Euforia
Capítulo 1
Jamás habría esperado una vida color de rosa en la Universidad, o bueno tal vez sí, pero esto es demasiado, no sólo me toca compartir dormitorio con este engreído, acabo de enterarme que es tres años mayor que yo y el ayudante estrella en tres de mis siete materias, además de ser un estudiante de excelencia en Antropología.
No es sano comenzar la escuela siendo la comidilla de toda la Universidad, porque para colmo mío parece ser que estoy con uno de los solteros más codiciados de todo el plantel. Su nombre es Matsumoto Sessh Tercero, viene de una poderosa familia en la industria textil, hijo de un afamado Ingeniero y escritor. ¿Cómo es posible que una persona así de importante me venga a tocar como compañero de dormitorio y sempai de carrera?
En fin, decidí hacer caso omiso a todo el cotilleo, para mi segunda clase me senté en el asiento del frente y me dispuse a organizar todo lo necesario, por supuesto que en la primera clase me habían dado santo y seña de todo lo referente a mi compañero de dormitorio. Y más de una chica quería ser mi "mejor amiga". ¡Ja! Cómo si yo no me hubiera percatado de sus dobles intenciones, por lo tanto hice caso omiso a las gritonas de la primera clase y en el cambio de salón había elegido estar al frente, aislada de todos y pegada al profesor que fuera a dar clase.
-Bien chicos, este año se irá cómo agua por lo tanto es necesario que estén atentos a cada detalle ya que la Antropología les será más fácil con bases sólidas en la materia. Si ponen empeño en los dos primeros años será sencillo el final. Hoy les haré un examen para ver más o menos que tanto saben.- el maestro de Antropología un señor de unos cincuenta y tantos años regordete, repartió un test de ciento cincuenta preguntas de opción múltiple. ¿En una hora ciento cincuenta preguntas? Sí definitivamente, no tengo tiempo para pensar tonterías.
Al terminar la clase todos debíamos de dejar el test en el escritorio del profesor, así no hubiésemos terminado de responderlo esa era la orden, por suerte yo terminé unos cinco minutos antes del toque, las preguntas no eran preguntas difíciles, o al menos no me había costado trabajo terminar el test.
-Bien hecho Higurashi, parece ser que este año será divertido, puede salir a su receso recuerde que nos veremos de nuevo en veinte minutos. – dijo el profesor, con una extraña sonrisa en el rostro.
Morimoto Akihito, profesor de Teoría Antropológica y Arqueología, por lo que dicen los rumores terror de muchos estudiantes debido a su amor por las materias.
Iba pensando en el test cuando repentinamente una enorme espalda me detuvo.
-Lo siento.- dije sin levantar mucho la mirada.
-¿Tú?- dijo un tono de voz engreído.
-¡Tú!-respondí con sorpresa al ver quién era el dueño de esa profunda y engreída voz.
-Qué fastidio.- dijo Matsumoto mientras seguía con su camino.
Así sin más pasó el primer día, puedo asegurar que salí airosa después de haber lidiado con todo el rollo del heredero Matsumoto. Estaba en mi escritorio concentrada en una lectura pesada, tendríamos que entregar un resumen detallado de un libro de mil quinientas páginas, y aunque éste era para dentro de dos meses qué mejor que poner manos en el asunto cuanto antes. Repentinamente una ráfaga de viento azotó mi espalda y salí de mi pequeño mundo, volteé a ver de dónde provenía y me topé con los inquisidores ojos de mi sempai, esta vez no pienso quedarme callada, si este ser humano creé que me va a pisotear y joder cada que le dé la gana se equivoca, yo he cumplido con ignorarle.
-¿Por qué me ves de esa forma?- le pregunté, devolviéndole la mirada inquisidora con una de reto.
-Tu pureza me molesta mujer y tu olor es tan desagradable…-dijo profundo, serio, sus palabras resonaron dentro de mi cabeza, Inuyasha se vino directamente a mi cabeza. Esa frase, ¿tenía que utilizar esa frase?
-¿Mi pureza? ¿Mi olor? ¿A qué te refieres Matsumoto?- fue lo único que pude articular, de verdad no quería perderme en mis pensamientos, ni traer a Inuyasha de nuevo a mi cabeza pero fue inevitable.
-No te hagas la inocente Higurashi, tú eres una sacerdotisa, despides una jodida aura sagrada que me tiene molesto, tu simple presencia me es absolutamente desagradable.- dijo Matsumoto, convencido de cada venenosa palabra que salía de su boca, tanto desdén me devolvió a la realidad.
-¿Cómo puedes estar seguro de eso? – pregunté sorprendida, al reflexionar sobre sus palabras. ¿Cómo podía saber él que yo soy una sacerdotisa? ¿Además por qué escupírmelo en la cara?
-Yo soy Matsumoto Sessh Tercero, heredero de un antiguo linaje demoniaco, ¿crees que vas a poder engañarme, mujer?- dijo con desprecio en su mirada.
¡Momento! ¿Sessh? ¿¡Sessh!? ¿Será posible? Mi mente cayó en caos, ¿sería posible tener como compañero a un descendiente directo de Sesshomaru Taiyoukai del Oeste y hermano de mi primer amor? OK, soné sumamente dramática, pero me parece irreal encontrarme con algo así, cómo es posible que el destino se empeñe en ponerme este tipo de personajes en el camino, yo sólo deseo ser una persona normal, con una carrera normal, en el normal mundo en el que vivo, ¿será mucho pedir?
-Bueno joven Matsumoto, linaje demoniaco o no es cosa que no me interesa, yo he cumplido con ignorarle, me hace favor y me ignora usted a mí también. Que a mí me tiene sin cuidado lo que haga o deje de hacer.- dije algo molesta, y es que de verdad qué pretende.
-¡Yo sólo te estaba aclarando algunos puntos, mujer!- dijo él con un tono algo sorprendido.
-Yo sólo te estoy aclarando que no me interesas, ni siquiera me había percatado de que fueras un demonio, así que déjame quieta.- claro que esto es verdad, su aura me pareció extraña e incluso un tanto familiar desde el principio, pero jamás imaginé ni siquiera lejanamente que pudiera toparme con algún descendiente de los demonios que conocí en la época feudal. ¿Podría toparme con Inuyasha? ¿Habrá reencarnado en esta época? Por alguna extraña razón me dejé llevar por mi mente terminando nuevamente con Inuyasha en la cabeza pero la respuesta de Matsumoto me devolvió a la Tierra.
-Mujer inútil, no soy un demonio, pero que así sea. Y más te vale que no trates de purificarme, ya he mandado toda tu biografía a mi familia.- sin decir más se dio vuelta y se quedó embelesado observando a través de la ventana, por lo que pude ver antes de regresar a mi lectura, se le podía apreciar una mirada perdida en el infinito.
Este ser que al parecer puede cargar todo el egocentrismo del mundo en su cuerpo, también puede lucir sumamente imponente a la luz de la luna. Desprende un aura poderosa, no sé si sea un demonio, un mitad bestia o un humano con el linaje en su sangre como yo, pero de algo estoy segura, su aura es un aura poderosa, y puedo estar segura de que carga secretos más profundos de lo que la simple vista humana puede apreciar. Volveré a mi lectura, antes de que termine el día espero poder terminar al menos el primer capítulo de este gran libro.
CONTINUARÁ
Muchas gracias por los reviews y por tomarse su tiempo para leerme. De verdad espero disfruten esta nueva historia! :D
