Devil: Muy buenas a todos, mi querido público. Aquí su amigo Devil trayéndoles un nuevo cap de esta historia.
Ya se, ya se. Es raro que su autor publique un día que no es viernes. Pero estamos de vacaciones y me sentí con ganas de publicarlo.
Me sorprendió el nivel de aceptación que tuvo este fic. Es bueno saber que les gusto.
Ahora vamos a las reviews.
ChaosGodInfinity: No sé por qué siempre me dicen eso, solo sale. No tiene nada que ver con la nueva cerveza importada que estoy tomando... olvida eso. Y espera por más locuras.
Raash 666: Gracias. Y no, creo que no. La razón la sabrás más adelante.
soulalbarn18000: Muchas gracias, es solo un hobby.
miguel. puentedejesus: Gracias por el apoyo.
SAMUROCK Y PENTAGRAMA 2.0: Ya se los dije sale al natural.
unfanmas: Muchas gracias por todo el apoyo. Lo del inicio sí, es diferente a lo normal y justo eso era lo que quería conseguir y por la de Prototipo tratare de actualizarlo lo más pronto que pueda, ya que estoy preparando algo especial para ese capítulo.
selkova: Con Dekupool ya lo subí hace una semana. Y le tocaba a este actualizar.
Nechrz: Gracias, y eso es lo que quería, algo un tanto diferente pero conocido ¿captas? Tengo otra historia con cambio de género.
Sumoner. Dante: Es bueno saberlo, pues ahora tengo a ambos.
Jose2002Davif: Gracias. Pero Hellboy no es solo una peli, es una serie de comics también, eso lo explicare más abajo.
jair d: Gracias viejo, como veo que te gusto te encantará este, además es bueno que no te haya contado todo en este cap.
Ahora, le quiero informar que me basare más en el cómic de Hellboy. Para los que no lo leyeron no se preocupen hare mi mejor esfuerzo para que entiendan. Aunque pondré ciertos elementos de las películas que no están en los comics
Ahora… AL CAPITULO
Aclaraciones…
-Hola, Rojo- Habla normal.
-(Hmmm… Nachos)- Pensamientos
Han pasado aproximadamente 20 minutos desde que Mizore había entrado en las instalaciones y francamente podía decir que esto fue una de las experiencias más reveladoras de toda su vida.
Ahora ella estaba sentada con una taza de té en manos proporcionada por Abraham Sapien, o como prefería que le llamaran, Abe.
El cual le había dicho que fue encontrado en un hospital abandonado en un estado parecido la hipersueño.
La hija de Endeavor estaba escuchando la conferencia que le había dado el profesor Trevor Bruttenholm, el cual era el protector y padre adoptivo de Hellboy, sobre la agencia y la relación con... bueno, casi todo.
Pero ella aún tenía una duda...
¿Y los verdaderos padres de Hellboy?
-Ne... Deku...- Dijo ella para llamar la atención de su novio el cual estaba tomando una gaseosa en lata.- ¿Y tus verdaderos padres?
-Fui convocado en una bola de fuego por nazis ocultistas con la intención de ganar la segunda guerra mundial- Dijo el mientras miraba dentro de su lata si aún quedaba algo, al ver que no la lanzo al basurero.
Esto dejo callada a la chica.
-Si es muy duro para ti, respeto tu espacio.- Dijo ella pensando que fue una mentira para ocultar el dolor del abandono.
-No era broma, señorita.- Dijo el profesor de forma seria.
Allí Mizore comprendió que no estaba jugando.
Durante los próximos 10 minutos le estuvieron explicando las condiciones en la que se dio el nacimiento de Hellboy.
De cómo creció en una base aérea del ejército en Nuevo México, de su extraño ritmo de crecimiento, de cómo se le concedió el estado de persona por las Naciones Unidas, algunas de sus aventuras y por último que era un demonio.
Bueno, medio demonio, en realidad, uno con sangre real al fin al cabo. Pero eso es historia para otro momento.
Y que su nombre Izuku Midoriya fue el nombre que le dio una agente que se encargó de recibirlo cuando apenas llego a Japón hace algunos años, quien lo trato como un hijo. Inko Midoriya era su nombre.
Mizore ahora comprendía a que se refería Izuku con lo que esta "sería una de esas historias que tendrías que sentarte con un café" pues en verdad esto fue mucho para asimilar.
Ella bebió todo su te de un solo trago.
Hellboy estaba sentado en la escalera junto a Abe en espera de como reaccionaria ella. Realmente deseaba que no se lo tome a mal y ella comience a odiarlo.
Eso definitivamente dolería.
-¿Y cómo te sientes?- Pregunto Izuku.
-Me siento agobiada, esto es mucho para asimilar y un poco enojada por habérmelo ocultado.
-(Oh no)- Pensó Izuku.
-Pero se has tenido tus razones para ocultármelo por eso estoy feliz de que confíes algo como esto a mi.- Dijo dando una sonrisa gentil.
Izuku dejó escapar un suspiro de alivio que ni siquiera sabía que estaba conteniendo.
El también estaba muy feliz de que ella no se centrara en lo malo de como nació y que comprendiera que el cómo nacemos no tiene importancia, es lo que hacemos con el don de la vida lo que nos da significado.
Izuku negó con la cabeza aquellos pensamientos, es probable que ella lo entendiera mejor que nadie en ese asunto.
Después de todo alguien que nació para superar al héroe N° 1 y alguien que nació para destruir el mundo, pero que ambos no lo quieran hacer tendrían que entenderse ¿no?
-Bueno, ahora con eso terminado creo que es que nos presentemos como es debido. Soy el profesor Trevor Bruttenholm.- Dijo para estrechar la mano de la joven.
-Yo soy, Abe o puedes llamarme Azul.- Dijo el para estrechar la mano de la chica. Teniendo cuidado para no usar sus poderes e indagar con algo personal de manera accidental.
-Mucho gusto a todos, soy Mizore Shotou.
-¿La hija de Endeavor?- Pregunto Abe con duda.
-¿Lo conoces?- Dijo ella.
-No en persona, pero Hellboy tuvo un encuentro con él hace algunos años. Dijo que era un encanto de persona- Nótese el sarcasmo.
Ella miro a Rojo esperando respuestas.
Este se rasco la nuca un poco antes de explicarse.
-Fue hace algunos años- Comenzó el- Nos conocimos mientras investigaba sobre una Jorogumo.
-Quisiera escuchar esa historia- Dijo ella curiosa por esa historia.
-Lo siento, pero eso será para otro momento.- Dijo Abe interrumpiendo la anécdota y miro al demonio- Tenemos trabajo por hacer.
Hellboy asintió en respuesta, tenían que atender a un invitado. Luego miro a Mizore.
-¿Nos acompañas?
-Claro - Dijo ella, no es como si pudiera hacer otra cosa y leer un libro, pese a que le gustaba leer, no sonaba tan interesante como un interrogatorio a un ser mágico.
-Hasta luego, profesor.- Dijo Rojo para despedirse de su padre y abrir las puertas del pasillo de la agencia.- Andando.
Comenzaron a caminar por los pasillos, donde se encontraban con uno que otro agente u criatura mágica.
Abe recogió de un mostrador un folder con el informe del duende.
-¿Lograron que les dijera algo?- Pregunto Hellboy vestido con su característica gabardina marrón.
-No, dice que solo hablara contigo.- Dijo Abe en respuesta- Le dimos las galletas que pidió, pero le colocamos un poco del N° 3
-Poción aclara-mentes.- Dijo Rojo recordando algunos de los elementos que disponía la agencia para los interrogatorios. Algunos más pasivos que otros.
-Sera más fácil entenderle- Mencionó Azul.
Mizore miraba esta faceta de profesionalismo bastante interesada.
Así los tres entraron a una de las salas de interrogación.
Dentro de esta había una mesa en medio, además de unas sillas, todos los muebles de metal. Pero encima de la mesa estaba un plato con unas migajas y una alacena de tamaño medio.
El demonio ya sabía quién estaba en la alacena. A los duendes les gusta esa clase de muebles para usarlos como hogar.
Usando su brazo izquierdo golpeó dos veces la puerta.
Unos segundos después el pequeño duende salió de su escondite.
-Hola, amiguito.- Dijo Izuku.
-¡Rojo!- Dijo Krimpul, alegre de ver una cara conocida. No es que los agentes lo hayan tratado mal, pero no confiaba en ellos.
Hellboy tomo una de las sillas y se sentó. Abe se mantenía atento a la conversación y pendiente de lo que decían para anotarlo en la carpeta. Por su parte Mizore estaba algo nerviosa por todo, pero también muy curiosa.
-Bien, ya que tienes tus galletas cuéntame de ese "sentimiento malo"- Dijo Hellboy al duende y haciendo comillas con su mano de piedra.
El duendecillo se limpió las migajas de la ropa y se aclaró la garganta.
-Sentirse como una víbora arrastrarse por todo el subsuelo.- Dijo de forma mucho más clara y coherente, en verdad esa pasión serbia.- Una muy grande, gruñir mucho, destruir casa.
Hellboy medito esa información. Europa no tenía demasiadas leyendas o monstruos con esas características, de otros lugares, sí, pero que estén en ese continente...
El demonio abrió los ojos ante una posibilidad.
-¿Era con sonidos metálicos?- Preguntó con una mezcla de nervios y molestia. Lo segundo más que nada.
-Si- Dijo Krimpul.
-Oh, no- Dijo Hellboy para levantarse de su silla.
Y comenzar a golpear su cabeza contra la pared
-¿Qué le pasa?- Pregunto Mizore a Abe.
El reviso las anotaciones antes de responder
-Víbora gigante metálica, anda en el subsuelo en Europa... sip, definitivamente es Hécate.
-¿Hécate?- Pregunto confundida, nunca había oído ese nombre.
-Diosa y reina de las brujas.- Respondió Rojo dejando de golpearse por unos segundos- Tuvimos un altercado hace algunos años, se enojó conmigo porque mate a un vampiro que era el padre de uno de sus hijos.-Se golpeó la cabeza contra el muro una vez más- Pero luego quería que yo fuera su pareja porque estamos "destinados" - La última palabra la dijo con clara burla y sarcasmo.- Lo más ridículo de todo fue que al final ella esfumo a su propio "hijo" un maldito llamada Giuresco. Malditos vampiros.
-Dime que no aceptaste- Dijo Mizore con una mezcla de esperanza, celos y ganas de matar a esa desgraciada.
-La golpeé, la apuñale con una lanza y la incinere al sol... ¿Eso cuenta?- Pregunto Hellboy con una sonrisa divertida
-(Puede que eso haya sido demasiado)- Pensó Mizore con una gota en la nuca.
Como siempre estaba feliz con las acciones de su novio, pero hay veces en las que simplemente se le fue la mano.
Rojo se sentó en la silla nuevamente y apretó el puente de su nariz en molestia.
-La peor parte es que se combinó con una dama de hierro que tenía una nazi dentro... y pues... el resto es historia.
-¿Que haremos con ella?- Pregunto Abe, si bien tendrían que entregar el informe y de allí los altos mandos decidirían que hacer siempre tomaban en cuenta la opinión de Hellboy.
-Nada- Dijo el demonio.
-¿Nada? ¿Estás seguro?- Dijo con clara sorpresa, normalmente era el primero en salir a investigar.
-Sí, no quiero volver a tratar con ella... por lo menos hasta que sepamos lo que este tramando, manda a alguien que vigile la zona y que nos informen que pasa.
Hellboy no era el director de la agencia, pero por algo era el mejor detective paranormal del mundo, su instinto no le solía fallar para estos casos.
Es fue una de las razones por la que se trasladó a Japón y a la rama Japonesa, aquí tenía más libertades.
-Bueno, amiguito, te llevaremos a casa.- Dijo Abe mirando al duende.
-Querer quedarse aquí, ser divertido, casa estar deshabitada hace muchos años, nadie con quien charlar.- Dijo el duende antes de encerrarse en el mueble.
-Bien, te pondré en un lugar con televisión.
Así Rojo tomo la alacena y salió de la habitación seguido por Abe y Mizore.
Pasaron por unos pasillos y bajaron algunas escaleras hasta que llegaron a una habitación de buen tamaño, un salón mejor dicho.
Este era muy diferente a todos los demás era... acogedora.
Tenía varios libreros y un escritorio. En una de las esquinas tenía un televisor atornillado por la pared y un sillón y mesa para el café frente a este. También unos muebles para de gatos y en el fondo una divisora de plástico y mas allá una cama.
-Bienvenidos a mi morada- Dijo Izuku antes de colocar el estante en la pared junto a los muebles de gato.
Mizore estaba mirando el lugar hasta que sintió una una corriente de aire pasar por debajo suyo.
-¿Que fue eso?- Preguntó mirando a los lados mientras se sujetaba su falda.
Debajo de la mesa con paso cauteloso salió un gato con el pelaje negro, las palas de color blanco así como en su estómago. Lo curioso era que tenía unos cuernos en su cabeza y dos colas.
-¿Quién es ella?- Dijo el gato.
-¿Hablo?- Pregunto impresionada la chica. Cada vez se sorprendía mas por lo poco que sabía del mundo fuera de lo de ser héroe y tal.
-Es un amigo, se llama Kuro.- Dijo Hellboy para acariciar al animal- Un gato demonio de Japón. Lo encontré hace unos años y me encariñe con él.
Mizore se agacho para acercarse al gato. Este la olisqueo y luego salto en sus brazos.
-Es lindo- Dijo ella acariciándolo.
-Y es bastante listo. Lástima que no puede limpiar su caja de arena por sí solo.
-No tengo pulgares.- Dijo el gato
-Solo lo dices cuando te conviene.-Dijo acusadoramente.
Izuku tomo al gato y lo colocó en el suelo para que este vaya al sillón a dormir.
-Con esto terminado creo que es hora de que te lleve a tu casa.
Mizore solo asintió.
Al poco tiempo pidieron que uno de los agentes lo escolten hasta la casa de la chica, pero el profesor tenía algo antes.
-Oh, Hellboy, antes que te vayas trae a Abe, les tengo una noticia importante.
La chica miro al demonio el cual solo se encogió de hombros.
Nuevamente todos estaban reunidos en la biblioteca.
-Bien profesor, cual es la noticia- Dijo Rojo.
-Como sabrán ha habido un aumento en la actividad mágica pero la agencia sigue estando un poco restringida a nivel público.
Ambos agentes asintieron, Mizore como se estaba enterando de todo solo podía escuchar.
-Por ello ustedes dos... irán a U.A.
Mizore se sorprendió por esta noticia, y también estaba feliz pues podría pasar más tiempo con Izuku una vez que terminaran la escuela, con algo de suerte irían a la misma clase.
Abe también estaba feliz por este hecho, siempre le había parecido interesante la cultura local, pero no había tenido oportunidad de salir a explorar, eso le daría la oportunidad perfecta para expandir sus horizontes.
Pero había alguien que no le agradaba tanto la idea.
-¿Que?... Yo no voy a ir- Dijo Hellboy cruzándose de brazos.
-Iras- Le dijo el profesor- Es una misión y ya está todo arreglado. El director Nedzu es un amigo mío y te ha invitado especialmente a ti para que asistas.
-Ahhh- Dijo Hellboy deprimido mientras se tiraba en el suelo para hacer un berrinche.
-Rojo, deja de comportarte como un bebe- Dijo Azul.
-Es que no quiero ir a la escuela ya bastante tengo con esta y no me gustan los héroes, son un montón de pretenciosos.- Dijo el demonio desde el suelo.
Podía contar con sus dedos de piedra el número de héroes que le caía bien.
-Eso no es cierto.- Dijo Mizore
-Tu no cuentas- Respondió antes de que ella dijera otra cosa.
Ella suspiro, se sentó a su lado y comenzó a acariciar su cabeza esperando convencerlo.
-Vamos, no será tan malo.
-Ahhhh- Dijo decaído.
-Podremos pasar tiempo, juntos.
-Ahh- Esta vez no sonaba tan decaído.
-Podrás golpear a unos aspirantes a héroes durante los entrenamientos.
-Ah- Esta vez sonaba más como si fuera una buena sorpresa.
-En la cafetería sirven mucha comida deliciosa y venden nachos.
-(Hmmm... nachos)- Pensó Izuku bastante tentado por todo- Esta bien, asistiré, pero solo porque me convenciste.
Luego de eso se levantó del suelo y ayudo a la chica a pararse.
-Muchas gracias, hija, de no ser por ti habría tenido que hacerlo por las malas.- Dijo el profesor para abrazar a la joven en agradecimiento.
-Es un placer.
-Bueno, llegamos- Dijo Hellboy para abrir la puerta del auto para que de allí bajara la joven.
El cielo se había teñido de un color oscuro, habían pasado más tiempo de lo esperado en la agencia, los alumbrados estaban encendidos y funcionando.
El demonio acompaño a la chica hasta la puerta.
-¿Quieres pasar?- Pregunto algo nerviosa.
-No debería
-Vamos, ya estás aquí.- Dijo ella tratando de animarlo. Al final el cedió.
La joven abrió la puerta y comenzó a quitarse sus zapatos. Hellboy también, dejando al descubierto sus pies rojos... pesuñas.
-Ya llegue, y traje a alguien.- Dijo Mizore.
Unos segundos después apareció una mujer mayor que Mizore, de pelo blanco y mechones rojos, lentes de media montura, estaba vestida con una camiseta holgada y unos shorts hasta las rodillas.
-Mizore, ¿Dónde estabas?- Dijo la chica preocupada, por raro que suene luego se dio cuenta del joven de piel roja, mano de piedra, cuernos y cola.- Oh, hola- Dijo algo nerviosa.
-Hola- Dijo Izuku
-¿Aún no ha llegado?- Pregunto Mizore. Su hermana frunció el ceño pero sabía a quién se refería.
-No, y es una suerte.- Dijo la hermana mayor de la joven, luego paso a saludar al pelinegro- Mucho gusto soy Fuyumi, la hermana mayor de Mizore-chan.- Dijo extendiendo su mano.
-Llámame Izuku.- Este le paso su mano izquierda.
-¡One-chan!
De repente aparecieron dos niños pequeños, como de primaria, estos quedaron congelados al ver al demonio.
-¿Quién eres?- Preguntaron
Y como tal ellos no paraban de hacerle preguntas al invitado.
5 minutos después...
-¿Pues ponerte gorros?
-Si puedo.
-¿Cuánto puedes levantar con tu cola?
-Como unos 10 kilos, creo.- Dijo mirando su cola.
-¿Por qué tu mano es de piedra?
-Es... algo complicado.- Izuku había respondido cada una de las preguntas de los niños.
Pero había preguntas como lo de su mano u otras que no podía responder, ya sea porque sería muy difícil explicar o simplemente no quería o podía hacerlo.
Es una suerte que la hermana mayor de Mizore vino en su rescate.
-Ya dejen a nuestro invitado.- Dijo ella para sentarse en la mesa. Lugar donde todos estaban reunidos para la cena.
Todos comenzaron a comer, excepto Hellboy el cual estaba teniendo problemas con los palillos, puede que sea ambidiestro y que use su mano izquierda, pero si uno no está acostumbrado cuesta un poco.
Justo cuando estaba por llevarse el pesado se sushi a la boca... este se le cayó.
Pudo oír las leves risillas por parte de Mizore y sus hermanos. Es una suerte que habían traído tenedores también.
-¿Y dime, Izuku, de donde conoces a mi hermana?- Pregunto Fuyumi.
-Somos compañeros de clase- Dijo al usar el tenedor para llevarse la comida a la boca.
-¿Qué haces en tu tiempo libre?- Puede que Fuyumi sea un poco nerviosa por naturaleza. Aunque confiaba en su hermana quería asegurarse de que sea una persona decente.
-Trabajo- Dijo él.
-¿Ah? ¿Si?- Dijo algo sorprendido de que alguien que parezca tan joven tenga un trabajo- ¿En qué?
-Es un detective- Dijo Mizore.
Ella sabía que no podía contar nada de lo que vio en la agencia, pero su hermana no la dejaría en paz hasta tener respuestas. No estaba mintiendo, solo obviando detalles.
-Sí, incluso tengo un nombre código- Dijo Izuku siguiendo el juego.
-¿Cual es Oni-chan?- Pregunto el niño menor.
-Hellboy
Una nueva voz se hiso presente, una voz grave y cargada con autoridad.
Todas la cabezas se giraron para ver que en la puerta del comedor estaba nada más y nada menos que el Héroe N ° 2, el padre de Mizore, Endeavor.
-Hola, Endeavor- Dijo Hellboy en un tono neutro.
El héroe de fuego no dijo nada y tampoco despego su mirada del demonio mientras se sentaba en la mesa.
Fuyumi había salido a la cocina para traerle a su padre su ración de la cena.
-Es una sorpresa tenerte aquí, agente Hellboy- Dijo Endeavor con fingida sorpresa, al igual que su tono cortés- Pero si se me permite preguntar... ¿Qué quiere el mejor investigador paranormal de mundo en mi casa?
-(¿Paranormal?)- Pensó Fuyumi.
-Solo vine a dejar a mi novia en su casa.- Dijo de la misma manera.
La tención era grande en el comedor, prácticamente estaba dividido en tres bandos, Endeavor, la pareja y los hermanos de Mizore.
Los cuales solo los menores eran ajenos de esta tención.
-¿Se conocen?- Pregunto inocentemente la niña más joven.
-Podrías decir eso.- Dijo Endeavor
-Trabajamos juntos en un caso, una Jorogumo, de hecho.- Dijo Hellboy, confundiendo a algunos y sorprendiendo a otros.
-¿La mujer araña?- Pregunto Fuyumi.
-O eso creían los pobladores.- Dijo Mizore esperando que le crea.
Fue ayudada por Izuku que comenzó a contar la historia.
-Básicamente la agencia me envió para investigar las desapariciones de personas. Y a él por el uso de Kosei ilegal.- Dijo enviando una mirada a Endeavor para que se mantuviera callado.
El héroe no se intimido por esto, pero aún tenía que obedecer la prohibición.
-Si... ella atraía a personas jóvenes para algún motivo retorcido. La detuvimos, fin de la historia.- Fue la respuesta tajante del hombre.
Así el comedor quedo una vez más en silencio, hasta que Izuku vio la hora.
-Fue agradable y todo, pero tengo que irme.- Dijo levantándose y fingiendo que tenía toque de queda o algo así. Casi no podía aguantar estar en la misma sala que ese sujeto.
-Te acompañare a la entrada.- Dijo Mizore.
Pero fue detenida por Endeavor.
-No, yo lo haré.
Ninguno de los dos dijo ni una sola palabra.
No fue hasta que Izuku salió de la casa que Endeavor rompió el silencio.
-Yo sé que sabes...- Dijo el Héroe.
-¿Saber qué?- Dijo el joven fingiendo ignorancia.
Por su parte Endeavor solo entrecerró los ojos para luego bufar.
-No me importa que seas el novio, el esposo o el amante de mi hija, pero no te interpondrás en su destino, el propósito con la que la he creado.- Dijo de forma seria con leve toque de demencia en sus palabras.
Hellboy ya esperaba que dijera algo así.
El demonio solo saco de su gabardina un puro antes de ponérselo en la boca y encenderlo con una cerilla usando su brazo de piedra. Tomo una gran inalada antes de soltar el humo.
Izuku ha estado tratando de dejar de fumar, había sido así desde que conoció a Mizore. Pero las viejas costumbres tardan en morir, en especial con alguien como el tan cerca.
-Tienes una linda familia. Si sigues así la vas a perder...- Eso fue lo único que dijo Hellboy antes de comenzar a caminar- Aunque no es como si te importara de todas maneras...
Endeavor no se inmuto por sus palabras, solo lo miro una última vez antes de entrar en su casa.
No le sorprendió que Mizore ya no se encontraba en la mesa.
Los meses habían pasado prácticamente en un parpadeo y ya había llegado un nuevo ciclo escolar.
Durante este tiempo, Hellboy no se ha puesto ni una sola vez su capucha. Y aunque lo hiciera casi toda la cuidad ya había visto su cara luego del incidente del villano.
Eso había tenido efectos positivos y negativos...
Por un lado ya no había ni una sola persona que tratase de molestarlos de alguna manera, pero ha habido otras que han tratado de sacarles fotos juntos... todos terminaron con las cámaras rotas por una mano de piedra y una nariz rota si seguían insistiendo.
También había puesto a Hellboy en el radar de los héroes. Había algunos que solo lo veían por su apariencia y otros... por su historia, los que la conocían de hecho.
Solo un puñado de héroes sabía la verdad sobre Hellboy y ha tenido la oportunidad de trabajar con él.
Pero por ahora eso no importa.
Durante ese tiempo había tenido unas cuantas misiones, en las que algunas habían participado Mizore, ya sea porque sería útil o por insistencia de ella.
Nuestro protagonista estaba sentado en el lugar que menos deseaba...
La oficina del director de Yuuei.
-Así que... usted es el director.- Dijo Izuku algo dudoso.
¿Cómo no? Si el director era un animalito que usaba traje y tomaba té.
-Sí, es un gusto tener al mejor detective paranormal como uno de nuestros estudiantes.- Dijo el ratón mostrando unos perfectos modales.
-Creo que usted está al tanto de todo.- Hellboy estaba algo incómodo, ya sea porque no quería estar aquí o que un roedor era el director. Se preguntó dónde estaba su rueda de ejercicio.
-Lo estoy y estaré feliz de brindar mi apoyo en lo que necesites.- Dijo con una sonrisa.
-Gracias - En eso se le vino una idea en mente y una sonrisa se le formó en la cara.
Pero cuando abrió su boca el director habló.
-Pero el profesor me dio claras órdenes que no dejaras las instalaciones durante el periodo de clases a menos que sea una misión de la agencia o que se requiera de tu ayuda.
La sonrisa de Hellboy cayó.
Durante estos meses la agencia había formado una alianza con Yuuei, para adiestrar a los nuevos y algunos héroes actuales sobre la existencia mágica.
Hellboy no solo sería un estudiante, sino un supervisor de ello.
-Ahora, solo firma estos papeles y entrégalos en admisiones- Dijo el director para sacar unos papeles y dárselos a su nuevo estudiante.
-Gracias - Dijo Izuku para comenzar a salir del aula. Pero justo cuando estaba por cerrar la puerta oyó al director.
-No, gracias a ti, Anung Un Rama.
Izuku mentiría si dijera que eso no le sorprendió. Trato de abrir la puerta nuevamente pero esta estaba cerrada a cal y canto.
-(En verdad es un roedor listo) - Pensó el pelinegro.
Pero por ahora simplemente completaría sus papeles y los dejaría en admisiones. Uso una de las mesas repartidas por el lugar y completo los datos.
Pero en el momento que depósito los documentos en la ventanilla indicada una mujer se le acercó.
-Oh, ¿Eres un nuevo estudiante?- Pregunto ella- Pasa por aqui
Sin esperar respuesta ella comenzó a empujarlo hacia un aula.
-Yo no- Trato de decir pero la mujer no escuchaba.
-Pasa, pasa
Así la señora lo empujo a una habitación oscura y cerró la puerta detrás de él.
La sala era de estilo universitaria donde se encuentran todos los aspirantes a héroes reunidos, esperando la presentación del examen práctico. El cual les será impartido por el Pro Hero, Present Mic.
Como era su personalidad este trataba de animar las cosas... aunque no le funcionaba siempre.
Con un suspiro el demonio se sentó en un lugar vacío a la espera de que esto termine. Esperaba que solo tenga que esperar e irse, pero su suerte es muy especial.
-Oye, yo te conozco- Dijo alguien sentado junto a él.
-(Ay, no)- Pensó con exasperación.
Pues tenía fundamentos, el que estaba al lado era Katsuki Bakugou.
-Eres ese tonto que estudia en esa escuela de elite- Dijo Katsuki- Te llamabas Deku ¿No?
-Me llamo Hellboy, imbécil.- Dijo más irritado.
No se equivoquen, Hellboy por más de que aparente lo contrario era alguien relativamente pacifico, pero hasta Buda tiene su límite. Había tenido una semana de mierda, no había rastros de Hécate, lo que le dijo su tío Astaroth hace meses le estaba molestando y para rematar no había desayunado. Ósea estaba de mal humor.
-¡¿A quién llamas imbécil?!- Dijo Katsuki en furia
-¿Acaso ves a otro imbécil con cara de burro y una actitud desagradable?- Pregunto Rojo de forma retórica- Pues yo solo te veo a ti.
Katsuki gruño en furia y estaba listo para lanzarse sobre el demonio, pero...
CLICK
-Un paso más y te regalaré un agujero en la cabeza- Dijo Hellboy con el Samaritano entre los ojos del rubio- Puede que no sea un gran tirador, pero este Samaritano... usa balas muy grandes. Y dudo que pueda fallar este tiro.
No se equivoquen, nunca dispararía a un adolecente o mataría por placer, por más irritado que esté, el rubio tuvo la mala suerte de irritarlo más de lo que ya estaba, Izuku solo quería asustarlo. Pero para los ojos de los demás estaba amenazándolo de muerte.
-Agente Hellboy, por favor deje de asustar a los aspirantes.- Dijo Mic de manera seria.
-Tch- Dijo Izuku antes de guardar al Samaritano en su funda y levantarse de su asiento.
-¡Disculpe!- Dijo un chico de nombre de Iida Tenya.- ¿Usted sabe de él, sensei?... Ese comportamiento no debería ser tolerado en Yuuei.- Dijo el chico de lentes.
Por su parte Mic mantuvo una expresión indescifrable. Y soltó un suspiro.
-No está en mí poder juzgarlo- Dijo para asombro de muchos- Y sobre quien es... su nombre es Hellboy, es un detective paranormal.
-¿Paranormal?- Pregunto alguien en burla-Eso no existe.
Algunos comenzaron a reír, los más supersticiosos no lo hicieron y los más sensibles sintieron un escalofrío, estos últimos sabían que ese sujeto no era normal.
Todo esto fue cortado por una risa seca y sarcástica proveniente del demonio el cual solo los miraba de forma neutral.
-Díganme... los héroes se encargan de salvar personas y vencer al malo ¿no?- Poco a poco sus palabras ganaban seriedad-¿Cómo pretendes salvar a alguien de algo que según tu no existe?
Ellos no sabían como responder a eso.
Si bien la protección de lo paranormal era trabajo de la agencia pero de vez en cuando los héroes participaban en los trabajos, ya sea que habían solicitado su ayuda o simplemente estaban en el lugar incorrecto a la hora incorrecta.
Algunas veces... era una casualidad fatal.
Hellboy miro al chico que dijo que lo paranormal no existía.
-Con esa mentalidad tan cerrada te invito a usar esa puerta e irte. La muerte es un gaje del oficio y puede venir en cualquier envoltorio, espero que hayan tenido en mente eso al entrar en esta aula.- Luego miro a todos en general.- Ustedes viven en un pañuelo de seda, nada que ver con la realidad, si ingresan a UA... me encargare de desagarra cada pedazo y abrirles los ojos.
Cada uno sintió el peso de esas palabras. Y sintieron como si sus piernas se volvían agua, habrían caído al suelo de no haber estado sentados.
Esta era una de las razones por las que no le gustaban los héroes actuales. Tomaban esto como un juego donde les pagan.
Izuku se dio la vuelta y poso su mano sobre la cerradura, pronunció unas palabras en un idioma incomprensible para los humanos...
La cerradura se derritió en el acto y las puertas se abrieron con fuerza, permitiendo que entre la luz.
Y ahí estaba...
Oculta entre su sombra.
Dos cuernos curvados se erguían sobre su cabeza. Y en medio de estas estaba una corona de fuego.
Una que no puede ser vista ni por humanos ni por monstruos... pero aún está allí.
Hellboy ignoró las miradas de todos y se marchó sin notar que su sombra había cambiado siquiera.
Devil: Y CORTEN
Bueno, eso ha sido todo por hoy. Espero que les haya gustado.
Puede que algunos les parezca algo lento el capítulo o de relleno, pero lo que quiero es asentar las bases antes de ingresar en los verdaderos arcos. Un ejemplo como las relaciones tanto de la B.P.R.D. (La agencia) como la de Mizore y te todo lo demás.
Los que siguen leyendo esto les informo que lo próximo que actualizare será Un Prototipo entre Heroes. Y como regalo de navidad le incluiré una Ova a la actualización.
Bueno ya saben cómo va…
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BYE
