Aquí vengo con un nuevo capítulo de este fic. ¿Me tardé mucho? Espero poder ir subiendo al menos un capítulo por semana si todo va bien, no les haré esperar mucho. Gracias a las personas que me dejaron reviews en el anterior capítulo, es bueno ver que después de tanto tiempo sin escribir aún puedo lograr algo decente. Espero no decepcionarlos y que les guste la continuación. Y sin más, ¡a leer!

Aviso: Contiene spoilers del capítulo 362 del manga. Aparte de eso es un fic un poco raro. Digamos que la historia original de Naruto se 'detiene' en el capítulo 362 y a partir de ahí sigue una evolución completamente distinta del manga. Me cuidé de no hacer AU, OOC ni nada de eso, pero eso era necesario para la historia, de algún modo.

Disclaimer: Los personajes de Naruto, idea original, derechos y bla bla bla pertenecen a Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomo prestados con la esperanza de entretener a los lectores. Aunque como buena fangirl, desearía que Kakashi-sensei, Neji-kun o Itachi-sama entre otros fueran míos, pero de momento no hay modo.


CHAPTER 2

Era noche cerrada hacía ya tiempo, una noche húmeda y fría que anunciaba las próximas lluvias. Se envolvió en su abrigo y se dio prisa en volver a casa, tiritando. Aunque en sus misiones tenía que viajar mucho y enfrentarse a climas de toda clase y condición, nunca había soportado bien el frío. A las afueras de la aldea había un silencio sepulcral. La chica solo podía oír el sonido de sus pasos y su respiración. Se dio cuenta de que tenía que darse prisa en volver o alguien la echaría en falta y habría problemas.

Desde que Tsunade había abandonado su cargo como Hokage la Aldea andaba un poco revuelta y el ambiente era tenso, sobre todo entre los ninjas. Sabían que la transición era un momento delicado porque adaptarse a los cambios llevaría algún tiempo. Y en ese momento era cuando sus defensas y su organización eran más débiles. Sin embargo, todo se había llevado a cabo de forma pacífica y en consenso. Aunque su aspecto mostraba lo contrario, Tsunade estaba demasiado vieja y cansada para seguir ocupando ese puesto y decidió que era el momento de dejarlo. Toda la aldea, incluida ella misma, esperaba que el sucesor fuera Naruto, pero algunas voces del consejo sugirieron que quizá fuera demasiado joven. Tsunade y algunos otros, como Kakashi, Gai y Yamato, aseguraban que eso no era un impedimento, citaban a Gaara como ejemplo y juraban que estaba listo para ser Hokage. Pero las opiniones se mantuvieron divididas y tuvo que intervenir el propio Naruto, quien por otra parte no podía seguir ajeno a un asunto que le incumbía de lleno. El joven contó que, en efecto, como todos sabían siempre había sido su sueño convertirse en Hokage y sustituir a la vieja Tsunade, pero tampoco estaba dispuesto a que se produjera un enfrentamiento interno por su causa. Así pues, propuso una solución que dejó satisfechos a todos: no le importaba esperar hasta estar más preparado, ya que era una gran responsabilidad con la que, de alguna manera, se ponían en juego todas las vidas de su amada aldea. Por eso, iría con Gaara para completar la última parte de su formación, la que sus maestros ya no podían enseñarle: cómo ser un buen líder, cómo tomar las decisiones correctas y guiar al pueblo hacia una vida pacífica y confortable. El consejo en pleno aceptó esta idea y la tomaron, además, como prueba de madurez de Naruto. El chico se había marchado con Hinata a la Arena y solo quedaba decidir quién sería el sustituto en el puesto hasta que regresara. Finalmente, todas las votaciones señalaron a Kakashi como el más adecuado y el ninja copia, agradecido pero algo temeroso, no tuvo más remedio que aceptar y tratar de mantener la aldea en orden hasta que su antigua alumno volviera para ocupar el lugar que se había ganado por pleno derecho.

Kakashi era muy consciente de la situación y por eso llevaba un estricto control sobre los ninjas de los que disponía. Y por eso Ino no podía tardar más de la cuenta. Volvía de un entrenamiento especialmente duro con su equipo, pero estaba satisfecha. Esa era una de las pocas cosas que la hacían dibujar un asomo de sonrisa en su rostro cada día. Veía a esos chicos esforzándose, trabajando duro, hablando del futuro llenos de ilusiones y de sueños, y le recordaban tanto a ella misma a su edad que no podía evitar sentir nostalgia. Estaba segura de que se convertirían en grandes ninjas, y orgullosa porque adivinaba en ellos también la inconfundible huella de las enseñanzas de Asuma. Pensó que su sensei estaría feliz, estuviera donde estuviese. Ino no lo había olvidado, aunque ya no lloraba ni lo culpaba. Ni tampoco había olvidado a Shikamaru. No había sabido nada de él desde aquella desagradable discusión años atrás. Las pocas veces que el chico había visitado la aldea se abstuvo de verlo, aunque lo echaba de menos, pero creía que jamás podría recuperar lo que ella misma había echado a perder aquella mañana que tan lejana le parecía ahora. Intentaba no pensar en ello, centrándose en otras cosas para mantenerse ocupada, como los entrenamientos y misiones con su equipo. Estaba tan contenta con aquellos niños que casi no le daba tiempo a pensar en su antiguo compañero. Pero a veces, en noches frías y oscuras como aquella, no podía evitar acordarse de él, preguntarse dónde estaría o qué estaría haciendo. Aunque nadie podría haberlo adivinado al día siguiente. Ino ocultaba sus pensamientos y su tristeza bajo una mirada azul de hielo y se enfrentaba al mundo como podía, luchando para que aquella cáscara no se resquebrajase y dejase ver el vacío que ocultaba en su interior. Sólo Sakura estaba al corriente de la situación, aunque muy por encima, pero ni siquiera ella podía manipular los sentimientos que se alojaban en el corazón de su amiga. Era una lucha que tendría que librar sola.

De este modo, a la mañana siguiente Ino se encaminó hacia el lugar habitual de entrenamiento con su papel bien aprendido a fuerza de representarlo durante tanto tiempo. Los días no se diferenciaban mucho unos de otros. La aldea estaba un poco revuelta por lo del cambio de Hokage y aún se apreciaban vestigios de la destrucción sufrida años atrás, cuando se produjo el enfrentamiento decisivo que acabó con Akatuski para siempre. Pero, aparte de eso, en los últimos meses se había ido estabilizando gracias a las acertadas gestiones de Kakashi y no se encargaban muchas misiones peligrosas. Por eso, Ino se sorprendió cuando recibió un mensaje de urgencia que la citaba de inmediato en el despacho del Hokage. Se presentó enseguida y al encontrarse allí con algunos de sus compañeros, temió que se tratase de algo grave. Desafortunadamente, no tardó mucho en comprobar que estaba en lo cierto.

- Os he llamado - comenzó Kakashi - porque vosotros sois los ninjas más experimentados de la aldea y en los que más confío. Aunque no formarais parte de mi equipo, todos de algún modo u otro fuisteis alumnos míos, por eso os conozco bien y quiero hablaros con franqueza.

Ino echó un vistazo a su alrededor. Además de ella, Kakashi había llamado a Neji y Sai, quienes estaban tan inquietos como ella.

- El asunto es grave y disponemos de poco tiempo, así que os pondré al día rápidamente. Nos ha llegado información de que Akatsuki puede estar resurgiendo.

Ino abrió la boca para dejar escapar una exclamación de asombro, pero ningún sonido salió de ella. Estaba anonadada, paralizada. El semblante de Neji se hizo más serio de lo habitual y Sai se revolvió un poco, incómodo. No podía ser cierto, Kakashi no hablaba en serio, pensó la chica. Por su mente pasaron veloces los nombres de todos los ausentes, aquellos que habían dado su vida en la lucha contra la organización terrorista más temible de todos los tiempos. Una lista, para ella, encabezada por Asuma, pero por desgracia éste no era el único: Shino y Hanabi, la hermana de Hinata, que acababan de cumplir un año juntos cuando fueron asesinados; Shizune, la fiel asistente de Tsunade; el capitán Yamato, que tanto había ayudado a Naruto en el control del kyuubi; Jiraiya, el gran sannin y maestro de Naruto; incluso Akamaru, el valiente perro de Kiba. Hasta Sasuke había abandonado su venganza al comprender que la aldea que tanto amaba su hermano estaba en peligro inminente de ser destruida por la organización criminal. Así, fue perdonado y se unió de nuevo a sus filas, entregando finalmente su vida en la batalla, en la que murió como un héroe. Por todos ellos, Ino se negó a creer que de nuevo tendrían que atravesar tanto sufrimiento, dolor y pérdida. Tuvo que salir de estos amargos pensamientos al escuchar de nuevo la voz de Kakashi.

- No quiero que os alarméis más de lo necesario. Sé que esto es difícil para todos, pero os necesito despejados para la misión en la que vais a tomar parte. Otras aldeas han advertido también este posible peligro y se han puesto en marcha. Lo que sucedió en Konoha ha servido de ejemplo para que las demás villas tomen ejemplo. No volveremos a dejar que una aldea se enfrente sola a un peligro tan grande mientras las demás desvían la vista hacia otro lado. Debemos estar unidos para vencer. Por eso, se ha convocado una reunión urgente para formar equipos de reconocimiento. Se ha hecho un llamamiento especial a los ninjas con técnicas de espionaje, recopilación de información, visión, rastreo, etc. Ahí es donde entráis vosotros - explicó Kakashi.

- ¿Qué hay de usted, Kakshi-sensei? - preguntó Neji. El aludido dejó por imposible la opción de corregir al muchacho: a ellos les costaba mucho llamarlo 'Hokage'. De todas formas, a él no acababa de gustarle el puesto y era muy consciente de que sólo lo ocupaba mientras aguardaba el regreso de Naruto, por lo que, entre ellos, tampoco le daba importancia - El sharingan...

- Lo sé - respondió el ninja copia, consciente de que, con la muerte de Itachi, Sasuke y Madara, él era el último poseedor de la poderosa técnica ocular - Me gustaría acompañaros, pero hay mucho que hacer en la aldea y no sería conveniente para nuestra seguridad que la abandonara ahora. Además, se ha acordado que ningún Kage acudirá a la reunión, al menos no a esta. Solo estará Gaara, dado que se celebrará en la Arena.

A Ino le dio un vuelco el corazón. No podía desobedecer una orden directa de Kakashi y tampoco quería hacerlo. Su aldea la necesitaba más que nunca y si algo había aprendido de Asuma era la importancia de proteger a los que no podían valerse por sí mismos. Pero ir a la Arena significaba, con toda probabilidad, encontrarse con Shikamaru. Y eso era lo último que deseaba, por mucho que su recuerdo se mantuviera imperturbable en la mente de la chica. Terminó de asustarse cuando oyó a Kakashi decir:

- Allí os esperan Naruto, Hinata y Shikamaru, que se unirán a los grupos de búsqueda y datación junto con Kankurô y Gaara una vez que la reunión haya finalizado.

Los tres ninjas asintieron en silencio, cada uno perdido en sus propias divagaciones acerca de la cuestión. Aunque ignorara los pensamientos particulares de cada uno, Kakashi sabía que no eran felices. Por eso, trató de alentarlos antes de despedirlos:

- Sé cómo os sentís, pero esta vez no estaremos solos. En el pasado vivimos cosas horribles, dignas de una guerra. Sé que entonces no estabais preparados para ello y nunca he dejado de reprocharme, al igual que Tsunade y todos los demás, haber tenido que recurrir a vosotros cuando erais tan jóvenes, pero los tiempos lo requerían. Ahora sé que lo estáis, os he visto crecer y convertiros en los grandes ninjas que sois ahora, los que lleváis sobre vuestros hombros el futuro de esta aldea. Hemos reaccionado a tiempo y contamos con la ayuda de nuestros amigos: no permitiremos que vuelva a suceder la tragedia de entonces. Pero el éxito empieza por esta misión y depende de vosotros. Debéis esforzaros, yo os ayudaré en todo lo que pueda. Podéis contar conmigo. Y ahora, ¡en marcha! Estaremos esperando vuestro regreso.

Quedaron en verse en las puertas de Konoha en una hora, apenas el tiempo suficiente para preparar el equipaje. Ino pensó en avisar a Sakura, pero finalmente decidió no decir nada. Ella se enteraría seguro por Sai o por Tsunade y aparte de su amiga, Ino sabía que nadie más la estaría esperando en la aldea, tanto daba si volvía o no. Además Sakura querría hablar de Shikamaru y ella no podía hacerlo, no ahora, tan afectada como estaba por la sombra que se cernía inminente no sólo sobre ella, sino sobre el mundo.


Bien, espero que no me maten por lo extraña que se está volviendo la historia, con Kakashi de hokage y todos esos pobres personajes a los que maté u.U. Les estaré realmente agradecida si me dicen su opinión en los reviews; soy de las que piensan que una crítica constructiva es la mejor forma de aprender. Gracias a todos por leer.

Matta ne!

Karin16