Otras vez bienvenidos a esta historia, sigan disfrutando leerla y si tienen algún comentario o pregunta, con confianza pueden decirme.

Atlantis, no es de mi propiedad.

Cap. 2 Pasado

Era de noche, y el clima estaba lloviendo, vemos un edificio algo descuidado, en un departamento algo pequeño, , más en específico en uno de sus cuartos, había un joven empacando ropa en una mochila, este joven tiene entre los 23 años, piel semi morena, ojos cafés, peinado de color negro de estilo militar, él tenía una ropa beije y de color verde fuerte, mientras seguía guardando su mochila, él pensaba en la misión que pronto iría, en las palabras que le dijo su comandante días antes.

-"Iremos a Atlantica, cuando el anciano pueda encontrar al lingüista que pueda leer este libro, por lo tanto descansen en sus hogares, y no hablen con nadie hacer qué del descubrimiento…los que me siguán, tendrán toda su vida asegurada y descuiden, no habrá ningún herido en la expedición"

Él pensaba que era la oportunidad perfecta que tanto esperaba, el con mucha urgencia necesita el dinero, y cuando el comandante Rourke menciono que no habría ningún herido, no lo pensó dos veces y acepto.

Cuando ya estaba asegurado que tenía todo para el viaje, el salió del cuarto y empezó a caminar en un pequeño pasillo que conducía a la cocina, y cuando llego a la cocina, agarro un pedazo de pan que había, y lo partió.

Pero cuando lo partió, alguien prendió una lámpara que había cerca, la que la prendió era una mujer de entre los 40 años, piel güera, ojos cafés, de estatura mediana, y pelo negro amarado.

Cuando el joven se dio cuenta quien lo veía, dejo los pedazos de pan donde estaba.

-"Asique…..ya te vas"-decía la mujer neutralmente.

-"Si….ya no tardan en venir por mí"-decía seriamente.

Los dos se mantuvieron en silencio durante unos momentos.

-"Sabes muy bien que no me gusta que vallas con esas personas"-decía seriamente la mujer.

-"Pero mama, el comandante Rourke ira con nosotros"-menciono el joven.

-"Y ese es el problema…..no me agrada ese comandante tuyo, cuando lo vi por primera vez, pude sentir que es una persona que solo le importa el dinero, y haría cualquier cosa para conseguirlo, incluso siento que se desharía de sus hombres"-decía algo angustiada.

-"Mama no exageres, el comandante Rourke jamás mataría a personas por dinero".

-"Esperemos que tengas razón Alex…..pero vuelve, sabes que te necesito….desde que…..tu padre"- decía tristemente mientras bajaba la mirada, el joven se acerca a su madre y la abraza con mucho cariño.

"¿Hermano?-decía una voz débil, cuando el joven, ahora conocido como Alex, voltea a ver a una pequeña niñita de 6 años, piel blanca, y tiene en una de sus manitas un oso de peluche.

-"¿Qué haces aquí, pensé que estabas durmiendo?"-decía Alex mientras se acercaba a la pequeñita.

-"Te voy a extrañar"-decía la pequeña, sabiendo que su hermano se iba a ir.

Alex, dando un suspiro, se pone a su estatura.

-"Yo también….oye, te prometo que conseguiré el dinero para tu operación que necesitas, ¿de acuerdo?"-Alex decía con determinación.

Pero antes de que alguien más hablara, un clac son sonó afuera.

-"Ya llegaron por ti"-decía su mama al haberse asomado por la ventana, luego Alex agarra su mochila, y caminaba a la salida.

-"Nos vemos"-decía mientras salía de su casa.

-"¡ALEX!"-decía la pequeñita antes de que le diera un fuerte abrazo a su hermano, y él le corresponde.

(-)-(-)

El soldado empezó a salirse de sus recuerdos, para poder despertarse lentamente, lo primero que vio fue que estaba en una cueva del volcán, era algo pequeña, y tenía un agujero en donde se filtraba aire dentro de la cueva, también cuando intento moverse, sentía que su espalda se había lastimado un poco, el aún tenía su mochila, cuando se sentó un poco, empezó a recordar lo sucedido, y cuando lo hizo, algo asustado, empezó a voltear a todos lados en donde estaba la teniente Sinclair, y cuando la vio, se empezó a acercar, poco a poco a ella.

Fin del Capítulo.

Sé muy bien que es muy corto, a comparación del primero, pero apenas he tenido tiempo estos días, pero les prometo que el siguiente capítulo será más largo.

Nos vemos después. Adiós.