¡Os agradezco mucho los reviews! Espero que os guste el siguiente capítulo. Este me lo curro más, pero el trozo de la quiebra lo copié del fanfic "una no muy saludable obsesión". ¡Es muy cortito! ¡Pero es que me hizo gracia! Prometo no copiarme nada más.
El lunes estuvimos otra vez de vuelta al instituto. Esta vez chantajee a Alphonse a ayudarme con los deberes, sino, le desvelaría a mi madre que se meó viendo "Zombis party", yo casi de risa, el de miedo.
Cuando llegué a mi clase ya hacía unos 2 minutos que me había separado de Al.
Esta vez no llegué tarde. Y no os imagináis la ilusión que me hizo que no me tocara con Mustang por la mañana.
A primera hora nos tocaba con la profe de literatura, Miss. Riza.
-Edward Elric, empieza a leer el parágrafo 32 –me ordenó la profesora.
-Ejem. –me dispuse a empezar sin saber lo que estaba a punto de leer-
'El invierno el frío, sin duda alguna, como mi corazón helado por que tu no estas…'
Pfft… ¡¡JIA JIA JIA JIA JIA JIA JIAAA!! ¡¡QUE CURSIIIIIII!!
Todo el mundo me miró extrañado, se volvieron a leer el parágrafo y todos los chicos se pusieron a reír como yo, haciendo que todo el genero femenino nos mirara con desprecio y rabia, incluida la profe.
Al cabo de nada ya me veía andando por los pasillos acompañado de Miss. Riza hacia el despacho del dire.
Cuando llegamos, no se porque, me puse mas rojo que un tomate maduro al ver que ese sujeto llamado Envy que innumerables veces había sido confundido con una chica; Sentado en una de las sillas que había delante el escritorio del Director, también llamado entre los alumnos "generalísimo".
La seño se puso a hablarle en el oído al "jefe", posiblemente contándole cómo había conseguido hacer reía a casi toda la clase y seguramente, también le estaba diciendo la gran cantidad de veces que había sido castigado desde que llegué al instituto, pos primero se sorprendió y luego se puso a reír por lo bajo.
Cuando se fue el dire me hizo una seña para que me sentara en la otra silla libre, después se dirijo al chico que no se porque me sentía algo atraído.
El "generalísimo" no dijo nada pero Envy dio el primer paso.
-No hablaré sin presencia de un abogado –dijo, con el más descaro posible, haciendo que se me hiciera casi imposible no meterme a reír como en clase.
-Envy –dijo el director, también divertido- cuéntame que ha pasado.
El se lo miró desconfiado y se dispuso a empezar a contar la famosa historia, de la cual yo también estaba interesado en oírla.
-Pues que un imbécil llamado Greed se ha puesto a chulearse de que si era el mejor o el más popular y yo, para divertirme le he hecho la traveta, luego se ha levantado y me ha tirado del pelo, y yo para defenderme le he metido una patada en la entrepierna –dijo el tan pancho, ¡ni que una patada allí no doliera nada!, luego me miró.
Tenía los ojos afilados y de un color lila muy claro, bastante bonitos y profundos.
Vale, sí, de veras parecía un poco tía, tanto por el pelo como para el estilo de ropa, pero de veras era guapo.
Por lo que se ve, yo fui el único que capté esa mirada en la sala, pues al cabo de unas milésimas de segundo se volvió a girar.
-Edward Elric… -dijo seguidamente el"generalísimo" –Según tengo entendido te reíste delante de toda la clase de un texto poético en clase de literatura, ¿no es así? -¡Eso no es nada comparado con una patada en los "cataplines"! –Si, así es –contesté yo, cómo subnormal que soy.-
Me miró un momento y seguidamente tocó la campana, y después de escribir unas notas en una libreta soltó:
-Bien, podeos iros.
Ya era recreo, así que me dirigí a la cafetería con Alphonse, que ya se estaba riendo como un loco de cómo había conseguido llegar al despacho del dire.
-Ahora en serio, ¡yo no le encuentro la gracia! –repliqué yo, dolido.
-Es que… es que… -el pobre no podía ni hablar de tanto que le dolía la barriga de reír.-Es que… niisan, ¡no capto como puedes ser tan torpe!
-Hay, Aru. Eres tan comprensivo… -le dije haciendo notablemente fuerte la parte sarcástica de la frase.
La cafetería era el lugar "perfecto" para tomarse algo. ¡Era todo extremadamente caro! Mi hermano siempre tomaba leche en llegar allí. Yo no, claro.
Si te alimentabas de lo que había allí cada día, no sólo te venía dolor de barriga sino que encima te ibas a la quiebra en menos de una semana.
Eso fue casi lo único "emocionante" en todo el santo día. Aunque cada vez seguía más y más trastornado por el tema de Envy. ¿Qué me pasaba? ¿Me estaba volviendo GAY?
¡ENGA! Ya sabéis que no escribiré más capítulos si no me dais de comer reviewssss…… XAU y recordad que os lo agradeceré mucho si me decía que he hecho mal esta vez. Creo que este es más largo que el anterior.
¡AH! Por cierto. ¿Alguien sabe como se meten los capítulos en el mismo fic?
