Notas traductora: Bien, ¡aquí está el capítulo dos! Este lunes volveré a mi no ansiada vida en la universidad, pero bueno, todas las vacaciones llegan a su fin -llora-. Tengo depresión pre-post-vacacional, pero no os preocupéis por este fanfic, tengo adelantados varios capítulos en el caso de que la univ. se ponga muy pesada y pueda tardar un poco en traducir, ¡así que de momento estoy preparada! -sonrojo-.

Antes de que lo olvide, puede que os resulte algo extraña la categoría de Drama en vez de la de Humor, y la verdad es que al principio era esa la categoría que tenía, pero Yuu-chi decidió cambiarlo a Drama. Ya lo leeréis cuando la propia Yuu-chi lo ponga en las notas; pero si queréis puedo ponerlo como Humor hasta el cap. en el que supongo hizo el cambio de categoría, cómo prefiráis -sonrisa- ¡Y por cierto, muchas gracias por vuestros reviews! Si pudiera regalaría galletas para todos, o escenas Yullen, lo que prefirierais -gran sonrisa-

DISCLAIMER: Tal y como puse en el cap. anterior no me pertenece nada. Y hasta ahora no ha cambiado. D Gray-man sigue siendo de Hoshino Katsura y este fanfic de Yuu-chi. Por ahora solo sigo siendo una vaga traductora.

Capítulo dos – Compartiendo habitación con Yu

El salón de clase(1) dio lugar a inglés e inglés dio lugar a la comida y Allen se encontró andando abstraído al lado de Lavi en su camino a la cafetería de la escuela, y por alguna razón, andando a su lado no estaba nada menos que el único, Yu Kanda.

Allen no estaba exactamente seguro de cómo había pasado pero parecía que su nuevo amigo pelirrojo le cogió simpatía, y como dicho pelirrojo era el auto proclamado mejor amigo de Kanda ello conllevaba que Allen estaría pasando mucho tiempo en el futuro con él. No es que no estuviera ya condenado a pasar un montón de tiempo con él debido a su acuerdo de convivencia.

La cafetería demostró estar bastante concurrida, casi todas las mesas estaban ocupadas y Allen miró alrededor, desanimado.

"¡Lavi! ¡Kanda! ¡Aquí!"

Lavi sonrió de oreja a oreja, dirigiéndose hacia una chica saludando sentada sola en una mesa al fondo. Allen les siguió y fue sorprendido agradablemente cuando ella se puso en pie y le ofreció estrechar la mano.

"Lenalee Lee. Debes ser el nuevo estudiante transferido. He escuchado todo acerca de ti por mi hermano." Le sonrió con calidez y Kanda dejó salir un molesto che antes de hundirse en un asiento al otro lado de donde ella estaba sentada.

"¿Tu hermano?" Cuestionó Allen mientras ella soltaba su mano y tomaba asiento otra vez. Él se quedó de pie inseguro un momento antes de que Lavi le agarrara de la manga y tirara de él hacia abajo a su lado.

"Sí. Komui-niisan es mi hermano mayor." Lenalee sonó casi exasperada y Allen tuvo que elevar una ceja blanca nieve con sorpresa.

Lavi rió por su expresión y abrió la boca para decir algo cuando fue silenciado por un ruidoso sonido como un gruñido de animal. La mesa se quedó en silencio un momento.

"¿Qué cojones fue eso?" Preguntó Kanda finalmente. Allen sonrió con vergüenza y se frotó la parte de atrás del cuello mientras el sonido animal se repetía.

"Mi estómago." Admitió.

Lavi rió ruidosamente y dio una fuerte palmada a Allen en la espalda, casi tumbándole fuera de uno de los lados del banco donde estaba sentado. "Perdón tío. Olvidé completamente por un minuto que comemos aquí. Mejor te metemos algo de comida dentro antes de que tu estómago decida comernos a todos."

La expresión de Allen se animó ante la mera mención de la comida y estaba fuera del asiento y dirigiéndose hacia la fila de la cafetería antes de que Lavi pudiera abrir la boca otra vez. Sonriendo estúpidamente Lavi se levantó y el resto del grupo se dirigió hacia Jerry, el cocinero del colegio.

La fila era corta y Allen estuvo al frente muy pronto. Jerry elevó las cejas ante el chico de pelo blanco ante él. "No te he visto antes. ¿Eres nuevo?"

Allen sonrió educadamente y asintió. Su estómago dejó salir otro gruñido.
"Bueno yo me aseguro de no dejar nunca a un estudiante irse con hambre." Prometió Jerry y se inclinó sobre la barra para escuchar mejor al chico. "¿Entonces qué quieres?"

Allen procedió a hacer una lista casi inhumana de un montón de comida. Lenalee y Lavi le miraron con la boca completamente abierta y Kanda bufó. Frunciendo el ceño, Jerry preguntó, "¿estás seguro de que puedes comer todo eso?" Miró al escuálido chico con incredulidad.

"Oh créeme, estaré bien." Prometió Allen.

Y fiel a su palabra, solo momentos después de volver a sus asientos había un tambaleante montón de platos y bandejas a su lado cuando el chico aparentemente flacucho se limpió la boca con una servilleta.

Lavi fue el primero en recuperarse. "Eso fue... Uh... ¿Admirable?" Salió más como una pregunta que como una afirmación y Lenalee estaba picoteando dudosamente su sándwich, como si estuviera casi asustada de que se uniera con Allen.

"Uh, sí. No comí mucho en el desayuno. Tenía un poco de prisa esta mañana." Allen puso su caballerosa sonrisa y Kanda resistió la urgencia de sacarle el ojo con el par de palillos que estaba usando para trasladar la Soba del plato a la boca.

"No es malo ni nada, es solo que no es algo que veas todos los días." Explicó Lavi.

Allen asintió y estiró los brazos.

"¿Qué tienes después?" Preguntó Lenalee – sin duda intentando cambiar de tema a un tópico más normal. Allen frunció el ceño mientras intentaba traer su horario a la memoria.

"Uh, biología creo."

Lenalee sonrió ampliamente. "¡Eso es genial! ¡Yo también!"

"Oh, genial." Murmuró Kanda entre dientes y Allen le disparó una mirada antipática.

"No me digas que tú también tienes biología BaKanda."

"Desafortunadamente, sí Moyashi. Y créeme, si estuviera en mi mano preferiría despellejarme la piel de mi carne que permanecer en una clase contigo."

"Bueno, preferiría arrancarme todos los pelos del cuerpo a sentarme a tu lado otra vez."

"Preferiría –."

Lenalee les vio discutir con ojos preocupados. Lavi sacudió su hombro gentilmente. "Ha sido así desde la primera vez que se vieron." Sonrió. "No te preocupes por ello. Dudo que hagan la mitad de las cosas que están amenazando hacer."

Las promesas de automutilación se habían de algún modo transformado en amenazas de matanza y aniquilación – con un contenido muy gráfico.

"– y le haría lo mismo a esa jodida snitch tuya."

"Es un golem." Recalcó Allen.

"Hablando de eso." Interrumpió Lavi en voz alta, viendo la oportunidad perfecta para cortar la pelea. "¿Dónde está Timcanpy de todos modos?"

Allen se encogió de hombros. "Explorando, probablemente. A Tim le gustan los nuevos sitios. Solo espero que no se tope con un gato..."

"¿Un gato?" Repitió Lenalee, ladeando la cabeza a un lado para observarle con una expresión ligeramente desconcertada.

"Sí..." Suspiró Allen y se apoyó en una de sus enguantadas manos. "Tim tiene el mal hábito de ser comido por los gatos. Y es desagradable verles echarle como una bola de pelo luego."

Incluso aunque Lenalee no era femenina en absoluto, su nariz se arrugó con el pensamiento de un gato echando asquerosamente bolas húmedas de pelo troceadas. Incluso Lavi se estremeció. Kanda solo les ignoró, dejando los palillos gentilmente sobre el plato ya vacío el cual una vez había contenido su adorada Soba.

"El timbre sonará pronto." Dijo Lavi, mirando su reloj e hizo una mueca.

"Sí." Concordó Lenalee. "Probablemente deberíamos empezar -." Como si para simplemente sacarle ventaja a la chica de pelo oscuro el timbre eligió este momento para sonar fuertemente, ganándose un coro de sonoros gemidos de los estudiantes reunidos en la cafetería.

Allen suspiró y se puso en pie, cepillándose unas pocas migas inexistentes de su regazo – como si él de todas las personas fuera a dejar migas atrás después de una comida. Cualquier cosa comestible era comida, migas incluidas – antes de seguir a Lenalee y a Kanda pasillo abajo, Lavi a su lado.

"Si tienes clase con Lenalee y Kanda, significa que tu profesor es el director Komui." dijo Lavi, esquivando hábilmente un estudiante tambaleándose a través del pasillo con los brazos repletos de libros. Allen parpadeó.

"¿El director?" Repitió. Lavi sonrió. "¿Le has conocido ya?"

"No, aún no. Hice toda la matrícula por teléfono."

La sonrisa de Lavi se ensanchó. "Solo espera a conocerle." Dijo antes de salir corriendo. Allen le vio irse, ligeramente desconcertado antes de casi tropezarse con Kanda quien se giró a mirarle con ferocidad murmurando un ten cuidado con tono peligroso.

Allen cogió sus pertenencias y se alivió de que no tuviera que encontrar la clase por sí mismo. Lenalee y Kanda parecían saber a dónde estaban yendo.

La puerta de la clase 401 vibró ligeramente cuando Kanda la abrió, Allen justo detrás de él. Allen apenas tuvo tiempo de echar un vistazo fugaz a la clase antes de que él y Kanda fueran echados del camino por un tornado blanco y morado.

"¡MI PRECIOSA HERMANA!" Aulló algo, y Allen se puso en pie, una mano presionada sobre su palpitante nariz para ver a un hombre con el pelo morado aferrado a Lenalee con desesperación, llorando a lágrima tendida como si se hubieran reunido después de una larga y dolorosa separación.

"Niisan..." Suspiró Lenalee, liberándose de los brazos de Komui para mirar enfurecida a su hermano.

"¡Lenaleeeee! ¿Estás bien? ¿Han estado tratándote bien esos cabeza de chorlito amigos tuyos? ¿Has..." Komui se fue apagando cuando una mano le agarró del antebrazo y miró hacia abajo viendo a Kanda ponerse de pie, un aura de absoluta muerte casi visible en todo su delgado cuerpo mientras levantaba lentamente la cabeza para mirar con odio a Komui.

Komui tragó saliva. "Oh... Kanda-kun. No vi que estuvieras ahí..." Balbuceó mientras el adolescente japonés apretaba el agarre sobre el brazo del hombre, la ropa blanca del abrigo de Komui arrugándose bajo su agarre.

Mientras Allen observaba a su compañero de habitación el único pensamiento que tenía era si Kanda era o no el mismo Satán reencarnado.

"¿No crees que por una vez realmente podrías intentar actuar como un adulto?" Siseó Kanda amenazadoramente. Komui intentó dar unos pasos atrás.

"Vamos, vamos Kanda... Quizás podemos arreglar esto con una disculpa... Tendré más cuidado... solo, nada de Mugen." Sugirió.

Allen elevó una ceja. "¿Mugen?" Preguntó a Lenalee que estaba viendo la escena completa, claramente exasperada. "La katana de Kanda. Va a todos sitios con él. Excepto las clases… La escuela no lo permitiría." Dijo detalladamente. Tiene sentido... Pensó Allen. Supongo...

Kanda había elevado la voz y ahora estaba gritando al profesor, algo que normalmente sancionaría al alumno si no lo expulsaba, pero juzgando por la falta de interés que mostraban los otros de la clase, escenas como esta eran consideradas perfectamente normales en el instituto Black Order.

"¡Cómo te atreves a poner tus mugrientas manos sobre mi preciosa hermana!" Estaba chillando Komui. El hablar aparentemente de paz había dado lugar desde hace mucho tiempo a palabras más duras y los dos hombres estaban de pie cara a cara gritándose el uno al otro.

"¡Suficiente!" Gritó Lenalee finalmente, dando un paso adelante y empujando a cada hombre hacia atrás con suficiente fuerza como para dejarles pasmados. Miró con frialdad a Kanda quien le devolvió la mirada antes de dejar salir un indignado, che e irse airadamente para sentarse. El labio de Komui tembló mientras Lenalee giraba para mirarle con frialdad.

"Niisan, ya has malgastado diez minutos. ¿No crees que es hora de comenzar la clase?" Sugirió Lenalee. Y Komui se escabulló de vuelta a su mesa obedientemente. Lenalee suspiró y se giró para darle una mirada de disculpa a Allen.

"Es el primer día y ya has tenido que lidiar con escenas como esta." Dijo con cansancio mientras ambos tomaban asiento al lado de Kanda – Lenalee sentándose sabiamente entre el temperamental japonés y Allen.

"No te preocupes." Susurró Allen con una sonrisa paciente. "Estoy acostumbrado a los gritos. Mi maestro es un individuo bastante escandaloso."

"¿Maestro?"

"Mi tutor legal." Con la palabra tutor la cara de Allen se retorció en una de desagrado y sus ojos parpadearon peligrosamente. Lenalee se alejó un poco y decidió que probablemente no debería alargar el tema.

La clase finalmente comenzó y Allen aprendió rápidamente que en el amor y en la guerra no todo era justo.

Para las preguntas más difíciles Komui apelaba deliberadamente a Kanda, y después de que pasara una séptima vez en todas las preguntas Kanda finalmente explotó.

"Si me preguntas tan solo una pregunta más te desmembraré de la forma más dolorosa en la que pueda posiblemente pensar." Siseó el hombre de pelo largo, manos sobre la mesa mientras miraba a su profesor con el desprecio más absoluto.

Después de eso Allen se encontró sometido al bombardeo de preguntas despiadadas de Komui y no tenía la más mínima idea de lo que había hecho para evocarlo.

"¿Quién puede decirme los componentes químicos predominantes encontrados respectivamente en la cáscara de huevo, la clara y la yema?" Preguntó Komui a la clase y antes de que alguien pudiera levantar la mano dijo, – por enésima vez – "¿Qué tal nuestro nuevo estudiante, Allen?"

Allen no podía hacer nada excepto negar con la cabeza. Komui chasqueó la lengua ruidosamente y levantó la vista del libro de ciencia en su mano para dar mejor a Allen una mirada de burlada desilusión.

"¿Qué tal," Dijo Allen con tono molesto "preguntar a alguien más para variar Komui-sensei?"

"¡Pero eres nuestro nuevo estudiante! Necesito comprobar tu conocimiento." Protestó inocentemente y Allen abrió la boca para decir con una inusual muestra de molestia exactamente a Komui que podía hacerlo con sus exámenes cuando el timbre sonó y en su lugar dejó salir un suspiro de alivio.

Rápidamente, su grupo recogió las cosas de clase y huyeron de la clase antes de que Komui pudiera o achuchar a su hermana o encontrar nuevas formas de torturar a Allen y a Kanda.

"¿Qué tiene tu hermano en contra mía?" Preguntó Allen cuando salieron de la clase. Lenalee enrojeció y Kanda bufó.

"Niisan solo es demasiado sobreprotector conmigo." Dijo y Allen – quien no había entendido completamente – aún así dejó el asunto.

Dieron con Lavi de camino de vuelta al aula principal para recoger las mochilas y el pelirrojo echó inmediatamente el brazo sobre los hombros de Allen.

"¡Allen-chan!" Dijo alborotando felizmente el pelo del chico. "¿Qué pensaste del hermano mayor de Lenalee?"

La mirada en la cara de Allen debió haber sido suficiente porque Lavi instantáneamente se deshizo en un ataque de risa. Molesto, Allen le pisó el pie pero eso solo aumentó la risa de Lavi.

"Me voy a la habitación." Refunfuñó Allen y se fue airado mientras Lenalee intentaba ayudar a Lavi en el suelo en donde había caído después de que su risa fuera demasiado como para mantenerse en pie.

Allen no estaba totalmente cómodo con ir a su habitación – un lugar en el que estaba seguro que estaría Kanda – pero había cosas que quería hacer y se había prometido que el tener a Kanda como compañero de habitación no le afectaría en lo más mínimo.

La puerta estaba cerrada con llave cuando llegó y Allen no malgastó el tiempo llamando cuando estaba seguro de que Kanda no le abriría la puerta y simplemente sacó las llaves de la mochila. Al segundo de que su mano entrara en la mochila fue recibido con un ruidoso ñam de unos gigantescos dientes mordiéndole amablemente la carne.

Soltó una palabrota, sacando la mano rápidamente mientras Timcanpy salía en un revoloteo de alas doradas.

"Así que estabas aquí." Rió ligeramente Allen mientras Timcanpy se posaba en su hombro y metía la llave en la puerta.

Kanda estaba sentado en su escritorio al parecer interminablemente aburrido mientras reducía las hojas de los deberes de biología que Komui había les había asignado a él y a Allen. Levantó la vista cuando Allen entró, le miró fríamente y continuó garabateando en las hojas.

Timcanpy despegó, dejando el hombro de Allen para establecerse en su escritorio y observar el nuevo entorno.

Allen suspiró y cerró la puerta, lanzando la mochila sobre la cama al lado de la maleta. Después de un momento de duda abrió la maleta y comenzó a desempaquetar sus escasas pertenencias.

Su uniforme del colegio de repuesto, y unos pocos cambios de ropa informal cupieron en el conjunto de cajones al fondo del armario y una única foto enmarcada fue situada en su mesilla.

Habiendo hecho eso, Allen anunció "Voy a la ducha." No recibió ninguna respuesta. No es que esperara ninguna. Giró los ojos y se esfumó dentro del baño.

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El agua resbaló sobre Allen, calmándole al instante. Le dolía el brazo, como hacía a menudo. Y cuidadosamente trazó una de las muchas marcas que estropeaban la áspera y roja piel del desfigurado miembro.

Sus dedos se crisparon en respuesta y miró tristemente como el agua goteaba de sus uñas negras. Las cicatrices en su cuerpo parecían ser casi translúcidas más que el rosa puro que tenían a menudo.

Había estado bastante sorprendido cuando Cross anunció apenas dos días antes de empezar el curso que iba a matricular a Allen en el instituto Black Order. Realmente nunca había pensado que Cross se preocupara tanto por su educación.

Allen había estado dividido – por un lado quería ir al colegio, hacer algo normal para variar. Por otro lado el simple pensamiento del gran montón de deudas que se acumularían al regresar con su maestro era suficiente para hacer que le temblaran las rodillas.

No es que Allen tuviera palabra en el asunto. Cuando Cross decidía algo era imposible oponerse a él. Allen había aprendido eso bastante rápidamente.

Había otras razones también, que estaba un poco preocupado por la vida escolar.

El encajar nunca había sido el punto fuerte de Allen y había sido sometido al ostracismo toda su vida debido a sus desfiguraciones.

Y luego estaba su... historia para ser tomada en cuenta. Algo de lo que no podía deshacerse un rato y algo que aún le asustaba. Allen tembló.

Suspirando, cerró los grifos y salió de la ducha.

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Kanda solo se puso de pie cuando escuchó el agua indicando el comienzo de la ducha. Echó un vistazo a la habitación vacía un momento antes de dirigirse a la cama para desempaquetar sus propias pertenencias, algo que no había querido hacer con el chico más joven presente.
Las ropas fueron al armario y los útiles del colegio al escritorio. Sacó con cuidado a su amada Mugen y la apoyó contra la pared al lado de su cama. Fue entonces cuando vio el cuadro al lado de la cama del Moyashi.

Normalmente Kanda no era un fisgón, pero incluso él tenía que admitir que estaba un poco curioso acerca del chico. Lanzó una rápida mirada al baño antes de dar rápidas zancadas y poner el cuadro al nivel de los ojos.

Era un cuadro de un hombre con capa negra, guantes y sombrero de copa. El cuello del abrigo estaba levantado y el sombrero estaba hacia abajo, oscureciendo todos y cada uno de los rasgos faciales.

Una mano enguantada descansaba a la ligera sobre la espalda de un chico joven, quien no podía tener más de cinco años cuando la foto fue tomada. Enmarañado pelo castaño enmarcaba los ojos que eran de un cruce entre azul y gris, llevando una voluminosa capa canela; su mano izquierda estaba recubierta firmemente en una aburrida manopla con dibujos.

La pareja estaba de pie delante de una colorida carpa de circo, una carpa que de algún modo parecía apagada con el diseño monocromático de la foto.

Le tomó un momento de quedarse mirando fijamente antes de que algo hiciera clic. El chico era Allen.

Las diferencias entre el chico de entonces y el de ahora eran asombrosas. Y no solo se limitaban al nuevo color de pelo y al tatuaje sobre el ojo.

Se oyó el ruido de una puerta abriéndose y Kanda regresó rápidamente la foto a la mesilla.

Allen estaba apoyado en la puerta del baño, ahora vestido en pantalones negros y una camisa de manga larga blanca pulcramente abrochada, los guantes aún en sus manos mientras se secaba el pelo. Miró de Kanda a la foto otra vez de vuelta y entrecerró los ojos.

La dureza que vio antes Kanda destelló a través de sus ojos mientras Allen lanzaba la toalla sobre el respaldo de la silla del escritorio y paseó pasando de Kanda como si no estuviera allí.

"Ese es Mana." Dijo categóricamente y le tomó un segundo a Kanda el darse cuenta de lo que estaba hablando Allen.

"Che. ¿Crees que me importa Moyashi?"
"Entonces no fisgonees." Dijo Allen bruscamente a cambio.

"Si no quieres que nadie vea, entonces no lo dejes a simple vista." Replicó Kanda fríamente, regresando a sus deberes de biología.

"Jodido Komui." Farfulló entre dientes mientras alcanzaba otra vez su bolígrafo.

Allen refunfuñó entre dientes y decidió comenzar con sus propios deberes.

La pareja cayó en un incómodo silencio.

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Aclaraciones: (1) Salón de clase: literalmente homeroom. La verdad es que esto me dio un poco de dolor de cabeza ya que en España no existe, así que intentaré explicarlo como pueda. ¡Si estoy equivocada corregidme, por favor! -sonrisa-. Según (San) Wikipedia "El salón de clase o clase de asesoramiento es la sesión de clase en la que un profesor registra la asistencia y hace anuncios." Según leí, cuando suena la campana por primera vez deben ir allí y después a las clases, ya que no es una "clase lectiva". Es donde pasan la mayor parte del tiempo, donde guardan las cosas, van en los descansos, etc. Espero haberme explicado, si tenéis alguna duda y puedo ayudaros ¡no dudéis! -sonrisa-

Nota Autora: ¡Muchas gracias por vuestros reviews! Para mostrar mi agradecimiento hice otro capítulo hoy solo para vosotros ^_^

Acerca de la pregunta de biología de Komui, la encontré en Internet después de buscar preguntas de biología, así que si no es legal lo siento. Casi no soy lo suficientemente inteligente como para imaginar una pregunta tan difícil por mí misma.

¿Ves ese bonito botón? Sí, aquel justo debajo de esta N/A.

Adelante. Púlsalo. Sabes que quieres. ¡Las fuerzas de dejar review te lo exigen!