicaría que debió desaparecerse en una calle oscura, pues no, no lo hizo, se metió en el auto con vidrios ahumados. Sentándose en el lujoso cojín de cuero, Draco cruzó las piernas de manera elegante y se encontró cara a cara con su acompañante.
-¿Quieres algo de beber?- ofreció el hombre cuyo rostro permanecía en las penumbras debido a que el único foco encendido del interior del auto era el que estaba encima de Draco Malfoy.
-Whiskey de Fuego…en las rocas- contestó el hombre rubio. Su acompañante le ofreció el vaso y Draco apuró un trago. Hizo una mueca al sentir la bebida quemándole la garganta, pero luego tuvo una sensación de placidez inmediata….no es mentira…el Whiskey de Fuego….arde en la boca como el fuego…literalmente.
-¿Qué tal nuestro asunto?- dijo el hombre- ¿Haz logrado averiguar algo?
-No- Draco sacó un tabaco de su abrigo y lo encendió. Inspiró un poco y cerró los ojos para disfrutar de su aroma.
-Estas metido en un juego muy peligroso. Pero eres el único que puedes jugarlo- contestó el hombre.
-Quiero a su familia fuera de esto- dijo Draco- le lanzaré el imperius a Hermione Granger en cuanto tenga una oportunidad, pero al empezar todo, ella deberá salir de Inglaterra con su familia.
-Ese es el trato- dijo el otro hombre- la vida de la familia de tu ex- esposa por cierta información que necesitamos para la causa. Sin embargo, si alguno de ellos se opone, correrán el destino de todos aquellos que nos enfrenten. En cuanto a Potter, obviamente es el objetivo principal…..debe morir.
-Potter es nuestro problema…aun así…dale la oportunidad de unirse, su talento no es despreciable. En cuanto a Hermione le lanzaré el Imperius y se lo dejaré encima hasta que salga de la isla- contestó Draco- su familia la seguirá a donde quiera que ella este.
-¿Por qué haces esto?- dijo el hombre- ¿Por qué preocuparse por una mujer que no es nada de ti, por unos niños que no son tus hijos y por un hombre que detestaste toda tu vida? ¿Por una mujer que solamente es una impura? Malfoy, seria más fácil para todos si no tuvieras esas consideraciones.
-Soy un hombre de honor- dijo Draco fijando su gélida mirada en la cara del hombre- impura y todo, en un momento de locura, di mi palabra hace veintidós años que la protegería con mi vida…y yo…..yo cumplo mis promesas…por ilógicas que parezcan.
-No es ilógico simplemente es impractico- dijo el hombre- no tengo nada en lo personal en contra …de Weasley..o de Potter…a pesar de ser un mestizo, pero son un estorbo para nuestros planes . Hermione Granger es otro asunto, sigue siendo una sangre sucia.
-Me diste tu palabra- dijo Draco.
-Ella te odiara- dijo el hombre- no sacarás provecho de nada de esto. Es una perdida de tiempo.
-Lo se- contestó Draco sin darle importancia, en apariencia- Un mal menor….después de todo estoy acostumbrado a que ella me deteste.
-Supongo que jamás intentarás acercarte de nuevo a esa mujer- dijo el hombre.
-Nunca- dijo Draco fríamente- Todo esto es un circo, un invento, uno que ha durado demasiado tiempo. Además…a pesar de su múltiples cualidades en una cama… ella sigue siendo una sangre sucia- Draco sintió que las manos le sudaban….si, era un juego peligroso el que estaba jugando….para todos, pero era eso o verla muerta- pero no deseo esclavizarla, su matrimonio conmigo podría quedar en evidencia y mi reputación es lo primero.
-Intentará matarte cuando sepa lo que habrás de hacer- dijo el hombre- ella, su esposo, su familia.
-Probablemente- dijo Draco- lo mas seguro es que lo intente. Pero cuando se enteren…será demasiado tarde y ellos estarán demasiado lejos de aquí para poder hacer algo al respecto. .
-Por el regreso- el hombre chocó su vaso de fino cristal de Baccarat con el de Draco.
-Larga vida a los Caballeros de Walpurgis-brindó Draco.
- Por el nuevo restablecimiento del verdadero Orden Mágico en el Reino Unido.
-Que así sea- finalizó el brindis Draco.
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