No me siento muy motivada para actualizar mis actuales fanfics por falta de atención de la gente y cambios de humor tan rápido :(

Además de que si solo lo actualizo será por dos personitas divinas que si no fuera por ellas lo hubiera dejado en el olvido las actualizaciones, y lo haría como solía hacerlo, una vez por año xD (?)

Así que supongo que andaré escribiendo más cosita para este fandom hasta que me vuelvan los feels de mis otras historias para ponerme a escribir.

Este drabble está basado en dos de mis muses (para los que no sepan, roleo a Shizuo y a Psyche) así que veremos qué pasa cuando nuestro infame informante se entera de que alguien hace feliz al rubio y este deja literalmente de darle bola xDD.

Como me da fiaca escribir esto en una parte lo dividiré en 3 como hago con mi otra colección de drabbles Vanven ;c además estaba pensando hacerlo una historia individual pero luego dije nah, porque sé que nadie estará interesado en ella lol (sí, me tengo poca fe)

Repito y quizás a nadie le interesa pero necesito un beta reader para que corrija mis historias…anyone? Ah bueno xD.

Disclaimer: ninguno de los personajes de Durarara! Me pertenecen, son creación de Narita-sensei.


Act 2

(1)

Recuerda y nunca lo olvides. —

Has nacido para ser amado. —

Un par de ojos curiosos color magenta parpadearon en unisón mirando las calles repletas de gente, los humanos parecían apurados el día de hoy aunque en esta ciudad ¿Quién no estaba inquieto por llegar rápido a su destino? Las metrópolis, las ciudades urbanas de tan alta complejidad como lo es Ikebukuro siempre está llena de personas caminando de un lado para el otro a un ritmo acelerado; no eran de extrañarse que esto se repitiese cada día de la semana durante un total de 365 días al año que completaban un año.

El joven pelinegro estaba parado en una esquina mirando el mar de gente avanzar delante de sus ojos, estaba esperando que la luz del semáforo cambiara a color verde para poder cruzar la gran avenida enfrente suyo, parecía extraño como un chico de su edad no mostraba ningún indicio de emoción o siquiera molestia de esperar largos tramos para poder avanzar; su semblante solo mostraban curiosidad e inocencia, pureza e ingenuidad.

Las luces parpadearon y cambiaron de inmediato de color dejando que la gente cruzara, el chico por mímica hizo lo mismo pero a un paso totalmente más lento al de las personas que lo rodeaban dejando ver que no estaba demasiado apurado en cruzar, esto quizás se deba a que no tiene exactamente un destino fijo al cual ir o no sabe exactamente qué hacer con su tiempo libre.

De entre toda la gente que lo rodeaba este muchacho resaltaba por su ropa, estaba vestido completamente de blanco y lo que más sobresalía de él eran sus ojos que combinaban con el par de auriculares que llevaba puesto, color rosa claro, magenta para ser más precisos, a veces la gente se volteaba a verle con curiosidad, las chicas murmuraban lo lindo que era por estar vestido así y por ser carilindo y buenmozo, la sonrisa que adornaba su rostro no tenía malicia alguna más bien parecía ser todo lo contrario tanto que unos se preguntaban cómo podía sonreír así, otros murmuraban asombrados al verle caminar ya que su rostro era idéntico al de un informante renombrado en la ciudad aunque claro esta este chico no le daba importancia a aquello.

En una esquina se detuvo a ver una vidriera, una panadería donde estaba llena de pasteles, el pelinegro inclino la cabeza un poco curioso como si nunca en su joven vida hubiera visto pasteles de distintos sabores y colores. Otra cosa a saber sobre él era que no era humano y carecía de experiencia en detectar distintos tipos de sabores y sobre comida humana ya que él no necesitaba comida para sobrevivir.

Androide, o en otras palabras un humanoide no era un ser humano común y corriente.

Aunque su creador le gustaba llamarlo un 'milagro'.

A pesar de no necesitar comida, el podía comer, no era indispensable para su organismo pero le gustaba probar distintos tipos de comida, entre sus gustos favoritos estaba el dulce: chocolate negro, los batidos y helados, aún le faltaba experimentar otra clase de comidas, mayoritariamente saladas pero el dulce era su favorito.

"uwaaa~ ¡Eso se ve delicioso!" dijo el muchacho colocando sus manos sobre la superficie transparente y casi apretando su cara contra la vidriera, actuando como cualquier otro ser viviente era fácil cuando ya tenías experiencia en ello, al menos su creador le había enseñado lo suficiente para actuar de forma correcta y no levantar sospechas.

Un par de chicas pasaron por detrás de él y soltaron unas risitas diciendo 'que mono se ve' haciendo que el pelinegro parpadeara y volteara a verlas con una sonrisa gigante, leve sonrojo de timidez. Recibir halagos de los humanos le hacían muy feliz, su única meta programada era la de hacer feliz a todos los humanos que conociera en su camino.

Eso fue lo que su creador quería para él, que fuera feliz y fuera amado…

Sin embargo todavía no había logrado finalizar su meta primordial.

Las chicas se voltearon y el pelinegro también cuando escucho un estruendo provenir a una cuadra del lugar donde estaban, un rubio con traje de camarero tiro una máquina expendedora de refrescos hacia otra persona que, al parecer, era ágil en esquivar objetos contundentes dirigidos especialmente hacia él.

El androide parpadeo, su semblante reflejaba sorpresa, curiosidad y sobre todo.

Admiración.

Las chicas de inmediato se voltearon y se fueron a paso rápido de allí como si entendieran la situación y que pasaría si permanecieran más tiempo en ese sitio, mientras tanto el joven androide no se movió decidiendo quedarse parado en su lugar mirando con cierta emoción el conflicto delante de suyo.

"JODER, QUEDATE QUIERO ASÍ TE MATO CABRON." Grito el hombre con atuendo de camarero, apretando sus dientes decidió tomar otra arma, arranco un poste de tránsito para golpear al escurridizo hombre delante suyo que no paraba de sonreír lascivamente.

Una pequeña risa se escurrió de los labios del otro mientras se preparaba para esquivar otro de los ataques de su queridísimo némesis.

"No sería divertido si me quedara quieto Shizu-chan~ además te hago un favor, correr es saludable ¿ne? No puedo creer que te enojes tanto por tomar prestado esto." Respondió mostrando en su mano un pequeño pote de pudin con leche, el favorito del rubio desde su niñez, sin hacer mención que casi tira un refrigerador encima de su hermano menor cuando era pequeño por dicho pudín.

El ojicarmín se volvió a reír entre dientes al notar una vena aproximarse por la cien del colector de deudas y se giró para salir corriendo otra vez antes de ser asesinado por el mismo, el rubio molesto siguió detrás como un gato intentando una vez más atrapar al ratón, en este caso el ratón era la persona más detestable de todo el puto Japón.

Por otro lado el androide miraba con lujo de detalles todo lo que pasaba entre esas dos peculiares personas, sonriendo contento, ni siquiera se inmuto cuando el informante de Shinjuku paso corriendo a su lado, alejándose lo más posible de su precursor; su atacante de inmediato fue detrás de él y al llegar a la distancia del otro joven se detuvo en seco con una sonrisa maliciosa y semblante turbio lleno de irritación.

Claro, Shizuo a veces podía cometer errores tontos.

Bueno, no tan tontos porque este chico era exactamente como Izaya.

"Así que por fin decidiste dejar de correr I-za-ya-kun." Su voz tenía un deje de advertencia, enojo, furia, muchas emociones juntas características del colector de deudas y actual guardaespaldas de Tom Tanaka, apretó con fuerza el hierro que sostenía haciendo que sus nudillos se volvieran completamente blancos y estaba a punto de darle con dicho objeto cuando se percató que el muchacho delante suyo no se había movido en absoluto cosa que le pareció absurdo.

Coloco la señal cerca de su rostro para ver su reacción pero el chico no se movió para nada, no se inmuto ni dejo de sonreír con dulzura.

En su lugar solo se rio divertido, pero no era una de las típicas risas sarcásticas de su enemigo, esta era realmente sincera e ingenua…

"¡Konnichiwa!" saludo mientras hizo una pequeña reverencia con educación, el rubio quedo perplejo ¿Por qué carajos la pulga actuaba tan…AMABLE? El androide sonrió gentilmente y parpadeo curioso al notar el semblante de enojo del mayor ligeramente desaparecer hasta ser remplazado por una mueca de confusión.

Y… ¿Por qué carajos Izaya llevaba puesto un traje blanco y auricular rosado cuando siempre viste con colores oscuros? Eso era lo que llevaba puesto hasta hace unos minutos atrás ¿cierto?

"¿Por qué demonios me saludas pulga? ¡Te acabo de ver hace un puto segundo! Y… ¿¡Por qué demonios vistes así!?" estaba muy confundido e irritado, quizás esto era una trampa…no podía fiarse del bastardo del pelinegro cuando sabía que siempre intentaba manipularle y sacar ventaja de lo que fuera. El chico se encogió de hombros, sin dejar de sonreír con inocencia.

"No sé a qué se refiere con pulga, oh ¿Quizás sea la persona que estaba persiguiendo hace unos momentos? Ne ¡Es realmente ágil y tú eres muy fuerte!" su voz era más suave que la de Izaya y sus ojos brillaban con emoción, con admiración, esperen un maldito segundo…sus ojos no eran carmesí, eran… ¿Rosados?

Si este era Izaya realmente estaba haciendo un trabajo estupendo, ese imbécil era buen actor.
Shizuo estaba cada vez más confundido.

"Izaya deja de jugar conmigo esto se está volviendo demasiado molesto." Ante esto el otro solo volvió a reírse, Shizuo gruño al interpretar eso como una burla típica de su adversario e iba a reventarle la cara pero antes de hacerlo el chico volvió a sonreír.

"¡Ne, ne! Mi nombre no es Izaya, es Psychedelic, Psyche para abreviar." Anuncio el joven androide que no paraba de sonreírle, allí fue donde el guardaespaldas cayó en seco, dejo caer su hierro al suelo y volvió a inspeccionar de arriba abajo al chico para ver si realmente era la persona que más odiaba en este mundo.

Sin pedir permiso agarro el brazo del pelinegro el cual se estremeció un poco, y aunque parezca un tanto grosero de su parte, Shizuo comenzó a olfatear su brazo como si fuera un perro, lo que hizo a Psyche sonrojarse un poco inquieto.

Su aroma era similar al de la pulga pero…estaba mesclado con un aroma dulce como a frutillas…

Vaya, hacía que el aroma de Izaya fuera…agradable.

Qué asco.

"¿Psyche?" extraño nombre para un chico con la cara de Izaya pero era original y el pelinegro no paraba de reírse alegre, mirando al rubio con cierto grado de ¿afecto? Le resultaba extraño ver a alguien con la misma cara de su enemigo mirarle así; le resultaba un tanto incomodo a veces…

Estaba demasiado acostumbrado a recibir miradas de odio y de rechazo.

El rubio suspiro agobiado y Psyche, un tanto curioso, parpadeo mirándole a la cara.

"¿Cuál es tu nombre?" pregunto de regreso el clon de la pulga, Shizuo solo se froto el cuello con una de sus manos.

"Shizuo Heiwajima." Respondió con cierta timidez ¿Timidez? ¿Desde cuando el hombre más fuerte de todo Ikebukuro era tímido? Oh, pero este chico no sabía esto, o eso detecto en su rostro cuando vio a Psyche reírse un poco en vez de alejarse con temor.

Todos le temían, incluso sus amigos pero este chico no parecía temerle en lo más mínimo.

Tampoco lo hacia Izaya…quizás eso era lo único que compartían aparte de la cara.

"Shizuo-san… ¿Por qué estabas persiguiendo a ese muchacho de antes?" pregunto sin esperar que el otro siguiera con la conversación, Psyche cruzo sus brazos detrás de su espalda y se quedó expectante por la siguiente respuesta del mayor, este se rasco la cabeza y dejo escapar un gruñido de frustración.

Oh es verdad, casi olvidaba porque estaba enojado momentos atrás.

"Ese…imbécil me robo mi pudín, me lo había comprado mi jefe en el almuerzo, siempre aparece cuando menos lo quiero cerca y se sale con la suya haciendo que mi día termine para la mierda." No sabía porque le había dado tantos detalles…bastaba solo con decir que lo odiaba y punto, esa era la respuesta que siempre le daba a los extraños ya que a la mayoría no les importaba demasiado la razón, pero por alguna extraña razón sentía que este joven iba a estar interesado en saber la historia detrás de la persecución del día de hoy; ya que se repetía casi todas las semanas pero con una nueva excusa.

El pelinegro asintió, analizando cada palabra de este humano. Tomo al rubio de su manga y lo jalo hacia la puerta de la pastelería donde anteriormente estaba mirando la vidriera, el rubio miro con cierta confusión al chico y este volvió a sonreír.

"Ne, espérame un momento aquí." Dijo entrando a la tienda, Shizuo seguía sin entender que era lo que estaba sucediendo y quién demonios era este chico de nombre Psyche. Coloco sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón negro esperando al chico salir ¿Por qué aún seguía aquí? Debía perseguir a la maldita pulga para que le devuelva su…

Psyche regreso y estiro su brazo enfrente del rubio, los ojos color moca del mayor se abrieron con sorpresa al notar un pequeño pote de pudin en la mano del androide.

"Pero esto…es mi-"

"Sip, su pudin. Memorice el empaque del postre mientras el otro humano salía corriendo ¡Espero que sea el sabor correcto!" sus datos no podían fallar, todo lo que veía era almacenado en su base de datos y sin lugar a dudas era un pudin de vainilla con leche descremada, el rubio se quedó inmóvil observando el idéntico pote de pudin enfrente de sus narices.

Oh dios, parece que Dios estaba de su lado el día de hoy.

Sin decir nada tomo el pote con su mano y sonrió un poco, este chico…realmente no era nada malo comparado a Izaya.

"Pero ¿Por qué me lo das? Acabo de cruzarme contigo." Ya para este entonces el ex camarero estaba seguro de que no era Izaya porque no detectaba peligro en este chico, más bien era una especie de misterio y no podía exactamente prever que iba a hacer. Esto era totalmente distinto a la relación que tenía con la pulga, la cual no había más que dejar en claro sus intenciones de manipular al rubio, en cambio con Psyche no podía detectar maldad en sus palabras o gestos.

Era realmente inquietante saber la razón del comportamiento dulce de este individuo bajo la misma cara de su archienemigo, el chico de ojos magenta volvió a reír, Shizuo no entendía que era lo gracioso de lo que decía pero lo dejo pasar en cuanto vio que el chico le volvió a dedicar otra gentil sonrisa.

Esas sonrisas nunca las había visto antes, más bien nunca las había visto en el rostro de Izaya.

"Supongo que porque a Shizuo-san le queda mejor una sonrisa, el enojo no es bueno para la salud solía decir mi amo."

¿Amo?

¿A qué rayos se estaba refiriendo? Cada vez tenía más preguntas por responder, no se había percatado pero a lo lejos en una esquina se encontraba el informante mirándolos con cierta molestia.

¿Quién demonios había captado la atención de su Shizu-chan para hacer que dejara de perseguirlo? La bestia siempre le corría sin importar quien se cruzara por su camino, la rabia e ira que provocaba en el rubio era muy difícil de apaciguar, no había nada en su mente a la hora de realizar sus corridas por toda la ciudad de Ikebukuro y eso hacía sentir completamente satisfecho al de pelo azabache pero hoy.

Parece que hoy es otra historia.

Molesto se quedó mirando de lejos con los brazos cruzados, dando leves golpes sobre el piso. Solo podía divisar la ropa blanca del otro pelinegro que se encontraba de espaldas, ese mocoso debe tener algo especial para hacer que la atención de su querida bestia sea volcada tan rápidamente en él y no en su hermosa persona.

Luego vio un brazo colarse alrededor del de Shizuo sin permiso y el rubio lo dejo estar ¿¡Cómo demonios se atreve a tocar a su Shizu-chan!? ¿¡Porque ese estúpido bruto le dejo tocarle sin conocerle en absoluto!? Celos y posesión comenzaban a aflorar por su subconsciente.

Pero luego se dio cuenta de algo.

No tenía ninguna razón para sentir todo eso, Shizuo en realidad no era nada de él y de todas las personas en el mundo, no podía ser que el gran Izaya Orihara sintiera celos por su gran enemigo.

Chasqueo su lengua y refunfuñando un poco se dio media vuelta sacando su móvil para llamar a algunos de sus contactos del bajo mundo para que se encargaran de un asuntito, claro está que no iba a aparecer enfrente del rubio para armar una escena de celos, no era su estilo y no iba a humillarse de tal manera.

Ni de coña va a admitir que quiere mantener a su único juguete a salvo de otros humanos, ni en joda iba a admitir que quizás Simon tenía razón y sentía un enfermizo complejo con Shizuo y la única razón por la que irrumpía en su vida era para sentir esto.

Pero lo que SI va a admitir es que nadie, absolutamente nadie.

Se mete con lo que es de Izaya Orihara.

Continuara.


No sé qué es esto pero siempre he querido emparejar a Shizuo con Psyche u/v/u fuera de las parejas alternantes más populares, esta es mi favorita! No soy de emparejar tanto a Psyche con Tsugaru a pesar de que los adoro, prefiero ver a Psyche al lado de Shizuo o Delic (hasta de el mismo Izaya y Roppi) skjwlrasflkggg, pero primero de Shizuo porque a veces creo que a mi rubio le gustaría alguien dulce y adorable al que pueda apapachar todo el día, porque lo veo como esa clase de novio.

Ahh que ganas de tener un novio así

Shh amo a mi novia (/w/)

Una tonta aclaración, Psyche es un androide-humanoide que actúa y siente cosas como un humano común y corriente, lo único raro es que no necesita comer xD como dije arriba, planeaba hacerlo una historia individual pero…sé que no tendrá buena recepción así que para ahorrar espacio y tiempo la agrego como compilado de un drabble aquí.

Bueno depende del humor que tenga dejo la conti en la semana o la próxima, la verdad ni idea lol porque escribo dependiendo del humor que tenga xD

Nos vemos pronto

Moe.