PIENSA EN MÍ CON AMOR

By: K.G.Á.É.

DEDICADO A: hiyori ishida, Guest, PaolaFujoshi14, Krystal Psych, Ichtudirweh, Song for the Coffe-chan, Hissae, Emil K ¡Gracias por su apoyo! : D

Aldnoah Zero no me pertenece.

PIENSA EN MÍ CON AMOR

Apenas sería un mes en el cual Inaho no podría estar con Slaine, debido a que había sido enviado un poco lejos a atender algunos asuntos.

.

.

A la semana se preguntó: ¿qué estaba haciendo?

Puesto que, aun si su llamada entrara, no había modo de que Slaine pudiera responder. Podría mandarlo llamar hasta el teléfono que los guardias ocupaban, más no había una razón para hacerlo. Colgó y se acostumbró a iniciar mensajes que no pasarían de un intento de saludo; los cuales nunca tuvieron un número de destinatario para ser enviados.

Se preguntó ¿por qué nunca antes encontró necesario que Slaine tuviera un celular? Pensando en las posibilidades que tenía de darle uno sin infringir sus restricciones.

.

.

En sus ratos libres, Inaho contaba el tiempo de forma casi automática:

"Ha pasado una semana y dos días, faltan…"

No importaba cuánto faltara. Los días parecían más largos ahora que no podía ver a Slaine:

Por la mañana, terminaba levantándose temprano hasta que se daba cuenta que, aun si fuera al comedor, no le dejarían cocinar; a cambio, le pasarían un plato para que se sirviera de comer.

"A esta hora debería estar comiendo."

Pensaría al servirse, y al llegar a su lugar se daría cuenta que había tomado algunos alimentos pensando en Slaine.

"Quizá esté aburrido."

Era el pensamiento que le asaltaría, cerca del medio día.

"Quizá alguno de los guardias pase tiempo con él…"

Pensaría, sabiendo que aunque quisiera, no podría hacer nada para matar su aburrimiento desde allí; terminando por sentirse irritado de que otros tuvieran un tiempo compartido con el rubio. Un tiempo del cuál no podía darse el lujo.

Sin apenas notarlo, su mirada anhelante se perdería por cada ventana en su camino, esperando poder regresar cuanto antes.

Por las noches, iría a la cama en cuanto le dejaran retirarse a su cuarto. Sin tener un almuerzo por preparar temprano, tendría tiempo de sobra y, al igual que varias veces durante el día, revisaría para ver si había algún mensaje sobre Slaine; quedándose viendo la pantalla unos minutos en espera de que algo apareciera, después de descubrir que no había nada al respecto. Ignorando el resto de mensajes en su bandeja, finalmente caería dormido durante su espera por un mensaje que no iba a llegar…

.

.

Así, conforme los días pasaban, el ritmo de sus dedos tamborileando incrementaría tanto como sus ansias por terminar sus asuntos cuánto antes.

.

.

Cerca de acabar el mes, mientras observaba por la ventana de la cafetería, se detuvo un momento ante su pensamiento:

"¿Estará extrañándome, también?"

Notando que implicaba varias cosas. Uno: esperaba que Slaine lo echara de menos. Dos: él extrañaba a Slaine y tres: eso podría explicar el hecho de que últimamente no pudiera concentrarse del todo en sus actividades.

Agradeciendo el que nadie hubiera notado su falta de enfoque, se apresuró a tomar un poco de agua. Con algo de suerte, el calor que sentía de pronto, podría desaparecer…

.

.

En el penúltimo día del mes, Inaho se preguntaba por qué, aunque era obvio que las horas de visita habían pasado, él estaba allí; afuera del edificio donde sabía bien quién se encontraba. Justo después de regresar a la ciudad, sin siquiera avisar a Yuki-nee que había adelantado su vuelo…

Lo mejor era regresar por la mañana, llevando un almuerzo preparado por él como siempre hacía, para retomar esa rutina ya establecida.

Aunque pensándolo un poco, ya que estaba allí, no debería desperdiciar la oportunidad ¿no? Eso era lo más lógico. O quiso aferrarse a esa lógica. Todo para calmar lo desbocado de su corazón por estar a poco de ver de nuevo a Slaine.

La lógica a veces no era prudente. Y él tampoco. Por eso, se encontró dando las buenas noches a un extrañado guardia quien, sin más opción, le regresó de forma nerviosa el saludo apenas en tiempo, pues su jefe ese día parecía ir a paso apresurado.

.

.

Inaho agradecía que, en ese momento, su estatus fuera el de mayor rango entre los presentes; así nadie podría cuestionarle su arrebato.

Esa noche no había muchas personas allí, por varias razones, apenas dos y acababa de pasar a una, la otra le había abierto la puerta desde adentro del cuarto de seguridad y él había informado que no era necesario nada más.

Llegó a la celda de Slaine, quien yacía profundamente dormido.

Frunció ligeramente el ceño. Dentro de sí, esperó que el otro pudiera perder el sueño sabiendo que su regreso sería mañana (sin contar que lo hubiera adelantado). Esperando, iluso, que Slaine le hubiera recibido: quizá molesto, quizá anhelante, pero no tan indiferente.

Slaine dormía hecho un ovillo en un extremo de la cama, dejando espacio libre en el extremo bajo sus pies. Donde Inaho aprovechó para sentarse.

Como no tenía una excusa para privar al rubio de su descanso, se conformaría con verle un poco más, ya que era una rara ocasión encontrarlo así, y entonces se iría.

.

.

Un guardia, al ver que su superior no salía, fue a buscarlo; encontrándole con los brazos cruzados sobre el pecho, recargando su espalda en la pared, sentado y con las piernas recogidas en la cama del reo que solía visitar.

Desconocía por qué se había quitado los zapatos y aflojado la corbata.

Inseguro de qué pasaba, le llamó desde fuera de la celda, sin recibir respuesta más allá de un ligero movimiento de cabeza hacia un lado. Que le llevó a darse cuenta que su jefe había caído dormido dentro de la celda. Además, el reo no parecía incómodo con su presencia pues, aunque al principio pensó que podría estar ignorándole a propósito, cubriéndose con su manta, en realidad se encontraba igual de pacíficamente dormido.

Quizá habían hablado de algo importante, considerando lo noche que era cuando Kaizuka-san llegó, y quizá decidieron que se quedaría…

Si debía decir algo al respecto, la verdad era que no creía que el rubio fuera a atacar a su superior. Varias veces le había visto tener arrebatos emocionales y aún así, la mayor parte del tiempo, él se comportaba tranquilo y nunca había tratado o mostrado tener intención de lastimar a cualquiera en su alrededor, con contadas excepciones en que su aura enviaba vibras de advertencia en acercarse más de lo necesario, como si de un animal acorralado se tratase, pero eso era culpa de Kaizuka-san…

Luego de un debate consigo mismo, pensó que si algo llegase a pasar, el alboroto los alertaría. Asintiendo para sí, fue por una cobija para su superior, convencido de su decisión. Si el castaño no despertaba cuando le abrigara, simplemente se retiraría. Y si lo hacía, le ofrecería descansar en el sillón donde ellos tomaban su tiempo libre.

.

.

Slaine despertó bastante temprano, ya que no era común para él dormir muchas horas corridas cuando sabía que Inaho estaría ausente por algún tiempo. Por supuesto, trataría de dormir un poco más antes de que le llevaran el almuerzo, porque Inaho había dicho que regresaría en un mes y si sus cálculos eran correctos: regresaría ese día.

Lo más probable era que le vería por la tarde o hasta el siguiente día. Suponía que descansaría de su largo viaje antes de pasarse por allí. No obstante, el castaño tenía la habilidad de sobre pasar el sentido común.

Luego de pellizcarse y verificar que no era otro sueño suyo, encontró que el castaño durmiente al final de su cama era de carne y hueso, como tenía una cobija encima, supuso que alguien debió ir a checarlos, porque él no tenía cobijas extras para prestar.

Se preguntó si Inaho había tratado de despertarle y fallado en hacerlo, porque ¿por qué otra razón estaría allí si no tuviera algo importante a tratar?

Le intrigaba aquello, qué sería para incluso haber adelantado su llegada, no sabía si por horas o minutos.

Llevó su vista a la pequeña mesa en su celda, allí no estaba el almuerzo que el castaño siempre solía llevarle; así que quizá había llegado allí directamente antes de ir a su casa, aunque los vuelos no arribaban tan temprano ¿no? Mas era imposible que estuviera allí desde la noche pasada, sobre todo porque ese no era el lugar más cómodo del mundo para estar…

La noche anterior, Slaine había terminado cayendo dormido sin darse cuenta, tratando de adivinar qué le llevaría Inaho de comer cuando regresara. Luego de darse cuenta que, a pesar de sus extraños comentarios, esperaba un poco ansioso por su regreso.

Y ahora que le tenía sentado frente a él, no pudo evitar ignorar sus razones, porque era una extraña ocasión el verle dormido. Con cuidado gateó un poco, acercándose hasta poder picar su mejilla ligeramente con uno de sus dedos, viéndole hacer una mueca.

—Acaso ¿no podías dejar de pensar en mí, de nuevo?—preguntó riendo ligeramente, burlándose a pesar de saber que el otro seguía dormido.

—Si no fuera por eso, no estaría aquí ahora…—la adormilada voz más el suave y repentino agarre en su mano le tomaron por sorpresa, el castaño apenas le había dirigido una soñolienta mirada antes de dormirse nuevamente, sin soltar su mano.

Slaine agradecía que siguiera cansado, de ese modo Orange no podría ver que su rostro bien podría competir con el color de su mirada. Ni darse cuenta que su pulso se había incrementado y sobre todo… No sabría que estaba sonriendo de forma extraña de escucharle decir aquello. Porque de algún modo sus palabras lo habían hecho feliz; ya que también… había estado pensando en él…

.

.

.

N/A: ¡GRACIAS POR LEER ESTO…!

Y SI DEJAN REVIEWS ¡GRACIAS TAMBIÉN POR ELLOS!

Entre mis obligaciones, juro que busqué continuar alguna de las demás historias (y contenerme de escribir otras…). Pero la inspiración dijo: '¡Hey! Así no funciona LoL'

Así que tenemos una continuación inesperada en su lugar X D

¡Espero les haya gustado…!