-SLASH-
Pareja: Sirius/Remus
Resumen: Remus piensa que aquel sentimiento es una utopía a la que no puede aspirar. Sirius que es demasiado bueno para esa mierda del amor. No siempre todo será tan simple.
Advertencia: No sabemos que nos traerá el futuro.
Nota de autora: Tenia otra idea para este capitulo. Pero me metí en la trampa de hablar de Sirius…y no pude parar.
Y por cierto, me disculpo por los errores del capitulo pasado y los que pueda tener este, no tengo Beta así que tendrán que tenerme paciencia.
-Colección de cosas que uno escribe por placer.-
• Ese sentimiento •
CAPITULO II:
Rebeldía en rojo y dorado.
Sirius es maravilloso. El mejor invento desde la varita. Y lo mejor de todo; es que lo tiene bien en claro.
Como una fuerza de la naturaleza, es un huracán que causa revuelo, desconcierto y fascinación por partes iguales.
Sirius sabe que es adictivo para quien lo prueba; especialmente si pruebas a Sirius no solo con los ojos, sino con la boca. Los besos de Sirius son droga pura, especialmente cuando su víctima se derrite y Sirius gana terreno, invasión de Sirius en la boca, su cálida lengua… su calor.
…Ahí es DiosMerlinSirius
Nada quema más que Sirius Black y el es plenamente conciente de su inmenso poder.
Es hábil, es astuto, es descarado y un tanto degenerado; Sirius es sexual. Es la materia prima que buscaba Salazar Slytherin para moldear a su antojo en su casa.
Es todo lo que su familia hubiera deseado que fuera.
Pero las diferencias no están solo en la sangre, en el instinto, en la parte animal. Sino en nuestras elecciones. Las elecciones nos hacen quienes somos y Sirius siempre ha elegido la rebeldía.
Sirius se rebela; contra su familia, contra el mundo…contra su propia naturaleza. Contra ese algo que desde la cuna le vino diciendo –Toujours pur. Larga vida a los Black- .
Sirius se rebela contra su madre.
Tiene síndrome de Edipo invertido. Y la detesta con la misma fuerza con la que ama el rojo y el dorado que marcan la diferencia con el resto de su familia. Él se tatuaría rojo y dorado en cada parte de su cuerpo para marcar la diferencia con el resto de los de su sangre.
Los odia. Le causan asco.
Sirius pisoteó y escupió sobre esa parte de si mismo que hablaba de pureza y aristocracia. No pertenece a ninguna casta de magos sangre pura, ya no mas.
Sirius es Sirius.
Solo Sirius.
Y únicamente Sirius…
Es el mejor invento desde la varita. Y lo sabe.
Y Sirius no es Slytherin. Es Gryffindor, es Gryffindor porque se lo ha ganado. Porque estuvo más de diez eternos minutos tratando de convencer al puto sombrero seleccionador que lo juzgaba por donde nació.
Se lo ganó. Porque cuando a la mañana siguiente a la de la selección despertó, y vio rojo y dorado por todo su cuarto, se sintió realmente vivo por primera vez.
No le hubiera importado que el sombrero gritara¡Ravenclaw! O hasta que gritara ¡Hufflepuff!. Porque lo que a él le importaba era no ser como su familia, no ser uno de ellos… Después, el qué sería, no importaba tanto. Tenia tiempo de encontrarse a si mismo.
Solo sabía lo que no quería ser.
Pero, esa primer mañana, al despertar. Al despertar y ver rojo y dorado. Al ver que el sol recién comenzaba a alborear. Y que el ahogarse en verde fue solo una pesadilla de niño de once años. Ahí. Ahí se dio cuenta de que acababa de volver a nacer. Que nació en un cuarto de Gryffindor, no en una antigua y oscura mansión victoriana. Que era un bastardo sin madre ni padre y que se enorgullecía enormemente de ser así. ¡Que era completamente libre! ¡A la mierda todo lo que no fuera libertad!
Y también se dio cuenta que no quería pasar ni un solo segundo mas durmiendo, que había venido soñando una pesadilla por once años y no quería seguir en la cama.
O en realidad no se dio cuenta de todas esas cosas al mismo tiempo, en realidad solo demostró que tenia once años y salto a la cama de ese niño de anteojos que le había caído bien en el tren y lo despertó.
Y comenzó a vivir con su nueva familia…
Con la que sería la única familia que seguiría hasta la muerte. A la que le juraría solemnemente lealtad y malas intenciones, con la que crearían un mapa y descubriría el mundo de un castillo milenario, la que lo bautizaría de nuevo, su verdadera familia.
En realidad; todos nacieron de nuevo aquella primera noche en el cuarto de Gryffindor. James y Sirius al mismo tiempo ¡Eran libres! E iban a hacer muy buen uso de la libertad.
En otra cama cercana, Peter nació también, remolón y deseando dormir un poco más, pero levantándose para caerle bien a sus compañeros de cuarto.
Y Remus…Remus se rehusaba a nacer de nuevo. Su vida pasada había terminado de alguna forma al ser aceptado en Hogwarts. Pero no estaba dispuesto a aceptar una nueva con tanta facilidad como los demás, no teniendo tantas cargas desde la anterior.
Remus fue el ultimo en nacer.
Pero, cuando tienes un Sirius Black llamándote desde la nueva vida, no puedes resistirte, no por mucho. Porque sin duda; Sirius Black es el mejor invento desde la varita, y lo mejor de todo… es que lo sabe.
Y ahora, Remus J. Lupin, lo piensa también.
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