Los personajes no me pertenecen son de Rumiko Takahashi, pero la historia es 100% mía.
Blabla – los personajes hablan
"Blabla"- los personajes piensan
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Capitulo 2: Flash Back: La Revelación
Kagome P.O.V
Era el primer día de colegio, vosotros os habías ido ya a Estados Unidos. Me acuerdo tanto de ese día, fue el comienzo de todo mi sufrimiento.
Flash Back
"Uff, llego tarde, siempre me pasa lo mismo" ese día comenzaba la apuesta. Iba con una falda a cuadros hasta los tobillos con una camisa negra de cuello americano sin marcar la figura, claro esta que no tenia, recién mi cuerpo empezaba a desarrollarse. Ese mismo verano había comenzado a prepararme, había ido al dentista para que me pusiera los brackets, me había dicho que los tenia bien colocados pero que había algunos un poco torcidos que por colocarlos no pasaba nada y entonces me dieron una cita y me pusieron la parte de arriba y la de abajo. No tenía miopía ni hipermetropía, pero igualmente me compre unas gafas para ver con los cristales sin graduar eran como dos espejos normales. Me había quitado el pendiente del segundo agujero de la oreja derecha y había guardado todas mis joyas y la ropa antigua y la había cambiado por toda la ropa sin colores llamativos solo negro y marrón y lagunas camisetas blancas y los zapatos negros como los calcetines.
Hoy es el primer día y estoy ansiosa por restregarle en la cara a Schibuki, que lo que ellos decían era mentira y que mis otros amigos estaban por mi, por lo que era y no por lo que tenía. Aunque hablando de ellos, los echo de menos, este mismo verano se han ido, ya no será lo mismo de antes, no los volveré a ver hasta dentro de cuatro años y solo hablaran con mi hermano para ver si sigo con la estupida apuesta.
" Ya llegué", entre corriendo en el hall para ver la hoja que me indicaba donde estaría la aula que me tocaba " a ver la h…... aquí esta Kagome Higurashi" me tocaba en 1r D de la ESO, dicen que ahí van los más listos espero que no lo hayan cambiado.
Iba caminando por el pasillo, veía como las personas me veían y hasta podía escuchar sus murmullos que decían –pero la has visto… que fea… por dios esa ropa la llevaba mi abuela…quien será?- baje la cabeza y me mordí la lengua para no decirles groserías, ya que no podía por la apuesta y no me iba a rendir por esos estupidos comentarios.
Entonces encontré mi aula que estaba en la primera planta. Podía ver las chicas/os ligeras de ropa ya que aun no habíamos acabado el verano. "Venga Kagome, hoy comienza todo, no seas cobarde y entra", cuando entre todo el mundo de jo de hablar y me miro "vaya esto parece el circo, yo soy la atracción y ellos el público" quise reírme por mi pensamiento, pero no lo hice. Estaba buscando a una amiga hasta que la encontré y fui donde ella.
-Hola Sango, que tal!- le dije sonriendo con muchas ganas.
Ella me miro inquisidoramente, sabia que no me reconocía, por los trastos que llevaba encima.
-Soy Kagome – le dije. Vi como abría los ojos desmesudaramente, como si hubiera visto un fantasma.
-Eres Kagome… no puede ser…- me dijo con asombro
-Soy yo, de verdad- le sonreí
-Hua Kagome, estas my cambiada… - me dijo con un tono de voz no muy convencida pero no le hice caso.
Entonces la abrace, aparte de mis mejores amigos de EUA, ella era como una hermana, nos habíamos conocido hace dos años, pero Sango se hacia querer muy rápido. Ella ara un poco mas alta que yo, llevaba el pelo recogido en una coleta alta, su color de pelo era de Castaño claro. Sus ojos eran de color marrón oscuro, era delgada y se podía ver que tendría un buen cuerpo. Iba vestida con unos jeans y una camiseta blanca de mangas corta ajustada y unas sandalias bajas negras. Era el primer día por eso no llevábamos el uniforme.
-Pero porque vas así Kagome?- me pregunto Sango
-Pues porque… - me mordí la lengua ya que nadie podía saber porque iba vestida así, quisiera decírselo pero no puedo, no puedo fallar a mi palabra. Entonces escuche una voz conocida que nos interrumpió, me alegre ya que así me podía pensar la excusa.
-Hola Sango, quien es tu amiga…-dijo en tono de burla. Era Kikio.
-Hola Kikio, ella es…- la interrumpí
-Soy Kagome no me reconoces- le dije. Vi como me miraba de arriba abajo por mi cambio.
-Em… ¿Kagome eres tú? – me pregunto Kikio
-Si soy yo, no se… - me interrumpió otra voz
-Muy bien chicos sentaros – nos dijo un profesor – Bueno, vale ya que todos estáis sentados empezamos.
Me senté en la primera fila. Había cinco filas en horizontal y cuatro en vertical, yo estaba en la segunda mesa de la vertical casi en la ventana. Sango se sentó detrás mío y Kikio y sus amigos se sentaron atrás ya que no les pude ver la cara a todos.
-Bueno antes de empezar os diré que me llamo Manolo Suárez y seré vuestro tutor durante todo el año. Como ya sabéis, es el primer año de la ESO, esto no es la primaria esto es diferente, en estos cuatro años os prepararemos para que seáis buenos estudiantes para el día de mañana – deje de escuchar al profesor y me puse a pensar en el chico que me había robado el corazón solo con una de sus sonrisas, ya que no lo vi en clase, seguro que iba a otra clase.
El hilo de mis pensamientos fue interrumpido por pasos a toda velocidad por el pasillo. Vi como la puerta de entrada se habría de golpe y entraban dos chicos. El primer chico que entro era alto pero no tanto como el de atrás, tenia el pelo corto y una pequeña coleta, se podía ver que llevaba un pendiente en la oreja izquierda, tenia los ojos azules, lo reconocí " es Miroku". Era un chico muy bromista, muy alegre por lo que me acuerdo del año pasado.
-Que son estas horas de llegar chicos- les pregunto el profesor- encima armando este alboroto.
-Lo siento profe, no se que nos ha pasado, nosotros nunca llegamos tarde… - entonces le interrumpió otra voz.
-Feh, di que nos hemos dormido no te líes- cuando escuche esa voz me sonroje y por fin después de tres largos meses, lo vi, a el. Era el primo de Miroku y por lo que sabía su mejor amigo, eran muy distintos físicamente. Tenía unos ojos dorados profundos, era un color muy extraño, pero una vez me dijo que eso era por lo que destacaba su familia; tenía el pelo negro largo hasta por debajo de los hombros, una nariz normal y una mandíbula cuadrada, no podía decir que tenía músculos, pero no era gordo. Era un chico normal, pero para mi era perfecto.
- Denme vuestros nombres chicos- les dijo el profe
- Miroku Houshi, profesor
- Inuyasha Taisho –así se llamaba el chico por el cual yo estaba enamorada.
-Hoy por ser el primer día lo dejo pasar, pero que no se vuelva a repetir, ir a sentaros.
Pasaron a lado mío y vi como Inuyasha me quedaba mirando a los ojos, me sonroje furiosamente. Se sentaron detrás, no sabia en que sitio, porque no me quería girar y que me viera como estaba de sonrojada.
La mañana se fue volando, nos dieron la agenda y el calendario sobre el cual íbamos a trabajar este año. Se había acabado la clase y era hora de irnos, sabía que vendría ahora las preguntas inquisidoras de la clase.
-Bueno, ahora contéstame – me dijo Sango
En el momento que hablo Sango, alrededor mío estaba toda la clase, pero solo me podía fijar en unos ojos dorados que estaban a lado de Kikio.
- Bueno, estar atentos por que solo lo voy a explicar una vez- comencé a decir en voz baja- a ver lo que paso, es que mis padres se fueron al extranjero porque estamos arruinados "esto en parte solo era cierto, solo se había caído una empresa de mi padre 'Vuelos Higurashi' pero aun así podíamos vivir perfectamente como antes" por eso solo ay dinero para pocas cosas, por eso me dejaron a mi y a mi hermano con mis abuelos en su casa para que ellos nos mantengan "en realidad les dije que queríamos quedarnos en casa de los abuelos para no estar muy solos en la mansión, no fue difícil de convencer mi hermano" y bueno por lo de la ropa, tuve que vender todas mis cosas personales para poder darle algo a mi abuelo, para que vaya manteniendo la casa por eso yo me visto así, ya que no puedo pagarme ningún capricho, además la ropa es de segunda mano, y por lo de los brackets y las gafas como toda chica en su comienzo de la pubertad pues tiene cambios, con eso os digo todo.
Hubo un silencio incomodo, yo solo esperaba a que lo asimilasen y que me dijeran -no te preocupes Kagome todo estará bien… yo estoy contigo Kagome…no pasa nada… seguro que sales de esta-. Aunque me sentía un poco mal por mentirles, pero si decían que lo aceptaban, no hacia falta seguir con todo esto de la apuesta, yo ganaría y ellos verían que yo tenia razón, la que, ellos eran buenas personas, y me veían mas allá del físico.
-Ja, ja, ja, ósea que ahora eres pobre-dijo Kikio interrumpiendo el silencio- quien iba a decir que la mas popular se iba a convertir en eso – me señalo- bueno, en realidad creo que tuviste que vestirte siempre así, jajaja.
-Cállate Kikio, no digas eso de Kagome, no que eras su amiga – me defendió Sango
-Por favor, solo estuve con ella para ser popular, no por nada mas – le contesto Kikio
-Eres de lo peor Kikio – dijo Sango
No me podía creer lo que Kikio decía, estaba con las manos en puño para no saltarle encima.
-Y lo dices así, sin ninguna vergüenza a que la clase te escuche – le dije
-Por favor Kagome, no solo era yo lo que lo hacia, todo el mundo era así contigo por lo que tenias, siempre nos invitabas a grandes fiestas y nos pagabas todo, jajá, ¿Qué? Pensabas que éramos tus amigos, pobre – la última palabra lo dijo con mas énfasis- Kagome inocente Kagome – me dijo meneado la cabeza- Venga chicos decirle que estoy diciendo la verdad.
Ninguno contesto y giraron la cara, ya con solo ese gesto pude ver que Kikio decía la verdad.
No podía decir nada estaba en shock "ellos tenían razón"
-Venga chicos, vámonos dejemos a la pobre sola –dijo Kikio
-Cállate Kikio. Por fin sacas tu veneno, ¿no?- le dijo Sango
- Sango, no me digas que tú no estabas con esa por su dinero- dijo Kikio
-No todo el mundo es como tu de hipócrita- le contesto Sango
-No voy a gastar mi saliva hablando contigo. Adiós pobre- me dijo Kikio
Vi como todos se marchaban, cunado vi a Inuyasha detrás de todos ellos hablando con Miroku, corrí hacia el "no, el no piensa lo mismo que Kikio el es diferente, el es diferente" sin saber estaba comenzando a llorar, me seque las lagrimas y le cogí del brazo y lo gire.
-Dime por favor, que tu no piensas así, por favor tu no… - le dije con una sonrisa, deseando con todo mi ser que el no fuera como ella.
-Suéltame, no me toques. Por favor creías que era si contigo por tu forma de ser, abre los ojos tonta, solo era tu amigo por que mi familia me obligaba, ya que decía que eras un buen ejemplo de señorita adinerada- deje de sonreír- Por favor yo jamás fui tu amigo, métete bien esto en la cabeza pobre, solo era una diversión para mi y para mi familia así que no me vuelva hablar!- me dijo zafándose de mi agarre
No lo soporte mas y le pegué una bofetada. Vi como giraba la cara y se sujetaba la mejilla donde le pegué. Entonces me cogió del brazo muy fuerte y me dijo.
-¡No me vuelvas a pegar en tu vida lo has entendido! – me dijo cogiéndome mas fuerte aún.
-Suéltala, imbécil- chillo Sango
-Venga Inuyasha, suéltala y vámonos – le dijo Miroku
Me soltó casi tirandome al suelo, y se fue con Miroku. Entonces comencé a llorar amargadamente.
-Porque… porque Sango – dije entrecortadamente- porque no me di cuenta antes- le dije aún viendo la puerta donde se fue Inuyasha.
-Kag, nunca es tarde. Al menos ahora te has dado cuenta de cómo eran Kikio e Inuyasha y todos – me dijo Sango en tono consolador.
Como fui tan estúpida y no me di cuenta antes- hice una pausa- ¿sabes? Lo que más me duele no fue lo que me dijo Kikio, sino lo que me dijo Inuyasha – dije sujetándome el brazo donde me agarro- me encuentro mal Sango… ¿Tu nunca me dejaras verdad?- le dije mientras me giraba a verla.
-Kag, yo jamás te dejare eres mi amiga, como mi hermana, grábate bien esto en la cabeza yo no soy como ellos de falsos - me dijo
-Gracias, Sango- le dije mientras me veía como la oscuridad me consumía.
CONTINUARA
