Disclaimer: A una tontita como yo no se le pudo ocurrir Sailor Moon lógico los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.

"El amor es hermoso, sólo mientras duran el contraste y el deseo; después, todo es debilidad y costumbre"

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Ya habían pasado un mes desde entonces.

Serena solo salía de su habitación para salir a la escuela o para ir al baño, solo eso.

No hablaba con su familia, a pesar de las insistencias de su madre, al tratar de hablar con ella, siempre tocando detrás de la puerta cerrada de la rubia sin recibir jamás una respuesta.

Todas las noches se escuchaba en el pasillo de las habitaciones, el llanto amargo de y desolado que daba.

Jamás dejando que nadie la viera, que nadie la consolara. Quería estar sola.

Muchas veces fueron recibidas las amigas de Serena por su madre, con la esperanza de que quisiera hablar con alguna de ellas, pero nunca las recibió Serena.

Darien por su caso, llamaba diariamente a la rubia desde el incidente, ya que su madre no lo dejaba entrar a su casa. Ni Serena le respondía desde su ventana.

Ella sentía que todas las personas que estaban a su alrededor estaban desapareciendo lentamente, convirtiéndose en sombras en su recuerdo, siendo imágenes de un pasado hermoso que anhelaba revivir pero sabía que eso ya no era posible.

Quería estar sola, no lo entendían, se supone que ellas eran sus amigas.

Como había cambiado todo, cuando fue que toda su vida se deshizo. Como le pudo pasar eso a ella, si se suponía que tendría un futuro hermoso, un mañana perfecto con todas las personas que amaba. Que sería feliz.

-¿Po qué? ¿Por qué?-se pregunto para sí misma. Llorando en silencio.

Estaba sentada a lado a lado de su ventana, observando el cielo nocturno, las estrellas brillaban. Pero solo una a lado de la luna deslumbraba más que las otras.

Acaso todo en lo que creía, ya no existía. Empezó a llorar más fuerte. Ya estaba cansada de tantas preguntas que no quería contestar, porque contestarlas, seria confirmar lo que no quiere creer, dar por hecho sus miedos , aquellos por los que sufría y le daban miedo. Se llevo las manos por su rostro y las detuvo entre su cabello, para enterrarse las uñas con impotencia entre su cabello.

Quería desaparecer, ya no existir, quería quitarse todo ese dolor que la oprimía por dentro.

Pensó muchas veces en el suicidio, pero luego, cuando en su mano se encontraba la afilada, fría, y brillante navaja, algo en su interior le decía que no lo hiciera, sentía que alguien quería detenerla pero no sabía quién, porque ni como, por lo que dejaba su cometido.

A veces levemente escuchaba que alguien más lloraba, que también sufría con ella. Siempre pasaba igual.

Ya no quería estar así. Se dio cuenta de que sus amigas, siempre que iban, le recordaban su ya inexistente futuro, por lo que se prohibió verlas.

-Ya estoy harta-se volvió a decir-Ya no quiero sufrir, ya no quiero llorar-

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Se empino la quinta botella de alcohol que se terminaba.

La lanzo fuertemente contra la pared de su sala, estrellándose y partiéndose en pedazos, que salieron volando por los lados, dejando una mancha de líquido en la pared.

Tratando de caminar por su sala, se tropezaba con todas las cosas en el suelo, su visión estaba borrosa, y sus sentidos dormidos.

Divisaba con dificultad su sillón en la estancia, llegando apenas de pie, se dejo caer en el pesadamente.

Estaba ebrio.

-¿Por qué Serena?-coloco sus manos en su rostro para tratar de detener sus lágrimas. Pero no lo logro.

Se levanto, tomo la mesa cristalina del centro, la levanto y la arrojo, rompiéndose en pedazos.

-¿Por qué? ¡Maldita sea!-grito con furia, se dejo caer al suelo, y con sus puños empezó a golpear el suelo con repetitivamente. Cada vez más duro y con más odio.

Empezó a llorar más fuerte, se sentó en el suelo con sus manos un poco lastimadas y enrojecidas por los golpes a sus costados, miro hacia arriba dejando correr sus lagrimas por sus mejillas.

Ya trate de llamarte, pero jamás contestas. Quiero explicarte que todo es un error. Yo te amo.

Déjame volver, déjame estar a tu lado.

Sé cómo te sientes, porque yo me siento igual.

-Serena-dijo suavemente.

Coloco sus manos en el suelo y se recargo en ellas.

Su ropa estaba desarreglada mal acomodada, su camisa desabrochada estaba mojada y sucia, su saco verde sucio.

El departamento oscuro fue testigo del exasperación.

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-Fighter ¡Que tienes? Hace semanas que estas asi-le reclamo su compañera de cabello plateado.

-No lo sé, ¡SI!, me siento mal y no sé porque- le grito llorando, viéndola a los ojos enojada. Suavizo su mirada y bajo un poco la cabeza dudando un poco-Tal vez…..algo le paso a ella-Se volteo de nuevo hacia su ventana, posando sus manos en ella, no sentía el frio de esta ya que tenia los guantes de guerrera puestos..

Estaba preocupada, no sabía qué hacer, tenía un dolor indescriptible pero su razón desconocía él porque, presentía de quien se trataba, pero no estaba segura.

Quería volver cerciorarse que ella estuviera bien, pero conocía las consecuencias de sus acciones. Pero también conocía el corazón de su Princesa, y solo quería una, rogaba por tener solo una oportunidad.

Healer rodo los ojos ante el comentario. No dijo nada. Ya era suficiente, todo el tiempo desde que regresaron después de la batalla contra Galaxia, Fighter se la pasaba pensando en la Princesa de la Luna, sabía que ella solo trabajaba por obligación, por su deber. Todas las noches secretamente su compañera se transformaba en su figura masculina, componiendo canciones en su habitación.

Healer lo sabía porque muchas veces la espió sin querer, mientras escuchaba sus palabras y música detrás de la puerta de la habitación de Fighter. Pero no dijo nada ya que ella sentía lo mismo, y también sufría. Pero no, ella era Sailor Star Healer, y no se dejaría llevar por sus sentimientos terrenales.

-Y ¿Qué piensas hacer?-le pregunto desde el marco de la puerta.

Fighter se dio la vuelta secando sus lágrimas con sus antebrazos. La miro segura y con sus puños cerrados a sus costados tomo aire.

-Iré a verla-

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Ya era de día, cuando los rayos del sol tocaron su rostro se despertó, sintiendo un dolor en su espalda debido a la posición en la que despertó, se había quedado dormida a lado de su ventana.

Recargo una de sus manos en su cuello, masajeándolo lentamente para quitar la tensión en el.

Se levanto con dificultad, sintiendo más intenso el dolor en su columna de la espalda.

Tomo un poco de ropa de su ropero y se dirigió a su bañera.

-Hoy cambiare, tengo que cambiar, aunque duela hacerlo, pero saldré adelante-dijo mientras el agua caliente recorría su cuerpo, dejando que el agua se llevara el dolor en su cuerpo y de su interior.

Cerró la llave de la regadera y salió, se vistió con ropa casual, pantalón de mezclilla y una pequeña playera anaranjada que dejaba ver parte de su abdomen. Se enredo una toalla a su cabello para no mojar el suelo ni su ropa.

Salió del baño.

-¡Serena!-

Entrecerró los ojos. Como se le olvido poner seguro a su puerta.

-Vine a verte-

-Bien ya me viste ahora puedes retirarte Mina-

-Serena todos están muy preocupados ¡Entiende!-

-No se preocupen no hare ninguna tontería, pueden estar tranquilos- dijo con ironía. Se dirigió a la puerta de su habitación y la abrió. Invitando a Mina con la mirada a que se fuera.

-Tienes que hablar con Darien-dijo Mina molesta

-¿Para qué?- respondió en el mismo tono.

Que acaso no entendían que ya no quería saber de él. Por un tiempo.-Ya no quiero saber nada sobre….

-El está muy mal Serena, ya no trabaja ni estudia, se la pasa tomando todo el día-dijo angustiada.

La noticia causo efecto en la rubia, se preocupo, tal vez no quería verlo por ahora, pero tampoco le deseaba ningún mal a él.

Mina camino hacia ella, posando una de sus manos en el hombro de su amiga. Regalándole una sonrisa, Serena la vio a los ojos un poco confundida.

-Serena, piensa en el futuro-le dijo en tono bajo.

Serena quito su mano en su hombro con fuerza, tomo la puerta y la azoto con ira, vio a Mina con enojo, asustándola un poco por su reacción.

Ya era suficiente.¿ Así la veían solamente? como su "Princesa", como su pase a un "Futuro Perfecto"¿Dónde están sus amigas? Solo ha hablado con las guerreras que supuestamente le servirán. Eso la desesperaba.

-¡El Futuro Mina!- dijo con ironía, se carcajeo sin gracia, manoteando en el aire.- ¿Eso es solamente?- Se acerco a ella con los puños cerrados quedando cara a cara. Mina se molesto por lo que dijo.

-Es por lo que hemos estado peleando-le contesto enojada.

-No, no, Ya no seguir sufriendo Mina desde hoy la chica que conocieron ya no existe- dijo la rubia enojada y con lagrimas contenidas.

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-Fighter La Princesa nos llama- le dijo a su compañera desde la puerta de su habitación, observándola, estaba escribiendo algo que no alcanzo a distinguir.

-Ya voy Maker-les respondió todavía sin verla.

La pelinegra se levanto de su escritorio, emparejo los papeles que estaba escribiendo y los guardo en algo que parecía era una carpeta, repleta de otros papeles más.

Salió de su cuarto rápidamente, sin siquiera voltear a ver a su compañera que seguía en la puerta.

Fighter camino desde su habitación hasta voltear esquina para llegar a un pasillo ancho, largo, de azulejo brillante capaz de reflejarse en el. Sus tacones se escuchaban resonando en este, haciendo eco a cada paso. Escucho otro par de tacones a sus espaldas pero no le dio importancia y siguió caminando.

Al estar frente a la puerta grande se detuvo, como si estuviera esperando algo.

Volvió a escuchar ese eco conocido llegar hasta ella, pero no volteo a ver.

Abrió lentamente la puerta, Maker y Healer caminaron detrás de su líder en todo momento.

Empezaron a caminar y divisaron al fondo del salón principal . A su princesa sentada en su trono.

Al llegar frente a ella se arrodillaron haciendo reverencia en forma de respeto.

-Levántense mis Starlights- les dijo amablemente en tono dulce .

Las tres obedecieron.

-En una semana, habrá un concurso y un festival para festejar la reconstrucción completa del planeta Kinmoku. En la cual ustedes participaran y se muy bien que ganaran –

Las tres miraron a su princesa confundidas, pero esta siguió hablando.

-Se les concederá un deseo así que piénsenlo bien- dijo La Princesa Kakyu mirando a sus guerreras.


¡Hola!

Buenas Noches queridos lectores.

Primero que nada se que les debo una disculpa, por que se que había dicho que actualizaría este Lunes.

De verdad perdónenme pero es que primero, tuve un examen importante y no pude escribir antes, luego mi mama me dijo que le ayudara a organizar la primera comunión de mi prima pequeña, después se me fue de vacaciones la inspiración, y para acabarla de restregar se me descompone la computadora se prendía y se apagaba sola, y cuando quise pedirle apoyo a mi prima loca no me prestó la suya, solo por ratitos. :(

Bueno ya después de mi cátedra de explicaciones aquí está el capi.

Vimos al pobre de Darien sufriendo por Serena jajajajaja soy mala.

Seiya y Serena parecen tener una conexión ¿verdad? Eso es importante pongan atención he!

Serena se enojo y no seguirá siendo la misma.

¿Qué pasara ahora? Deje la plática de Darien y Serena para el próximo capítulo no se desesperen.

Quiero agradecer un millón de veces a: tatisms, Usagi13chiba, Princesa Lunar de Kou, y a Karmen porque siguen esta historia y por sus hermosos comentarios. Muchas gracias amigas.

Espero sus comentarios de verdad. Por Favor

AreSerena

XOXO