Klavier se acabó la tila y decidió ir al cuarto de Apollo para ver a Mikeko. Al llegar, la puerta estaba entrecerrada, y la abrió tan sólo un poco más por si Apollo se molestaba.

La habitación estaba tan desordenada como el mismo Apollo había dicho.

Pero el cuarto no era lo más interesante… Apollo se estaba desvistiendo y estaba sin camiseta. Klavier no pudo evitar fijar su mirada interesada en el torso del otro, no muy musculoso, pero algo definido…

Apollo no se percató de que la puerta había sido abierta, no por la ausencia de ruido, sino porque seguía dándole vueltas a lo del fiscal. ¡Era una tontería preocuparse por semejante cosa! Se quitó los pantalones para quedar en ropa interior, y justo se había puesto la camiseta del pijama cuando escuchó un maullido.

«Hey, guapo…» Le murmuró al gato. Fue entonces cuando se dió la vuelta para encontrarse a Klavier, y ahí sí que hizo un grito más sonoro «¡—ARGH! ¡Gavin! ¡Avise antes de entrar!» exclamó mientras intentaba taparse las piernas tirándose del borde de la camisa.

Desde luego, el grito sobresaltó a Klavier «Er… Ehm. Um, l-lo siento—» por algún motivo le estaba costando mucho hablar.

Apollo se percató de lo nervioso que el fiscal se había puesto. Tomó aire y lo soltó en un intento de relajarse.

«E-Está bien… pero la próxima vez llame» Soltó el borde de su pijama, pensando que realmente no tenía nada que ocultar. Dirigió una mirada rápida a Mikeko, quien permanecía tranquilamente tumbado en la cama. Ese gato era increíble… «Huh… Puede tocarlo si quiere»

Klavier se acercó al gato y se agachó para rascarle la cabecita «Hey, Kätzchen [gatito]~ Qué mono...»

«Sí… es adorable…» Dijo Apollo mientras se ponía los pantalones y se acercaba al fiscal, poniéndose seguidamente de rodillas para acariciar a su mascota «A Mikeko le encanta la atención… y está acostumbrado a mis cuerdas vocales de acero…»

Klavier miraba a Apollo de reojo, sacando una sonrisa «Pues sí que tiene aguante…» dijo soltando una risa floja.

«¡H-Hey! ¡Que practicar me ayuda! …Me motiva antes de afrontar el día»

«¿Tanto le cuesta enfrentarse a mí?» su sonrisa no hacía más que crecer.

«Duh, tener que aguantarlo poniéndome motes y siendo guay tiene lo suyo, ¿eh?»

Soltó una pequeña carcajada ligera y tornó la cabeza, observando a Apollo con curiosidad «Herr Frente, ¿…está celoso?» su sonrisa se hizo aún más grande.

«¡N-No! ¡No te tengo envidia!» Respondió a la defensiva, «…Estoy bien como estoy»

«Vamos, Herr Frente… creo que se subestima a sí mismo. A veces mola, aunque cueste creerlo…»

«¿U-Usted cree...?» Arqueó una ceja, esperando que el otro le soltase que iba de broma o algo así.

«Ja, Apollo. Claro que sí, pero deberías relajarte un poco, tronco. Parece que te estén apuntando con una pistola todo el día…»

«…Supongo» El abogado estaba impresionado, ¿realmente Klavier le había dicho eso…? Además, lo había llamado "Apollo"… No pudo evitar sonreír un poco para sí msmo, «…Gracias»

Klavier soltó una ligera risa floja, «…Pero sigo siendo más guay que usted, Herr Frente» añadió sonriendo. Disfrutaba demasiado viendo a Apollo molesto…

«Grrr…» Frunció el ceño mientras le miraba. Ojalá Mikeko le arañase… "¿…Sabe? el hecho de que ande semi-desnudo hace que la situación sea muy rara…»

«¿En serio? Pensé que dijo "No pasa nada, ambos somos hombres, ¿no?» imitó a Apollo con una voz aguda haciéndole burla, pero siempre lo decía sonriendo… se notaba que lo hacía por tocarle las pelotas.

«¡Hey! ¡Yo no sueno así!» Respondió irritado. Klavier estaba logrando enfadarle, «¡Tiene que admitir que todo esto es raro! …viene a mi casa sin dinero ni vehículo, logra convencerme para quedarse a dormir, e insiste en quedarse en ropa interior. ¿…Qué diablos pretende? Cualquiera diría que vamos a—»

Klavier desvió su atención de Mikeko hacia Apollo instantáneamente, sorprendido.

(¿De verdad estaba pensando en eso? ¿…y en qué si no? ¡Mein Gott [Dios mío], no me lo puedo creer…!)

«¡HerrFrente! ¡no sabía que fuera tan malpensado! Vaya vaya… eso sí que no me lo esperaba…» bajó el tono de voz y se inclinó sugestivamente hacia Apollo, sonriendo lascivamente. Su mirada viajó desde los ojos de Apollo hasta sus labios.

«E-Espere, no soy malpensado, es solo que todo esto me da mala esp—»

«No conocía esta faceta tuya, Apollo…» continuó, ignorando al otro.