Holocausto Sekirei.
Capitulo 2: Nuevas Experiencias.
-¡Eso dolió!,¿¡Qué demonios fue eso!- Rugió una voz femenina de muy mal humor.
-No lo sé, de repente el techo se vino abajo y casi nos aplasta- Mascullo otra voz femenina tan enojada como la primera.
-¿De los pisos superiores huh?- Inquirió esta- tsk, seguramente fueron esas dos imbéciles que no saben controlarse y que…
-Oi...- La interrumpió su compañera señalando delante suyo- mira eso…
-¿Huh?-
-Ahí, entre los escombros- Indico- parece que algo cayo con el techo.
-… ¿estará vivo?- Pregunto la primera en un susurro.
-Quien sabe… son varios pisos desde arriba hasta aquí… de estarlo sería alguien muy afortunado…-
-¿Lo comprobamos?- Sugirió la primera.
-Tu primero-
-¿¡Por que yo!-
-Por que fue tu idea-
-¡Tú pensabas exactamente lo mismo!-
-¿De verdad?, ¿Cómo puedes asegurarlo?- Le dijo en un tono que pretendía ser inocente.
-Tu- Gruño la primera apretando sus puños con impotencia.
-Ya muévete- La empujo su compañera obligándola a avanzar.
Poco a poco, las dos se acercaron hasta el cuerpo inconsciente entre los escombros que resultase ser un chico joven y quien justo en ese momento se movió un poco antes de abrir sus ojos.
-¿Eh?... ¿sigo vivo?- Susurro.
-¿Lo estás?- Le devolvieron las chicas con duda consiguiendo que inmediatamente los ojos del chico se enfocasen en ellas viendo de pie junto a él que estas eran idénticas, ambas de largo cabello rubio atado en coletas que lo miraban con la misma expresión de desconcierto en sus jóvenes rostros.
-Vaya… me golpe tan fuerte la cabeza que ya estoy viendo doble- Murmuro Mikogami llevándose su mano a dicha zona.
-¡Somos gemelas!- Le gritaron al mismo tiempo las dos chicas muy enojadas.
-Hasta hablan al mismo tiempo- Siguió el castaño aun algo perdido.
-¡Te estamos diciendo que somos gemelas!-
-¡Ya dejen de gritar!- Grito aun mas fuerte el chico- mi cabeza da todo vueltas y vueltas…
-Este niño- Gruñeron las dos- ¿Quién se cree que es?...
-Es uno de los humanos que invadieron nuestra nave- Hablo una voz grave detrás de ellas que al darse vuelta se encontraron con un hombre alto de corto cabello
castaño y una larga espada colgada de su cintura.
-¡Mutsu!-
-¿Nave?- Inquirió Mikogami y, justo ese momento, las imágenes de todo lo acontecido hacia pocos instantes volvió con fuerza a su mente, levantando la cabeza viendo el enorme agujero en el techo- ¡los extraterrestres!- Grito volviéndose hacia los tres delante suyo.
Con algo de temor, el capitán del Escuadrón Sur giro su cabeza observando en todas las direcciones sin encontrar su arma por ningún lado tras lo cual empezó a sentir como el miedo recorría toda su espina.
-¿Humano?- Inquirió la primera- oh, esos sujetos que entraron hace poco ¿¡huh!, espera un momento, ¿no quiere eso decir que las de arriba ya los enfrentaron?.
-Lo cual significa que, a excepción del suertudo este el resto ya debió ser asesinado- Sonrió la segunda de forma grotesca.
-Lamento informar que ninguno de ellos a muerto- Les dijo Mutsu en tono serio- bueno, excepto el tipo que fue disparado por uno de ellos mismos… la raza de este planeta parece ser muy traicionera.
``¿Huh?, ¿los demás siguen vivos?´´ Se esperanzo Mikogami recuperando algo de color en su piel ``¿eh?, espera, ¿Qué quisieron decir con lo de que uno murió a manos de uno de los nuestros?´´.
-Hmm… ¿y?, ¿Qué hacemos con este entonces?- Pregunto una de las gemelas- ¿lo matamos también…
-No sería lo aconsejable…- Murmuro el hombre- además y teniendo en cuenta lo que acaba de suceder creo que deberíamos…
Sin esperar a que termine, Mikogami se incorporo y comenzó con paso algo torpe al principio a correr en la dirección contraria a donde estaban los demás.
-¿Huh?, ¿¡Donde te piensas que vas!- Grito la primera sacando de entre sus ropas un látigo que levanto sobre su cabeza dispuesta a lanzarlo sobre el aterrado muchacho.
-¡Detente!- Le ordeno bruscamente el hombre deteniendo la mano de la chica y posibilitando que Mikogami pudiera escaparse.
-¿¡Por qué me detuviste!- Exigió saber la rubia mientras su hermana ponía la misma cara de enfado.
-Uno, ¿se te olvida dónde estamos?, por más que quiera ese sujeto no podrá salir de aquí y Dos… al parecer este grupo es especial…-
-¿Especial?- Inquirieron las dos al mismo tiempo.
-Hace pocos minutos… se acaba de completar con éxito el primer alado…-
-¿¡QUE!, eso… ¡eso es imposible!...-
-Yo también lo creía- Murmuro Mutsu- hasta que lo vi con mis propios ojos a través de las cámaras.
-¿Quién?- Quisieron saber las gemelas…
El hombre soltó un pequeño suspiro antes de responder.
-Yomi…-
-¿¡HUH!, ¿¡Esa imbécil!- Rugieron a una las dos rubias llenas de gran cólera.
-Sí, esa sádica pervertida a la que le gusta torturar a sus oponentes fue la primera en obtener sus alas- Confirmo Mutsu desviando sus ojos.
-Maldita… bastarda…- Mascullaban las dos apretando sus dientes con fuerza.
-Su Ashikabi… es justamente el compañero de este que cayó por el techo… uno de ellos ya abandono la nave y en cuanto a los otros dos el grupo de Kujika y el otro par se los llevaron a diferentes salas… por lo que este es el ultimo que queda por aquí… y por esa razón es necesario capturarlo sin un rasguño…
-Ya, ¿Entonces quieres capturarlo para ver si es capaz de darte alas?- Inquirió la primera con cara de circunstancias- ¿él?, ¿alguien de tu mismo sexo?... y peor aun… ¿un niño?... ¿Qué tan depravado puedes ser?...
-¿Y llama pervertida a Yomi?-
-Si no quieren ser asesinadas… vayan por él… Ahora mismo…- Les ordeno con voz de ultratumba al tiempo que desenvainaba en parte su espada y las miraba con ojos llenos de intención asesina lo que asusto mortalmente a las gemelas.
-So… Solo estábamos bromeando- Se defendió la chica.
-S… Si… ya… ¡ya te lo traemos!- Tartamudeo su gemela antes de salir corriendo detrás del Mikogami con su hermana pisándole los talones del miedo.
MSEALys11S
``¿Esto es una broma verdad?´´.
Esto mismo es lo que se repetía dentro del cerebro de Minato Sahashi una y otra vez como un disco descompuesto en respuesta a lo que le sucedía en esos precisos momentos.
¿La situación?.
El, semidesnudo, con una hermosa chica sentada a horcajadas sobre él y devorándolo a besos mientras sus manos no dejaban de recorrerle el torso con mucho deseo y pasión.
``¿¡COMO DEMONIOS SE LLEGO A ESTA SITUACION!´´.
-Ashikabi-sama- Sonrió la chica deteniendo momentáneamente sus besos para incorporarse apenas y mirarlo a los ojos bajado luego al torso desnudo del pelinegro continuando con sus caricias sobre esa parte al tiempo que pasaba lascivamente su lengua por sus finos labios- como se esperaba del hombre al que amo… tu cuerpo es perfecto para Yomi hu hu hu…
``¿Amor?, ¡apenas me acabas de conocer!, por cierto, ¿debería mencionar que quisiste asesinarme?´´ Pensaba el chico quien, sin poder moverse debido a la pelea anterior estaba a completo merced de lo que fuese la chica quisiese hacer con él.
Sin embargo y dada su situación, Minato prefería mantener la boca cerrada (exceptuando los casos en los que ella se la abría a la fuerza para besarlo y meter su lengua dentro), debido a que aun se sentía muy atemorizado por esta ''Sekirei''.
No obstante, y conforme la castaña continuaba ''amándolo'', el pelinegro iba perdiendo un poco de ese temor en parte a causa de la belleza deslumbrante de la chica lo que llevaba al joven a odiarse a sí mismo al pensar en ese tipo de cosas teniendo ya a una novia a la que amaba.
Y hablando de Roma.
-¡Chiho!- Exclamo Minato casi sin darse cuenta lo que llevo a la Sekirei a detenerse por completo.
-¿Chiho?... ¿Quién es… esta Chiho?- La chica se detuvo unos instantes para dedicarle una mirada tierna y dulce que desde luego no engañaban en absoluto al capitán del Norte.
``Eh visto esa misma sonrisa muchas veces antes… en el rostro de Chiho cada vez que alguna chica se me acercaba demasiado´´ Pensó fugazmente Minato lo que lo llevo a replantearse el hecho de contestar con la verdad temiendo por su vida (la guadaña de la muerte aun seguía al alcance de la mano de la Sekirei) y por la de su novia.
-¿Chiho?, ¿eh dicho Chiho? A ja ja ja ja- Se rió de forma nerviosa- so… solo es un compañero de mi escuadrón s… si… so… solo es un compañero a ja ja ja.
-¿Compañero eh?, ahhhh- Suspiro Yomi volviendo a sonreír ahora si de alegría- que alivio, si me enterase de que tienes una amante… no tendría más remedio que asesinarla…
-Gulp- Trago el chico muy contento de no haber contestado con la verdad.
``Chiho´´ Casi lloraba Minato pensando en lo cruel que se había vuelto el destino para con él desde ese momento en adelante.
Yomi se acerco a Minato y le dio un beso, contrario a lo que este se esperaba el beso en esta ocasión fue cálido y amoroso, haciendo que su cuerpo sintiera un extraño cosquilleo, mismo que sentía también la chica acompañado de una gran energía que aceleraba su corazón calentando su cuerpo y recargándolo de energía.
``Yo podría acostumbrarme a esto´´ Sonrió internamente la Sekirei.
-Y ahora… ¿continuamos?...- Sugirió ésta dándole una sonrisa gatuna llena de coquetería femenina que hicieron estremecer al pelinegro… solo que esta vez no fue por nada asociado al miedo…
Acto seguido y tras humedecerse los labios, la chica se bajo un poco sentándose sobre las piernas e inclinándose sobre el torso de Minato comenzó a pasar su lengua sobre esa parte deleitándose con el pecho tonificado del chico lamiéndoselo a placer.
-¿Te gusta esto?- Inquirió mirando a los ojos de su Ashikabi tras escucharlo gemir en sus caricias- entonces, ¿Qué tal esto?...
Rápidamente, las manos de la Sekirei se dirigieron a los pantalones del pelinegro y sin perder tiempo le quito el cinturón y se lo bajo liberando una gran erección que hizo llorar de angustia al pobre Ashikabi.
``¡Es imposible!, ¡esa parte nunca me escucha!, ¡siempre me ha traicionado!´´ Lloraba el chico con pequeñas cascaditas cayendo de sus ojos.
-Oh, como se esperaba de mi Ashikabi…- Se relamió Yomi al tiempo que tomaba con ambas manos el miembro de Minato haciéndolo gemir en el leve contacto.
Con una delicadeza que sorprendió al Ashikabi que no se esperaba algo como eso de parte de la Sekirei, Yomi palpo el miembro con gran entusiasmo mezclado con la curiosidad al ser esa la primera vez que hacia semejante acción.
Con el rostro desfigurado en una extraña mueca feliz y la respiración agitada, la castaña deslizaba sus finos dedos a lo largo del aparato de su compañero sonriendo complacida al escuchar los suaves quejidos que emitía el chico.
Deseando causar más placer, la chica apreso el miembro con sus palmas ejerciendo algo de presión sobre él y moviendo sus manos de arriba abajo con algo de fuerza.
-¿Esto… realmente te gusta no es así?- Sonrió la Sekirei observando el rostro de su Ashikabi con una mirada perversa.
El pelinegro, ocupado en aguantar las sensaciones provenientes de su virilidad no fue capaz de responderle.
-O ho ho ho ho, pero que mirada más linda tienes en estos momentos- Le dijo con voz cantarina- dime, ¿quieres que lo haga más rápido?- Le pregunto sin dejar de mover sus manos.
-Uggh…-
-¿No puedes hablar verdad? ho ho ho ho - Volvió a reír la chica empezando a respirar de forma pesada al notar el calor que desprendía el cuerpo del Ashikabi, calor que a ella le gustaba y deseaba sentir en mayor intimidad- bien, creo que te has ganado un premio por ser un buen chico.
Con una sonrisa hambrienta, Yomi volvió a humedecerse los labios antes de inclinarse y engullir por completo todo el miembro de Minato.
``¡Mi dios!´´ No pudo evitar jurar este al sentir la garganta de la Sekirei besándose con la punta de su erección.
Con el miembro del pelinegro en su boca, Yomi inicio un pequeño retroceso antes de succionar con fuerza una y otra vez transportando al chico a un mundo de maravillosas y delirantes sensaciones.
Aumentando la fuerza y velocidad de las succiones, la sádica Sekirei sonreía para sus adentros viendo como su Ashikabi parecía estar disfrutando de sus atenciones.
Teniendo el control absoluto de la situación, la castaña cerro sus ojos para concentrarse mejor en lo que hacía deleitándose con la dureza del miembro dentro de su boca saboreando sus fuertes palpitaciones.
Deteniéndose en su accionar, Yomi se quito el aparato de su boca para volver a mirar al pelinegro.
-Dime, ¿con esto no necesitaras otra Sekirei verdad?, es decir, Yomi es toda tuya y no necesitaras a ninguna otra… si alguna vez deseas hacerlo de nuevo solo debes pedírmelo y estaré más que encantada de complacerte-
``¿Huh?, ¿de qué demonios está hablando?, no logro entenderla…´´ Se pregunto el pelinegro confundido por esas palabras.
-¿Otras… Sekireis?- Consiguió pronunciar Minato a pesar de su falta de aire.
-Sí, bueno… veras, no estoy muy segura de las razones pero nosotras las Sekireis solo podemos tener un Ashikabi, sin embargo,… los Ashikabis pueden tener más de una Sekirei…- Le informo la chica con una sonrisa incomoda.
-¿¡HUH!, ¿¡Tener otras Sekireis!- Exclamo Minato, asustado ante la terrorífica posibilidad.
-Oh, pero no te preocupes, Yomi será más que suficiente para ti ho ho ho - Sonrió la chica- o mejor dicho… destripare a cualquiera que tenga intenciones de asociarte contigo ho ho ho ho …
``¡Como pensaba esta chica es una demente!´´
-Bien, ¿en dónde estábamos?- Sin perder su perversa sonrisa, la Sekirei siguió lamiendo unos instantes el miembro del chico con gran placer antes de volver a metérselo completamente en la boca y continuar chupándolo y envolviéndolo con su lengua con el único objetivo en mente de causarle placer a su Ashikabi.
``Oh, es tan lindo cuando gime de esa manera´´ Se excito la chica con los ojos brillosos de felicidad mientras no dejaba de succionar con fuerza escuchando encantada los gemidos incontenibles de Minato.
``¿Qué demonios me pasa?´´ Se insultaba a sí mismo el chico ``cierto es que Chiho nunca me… humm bueno, ¡esto!... pero… ¡eso no significa que tenga que sentirse tan bien!´´.
Como Yomi aspiraba escuchaba los gemidos de placer del chico los cuales eran música para sus oídos y comenzó a frotar su lengua contra la sensible punta del miembro que estaba en su boca.
Los quejidos de Minato, así como la palpitante virilidad en su boca estaban ''emocionando'' a Yomi que respiraba de forma pesada mientras chupaba encantada la erección en toda su longitud.
Por espacio de otros diez minutos, las succiones de Yomi no se detuvieron, aumentando a cada instante en fuerza y velocidad que enloquecían de gusto al pelinegro.
Finalmente, el placer se hizo insoportable para el joven Ashikabi que termino saturando el interior de la boca de su Sekirei con su esencia que esta acepto de buen grado.
-Eso ha sido mucho mejor que lo que se decía en las revistas- Sonrió la chica mientras se relamía sus labios desviando sus ojos a los del pelinegro al tiempo que sus manos se deslizaban hacia sus pechos concretamente hacia sus ropas, las cuales fue quitando con premura ansiosa de mostrar su cuerpo a los ojos de su amado, lográndolo en pocos segundos saltando sus pechos llenos ante la mirada del chico que no pudo evitar volver a excitarse ante tal hermosa visión.
``Maldición´´ Mascullo Minato enrojeciendo pero sin quitar la mirada de tan bellos montes, cierto era que lo que sucedía estaba siendo todo en contra de sus deseos originales, sin embargo, el joven tampoco podía ignorar que la chica, con todo y su sadismo, era extremadamente hermosa y su cuerpo perfecto era un ''regalo divino'' a los ojos dichosos que tuvieran la suerte de contemplarlo ``¿Por qué me sucede esto a mi?... yo… no quiero engañar a Chiho…´´
Incorporándose sobre sus pies Yomi termino de quitarse todas sus ropas quedándose completamente desnuda ante los asombrados ojos de Minato.
-¿Y?, ¿qué te parece?, ¿con un cuerpo como este… no necesitaras mas Sekireis no es así?- Volvió a repetir mientras se daba vuelta para enseñar su redondo y firme trasero.
``¿Por qué será que repite tanto lo de ser mi única Sekirei?´´ Se pregunto Minato un poco intrigado por ese asunto ``Sera que… incluso con todo su poder… no se sienta segura de poder mantenerse como la única y desea mi aprobación sobre eso… o quizás… solo estoy pensando demasiado´´.
-¿En que estas pensando?- Le susurro la chica volviendo a inclinarse sobre él y sentándose sobre su pelvis apoyando su trasero sobre el duro miembro dejándoselo pegado al cuerpo.
-Solo… solo pensaba en lo rápido que cambian las cosas aja ja ja-
-¿Ho?-
-Quiero decir… bueno, hace apenas unos minutos intentaste asesinarme y ahora esto… ¿no es algo curioso?-
-Oh, eso… no le des importancia a detalles tan pequeños- Lo desestimo la chica moviendo su mano como si estuviera abanicando.
``¿¡Esta tratando de decir que mi vida es algo insignificante!´´
-Por eso, olvida el pasado, lo mejor es solo enfocarse en el presente y en el futuro… nuestro… futuro… juntos… -
-Ah, ah…- Apenas movió los labios Minato sin saber que decir con respecto al tema, cierto que había pensado en su futuro, pero, en ninguno de ellos aparecía esta bella y sádica chica de largo cabello castaño, en todas sus fantasías la única que siempre aparecía era su novia Chiho... aunque desde luego… era imposible que fuera a decirle algo como eso o la chica lo degollaría.
De repente, Minato fue sacado bruscamente de sus pensamientos al sentir las caderas de su Sekirei moviéndose sugerentemente en su contra, los suaves y húmedos labios de su intimidad en contacto directo contra su duro miembro.
-Tu… ¿no puedes moverte verdad?- Sonrió la chica con un dejo de compasión- en ese caso… déjame ayudarte…
Tomando las inmóviles manos del Ashikabi entre las suyas, la Sekirei las fue, poco a poco dirigiendo hacia sus pechos hasta que ambas partes se encontraron.
-¿Y?, ¿se sienten bien?- Quiso saber la castaña apretando con más fuerza las manos del chico contra sus pechos.
-Son… suaves…- Musito Minato algo impactado, estos eran, los terceros pechos que tocaba en su vida luego de los de su madre y los de su novia (aunque por supuesto no recordaba los primeros debido a que era tan solo un recién nacido en aquellos tiempos), siendo claramente más grandes que los de esta última.
Olvidando inconscientemente el rostro de Chiho por un instante, Minato sintió la extrema suavidad y textura de los pechos de Yomi acariciando con la punta de sus dedos la aureola rosada y el pequeño pezón en cada pecho.
-¿Se sienten muy bien no es así Ashikabi-sama?- Se regodeo la chica muy contenta con que el chico se viera tan obnubilado por sus pechos- si eres tu… Yomi te dejara tocarlos cada vez que quieras… en donde quieras… y cuanto quieras…
Minato no pudo dejar de tragar saliva ante la tentadora propuesta.
Yomi continuó moviendo las manos de chico por sus pechos disfrutando ella misma de la excitante fricción que las duras palmas del pelinegro generaban en todo su cuerpo.
``Esto… se siente bien…´´ Suspiro placenteramente la castaña apretando y estirando su busto con las manos de Minato cada vez con mayor fuerza al tiempo que sus caderas estimulaban sin parar la excitada virilidad de su Ashikabi ``Y estoy segura que se sentirá incluso mejor si es él mismo quien lo hace…´´
Gimiendo internamente el pelinegro no podía hacer otra cosa más que insultarse una y otra vez, aun con el recuerdo de Chiho en su mente le era imposible dejar de sentir placer en esa situación.
Sus manos siendo manejadas por la Sekirei se deleitaban con la extrema suavidad de los pechos femeninos y en su parte baja sentía el sexo húmedo y ardiente de la castaña deslizarse con facilidad a lo largo de todo su miembro provocándole sensaciones aun mas placenteras y otro tipo de deseos que intentaba suprimir con todo su ser.
Yomi bajo una vez más para besar los labios de su Ashikabi, abrazándose al chico y haciéndole sentir su hermosa figura completamente desnuda en cada centímetro de su caliente cuerpo.
Oprimiendo sus pechos en el de su amado y friccionando con pasión sus cuerpos entre sí, la castaña no dejaba de devorar la boca de Minato, viendo este una vez más las alas de luz crecer en la espalda de su Sekirei.
``Realmente… le crecen alas… cada vez que me besa…´´ Pensaba Minato asombrado.
Interrumpiendo el contacto entre sus labios, la Sekirei se incorporo una vez más, observando al pelinegro con una enorme sonrisa en su linda cara.
-Ya es… hora… eh…- Deteniéndose de golpe como si de repente hubiese recordado algo Yomi se quedo mirando a los ojos del joven mientras un pequeño e incomodo sonrojo apareció en sus mejillas- hmm… este… ¿Ashikabi-sama?... eh… creo… creo que aun no eh escuchado su nombre…. – Balbuceo.
``¿Recién ahora me lo pregunta?´´.
Desde luego no tenía intenciones de decírselo, como su política era no presentarse ante un enemigo al que de todas formas tendría que arrebatarle la vida, mas esta ocasión era algo especial como era SU vida la que corría peligro.
Sin más opción dio un largo suspiro de resinación, estaba a su merced después de todo.
-Sa… Sahashi… Mi… Minato Sahashi…- Se presento de forma titubeante.
-¿Minato-sama?- Inquirió la chica antes de sonreír encantada- bonito nombre para mi Ashikabi… y ahora… por favor… calma el calor… de mis entrañas… -Musito con la voz dominada por el deseo.
Yomi repaso el musculoso torso del pelinegro delineándolo con sus finos dedos bajando por su abdomen y más abajo levantando un poco sus caderas y apresando la virilidad del chico con fuerza dirigiéndolo ansiosa a su anhelante entrada.
-Esp… espera… no…- Musito Minato en un débil intento de detenerla.
La Sekirei gimió cuando la punta del miembro hizo contacto con su intimidad y poco a poco fue bajando sus caderas forzando la entrada del grueso aparato en su interior.
-Ghh… duele…- Yomi se retorció apenas notando como la punta ingresaba inmisericorde dentro de ella y seguía su camino hasta llegar a su himen, no obstante lo cual no se detuvo bajando sin detenerse con la única intención en su mente de finalizar la tarea y pertenecer completamente a su Ashikabi uniendo sus cuerpo hasta el extremo.
Y, con un último esfuerzo de su parte, Yomi descendió de golpe enterrándose la longitud entera del chico en su interior que la lleno en su totalidad arrancándole un fuerte grito mezcla de dolor y placer, mayoritariamente lo segundo.
``Finalmente… finalmente… ´´ Pensaba Yomi extasiada sintiendo como todo su cuerpo parecía quemarse con el intenso calor que procedía de la unión entre ambos.
-Ughh…- Pese a sus intentos, Minato también sintió placer, notando como las paredes internas de su Sekirei, en respuesta a la repentina invasión, se cerraban con fuerza alrededor de su miembro aprisionándolo y creando con ello una mejor fricción entre sus sexos.
Atraída como una polilla a una lámpara, la Sekirei se acerco presurosa a los labios del chico besándolos con pasión mientras sus caderas, ya acostumbradas al fuerte invitado, comenzaron a bajar y a subir lenta y tortuosamente por el miembro sintiendo cada milímetro del mismo deslizarse deliciosamente dentro suyo.
Los movimientos continuaron cada vez mas rápidos y fuertes volviéndose aun más violentos en el momento en el que la chica abandono una vez más la boca de su Ashikabi para quedar sentada a horcajadas en la pelvis del joven y empezar a cabalgarlo con ganas.
-¡Minato-sama!- Jadeaba Yomi concentrada totalmente en disfrutar del miembro del pelinegro en su interior.
``¡Quema!… ¡quema!… mi interior… ¡está ardiendo!... pero… ¡se siente muy bien!...´´
Presa de la excitación y del abrasivo calor de su cuerpo que no hacía sino aumentar y aumentar con cada golpe de la erección de su Ashikabi contra la entrada de su útero, Yomi gemía desesperada… su delirio creciendo a raudales al mismo tiempo que la velocidad de sus caderas.
Por su parte, Minato sentía la misma excitación, agradeciendo internamente que su cuerpo no le respondiera pues de hacerlo estaba seguro que correspondería con igual intensidad a los golpes de cadera de la chica con los suyos propios en busca de profundizarse aun más en la cálida y acogedora intimidad de Yomi.
Los minutos pasaron y con la Sekirei en total control de la situación, esta parecía muy lejos de terminarse.
La castaña, con su mente, perdida en el placer, jadeaba sin parar, con las mejillas enrojecidas y una inmensa sonrisa de satisfacción.
-¡Minato-sama!...-
-Nhhg…-
``Maldición, aunque intente contenerme… si sigue así… será imposible…´´ Mascullaba el chico.
Finalmente, la presión llego a su punto límite, cuando los fluidos y la fricción dieron lo mejor de sí, estallando ambos en un fuerte orgasmo liberando el chico su semilla dentro de ella.
Aparentemente agotada, Yomi se dejo caer sobre el pecho de Minato respirando con dificultad y subiendo una vez más en busca de los labios de su Ashikabi sintiendo con eso la ya agradable sensación a la que se había vuelto fuertemente adicta en tan poco tiempo.
-Minato-sama…-
Este, con los ojos cerrados tan solo era capaz de pensar algo en esos momentos.
``Chi… Chiho…´´´.
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Al mismo tiempo en New Tokio, el presidente del M.B.I, Hiroto Minaka, yacía aburrido en su cómoda silla en su mano un control remoto que usaba para cambiar al menos 10 veces por segundo las imágenes en la gran pantalla que tenía delante.
-¿Aun no han vuelto verdad?- Pregunto el hombre a nadie en especial si bien solo habían dos personas más allí con él debido a lo cual se reducían las posibilidades de a quién iba dirigida la pregunta.
-No- Contesto Takehito con una sonrisa- sin embargo era de esperarse como la localización del lugar al que iban quedaba a una distancia más que respetable.
-Muh, pero… sin nada que hacer hasta que regresen esto se pondrá muy aburrido-
-Deja de actuar como un idiota- Le reprocho su mujer en tono molesto- tú fuiste quien los envío a un sitio tan lejano así que ahora te aguantas hasta que traigan tu preciado Jinki.
Ante eso, el rostro del hombre se ilumino.
-¡El Jinki!, es verdad, ya no puedo esperar a que me lo traigan…-
-Por cierto- Continuo la mujer suspirando ante el repentino cambio en el anime del hombre- ¿realmente piensas contarle acerca de los Jinkis a Minato?
-Por supuesto… tu misma lo has dicho… Minato-kun es un adulto y por lo tanto capaz de hacerse responsable de las consecuencias de sus propias decisiones-
-Pero… contarle acerca de los Jinkis… aun pienso que es demasiado para…-
-Como dije, lo que haga Minato-kun con esta nueva información depende pura y únicamente de su propia incumbencia… eso ya no nos toca a nosotros intervenir…-
-Deberías confiar un poco más en tu hijo Takami-san- Le sonrió Takehito.
-Y además… es muy posible que ni siquiera necesite de la información- Murmuro Minaka dándole la espalda a su mujer al tiempo que se acomodaba las gafas.
-¿Huh?, ¿a qué te refieres con eso?- Pregunto esta.
El presidente se volteo hacia ella, en su rostro una genuina mueca de sorpresa.
-¿Cómo que a que me refiero?-
Sin embargo y como su mujer aun seguía sin entender el hombre suspiro exasperado antes de exclamar.
-¡Los guardianes Takami-kun!, ¡los guardianes!-
-¿Guard… - La peliblanca se atraganto teniendo que beber un poco de agua antes de continuar- ¿Ha… ¿hablas de esos seres que estaban en la nave el día que la encontramos?
-No exactamente los mismos pero según la nueva información aun hay muchos más de ellos- Sonrió Minaka - ¿verdad… Asama-kun…?
Sin perder su sonrisa traviesa, este asintió en silencio.
Por su parte, Takami los observo a los dos como tratando de averiguar qué era lo que escondían mas como no pudo sacar nada de solo mirarlos y estaba más que segura que ninguno la haría participe de sus planes al menos que así lo quisieran prefirió desistir y continuar en lo que estaban.
-Esos seres que encontramos y que casi nos quitan la vida aquel día… eh querido preguntártelo antes pero… ¿Qué ha sido de ellos?, desde la gran catástrofe de hace ocho años desaparecieron junto al centro en el cual los retenías para tus estúpidos estudios y no se supo nada mas de ellos y cada vez que te lo eh preguntado desde entonces siempre me das evasivas o te haces el tonto-
-¿Eh?, ¿de qué es lo que hablas?, ¡no puedo entenderte!- Le contesto Minaka con voz aguda haciéndose el desentendido.
-Exactamente igual que ahora- Gruño la mujer con sendas vendas palpitándole en la sien- ¡bien!, ¡si no me lo quieres decir es tu problema!, ¡pero!, ¡cómo te pase algo a Minato en este viaje es mejor que prepares tu cuello porque te lo retorceré tanto que tendrás que aprender a caminar de espaldas!.
Acto seguido la peliblanca abandono el lugar hecha una fiera dejando unos instantes de tenso silencio.
-¿Estas pensando como seria el caminar de espaldas verdad?- Murmuro Takehito luego de unos segundos.
-¿Cómo… es decir… ¿¡acaso puedes leerme la mente!, ¡eso es increíble Asama-kun!-
``No, tus pensamientos son fáciles de interpretar una vez que uno se acostumbra a ellos´´ Pensó el científico.
-Claro que no, no tengo tal habilidad- Respondió esta vez en voz alta- y por cierto no te lo recomiendo, una vez me lo torcí y la verdad es que me dolió mucho…
-Seguro que fue toda una experiencia HA HA HA HA…- Se reía Minaka ante la cara impasible de su compañero.
-Volviendo al tema… ¿Por qué no le dices a Takami-san?, puedo entender tus reservas al resto de los habitantes e incluso hacia tus hijos pero a ella…-
-Es por su bien… como mi mano derecha y estrecho colaborador estas al tanto de la verdad de ''El Fin del Mundo''- Murmuro el presidente en tono y expresión muy serias.
-Si… por supuesto…-
-Sabiendo eso… -Siguió sin cambiar su semblante-… ¿Qué te piensas que me haría ella si se enterara de la verdad huh?- Añadió al tiempo que su rostro se llenaba de espanto y pequeñas cascaditas de lagrimas caían por sus ojos.
-Ciertamente…- Musito Takehito con sendas gotas de sudor en su cara mientras se imaginaba algunas de las ''suaves'' reacciones de Takami para con su esposo.
``Hmm, ¿me pregunto si también seré perjudicado?´´ Sudo el científico con algo de temor, su amiga nunca lo había golpeado pero el hecho de estar implicado suponía también cierta responsabilidad de su parte y como tal lo hacía igual de merecedor de algún ''castigo''.
-Hace ochos años…- Murmuro Minaka regresando a su semblante serio de antes dejando su mirada vagar sin destino por la pantalla- …estuvimos tan cerca… tan cerca…
-Ah, es verdad…- Estuvo de acuerdo Takehito.
-Sin embargo, y a diferencia de antes ahora sabemos bien lo que tenemos que hacer- Repuso el presidente desviando sus ojos hacia el cristal que su hijo le había entregado en su última misión- para que la ''profecía'' se cumpla, los Jinkis deben ser reunidos… a cualquier precio… a… cualquier… precio…
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Un agotado Minato y una radiante Yomi caminaban juntos por las instalaciones semi iluminadas del interior de la nave, la Sekirei se asía fuertemente del brazo de su Ashikabi quitándole con ello toda oportunidad de escape al pelinegro, aunque no era como si el chico tuviera ganas de intentarlo de todos modos.
-Je je- La castaña reía por lo bajo con su rostro prácticamente brillando de felicidad.
Por su parte, Minato iba sumido en sus propios pensamientos depresivos.
``Eh sido violado… acabo de ser violado por una chica… nunca creí que una chica sería capaz de violar a un hombre… ahhhh… mi corazón de doncella…¬¬´´.
-Hmm… por cierto… eh…- Se atrevió a hablar Minato con algo de temor- ¿ha… ¿hacia dónde me llevas?.
La Sekirei lo miro a los ojos deteniéndose en el acto con algo de sorpresa por la pregunta.
-Eh… no me digas… ¿no tenias pensado a donde me llevarías?- Adivino el Ashikabi con una gotita cayendo por su rostro.
-Bu… bueno… no… es… es decir… ¡no quiero llevarte con las demás!, ¡es demasiado peligroso!- Se explico la chica entre balbuceos notándose claramente incomoda con el asunto.
-¿Otras?- Inquirió Minato curioso, hasta que a su mente regreso la imagen de la figura con el gran y pesado martillo que estaba acompañando a su Sekirei deduciendo por lo dicho anteriormente por la castaña y por las habilidades de increíble fuerza mostradas que también pertenecía al mismo grupo de seres de su actual compañera.
``¿Así que además de estas dos también hay otras en la nave?´´ Pensó el chico internamente suplicando por la seguridad de los que vinieron con él ``Espero que ninguno de los demás se hallan topado también con estos seres… aunque quizás… si les paso lo mismo que a mi…´´ Fugazmente, la desagradable imagen de Seo y Sanada teniendo su ''momento divertido'' le paso por la cabeza obligando al joven a sacudirla con fuerza para alejar esas horripilantes imágenes ``Siendo ellos, seguramente deberían sentirse más felices que preocupados´´.
-¿Piensas que pueden intentar asesinarme?- Volvió a preguntar Minato observando a su Sekirei.
Esta evadió su mirada.
-Yo me refería a otro tipo de peligro…- Musito viéndose para nada feliz con lo que insinuaba al tiempo que una de sus manos acariciaba inconsciente su confiable guadaña.
-¿Huh?-
La pareja continuó caminando cuando de repente y directamente enfrente de ellos, empezaron a escuchar los sonidos de algo metálico y pesado siendo arrastrado por el suelo y, a juzgar por el ruido cada vez mayor, se estaba acercando.
-Ese sonido- Susurro Yomi- no puede ser nadie más que ella…
Deteniéndose y parando a su Ashikabi, la Sekirei espero en el lugar hasta que la misma figura encapuchada de antes que portaba el enorme martillo se apareció ante ellos.
-Como lo supuse, eres tu Yashima-
-¿Yomi?- La recién llegada se quito la capucha revelando a una chica de corto cabello marrón hasta los hombros y ojos grises, su rostro de muy bellas facciones que dejaron asombrado al Ashikabi.
``¿To… ¿todas las Sekireis son tan hermosas?´´ Se encontró pensado el chico atontado por la linda cara de la chica, hecho que fue rápidamente notado por su Sekirei quien aferro aun mas fuerte su arma.
-¿Qué haces aquí… Yashima?...- Pregunto con una voz cargada de celos.
-Solo intentaba… reencontrarme contigo…- Le contesto esta que a su vez no dejaba de mirar al pelinegro- ¿el no es… ¿uno de los invasores?...- Añadió de repente señalándolo.
-¡Es MI Ashikabi!- Exclamo Yomi con voz fuerte poniendo especial énfasis en la parte posesiva sin dejar de mirar a su compañera con ojos de ''si te le acercas te mato''.
-¿Tu… Ashikabi?- Musito Yashima abriendo grande sus bellos ojos- eso… eso no puede ser posible…
-¿Huh?, ¿de qué estás hablando?, ¿acaso dudas de mi palabra?, ¡solo mira!- Dicho eso la Sekirei de Minato se volteo levantando su cabello y enseñando la marca carmesí que tenía bajo la nuca- ¿Y?, ¿ahora si me crees?...
-Pero… se suponía que eso… la Nº 01 dijo que no debíamos…-
-¡La Nº 01 no está aquí!- Espeto Yomi, que pese a sus palabras indiferentes su cuerpo se vio sacudido por un leve temblor que llevaron a su Ashikabi a preguntarse qué tan aterradora seria esta Nº 01 para causar tal reacción en una chica de por sí muy escalofriante- …y además fue solo debido a un simple accidente por lo que tampoco se me puede acusar de nada…
-¿Accidente?- Inquirió Yashima con curiosidad.
-Sí, tu sabes… estaba a punto de asesinarlo cuando de repente el suelo tembló y causo a que cayera sobre él besándolo sin querer y sellando nuestra unión para siempre… ahhh, ¿no es el destino algo maravilloso?-
``¿El destino es realmente tan retorcido?´´ Se encontró pensando Minato ante el recuerdo de lo sucedido.
-¿Temblores eh?- Musito Yashima.
Y, como si por decirlo lo hubiese convocado, la nave entera volvió a sacudirse sacando de balance a la Sekirei del martillo que sin poder hacer nada por evitarlo cayó hacia adelante justamente sobre el pelinegro llevándoselo al piso con él y con su rostro dirigiéndose sin ningún obstáculo hacia el del chico.
``¿¡Qué!, ¿¡OTRA VEZ!, ¿¡QUE CLASE DE BROMA ES ESTA!´´.
No obstante, y sin haber nada que pudiese hacer para impedir lo que venía, Minato se resigno y cerro sus ojos preparando su mente, su espíritu y su cuerpo, (sobre todo este ultimo) para lo que venía.
Con un golpe seco, su cuerpo aterrizo dolorosamente en el suelo sintiendo inmediatamente el ligero peso de la chica sobre el suyo y su frente ser apoyada sobre la suya.
Pasaron unos segundos en los que Minato no se movió ni un milímetro de la misma forma que la figura sobre él.
Sin embargo, había algo ''diferente'' a lo que esperaba.
``Los labios de esta chica son fríos y duros como el metal´´ Pensó antes de armarse de valor y abrir lentamente los ojos.
Respondiendo a su mirada, lo primero que vio fueron los grandes orbes grises de Yashima que reflejaban la misma sorpresa que seguramente debían de tener los suyos propios.
El rostro de la Sekirei se hallaba completamente pegado al suyo, parte por parte incluyendo sus labios…
Solo que… no eran sus labios respectivos los que ambos estaban ''besando''.
Y era que, viendo lo que estaba a punto de ocurrir, el cuerpo de Yomi reacciono a una velocidad probablemente superior a la de la luz para tomar su guadaña y, cortando el aire mismo alcanzar a colocarlo entre los labios de su Ashikabi y su compañera impidiendo de esa forma el peligroso contacto y el subsiguiente alado.
-Ufff, eso estuvo cerca- Suspiro Yomi aliviada antes de dirigir sus ojos a su compañera separando la guadaña de los labios de Minato para colocarla a milimetros del delgado cuello de la Sekirei del martillo- No, no, no Yashima-chan…- Siguió utilizando una voz amenazantemente cantarina - en ninguna historia se ah visto que dos heroínas tengan el mismo tipo de ''encuentro'' con el héroe, ¿me hago entender?, ho ho ho ho…
``¿De qué demonios está hablando esta tipa?´´ Penso el joven temiendo seriamente por la vida de la otra.
Algo asustada por la actitud de su compañera y sobre todo por el filo de la guadaña haciendo contacto con su delicado cuello, Yashima se incorporo sudando frio al ver la siniestra sonrisa que le dirigía Yomi.
De vuelta en sus pies, Minato dio un largo suspiro agradecido internamente que no tuviera que padecer con las consecuencias de un segundo alado mas lo que acababa de suceder le hizo olvidar el miedo que le tenía a su Sekirei acercándosele amenazadoramente.
-¿¡QUE DIABLOS TE OCURRE!- Le grito a la castaña muy enojado- estoy agradecido de que me salvaras pero… ¿¡no pudiste elegir otro método!, ¡CASI ME ARRANCAS LA BOCA!...
Su Sekirei ni siquiera se inmuto.
-No te preocupes Minato-sama- Le dijo mostrándole una esplendida sonrisa- Yomi tiene completo control sobre sus habilidades…
-Aunque digas eso… todavía puedo sentir el metal en mi boca… ¿eh?... ¿Yomi?... ¿po… ¿Por qué me miras de esa forma?...- El chico, pensando que la castaña se había enojado por haberle gritado trago saliva esperando que lo que fuera a usar como represalia no le doliese demasiado.
Afortunadamente para Minato, o quizás no, su Sekirei se hallaba lejos de estar enojada con él, sino todo lo contrario como indicaban sus ojos llenos de hambre… hambre... por su Ashikabi.
-Hablando de nuestro alado, eso me hizo acordar a nuestro ''primer encuentro'' Minato-sama…-
-¿Eh?, esp… ¿hablas en serio?...- Se sonrojo el chico ante la mas que obvia insinuación de su Sekirei.
-Yomi… ''tiene hambre''… Minato-sama… ho ho ho ho…-
-¿¡Qué!, ¿¡pero si no paso mucho de mmmh…-
El chico no tuvo tiempo de decir más cuando sintió los cálidos labios de su posesiva Sekirei sobre los suyos antes de ser arrojado al suelo y empezar a ser nuevamente despojado de sus ya desgarradas ropas.
-¡QUE ALGUIEN ME SALVEEEEEEE!...-
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-Je je… ¿así que esto es un Jinki eh?- Inquirió un hombre de mediana edad alto y fornido dando vueltas el pequeño cristal entre sus dedos al tiempo que se volvía a sus subordinados y al joven arrodillado y con las manos amarradas en la espalda ubicado entre ellos.
-En efecto… ese es el nombre que le han dado…- Murmuro Higa dándole una mirada calculadora.
El capitán del Este, no había tenido mucha fortuna como al salir de la nave fue emboscado por los compañeros Numai que aun rondaban por los alrededores quienes rápidamente lo sometieron y lo despojaron de sus pertenencias entre ellas el Jinki que llevaba en sus ropas.
-Je je je… es increíble que paguen tanto dinero por una cosa tan pequeña-
``Así que realmente alguien ah contratado a los Numei para encontrar los Jinkis… por otro lado, no parecen estar enterados de su verdadera utilidad´´ Pensó el chico tratando de buscar la forma de recuperar el objeto, el problema era el gran numero de Numeis que había allí reunidos `` de alguna forma… si quiero salir vivo de aqui, necesitare disminuir su número primero´´
-Jefe, ¿Qué haremos con este tipo?- Pregunto uno de los hombres.
-¿Hmm?, solo llévenselo quizás podamos pedir algún rescate o algo mas por el-
-¡Sí!-
-¡Hey!- Lo llamo Higa para llamar su atención- por lo que veo a ti te gusta mucho el dinero ¿no es así?...
-Ni siquiera te esfuerces niño- Lo detuvo el jefe- no me compraras con dinero si eso es lo que estas planeando… por supuesto que me gusta el dinero pero también soy fiel a la persona que contrata mis servicios…
-No es a eso a lo que me refiero- Negó Higa dándole una sonrisa astuta- esa pequeñez que tienes en tu mano vale mucho dinero así que ¿Qué pasaría si tuvieras más de una de ellas?
-Te escucho- Murmuro el hombre enfocando su total atención a lo que decía Higa.
-Dentro de esa nave… hay muchos más de estos cristales- Le informo- en la sala en la que encontré este, habían muchos… muchos más…
-Ho, ¿en serio?, ya, ¿y entonces por qué solo tomaste uno?- Le pregunto el jefe desconfiando un poco de su historia.
-Primero, porque solo necesitaba tomar uno- Le dijo el chico- al igual que tu yo también trabajo para alguien y mis órdenes más que llevarles el objeto era la de establecer la confirmación de su existencia… y segundo… no es como si esa nave fuese capaz de irse a algún lado ¿verdad?...
-Je je je, tienes una lengua muy ágil muchacho- Sonrió el jefe complacido con su explicación antes de volverse a uno de sus hombres- tu, toma el Jinki y a este hablador y llévalo a la base muestrales el objeto a los jefes y diles que envien mas gente.
-Entendido- Respondio el sujeto tomando el cristal y guardandoselo.
-La mitad ira contigo y el resto vendrá conmigo al interior de esta nave… -Siguió el jefe- si de verdad hay más de estas cosas aquí, nos volveremos ricos de un solo golpe.
-¡Siiii!-
``Hasta nunca imbecil´´ Sonrió Higa observando como el jefe y aproximadamente la mitad de sus secuases ingresaban a la nave con él.
Inmediatamente le taparon los ojos y lo empujaron para que caminara hasta subirlo a un vehiculo que, tras subir el resto comenzo a deslizarse por la árida tierra del desierto llevandolo a un destino incierto.
Sin embargo no paso demasiado tiempo cuando un fuerte sonido similar a una explosión se dejo escuchar seguido luego de los gritos de los hombres que luchaban contra un enemigo inesperado y sus alaridos de agonia al ser ultimados por este.
Pasados cinco minutos del inicio del combate, el silencio volvio a dominar sobre la vasta extención de tierra infertil.
-Tardaron demasiado imbéciles- Espeto Higa molesto cuando hoyo abrirse la puerta del vehiculo y ser retirada la venda de sus ojos.
-Lo sentimos amo- Murmuraron dos chicas al tiempo que una de ellas, de largo cabello verde y ojos celestes, ayudandose de una lanza que llevaba le cortaba las amarras liberandolo por fin y posibilitando que el hombre saliera fuera.
La otra, de muy corto cabello negro y ojos castaños se arrodillo a los pies de Higa junto a la primera agachando la cabeza ante él en espera de alguna otra orden.
-Toyotama, Ichiya- Les hablo el joven a la peliverde y su compañera respectivamente- uno de ellos tiene un Jinki, registren sus cuerpos y encuéntrenlo.
Inmediatamente, ambas mujeres obedecieron y empezaron a buscar entre los cadaveres de los Numais muertos hasta que Ichiya encontro al sujeto que lo tenia entregándoselo rapidamente a Higa.
-Buen trabajo- Murmuro el Capitán del Este con una sonrisa torcida- ¿tienes el otro?- Le pregunto a Toyotama, esta asintio y le entrego una pequeña caja de metal de forma rectangular que Higa abrió para ver dentro un cristal exactamente igual al que tenia en su mano y al que colocó junto al otro antes de volver a cerrar la caja y sonreír satisfecho- con este ya tengo dos... y ahora... por el tercero...
-Higa-sama, ¿Puedo preguntarle algo?- Inicio Toyotama mirandolo.
-¿Que cosa?-
-En esa sección de nuestra nave... también habia Sekireis como nosotras... ¿porque no tomo a ninguna con usted?-
El chico sonrió antes de contestar.
-Por que a diferencia de la misión en la que las encontre a ustedes y al primer Jinki esta vez no fuí enviado solo... y necesitaba retirarme rapido... perder mi tiempo en busca de alguna Sekirei hubiese sido muy arriesgado... en especial estando ese estúpido del hijo del Presidente... puede que a simple vista no destaque demasiado pero en realidad es probablemente mas astuto y fuerte que el llamado ''genio'' de su padre-
-Ya veo...- Musito la peliverde poniendose de pie y marchandose a pie junto a su Ashikabi y compañera hasta el vehículo que los esperaba no demasiado lejos.
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-Mi cabeza- Aun con los ojos cerrados Seo se palpó la frente sintiendo un gran dolor alli donde tocaba, se dio la vuelta y dio su cara contra algo grande, suave y muy blandito que apreso con sus manos apretandolo una y otra vez- hmm... ¿en donde eh sentido esta textura antes?- Se pregunto en voz alta más rápidamente lo desestimo como se abrazó a aquello que tenia a su lado y enterró felíz su rostro disfrutando de su extrema suavidad- ahhh, esto es mucho mejor que las almohadas que uso en mi departamento...- Continuó mientras frotaba su cara acomodandola lo mejor posible para seguir durmiendo.
-¿Se sienten bien verdad?- Le preguntó junto al oído la voz de una mujer.
-¡Mucho!- Respondió Seo sin pensarselo dos veces- ah... ¿eh?...
``Espera un segundo... ¿de donde salió esa voz de recien?´´ Se pregunto el hombre al tiempo que se escuchaba el crepitante sonido de la electricidad.
-¿Eh?- Abriendo finalmente sus ojos, Seo levantó la cabeza para encontrarse cara a cara con una mujer de largo cabello negro y ojos castaños que lo miraba con varias venas pulsándole en el rostro, en su mano derecha energia eléctrica recorria por sus dedos.
Una rápida mirada hacia abajo le indico que lo que estaba usando como almohada eran nada mas ni nada menos que los grandes pechos de la mujer.
-¿Tus últimas palabras?-
-Eh... ¿que no me duela demasiado?...-
-Eso... es imposible...- Le dijo la mujer con una cara totalmente maniática.
Bzzzz...
-GYAAAAAAAAAAAAAAHHHHH...-
-¡Detente Hikari!- Gritó otra voz por sobre los de extreño dolor de Seo- ¡lo mataras!.
-¡Es lo minimo que se merece!- Replicó la primera dandole otra descarga de electricidad al lider del Escuadrón Especial.
Sin embargo, el ataque se detuvo y Seo, aunque carbonizado de los pies a la cabeza y echando humo por la boca, todavía seguia con vida.
-Hikari, deberías dejar de ser tan imprudente- Le recomendo la recien llegada que en apariencia era exactamente igual a la otra, con la única diferencia obvia en el tamaño de sus pechos los cuales eran significativamente mas pequeños que los que Seo disfrutara por ese par de hermosos segundos- y además, ¿que hacías al lado de este hombre?.
-No... ¡no pienses mal Hibiki!, so... ¡solo me quede dormida!- Se explicó a los tropezones Hikari con el rostro en llamas.
-¿Justo al lado suyo?-
-¿Qu... ¿¡que estas tratando de insinuar!-
-Nada...- Suspiró Hibiki.
-¿Ustedes...- Habló de repente Seo llamando la atención del par- ¿son hermanas gemelas?.
-Si- Contesto Hibiki.
-¡No necesitas responderle!- Reclamó su gemela con enojo.
-¿En donde estoy?- Inquirió Seo incorporandose de la cama en la que se hallaba acostado y dirigiendo su vista a todos lados.
-Estas en nuestra nave- Respondió ahora Hikari volteando el rostro.
-¿Y ahora quien es la que responde?- Sonrió su hermana para gran fastidio de la pelinegra antes de volverse al amigo de Minato- disculpa por haberte traido de esa forma a este lugar es solo que... no acostumbramos a tener visitas y...
-¡Ustedes eran enemigos que invadieron nuestro hogar!- La interrumpió su gemela- la verdad es que tienen suerte de seguir con vida.
-Ah, si supongo que tienen razón en eso- Se disculpó el hombre- nosotros fuimos enviados a buscar algo aunque claro que nunca esperamos hallar algo como esto... ja ja ja... es decir... por supuesto que creo en la existencia de vida fuera de nuestro planeta pero claro... de creer a verlo con mis propios ojos... las reacciones pueden ser muy distintas ja ja ja... ¿no es asi Sanada?- Le pregunto al hombre que yacia a pocos metros suyos abrazandose cariñosamente a dos chicas de apariencia joven- ... ¿¡QUE! ¿¡SANADA!, ¿¡CUANDO DEMONIOS LLEGASTE AQUI!...
-¡Oh, Seo!- Lo saludó el otro de forma jovial- al fin despiertas... crei que nunca lo harias...
-Parece que tu estas bien- Murmuro Seo observando como el otro continuaba conversando con él sin dejar de acariciar a las otras chicas, lo que lleno de gran envidia y malestar al lider del Escuadrón- mejor decir, ¿¡Quien diablo se supone que son esas tipas!, ¿¡y por que tu puedes acariciar a un par de mujeres y yo no huuuh!... ¡algo como esto!...
Llevado por la ira, el pelinegro dirigió sus manos y las apoyo en los pechos de Hikari e Hibiki apretándoselos con fuerza a ambas haciéndolas sonrojarse hasta el último cabello de sus cabezas.
-Este sujeto... ¿no aprende verdad?...- Mascullo la hermana temperamental mientras pequeñas chispas reaparecían en sus manos.
BZZZZZZZZ...
-GYAAAAAAAAAAAAAHHHHH...-
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Un cercano a la muerte Minato, acompañado por una cada vez mas radiante Yomi y ahora su compañera Yashima reanudaron su marcha a travez de los pasillos de la nave, como siempre vagando sin tener un rumbo determinado.
``Voy a morir, realmente voy a morir´´ Lloraba internamente Minato sintiendo como y apenas era capaz de levantar los pies para caminar.
Detrás de la pareja, Yashima los observaba en silencio, siendo testigo muda del último encuentro amoroso entre ambos, la chica habia desarrollado su interes en los llamados Ashikabis envidiando un poco la (para ella) feliz relación entre los dos que caminaban unos metros mas adelantados, sintiendose un poco desilucionada de que su alado no se hubiera realizado.
-Y dime, ¿piensas tenerme caminando de un lado para el otro hasta la eternidad?- Quiso saber Minato dirigiendose a su Sekirei.
-Bueno... no es como si quisiera eso Minato-sama pero... nunca eh salido de la nave, ¡y yo definitivamente no quiero que te veas con ninguna más de las que estan aquí!-
``Me alegro que al menos estemos de acuerdo en algo´´ Pensó el chico aliviado de saber eso.
-Eso no va a ser posible- Musito Yashima al tiempo que señalaba al frente de los tres en donde unos pasos apresurados se escucharon y varios gritos más.
Y de repente, la menuda figura de Mikogami se apareció ante la vista y se estrelló duramente con Minato cayendo ambos duramente al suelo.
``¿Algún dia dejaran de arrojarme al suelo´´ Casi lloró el Ashikabi por la mala suerte que lo acompañaba ese dia.
-¿Eh?, ¿Sahashi?, ¿eres tú?- Sin previo aviso y llevado por la desesperación del momento, el muchacho salto a los brazos del pelinegro estrechandolo en un fuerte abrazo- ¡estas vivo!, ¡me alegro encontrar a alguien con vida!.
Y mientras Minato, se quedaba petrificado, las Sekireis observaron la situación con gran asombro.
-Eh leído esto en una revista... a su gente se las llama homo...-
-¡Minato-sama es solo mio!- Grito Yomi levantando su guadaña y adelnatdnose para cercenar la cabeza del mas joven.
Afortunadamente para este, Minato logró reaccionar a tiempo y se interpuso entre el arma de su Sekirei y el cuerpo de su compañero.
-Espera un segundo...-
-¿Por que lo defiendes?, ¿acaso lo quieres mas a él que a mi?- Le preguntó con los ojos llorosos.
-¿¡QUE!-
-Sahashi, no sabia que tenias esos gustos...- Murmuro Mikogami en tono acusador.
-Tu...- Minato lo tomo por el cuello de su chaqueta mirandolo de forma amenazante- estoy tratando de salvar tu cuello aqui, ¿sabes?, te sugiero que no me compliques las cosas...
-Lo siento... solo estaba bromeando...-
-¡Minato-sama!, ¿como puedes engañarme asi?- Lloraba la chica con el rostro oculto por el flequillo para detenerse y quedarse quieta por unos momentos antes de levantar repentinamente la cara con sus ojos destellando intenciones asesinas y su guadaña en la mano- lo mataré...
-¡Waaa!, ¡has algo Sahashi!- Le gritó el castaño al ver peligrar su vida.
Sin ningún recurso a la vista, el pelinegro ya contaba un compañero menos hasta que simplemente dijo lo primero que le vino a la cabeza.
-Detente Yomi!-
Inmediatemente, la castaña bajo su arma con los ojos totalmente abiertos por la sorpresa y su rostro completamente rojo.
-¿Eh?, Minato-sama... ¿acabas de llamarme por mi nombre?-
``¿Acabo de llamarla por su nombre?´´.
-Kyah, es la primera vez...-
-¡Silencio todos!- Exigió una voz masculina de repente callando todas las demas voces.
Detrás de una callada Yashima, Mutsu y las gemelas Mitsuha y Mitsuki se aparecieron.
-¡Mutsu!- Exclamó Yomi- ¿que estas?.
-Yomi...- La interrumpió el Sekirei mirandola señudo- tu y tu Ashikabi deben abandonar inmeditamente la nave.
-¿Eh?, ¿y eso porque?- Se enojó la chica sin entender al castaño.
-A traves de las camaras de la entrada la eh visto...- Murmuro Mutsu que se veia claramente tenso.
-¿Ver?, ¡a quien?-
-A ella, la dueña de los perros mutantes...-
-¡Geh!-
-La N° 04 Karasuba... ah regresado...-
-¿¡QUEEEEEEE!-
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-¿Are?, ¿aun estoy con vida?... o quizás... ¿esto es el cielo?- Inquirió un risueño Natsuo con la vista inclinada hacia un techo totalmente blanco dentro de una habitación igualmente blanca.
-Lamento decepcionarte pero no estas muerto- Le susurró una voz junto al oído.
La voz era lúgubre, indiferente, carente de sentimientos y sin embargo al hombre le sonaban increiblemente hermosa en su corazón.
-¿Quien?-
-Intenta ponerte de pie y averigualo tu mismo... - Se volvió a escuchar la misma voz esta vez de un poco mas lejos como la persona se habia alejado de su lado- si no eres capaz al menos de eso... no me serviras absolutamente para nada...
Juntando las pocas fuerzas que tenía, Natsuo se incorporo como pudo, notando extrañado que la herida en donde Higa le habia disparado ya no le dolia para nada se volteo hacia la misma observando como no existia absolutamente ningún rastro de ella.
-¿Que...-
-¿La ciencia médica de esta nave es asombrosa verdad?- Le dijo una vez mas la voz y entonces Natsuo se volvió hacia ella.
Y alli la vió, sentada en una silla, una mujer alta (si bien no podía precisarlo lo intuía por el largo de sus bien torneadas piernas), de largo cabello gris atado en una cola de caballo que le caía hasta casi la cintura y ojos del mismo color que lo estudiaban con malicia, si hubiese un malo en alguna historia, ella definitivamente encajaria en el papel de villano final.
-Eres... hermosa...- Le dijo con suavidad a lo que la mujer le sonrió agradecida- ¿quien eres?...
-Se me conoce como la Sekirei N° 04, pero mi nombre es Karasuba...- Respondió la peligris de forma elegante.
-¿Acaso fuiste tu la que...- Señalo el lugar en el que habia sido perforada su carne.
-No, no soy muy buena en eso... mas que unir, mi especialidad es ''separar''... eso se lo debes a una de mis subordinadas a la que le ordene curarte para cuando llegara aqui a traves de esto... - Le dijo enseñandole un pequeño aparato que al momento trituro entre sus dedos y dejo caer con desden al suelo.
-Ya veo... y esta nave... ¿te pertenece?-
-Solo esta sección...-
-¿Sección?-
-Esto no es el total de la nave...- Le informó- según supe esta se partió en ocho partes que cayeron separadas en una isla y que se separaron aún mas hace ocho años... todos aquellos que recibimos la denominación de Sekireis de un solo digito comandamos dichas secciones a excepción de esta que tiene a dos de ellos... y también aquella que fue encontrada hace cosa de 18 años terrestres... y que fuera el principio del final...-
-¿Hablas de la gran catástrofe de hace ocho años?- Musito Natsuo.
-Entre otros nombres que le dieron, es como ustedes los humanos conocen la ''versión oficial'' de los hechos...- Sonrió la mujer mostrando la mitad de su destadura.
-¿Versión?, ¿acaso existe otra?-
-Existe...- Afirmo muy segura- ¿te interesa?-
-Por supuesto... ¿también los Jinkis estan involucrados?-
-Veo que estas bien informado... ¿Quieres saber?, ¿te interesaria conocer el porque gente como tu jefe o el tipo que te disparo estan tras esos cristalitos?- Le pregunto poniendose de pie.
-Si...-
-¿Estas... completamente seguro?- Continuó acercandosele poco a poco.
Natsuo no dudo.
-Si-
-En ese caso... acompañame hasta la destrucción... y el final de todo... Ashikabi-kun...- Tomando el rostro del hombro con sus manos lo atrajo hacia ella al tiempo que sus rostros se acercaban cada vez mas y mas.
Desde fuera de la sala se pudo ver una brillante luz que anunciaba con escalofriante terror la sangrienta tormenta que destruiria la sociedad como era conocida hasta el momento.
#-###########- A-SSSSSSSSSSS #-###########
Hasta acá, hasta aquí por hoy y ni una palabra más XOOOO...
Hola, ¿Qué tal?, acá volvi y despues de un largo tiempo para iniciar el que dare a llamar como ¡EL MES SEKIREI! Yuuupiiiiii... uuuiiiiii... XO.
¿Eh?, ¿que porqué di este nombre tan raro al mes?, simple, ¡por que en este mes estare no solo actualizando todas mis historias de la serie sino que también les presentare UNA HISTORIA MÁS MWA HA HA HA HA...
Bien, sobre el capi de hoy, pues que decir ¿verdad?,, la gran incognita seria si Minato será capaz de llegar vivo a sus treinta años... lo cual es dudable con esa Sekirei que tiene je je je...
¿Cual será la verdad detrás de los Jinkis?, ¿que pasara con Minato y el resto de los que aún permancen dentro de la nave?, ¿encontrara Higa su tercer Jinki antes que los demás?, ¿que peligros traeran el dúo Natsuo/Karasuba a los protagonistas?, ¿realmente serán ellos el jefe final?, ¿o existira alguien incluso mas amenazante?, ¡esperen los siguientes capitulos con ansias, la historia no los va a defraudar!.
Y ahora, bienvenidos a la primera sección de respuestas de este fic:
Primero para Netant Joe; Si, Yukari tiene un mas que notable complejo de hermano el cual es un poco suavizado en el anime por lo que si solo viste esos episodios tendras que leer mas entre lineas para darte cuenta, pescando esos pequeños detalles que lo indican.
En el manga esto es bastante mas notorio, no obstante con su relación con Shiina avanzando a muy buen paso da la impresión de que se le esta pasando je je je (menos mal por Minato, se le llega a agregar otra al harem y lo dejan seco antes de los 30 ja ja ja ja).
Segundo para Arcangel Guerrero; Si, es verdad en este mundo la población humana es muy escasa... un par de niños más no vendrian nadamal te~he..., Eh no, creo que lo di a entender mal yo entonces (XO), Karasuba se refería a gente ''valiente'' (es decir, gente que bajara de las islas flotantes, algo que no es muy común en este universo), como bien quedo claro en este capi, ella ya estaba muy al tanto de la existencia de los humanos (ella y otro pequeño grupo que saldrán despues -aunque de seguro ustedes ya estaran imaginandose (acertadamente) quienes son je je-).
Lo de Chiho como dije en el capitulo anterior tiene su muy buena razón de ser y no solamente por el conflicto latente que pueda existir entre ella y las Sekis de Minato (al contrario sera algo que ''ayude'' a estabilizar la situación).
Me alegra que te guste como personifico a Minaka, siempre me a parecido un personaje por demás gracioso (ni veas el final que tengo planeado para él en El Destino de las Sekireis ja ja ja ja ja XO), mas que un villano siempre lo vi como un simple payaso, un niño aburrido que solo quiere divertirse con sus juguetes nuevos XO...
Bien, eso será todo por hoy, me retirare por el momento, dejen muchos reviews Please, y nos vemos en el capitulo 3, Sayonara.
