Y bien!!! El segundo capítulo!!!

Bueno, el disclaimer es el mismo, Hetalia no me pertenece bla, bla, bla.

Gracias por sus reviews!!!! Me hicieron tan feliz ;-;!!!

Ehm…agregaré algunas especies de "simbologías" (?):

////////////////: Separaciones para escena diferente.

**********: Separaciones para otros sucesos dentro de la misma escena.

Al fic :D!!!


-¡¡¡Pero no se pueden ir!!! ¡¿Con quién nos vamos a quedar?!

Lovino bufó, por cuarta o sexta vez esa mañana, mirando desganado como Antonio intentaba calmar a Martín, el cual hacía pucheros, intentando aguantarse los sollozos que se escapaban.

-Se quedarán con la niñera, no tardaremos-Decía el español, intentando apaciguar los llantos de todos los niños reunidos.

Y en lo que Antonio los calmaba, Lovino recordaba algunas de las tantas razones por las que definitivamente no tendría hijos:

1.-) Son en extremo ruidosos.

Se encontraba Lovino cortando tomates para preparar la cena (si, preparando la cena, pero que conste ¿eh? EL NO ES la nena de la relación, claro que no, ¡¡¡El es un hombre de Italia!!! El es el que domina), ya iba cortando el segundo tomate cuando…

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MAMÁ !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

El grito fue tan fuerte y repentino, que Lovino soltó el cuchillo y este término haciéndole un corte en la mano, uno bastante grande cabe decir.

-¡¡¡¡¡Ah!!!!! ¡¡¡¡¡¡Por la mismísima reputa madre!!!!!!! ¡¿Quién ha sido el cabrón que gritó?!

Se volteó con una mano sosteniendo a la otra (intentaba parar el sangrado, jaja que bruto, no usa pañuelo), con una mirada que claramente denotaba que iba a matar al bastardo que…

Espera, ¿"Mamá Lovi"?

Observó con algo de sorpresa a José Luís, el cual se aferraba casi desesperado a su pierna, llorando.

-Ehm…José Luís, ¿Como me has llamado?-Pregunta, algo inquieto.

-Mamá Lovi…Antonio dijo que te podía llamar así…

Y antes de que pudiera decirle que debía ignorar lo que el "idiota del tomate" le dijera, un segundo grito le hizo trastabillar hacia atrás, golpeándose la cabeza. Bueno, al menos el corte ya no sangraba, no podía empeorar mucho… ¿Cierto?

-¡¿Pero que coño?!

Catalina hizo acto de presencia, escondiéndose tras el adolorido italiano, llorando igual que José Luís.

-Mamá, ¡¡¡¡¡Martín puso una araña en mi cama!!!!!-Lloriqueaba la castaña, de alguna manera sintió pena por la chiquilla e inclusive pensó en…espera…

-¡¿Mamá?!-Ahora si, si antes estaba molesto…ahora estaba furioso-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ANTONIOOO!!!!!!!!!!!!!!

El mencionado hizo acto de presencia, sin poder evitar sonreí ante la graciosa escena: Lovino sentado en el piso, sonrojado y adolorido, Catalina escondida atrás suyo y llorando y José Luís abrazando con fuerza el brazo del italiano.

-¿Qué pasa Lovi?

-¡¿¡¿POR QUE COÑO LES HAS DICHO QUE ME LLAMEN MAMÁ?!?!

3:00 de la mañana, habitación de Lovi…y Antonio.

Se encontraba Lovi profundamente dormido, soñando que golpeaba al molesto "mejor amigo" de su hermano y que la torre de pizza era comestible.

Si, un lindo sueño, un hermoso y lindo sueño que nada…

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MAMÁ !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

...malditos niños del carajo…

2.-) Son DEMASIADO curiosos.

-Mamá Lovi, ¿Puedo preguntarte algo?-Dice Sebastián.

El mencionado suspiró cansado, no había caso en que los niños le dijeran "Papá", según ellos ese era Antonio.

-Que cosa-Dice, hastiado como está, mientras bebe algo de agua. Jodido calor del carajo.

-¿Qué dice la canción SPICE?

Escupió el agua, sorprendido y sonrojado le preguntó al uruguayo de dónde diablos había sacado tamaña pregunta.

-Ah, bueno, papá Toño la estaba viendo en Youtube, y como me dio curiosidad también la empecé a ver.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ANTONIOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

3.-) Son unos regodiones.

-Come.

-Chinga a tu madre.

Los demás miraban la singular pelea. Lovino intentaba obligar a Francisca a que comiera la paella que habían preparado él y Antonio.

-Que te la comas.

-Jódete.

¡¡¡¡Maldita niña del demonio!!!! A pesar de que el se esforzó tanto en hacer una comida decente, y la enana no se la comía (entendemos por comida decente nada que fuera pasta o pizza).

-Bien, no te la comas, pero mañana no vamos a comer enchiladas.

La forma en que la chiquilla hace un puchero mientras come, se siente tan, pero tan jodidamente bien.

Bueno, y esas eran las tres cosas principales. Si nos ponemos a hacer una lista entera, no terminamos nunca.

-Antonio, se nos está haciendo tarde-Dice algo hastiado el italiano, dando cuenta al español que ya están, para ser más exactos, quince minutos tarde.

-¡Pero no queremos que se vayan!-Exclama José Luis, aferrándose a la pierna de Lovino, llorando a mares-¡No quiero quedarme solo!

-Pero si estás con tus primos, ¿Cómo vas a quedarte solo?

-Además ¿Cómo sabemos que Martín no nos va a gastar una broma pesada?-Volvió a decir el peruano, mirando a Lovino con ojos de cachorro a medio morir-¡No se pueden ir!

-No es como si nos fuéramos para siempre…

-Que se vayan.

Todos dirigen su mirada hacia Catalina, algunas soprendidas, otras extrañadas y pocas furiosas. La niña mantiene la cabeza ladeada, la mirada fría y llena de desprecio, la boca fruncida en una especie de puchero y las manitas (en realidad puños) temblando con fuerza.

-Que se vayan, si tanto se quieren ir, que se vayan…nosotros no tenemos ningún derecho a retenerlos.

-¡Pero Catalina! ¡¿Que estupideces estás diciendo?!-Exclama Francisca, observando a la mencionada con una mezcla de sorpresa y furia-¡Si eras tú la que más se empeñaba en que se quedaran!

-¡¡Me importa una mierda!!...Si se quieren ir, ¡Que se vayan!

-Pero Cata…-Susurro Sebastián, poniendo una mano en el hombro de la niña, mano que fue removida con un brusco golpe-¡Hey!

-No me toques…-Lovino sintió como se le cortaba la respiración mientras la niña los miraba (a él y a Antonio) con los ojos ligeramente humedecidos, el ceño fruncido y una mirada llena de odio…y lo que parecía ser, también, temor-¡Váyanse de una puta vez!

-¡Oye, no tienes ningún derecho a hablarnos así!-Gritó el italiano, recuperándose enseguida de la ligera sorpresa que le había causado ver esa actitud de la niña-¡Vete a tu cuarto!

-¡No!

-Catita, no te pongas así…-Antonio se acercó a la mencionada con las mejores intenciones, sin embargo lo único que se llevó fue un intento fallido de cachetada, que terminó con las uñas de Catalina marcando la mejilla derecha del español.

-¡Váyanse!-Y dicho eso, corrió a su cuarto, dando tal portazo que inclusive se escuchó en la planta baja (donde estaban todos reunidos).

-Cata…

-Antonio, vámonos.

-Pero Catalina…

-Estará bien…la niñera llegará en cinco minutos, vámonos.


Para suerte suya (¡Y vaya suerte!) las clases aún no iniciaban cuando ellos llegaron, tomaron asiento y esperaron a que llegase el profesor.

-¡Fratello!, a la hora que vienes llegando ¿Qué ocurrió? ¿Se os pegaron las sábanas?-Cuestionó Feliciano, el hermano de Lovino.

-Tuvimos unos problemas antes de salir, nada que te importe.

-¡Como eres, fratellino!

-Si, soy muy malo.

Para fortuna del italiano mayor, el profesor de filosofía ya hacía ingreso al salón, dando comienzo a la clase.

Y francamente, Lovino tenía la cabeza en cualquier lugar menos en la clase. Aún era curioso para el la forma en que había reaccionado Catalina, es decir ¡No era normal! ¿Por qué había reaccionado de esa manera? Ella no era así…bueno, al menos, deducía que no era así por el tiempo que llevaban conviviendo juntos y las anécdotas que Antonio le había contado…Pero aún así, seguía sin encontrar una explicación medianamente racional para lo que sucedía con la niña. Lo mismo y estaba con el período…no, solo tenía ocho años…o quizá se había peleado con Martín, pero eso era cosa de todos los días, inclusive parecía su extraña forma de demostrarse cariño. Tal vez tenía una astilla enterrada en alguna parte (recordaba cuando Antonio se había enterrado una astilla en el dedo y había estado con un humor de perros hasta que Lovino tuvo que sacársela), o quizá algún moretón…

-Señor Vargas, ¿Podría ser tan amable de responder a la pegunta que le he hecho?

Jodida sea su suerte, ni siquiera había tomado atención de lo que iba la clase.

-Eh… ¿A quién de los dos nos habla?

-¡Es a mi, fratello!, me pregunta a mi.

-Entonces contesta, no seas imbécil.

-Vale~…La actitud de una persona que demuestra violencia excesiva puede deberse a algún trauma de la infancia o acontecimiento shockeante reciente, si el individuo retiene lo que siente, la explosión será inminente y esto desencadenará violencia, ataques injustificados o mal humor.

A parte de la sorpresa que se llevó al oír a Feliciano hablando civilizadamente y con coherencia por primera vez en su vida, el "mensaje oculto" que traía lo dicho por su hermano le dio la respuesta a su duda.

Accidente. Velorio. Arañazos. Mal humor. Peleas con sus primos. Actitud violenta. Nuevo país y nuevo vecindario. Nueva escuela (prontamente, aún no abrían los cupos para la primaria en su escuela…si, los iban a inscribir en su misma escuela). Catalina gritando y llorando.

¡Claro, ahora todo se le hacía tan obvio! Si esas eran las condiciones, de seguro la chilena estaba sufriendo todos los síntomas antes descritos por su hermano. Esperaba que el español pudiese darse cuenta, así le echaba una mano con la niña…

-¿Qué curioso, no Lovi? Sería interesante presenciar un caso de esa magnitud.

…Vale, podía olvidarse de pedirle ayuda.

Una vez las clases acabaron (demasiado lento para el gusto del italiano) se dirigieron a comprar los ingredientes para la cena. Prepararían algo caliente, el invierno se acercaba cada vez más y por tanto las tardes y noches refrescaban bastante, sería estúpido hacer ensalada o algo así con ese clima. Ahora se encontraban en la caja, Lovino había insistido en que se apresurasen, pues según el los niños (en realidad, dicho en sus palabras, los malditos demonios) habrían vuelto loca a la pobre niñera, esto solamente causó la risa de Antonio, conllevándose un codazo en el estómago por parte de su "Lovi-Love".

-Bastardo, tenemos que ir a otro lugar…

-¿Otro lugar?

-Si, a una pastelería.

-¿Y por que quieres ir a una pastelería? Es algo extraño, ni siquiera te gustan tanto los dulces…

-¡Por que se me antoja una tarta de chocolate! ¡¿Tienes algún puto problema, imbécil?!

-N-No, claro que no…Pero sigue siendo extraño… ¡¿Estás con la regla, Lovi?!

-…Che palle


-¡Niños, ya llegamos!

En lo que Lovino dejaba las bolsas de las compras en la cocina, los demás niños se tiraban (literalmente) sobre Antonio, obviamente por efecto de la gravedad, todos terminaron en el piso.

El italiano no pudo evitar que una suave sonrisa se asomara por su rostro, en cierto modo era tierno ver como Antonio jugaba con sus primos, le hacía pensar que en realidad era tan (o quizá más) fuerte como lo había imaginado…tsk, que gay se estaba volviendo.

-Ah, cierto…

Le pagó a la niñera (que al final no había resultado ser una mujer joven y hermosa como el había imaginado, si no una ancianita algo regordeta, pero muy tierna y amable) y la fue a despedir a la puerta, acto seguido subió las escaleras en el mayor silencio posible (no quería que Catalina se asustara y lo arañara igual que a Antonio) y se paró frente al dormitorio de las niñas, entreabrió la puerta con lentitud y asomó la cabeza,

-¿Quién es?

-Soy yo, Lovino.

-Vete, no quiero ver a nadie.

El italiano suspiró cansado, entró por completo a la habitación, cerró la puerta y tomó asiento en el borde de la cama de Catalina, la cual nada más verle intentó empujarle fuera.

-¡Que te vayas!

-Necesitamos hablar sobre lo que hiciste en la mañana.

-¡No quiero hablar de eso, vete!

-Vamos a hablar, quieras o no.

-No quiero.

-¡Mientras vivas bajo nuestro techo, sigues nuestras reglas!

-¡¡No eres ni mi padre ni mi madre para mandarme!!

Silencio total.

Lovino miraba ligeramente sorprendido a la niña, la cual le dirigía exactamente la misma mirada, con la boca ligeramente abierta.

-Y-Yo…

-Es cierto-La interrumpió-No soy ni tu padre ni tu madre y tampoco pretendo serlo, pero si vas a vivir con nosotros, mínimo podrías tener un poco de confianza.

-¿Confianza? ¿De qué confianza me hablas? Eres un completo desconocido para mi y hasta meses no había tenido noticias de mi primo, sinceramente no veo que confianza pueda haber entre nosotros…

-Joder, que pesada eres.

-¿Y tu hermana?

Ambos se quedaron en silencio, uno bastante incómodo.

Lovino se preguntaba si de verdad podría hacer un buen trabajo criando a esa niña…bueno, en general a todos; Después de todo no tenía experiencias cuidando niños (solo unos pocos trabajos de niñero que habían acabado bastante mal) y Antonio mucho menos, uno de los dos iba a tener que renunciar al trabajo y buscar uno mejor (no podían costearse a la niñera eternamente, aun que esta les hiciera un descuento y cobrase barato, sentía como si le estuviera robando a la pobre ancianita), en resumen aún no estaban preparados para criar niños y francamente dudaba que lo estuviera. Un peso en su pecho y luego un par de pequeñas manos aferrándose a su camisa con fuerza lo sacaron de sus cavilaciones: Era Catalina, quien se aferraba con fuerza a el y ocultaba la cabeza en su pecho.

-Quiero que entiendas una cosa…Esto es difícil para mi, tengo ocho años y mis padres murieron, mi primo fleto me esta cuidando y vivo con los primos que no veía desde hace años…Me vi obligada a madurar antes de tiempo, pero esto también hizo que desconfiara de las personas…Así que, por eso vas a tener que esperar un tiempo.

-Menuda niñita estás hecha…prima de Antonio tenías que ser-Posó con cuidado su mano sobre la cabeza de la menor-Hablando del bastardo, tienes que ir a pedirle disculpas.

-¡No pienso disculparme!

-Tienes que disculparte, no fue amable de tu parte arañarle la cara…Escucha, será un bastardo idiota y todo lo demás, pero te quiere y se está esforzando por todos ustedes, lo mínimo que podrías hacer es pedirle disculpas.

-Mhm…solo por que me lo pides tú…Pero cárgame hasta abajo, si no, no pienso moverme de aquí.

-Vale, vale…

Cargó a la niña y salió del cuarto. Nada más terminar de bajar las escaleras se encontró con José Luís y Adrián, quienes le observaban ligeramente extrañados y algo celosos.

-¿Por qué cargas a Catalina?-Preguntó José Luís, con el ceño fruncido y las mejillas infladas.

-Por que me quiere más a mi, peruano imbécil-Se burló la mencionada, sacándole la lengua.

-¡No es justo! ¡Ella se porta mal y la cargas! ¡¡Yo también quiero que me cargues!-Reclamó Adrián haciendo pucheros (N/A: awwwww~)

-¡¿Qué?! ¡No decidan esas cosas por ustedes mismos! ¡No pienso cargarlos!

-Oye…yo también quiero que me cargue, ¡No te aproveches Adrián

-¡No pienso cargarlos, dejen esta discusión estúpida!

********

-¡Lovi! ¿Has bajado las escaleras con los niños encima tuya? ¡Que adorable~!

-Cállate…

Podemos ver a Lovino con Adrián en su cabeza, José Luís en su brazo izquierdo y Catalina en el derecho. Además de la cara de molestia que tiene, la escena puede considerarse algo "tierna".

-Déjame ayudarte~-Antonio reía mientras cargaba a Adrián y José Luís, luego miró algo sorprendido a Catalina-¡Catita, bajaste! Menos mal, ya casi está la cena y no quería que te quedaras sin comer~.

-Esto…S-Siento lo del arañazo…no era mi intención lastimarte y además estaba enojada…-Finalizó completamente sonrojada, escondiendo la cabeza un poco más en el pecho del mayor y desviando la mirada.

-¡¡¡¡T-TAN LINDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!-Gritó Antonio, arrebatándole a niña a Lovino y abrazándola fuertemente, mientras daba vueltas.

El italiano suspiró divertido, quizá criar a esos niños no iba a ser tan difícil, e inclusive podía resultarle satisfactorio.

-Antonio, tengo hambre, haz la cena.

-¡¡Mi primita es tan adorable!!

-¡Che, yo también quiero vueltas!

-¡Antonio no seas cabrón y dame vueltas!

-¡¡Alguien tan glamoroso como yo también merece vueltas!!


Al final Lovino había acabado haciendo la cena, puesto que Antonio había quedado completamente mareado (y vomitando) se decidió a hacer algo liviano, no fuera a ser que al español le diera por estar vomitando toda la noche al haber cenado algo pesado.

-Oye, bastardo, ya está lista la cena.

-…No hiciste pizza o pasta, ¿Cierto?...

-No, hice sopa y Catalina me obligó a hacer…no se, pero a ella le gustan, creo.

-… ¿Sopa de tomate?

-Si, de tomate, ahora ponte de pie y ven a sentarte a la mesa de una vez.

-Estoy convaleciente~, ayúdame a pararme~.

-¡Puedes pararte solo!

-No puedo~, no seas cruel Lovi, ayúdame~.

Con un suspiro de fastidio el italiano se adentró a la sala de estar (Antonio había alegado que estaba demasiado "convaleciente" como para subir la escaleras), tomó a Antonio de la camisa y lo fue arrastrando de esa manera hasta el comedor. Una vez ahí lo sentó en la mesa, frente al humeante plato de sopa de tomates y luego se sentó el, frente al español.

-¡Wah! Se ve delicioso Lovi~.

-¡Pues claro que si, lo hice yo!

-¿Podemos empezar a comer ya? Tengo hambre…

-¡Adrián, cierra la boca y pásame el chile!

-¡¿Cómo vas a ponerle chile a la sopa?!

-¿Ustedes no le ponen? ¡Menudos maricas están hechos!

-Francisca, no digas malas palabras en la mesa.

-¡Cállate José Luís, hago lo que se me venga en gana!

-¡Oye, no le grites al peruano! Solo yo puedo gritarle.

-Che, que poco femenina que sos Catalina, ¿Segura que vos sos mujer?

-¡Obvio que si! ¡¿Cómo dices eso?!

-Pues bueno, es que no tenés nada de pecho.

-¡Ahora si te mato!

Catalina agarró uno de los tomates que estaban dispuestos en la mesa (N/A: Claro, solo Toño y Lovi pondrían tomates a modo de pan, LOL) y se lo arrojó a Martín dándole de lleno en toda la cara. El muchacho, completamente furioso agarró otro tomate y se lo lanzó en respuesta a la chiquilla, con tan mala suerte (y puntería) que terminó dándole a Francisca, la mexicana tiró otro tomate, pero este fue a parar directo a la cara de Adrián. El paraguayo, alegando que había sido a propósito contraatacó a la muchacha, fallando en el tiro (N/A: Cuantas casualidades de la vida, no? xDDD) y dándole a Sebastián. Este último le arrojó un tomate a Catalina, alegando que ella había iniciado todo, para luego lanzarle otro a su primo Martín (por haberle seguido el juego, dijo), la niña simplemente se puso de pie y caminó con dirección a la cocina, sacó un enorme tazón y volvió a la mesa.

-¿Qué vas a hacer con eso Catita?-Preguntó Antonio con curiosidad.

-¡¡No le preguntes que va a hacer!! ¡Dile que lo suelte y mándalos a sus cuartos! Mira que iniciar una guerra de comida-Refunfuñó Lovino, luego de haberle dado una colleja al español.

Catalina no dijo nada, solo se limitó a vaciar el contenido del tazón (que había resultado ser el pino* de las empanadas) sobre las cabezas de Martín y Sebastián. Y ese fue el detonante (N/A: Los tomates solo habían sido el pre-calentamiento xDD) para que por la mesa volaran platos, tomates, masa para empanadas, huevos e inclusive José Luís y Adrián.

Y mientras todo eso sucedía, Lovino se preguntaba si de verdad estaba preparado para "ser padre".


ASASDSASDSDASDSASDSASD FINALMENTE!!!!!!!

Fuck, siento haberme tardado tanto Dx, pero este capi lo he hecho largo para compensarlo :'D!!!!!

Usé la sugerencia de NekkoAnimeBlack, fue muy divertido escribir eso, LOL!!!!!

Siento mucho la tardanza D:, pero he hecho este capi especialmente largo para compensarlo :'D…o eso espero xD

*Pino: Es una mezcla de carne molida y cebolla, se usa para las empanadas.

*Empanadas: Comida típica chilena, son unas especies de "masitas" rellenas de pino, aceitunas, huevos y demases. A veces se las hace de camarones y queso :D

Nos leemos!!!!