- Esta helando - dijo una apesadumbrada Jana

Estaba cubierta por una gruesa manta encima de una tersa sabana de tela y recostada en una cama lo suficientemente grande como para 4 personas. Tenía un pequeño buro de madera tallada al lado de la cama y sobre el se encontraba una vela a medio ir dentro de una lampara de cristal soplado.

Se incorporo lentamente hasta quedar sentada, pero el frio la hizo temblar así que se tapo con la sabana nuevamente y se recargo en la cabecera de la cama.

- Sabia que el infierno era frio, pero no tenía idea de que fuera así de cómodo –

Miro detenidamente a su alrededor, estaba en una habitación bastante espaciosa. Frente a la cama se encontraba un escritorio de madera pulida con varios cajones, estaba adornado en una especie de repujado que simulaba hierva escalando por las patas del mueble y sobre el estaban regados varios pergaminos y mapas. A la izquierda estaba una estantería negra, que iba desde el muro de la cama hasta la puerta del closet, esta se encontraba llena de libros bastante viejos, pero se veían bien tratados, del otro lado del cuarto se encontraban 2 puertas, una al lado del escritorio y otra junto al buro, y en la pared de la derecha, estaba colgado un cuadro grande con un mapa que dibujaba varias extensiones de tierra y mares, con la peculiaridad que cada que la luz de la vela danzaba por las esquinas del cuadro este parecía cambiar.

Acomodo la cabeza y cerro los ojos recapitulando todo lo que le había pasado, el parque, la banca y la luna fue lo primero que vino a su mente, para después ser golpeada por el recuerdo del ente que la ataco.

Esos ojos…

Tomo aire lentamente, el solo recordar su mirada le producía vértigo, se calmo un poco y siguió poniendo su mente en orden.

- Marco regreso y me llevo no él, pero, ¿qué paso después? –

No recordaba en qué momento se quedó dormida, su ultimo recuerdo fue ver nieve del otro lado del portal y después nada…

- Supongo que me quede inconsciente –

Saco sus pies de la manta para sentarse en el borde de la cama, dándose cuenta que el piso estaba cubierto por un grueso tapete que evitaba que tocara el suelo helado, encontró sus tenis en una esquina y se los coloco, se puso de pie dispuesta a explorar fuera de la habitación, no sin antes quitar la gruesa manta y ponérsela a modo de un abrigo. Miro las dos puertas, intento abrir la que estaba al lado del escritorio, pero esta se encontraba cerrada, así que se dirigió a la otra, giro la manija y esta abrió sin problemas, tomo la lampara del buro y asomo la cabeza, fuera del cuarto había un largo pasillo que terminaba en un pequeño recibidor. En definitiva, se encontraba en una especie de mansión antigua, empezó a recorrer el pasillo y toco las paredes con los dedos, estos estaban hechos de piedra extremadamente lisa y tenían un color blanco, tenían una especie de grabados en las esquinas, unos parecían runas y otros dibujos garabateados. Siguió caminando hasta llegar al recibidor, este tenía varios muebles de color rojo alrededor de una pequeña meza plateada, bastante elegantes, estaba decorado con cuadros de paisajes, frente a la sala se encontraba una chimenea casi a punto de apagarse, y encima dos lámparas encendidas se encargaban de dar iluminación al lugar, detrás de la sala estaban un par de escaleras curveadas que daban a un pequeño balcón del segundo piso, junto a la chimenea se encontraba una vitrina con varias botellas y del otro lado continuaba el pasillo y al fondo estaba un salón enorme el cual se veía mejor iluminado.

Era un salón enorme, tenia una gran escalinata y estatuas de leones a cada lado, había varias puertas alrededor y un gran candelabro en el techo, al fondo se veía un piano y en frente de las escaleras estaban dos grandes puertas que eran la entrada de aquel lugar. Todo ese espacio vacío provocaba que el frio la helara aún más, así que decidió seguir caminando.

- Creo que iré al segundo piso – se dijo a si misma, pero antes de subir escucho una voz proveniente de una puerta que estaba al fondo del salón detrás de la escalera…

- ¿Hola? ¿Higgs, Marco? –

Fue hacia la puerta y al abrirla escucho la voz de una mujer que estaba cantando…

Del otro lado de la puerta se encontraba otro largo pasillo que terminaba en un jardín que más bien parecía un parque en miniatura, solo que este estaba cubierto por muros con grandes ventanales y una cúpula en el techo desde la cual se podía ver el cielo nocturno, el lugar era extrañamente cálido y tenía un olor dulce, las flores estaban floreciendo aun cuando afuera se veía una ligera nevada.

Estaba un poco estupefacta viendo aquel lugar, era sin duda bello, pero la melodiosa voz que escuchaba era mas hipnótica que ese mismo lugar.

Win dain a lotica
En val tu ri
Si lo ta
Fin dein a loluca
En dragu a sei lain
Vi fa-ru les shutai am
En riga-lint

No lograba entender el idioma que estaba hablando, pero su voz era impresionante, era suave y armónica, pero al mismo tiempo retumbaba en lo profundo de su ser, como si le cantara a su propia alma.

Win chent a lotica
En val turi
Silota
Fin dein a loluca
Si katigura neuver
Floreria for chesti
Si entina

Al fondo del jardín logro ver la silueta de una mujer, se acerco lentamente, con todo el silencio que sus pies le podían otorgar, pues sentía que el más mínimo ruido rompería esa canción.

Lalala
Fontina Blu Cent
De cravi esca letisimo
Lalala
De quantian
La finde reve

Win dain a lotica
En vai tu ri
Si lo ta
Fin dein a loluca
En dragu a sei lain
Vi fa-ru les shutai am
En riga-lint

Ahí estaba ella, aquella chica que era igual que marco, con la mano tocando ligeramente el vitral, y cantando hermosamente, en una lengua incomprensible, pero que hacia que su alma vibrara.

Y mientras cantaba todo a su alrededor se detuvo, ni el mismo aire circulaba, los copos de nieve caían lentamente, esquivando el sitio donde se encontraba pues no tenían permiso de caer sobre su persona solo existía ella, la canción y el jardín, como si el mismísimo mundo se detuviera para oírla, pero había algo más ahí, alguien escuchándola, una persona absorta en su melodía.

Se detuvo de una manera abrupta al darse cuenta que era observada, se volteo rápidamente y abrió mucho los ojos al tiempo que se tapaba la boca, fue tan repentino y tajante que la cúpula se empezó a congelar y los vitrales se resquebrajaron.

Janna no comprendía lo que acababa de suceder, la chica simplemente se detuvo de golpe y puso una cara de sorpresa que rayaba en el horror, fue casi doloroso el que se detuviera.

- Yo… lo lamento… debí anunciarme antes de entrar –

La chica solo la sujeto de la mano y la jalo rápidamente de regreso al gran salón, Janna estaba tan aturdida por el hecho de que corto la melodía que no se había percatado que el jardín literalmente se empezó a congelar. Al llegar al gran salón rápidamente cerró la puerta, después miro a Janna a los ojos y le dio una mirada con cierto reproche, ella amaba ese jardín.

Tardo unos segundos en darse cuenta de lo que estaba pasando, aquella chica aun la tomaba de la mano y la estaba regañando con la mirada. No era tonta sabía que se había entrometido en algo privado, y que le debía una disculpa.

- Lo siento, no debí interrumpirte, yo solo quería encontrar a marco y saber que donde estoy y que pasando –

La castaña dio un pequeño suspiro y asintió con la cabeza, con la mano que tenia libre señalo hacia arriba y sin soltarla la guio hacia arriba por las escaleras, las cuales se dividían a la izquierda y la derecha, tomando esta última dirección, pasaron por otro par de puertas, hasta llegar a la habitación del fondo abrió la puerta para entrar directamente, siendo recibidas por un hombre corpulento sentado en un sillón acolchado de color rojo, con un libro en una mano y un vaso de madera pequeño en la otra.

- ¿Como te sientes Janna? dormiste por dos días, creo que el choque mágico del portal te dreno la poca estamina que te quedaba – Marco dejo su libro y el vaso en una pequeña mesa y se paró frente a ella.

- Estoy bien, lo que necesito son respuestas, para empezar ¿quién es ella? y que es este lugar- dijo en un tono un poco mordaz, su mente y sus estados de ánimo habían estado fuera de su control desde el ataque y ver mas cosas que encontraba desconocidas no ayudaban, necesitaba respuestas.

- Esa es una larga y compleja respuesta, pero intentare resumirla, ella soy yo, ahora soy dos personas y este lugar es nuestro hogar– al decir esto la chica le dedica una sonrisa, se da media vuelta y sale del cuarto.

Janna miraba fijamente a marco, si bien es él, no queda rastro alguno del chico inseguro y que fingía un falso ego, para encajar, el hombre que estaba frente a ella le hablaba y se dirigía con amabilidad, pero cada que hablaba se podía percibir un aura extraña, era como si hablara con un viejo que tenia muchos años vividos y miles de kilómetros recorridos, y su mirada lo demostraba, tenia esa chispa que tienen los ancianos que han visto todo y aún viven para contarlo.

La pelinegra suspiro, tiene demasiadas preguntas, y la "respuesta" resumida que le dio marco simplemente avivo los sentimientos que tenia mezclados desde que perdió el contacto con sus amigos.

- No juegues conmigo diaz, te vas de la tierra persiguiendo a una chica, para después librar una guerra de sucesión con la hija monstruo de una antigua reina y terminar desaparecido por 5 años, ¿sabes lo preocupados que estábamos todos?, tus padres vinieron a mi por que fui la ultima en la tierra que hablo con tigo, tuve que borrarles la memoria a todos mientras investigaba que les paso a ti y a Star, estudie magia negra por 4 años con el fin de poder abrir portales para buscarlos solo para darme cuenta que todo estaba colapsado, las dimensiones estaban cerradas, y ahora resulta que estuviste en una mansión bebiendo vino y jugando a la casita con tigo mismo…¡ - Janna estaba notoriamente alterada, sus sentimientos de culpa y resentimiento explotaron, extrañaba a sus amigos y se sentía abandonada si ellos dos, así que en un acto que jamás se hubiera dado en su adolescencia rodeo a Marco con sus brazos y hundió su cara en su pecho.

- Te extrañe idiota, te extrañe tanto…

- Lo siento Janna de verdad, nunca tuvimos la intención de abandonarlos, todo paso tan rápido y quedamos atrapados en todo esto, cuando nos dimos cuenta ya era demasiado tarde – Marco la tomo entre sus brazos respondiendo al abrazo, la verdad era que el mas que nadie extrañaba a su ahogar, sus amigos y su familia, y ver a janna le recordó que aun había alguien esperando por el en la tierra.

- Pero creo que debemos empezar desde el inicio, dijo marco para llamar la atención de su amiga que se empezaba a quedar muy cómoda en sus brazos.

En ese momento entro por la puerta Higgs acompañada de ¿Marco/a?

- ¿Enserio? Se acaba de despertar después de dos días y lo primero que haces es traerla a tu cuarto, ¿Janna cómo te sientes? Estuve preocupada, por un momento pensé que la poción de luz no funciono, eres la primera persona que la toma y no brilla -

- ¿Me dieron a beber luz?

-creo que es hora de darte explicaciones, así que tomemos asiento, esta será una historia larga- dijo marco invitando a las presenten a ponerse cómodas en su habitación mientras el regresaba a su sillón individual.

Higgs se acomodó en un largo diván que estaba en el lado opuesto del cuarto, janna tomo lugar junto a ella, y la versión femenina de marco camino por en medio de todos y se tiro en la cama y se cubrió con las mantas, como una niña enfurruñada que quiere dormir.

- Bien creo que debemos empezar por la cosa que te ataco en el parque, ese ente se llama folamh, es un ser hecho de oscuridad pura y se alimenta de almas, nosotros somos cazadores, tenemos 10 años persiguiéndolos y exterminándolos

- Espera ¿Qué?, ahora me estas diciendo que no solo eres 2 personas, sino que también eres más viejo que tus padres y aparte eres una especie de cazador de monstruos-

Marco suspiro, y esbozo una sonrisa ladeada.

- Creo que lo mejor será contarle toda la historia desde la guerra - comento higgs dándole a entender a marco que el contestar solo sus preguntas traería más preguntas.

- Tienes razón, desde ahí empezó toda esta locura. Se acomodo en su respaldo –

La ultima vez que hablamos con tigo fue para decirte que Mewni estuvo bajo el ataque de Meteora y que Star cedió los derechos del trono a Eclipsa después de que ella misma detuviera a su hija.

Janna asintió con la cabeza, después de eso solo recibió un mensaje de Star diciéndole que estarían buscando a Moon entre las dimensiones y que cuando la encontraran viajarían a la tierra para reorganizar todo.

Todo comenzó un mes después de la batalla contra Meteora…

Hace 5 años atrás

Pues aquí el capítulo 2 que tuve que escribir todo otra vez por que no lo guarde, en realidad, la primera parte de la historia venia aquí, pero me dio pereza meterla otra vez, así que la dejare para el siguiente capítulo, espero que lo disfruten.

Agradecimientos especiales a Templario0scuro, es como el padrino de este fic aun que no la lea xD. See you