Disclaimer: Todos los personajes de Metantei Conan son de propiedad exclusiva a su autor: Gosho Aoyama y a los productores de la animación: Shogakukan.
Sumario: Barcelona, una cuidad llena de arte, cultura… y aventuras y misterios que más tarde o temprano, nuestros prometidos Shinichi y Ran, y Heiji, Kazuha, Hakuba, Kaitou y Aoko, tendrán que resolver en un sitio desconocido… los peligros acechan. ¿Qué les ocurre a Kazuha y Heiji?
La Rebelión de la Verdad, Mentes Detectivescas
Capítulo Dos: A cambio su vida, el reflejo.
"¡¡RAN!!" exclamó Shinichi. Había llegado al lobby y la había visto. Estaba con un chico de ojos azul-gris y el pelo oscuro ondulado y con un chico rubio. A su lado, estaba Kazuha. Él iba acompañado de esa chica, Aoko y de Heiji, que obviamente, evitaba mirar a Kazuha.
"¡¡SHINICHI!!" dijo ésta con alegría lanzándose a sus brazos y besándole. Los demás les miraron con la gota gorda.
«Anda que estos no se cortan…» pensó Heiji para sí. Estaba mirando a esos dos chicos. «¿Quienes son? ¿Por qué estaban con Kazuha? ¡¿PORQUE ME PREOCUPO?!»
«¿Qué hacían estas dos chicas con él?» Se preguntó Aoko mirando recelosas a las chicas y al chico que tanto la llamaba la atención. "Mi nombre es Nakamori Aoko, ¡encantada!" dijo ella a las chicas haciendo una pequeña reverencia. Las otras dos la imitaron. Una tenía un acento de Osaka, y la otra de Tokio, más o menos como ella.
"(15) Watashi wa Kudou Ran" dijo sonrojándose. Shinichi le guiñó el ojo.
"Watashi wa Toyama Kazuha" dijo ella. "Kudou-kun, ¿por qué habéis llegado tan tarde?" Le preguntó a Shinichi.
«Lo sabía… ni siquiera me dirige la palabra si puede evitarlo» pensó Heiji con tristeza. «Desde el día en que accidentalmente...»
"Confundimos a Ran con Aoko-san, que la estaban atacando unos dos tíos…" dijo éste.
"¡¿NANDATOU?!" exclamaron Kaito y Hakuba sus cabezas el doble del tamaño normal. "¡AOKO! ¿Daijioubu desu ka?(16)" preguntaron. Aoko les explicó más o menos lo que había pasado, mientras tanto, los demás se observaban.
"Honto ne, Aoko-chan, deberías ir con más cuidado…mira que irte sin más… ¡¡nos preocupasteis!!" exclamó Hakuba. Aoko de repente se acordó el porqué se había enfadado. "Ah… gomen (17), ne, Aoko-chan… no era mi intención lo de antes…" Aoko le miró durante unos instantes y sonrió le besó la mejilla y le contestó que estaba bien. "¡No lo repetiré!" dijo.
"Eto (18)… Aoko…" dijo Kaito.
"Sí, también te perdono… ¡¿PERO COMO VUELVAS A-?!" Kaito se lo prometió.
"¿Y porqué no me besas a mí la mejilla?" preguntó con los ojos entrecerrados.
"¿Es que te mueres de ganas?" preguntó Aoko mirándole con cara divertida.
"¡¡IIE!!" exclamó Kaito sonrojándose furiosamente. "Ah… no nos hemos presentado, yo soy ¡Kuroba Kaito!"
"Hattori Heiji"
"Kudou Shinichi"
"Hakuba Saguru"
«Mírales, no dejan de discutir… que majos. Me pregunto que le pasa a Kazuha, no le ha dirigido la palabra a Hattori-kun por nada. Debo saber qué ocurre» pensó Ran para sí mirando a Kazuha que empezó a hablar alegremente con Aoko, ella estaba cogida de la mano de Shinichi. Miró a Hattori, había empezado a hablar con Hakuba, y sonreía. «Aquí hay algo que no funciona, ¿qué les habrá pasado?»
Fueron a cenar todos juntos. Hakuba era un detective conocido por Japón y el Reino Unido, y luego estaba Kaito, un mago muy joven pero que hacían trucos espectaculares. Ya sabemos a qué se dedican los dos detectives del oeste y del este de Japón, y las dos chicas. Una de ellas, la hija del más famoso detective (bueno, hacía años que no resolvía ningún caso, desde que Conan se fue y apareció Shinichi), Kogorou Mouri.
Fueron a un restaurante muy conocido y recomendado por Heiji y por Hakuba, los dos que a habían estado antes por Barcelona. Comieron estupendamente bien. Los chicos se ofrecieron a pagar la cena de las chicas, aunque después de ello se arrepintieron mirando con pena cómo estaban de vacíos sus monederos (quien hubiera dicho que las chicas pudieran comer tanto!).
Hacia medianoche y muertos del cansancio, volvieron al hotel (tenían las mimas habitaciones en el mismo piso!!). Tras despedirse, cada uno entró en su habitación. Aoko era la única que estaba sola.
Kaito se quedó frito en la cama. Ni siquiera se cambió en su pijama. Se tumbó en la cama y durmió sonoramente. Hakuba lamentó tener un compañero como él. ¡Que fuerte roncaba!
"Estúpido mago de pacotilla…" murmuró Hakuba. Había salido de la ducha, también estaba muy cansado. Durmió con los calzoncillos puestos y nada más, era una noche calurosa. Miró el libro que tenía al lado "Sherlock Holmes y el sabueso de los Braskerville" murmuró. Ya se lo había leído antes, pero él estaba de acuerdo cuando decían los críticos que era la mejor obra de Conan Doyle. Lentamente, se durmió, contando los ronquidos de su amigo. No recordó lo que había soñado, pero le sonaba la sonrisa de una chica… pero la chica no era Aoko.
"Hattori… no me lo cuentes si no quieres… ¿pero estás bien? ¿Qué ha pasado?" preguntó Shinichi tumbado en la cama. Llevaba los pantalones del pijama y una toalla alrededor el cuello, mostrando su fuerte pecho cubierto por un libro Sherlock Holmes y el sabueso de los Braskerville [n/a: claro que conozco más libros, pero pensé que sería más interesante que tuvieran el mismo, ¿no creen? Jaja]
"¿De verdad quieres saberlo?" preguntó Heiji saliendo de la ducha, igual que Shinichi, solo con la parte del pantalón de su pijama. "De acuerdo…"
knock, knock
Alguien llamaba a la puerta. Ran y Kazuha, que se estaban cambiando en su pijama sin decirse nada (estaban muy cansadas) se miraron. Ran abrió la puerta, secretamente deseando que fuera Shinichi y que la besara de improviso.
Era Aoko.
"¡Aoko-chan!" exclamó Ran con una sonrisa dejándola pasar "Dime, ¿qué te trae por aquí?" Kazuha también saludó a la chica sentándose en la cama y cubriéndose con el edredón.
"Ah… gomen. Es que en mi habitación hay una gotera y no quedan habitaciones libres a menos que sean en los pisos de arriba y…" empezó la chica algo nerviosa. Kazuha le sonrió.
"Honto na, ¿pues por qué no te quedas con nosotras? Será muy divertido, ¿ne Ran-chan?" le preguntó a su amiga. Ran asintió felizmente.
Aoko se instaló en la habitación de Ran y de Kazuha, trajo de su habitación su bolsa y todo y se preparó una pequeña cama. Las dos chicas insistían en dejarle dormir en su cama, pero al final se instaló en el sofá.
Hablaban animadamente, y fueron confesándose cosas sobre su vida y hablando sobre muchas cosas. La que menos hablaba era Kazuha y las dos chicas se daban cuenta. Al final, Kazuha se tumbó en la cama boca-arriba mirando al techo con los ojos muy abiertos. Tenía una sonrisa en la cara. Una sonrisa de nostalgia. Instintivamente puso su mano alrededor de su cuello pero… no encontró nada.
"Kazuha-chan… ¡¿donde está tu Omamori (19)?!" preguntó Ran de golpe. Kazuha salió del trance.
"¿Su Omamori…?" Ran, resumió la historia de las esposas entre Kazuha y Heiji, Kazuha no dijo nada. "Pero a primera vista parecen haberse conocido hoy mismo…" dijo Aoko sinceramente. Ran asintió y miró a Kazuha…
"¿Me dijiste que me explicarías que…?" empezó Ran con cuidado. Kazuha miró a Ran y luego a Aoko.
"Ah… bueno, si queréis yo me voy de aquí, un rato, ya sabéis, para que podáis hablar tranquilamente las dos, después de todo, ¡soy una acoplada!" dijo Aoko riendo. "Lo siento" dijo con nerviosismo.
"Iie…" dijo Kazuha incorporándose. "Pero es una historia tonta y pesada…" empezó. "¿De verdad queréis saberlo?" preguntó ella. Las dos asintieron lentamente "Está bien…"
Kazuha miraba a Heiji. Le miraba muy fijamente. Inquieta. Nerviosa. No dejaba de mirarle. Él, tan atractivo, con su rostro tan serio, sus ojos azules yendo y viniendo de la escena del crimen. Miraba a las personas con mirada incrimatoria, de la manera en que sería fácil poner nervioso a cualquiera, sobretodo al causante de ese alboroto. El asesino.
Heiji tosió, pero le pareció que ni se percató ni él mismo de ello. Claro que, eran las tres de la mañana y hacía mucho frío. Estaban en un puerto cerca de Osaka. Estaban volviendo de Tokio, de una visita a Ran y Shinichi (¡¡¡se casaban!!!) y volvían en moto. Se les había quedado sin gasolina y tuvieron que ir un buen rato a pie, y calculaban que llegarían a las cuatro de la mañana.
Cuando ya quedaba menos y pasaban por un puerto, alguien chilló, y como detective que era, Heiji fue a ver qué pasaba. Kazuha no quería ir, pero se empeñó en acompañarle cuando éste salió disparado hacia el sitio. Muy cerca del mar, casi en un acantilado. No quiso acercarse mucho, desde que tenía diecisiete años y estuvo a punto de caer de un barrando, no le gustaban nada los sitios como ése.
Era obvio que él tenía fiebre. Tiritaba un poco de vez en cuando. Ella no tenía frío, él le había cedido su abrigo. Se acercó silenciosamente a él, y se quitó el abrigo del joven.
Heiji le hizo una seña con la mano, de un lado a otro, como diciendo «Quédatela, pero espera, deja que me concentre». Ella se quedó donde estaba, sentada en la moto, con dos abrigos puestos para que no cogiera frío, mirando a su amigo de la infancia pasar frío moviéndose de un lado para otro entre un asesino entre los sospechoso.
Heiji tosió otra vez, pero sonrió. Kazuha se sintió algo más aliviada. Ella conocía esa sonrisa, y eso quería decir que… ya podrían volver a casa.
"El asesino es usted…Señor Hibabara" dijo apuntando con el dedo índice al hombre obeso y con los ojos pequeños. El hombre lo miró sorprendido, con la cara pálida que desentonaba con su piel oscura.
"¡¡¡Tendrás que tener pruebas!!!" gritó el hombre nervioso con una sonrisa.
Heiji retomó el caso en sus manos y lo modeló de tal forma que fue obvio la intervención de ese hombre. Heiji había vuelto a ganar. Kazuha estaba más aliviada, pero enseguida volvió a preocuparse. El hombre, miraba al suelo con rabia, temblando de ira y vergüenza. El inspector se lo llevó a comisaría para tomar declaración.
"Podemos irnos, Kazuha" dijo Heiji con una mirada perdida.
"¿Eh? ¡¡¡Pero si te cuidó y te dio su abrigo aunque se encontraba mal!! Eso sí que no lo entiendo" dijo Ran sinceramente con los ojos abiertos. Aoko asintió, tampoco lo entendía.
"Ya… pero…"
"¿Pero?" preguntó Aoko adelantándose a Ran.
(en la habitación de Shinichi y Heiji…)
"¿Nani? ¿Acabaste un caso aun encontrándote mal? Y bueno, después, ¿qué? No la conozco tan bien como tú, pero ¿Kazuha-san no se enfada por cosas así…?" dijo Shinichi confuso. Heiji asintió.
(Versión de Kazuha)
Kazuha tuvo que llamar a su padre por el teléfono móvil de Heiji para que les recogieran. La moto no podía avanzar más y no había una gasolinera a menos de cinco kilómetros de ahí. Además, era obvio que, aunque éste hacía el posible para disimularlo, se encontraba pésimamente.
"Heiji…" empezó Kazuha. Estaban en el mismo sitio y habían esperado ya tres cuartos de hora. Heiji la miró. "Ne… puedes decirme si te encuentras mal" dijo sinceramente.
"Aho… yo estoy perfecta-" mentira. Heiji continuaba tosiendo y temblaba. Kazuha ya le había cedido el abrigo de él, pero no quería ni oír a hablar sobre el abrigo de ella. "Ah… no, es cierto"
"¿Na?" dijo Kazuha sentándose a su lado, apoyándose en la moto. "Tenemos que esperar a Otousan (20) , y luego estaremos bien" Heiji asintió. "¡¿Heiji…?!" exclamó ella de golpe.
Él abrió los ojos sobresaltado.
(Versión de Heiji)
Kazuha llamó a su padre. Su moto no le funcionaba y aunque trataba de negarlo, su cuerpo se resentía y su cabeza le daba vueltas. No recordaba haberse encontrado tan mal. Tenía calor, pero tenía frío. Era fiebre? No,… no lo sabía. Estaba inquieto, quería salir de allí. Por lo menos Kazuha estaba bien, y eso era lo que le importaba.
Ella le llamó, y le dijo que tenía que decirse si se encontraba mal. Cuando le iba a decir que todo estaba bien, su cuerpo le traicionó y empezó a toser.
Kazuha estaba hablando, pero cuando abrió los ojos…
"¿Eh? ¡¿¡¿Que Hattori-kun estaba a casi 40 de fiebre y se desmayó?!?!" exclamaron las chicas sorprendidas. Kazuha asintió.
"Mi padre llegó un rato después. Ya me pensaba que me daría un ataque de pánico. Lo llevamos a casa y llamamos a su casa" dijo Kazuha. "Cuando despertó, no me dijo nada, simplemente un lo siento" dijo ella muy nerviosa.
"A-Are (21)… demo, Kazuha-chan, ¿por eso estáis tan fríos el uno con el otro?" preguntó Aoko con voz comprensiva.
(Habitación de chicos…)
"¿Pero por eso no os habláis tú y Kazuha-san?" preguntó Shinichi parpadeando confuso. Heiji lo miró sorprendido. Shinichi comprendió que su relato aún no había acabado.
"No"
"¿Entonces?"
Cuando Heiji abrió los ojos era ya de mañana. Jadeaba. Lo primero que vio fue un techo, no el de su habitación, pero había estado allá antes. Era la habitación de Kazuha. Estaba en la habitación de Kazuha. En la cama de Kazuha. Al lado de Kazuha.
"Kazuha…" dijo inconscientemente.
"Daikira (22)"
Heiji palideció. Estaba mirando a Kazuha? Sí… sin duda era Kazuha… pero… tenía las mejillas sonrojadas y el pelo suelto, enredado y los ojos hinchados y rojos. Tenía aún marcas saladas de lágrimas.
"¿Na-Nanda?"
"Daikira" dijo Kazuha. Se levantó y se fue de la habitación.
«¡¿COMO PUEDE SER?! ¡¿ES QUE NO LO ENTIENDE?! ¡¿Resolviendo casos de asesinato, arriesgando su vida y su salud por ayudar a personas que YA ESTAN MUERTAS?! ¡¿¡Eso como se entendía?!?! Ella había pasado la noche en vela, estaba cada cinco minutos mojando la toalla que pasaba por la frente y el cuello para que no se subiera la fiebre, rezando a Kami-sama… pero él simplemente ¡¡NO LO ENTIENDE!! No sabía que para ella era la persona que más importaba en el mundo, ¡no quería saberlo!»
«¡¿Da-Daikara?! ¡¿Me odia?! ¡¿Pe-pero…?!» la mente de Heiji estaba en blanco.
Después de unos días sin que Kazuha le dirigiera la palabra a Heiji que no se atrevía a pedir explicaciones, éste se percató de que el cuello de las camisas quedaban desnudas. No llevaba puesto el Omamori. Eso le dolió, pero en cambio, prefirió enfadarse.
Desde entonces evitaban hablarse y mirarse, tan solo para hablar sobre el viaje que tenían preparado y que no permitirían que algo tan tonto les arrebatara el sueño de sus amigos. Casi sin hablar decidieron el lugar.
Notas de la Autora: Segundo capítulo de la re-edición que se basa en la segunda mitad del capítulo dos y todo el capítulo tres de la antigua versión. Como podéis ver, sólo ha habido cambios ortográficos.
En el Próximo capítulo: ¿Cuándo van a empezar a hablarse los dos de Osaka? ¡Empieza el concierto de los BSB!
Traducción del Japonés:
15-. Watashi wa: Para presentarse o introducir a una persona. Yo soy
16-. Daijioubu desu ka (daijioubu, daijioubu ka)?: Manera de preguntar por el estado o salud de alguien. ¿Estás bien?
17-. Gomen (Gomenasai, Gomen ne): Lo siento. Usado para la disculpa.
18-. Eto: Cuando una persona no sabe exactamente qué decir. Esto…
19-. Omamori: Amuleto de la buena suerte que se vende en los templos. Son pequeñas bolsitas que llevan alguna cosa dentro y que se liga en el cuello en forma de collar. Heiji y Kazuha tienen dos pares idénticos hechos por la misma chica que dícese que les trae buena suerte ya que contienen un trozo de cadena de esposa que unió a los dos cuando eran pequeños.
20-. Otousan: Padre
21-. Are: Para expresar sorpresa. No tiene ninguna palabra concreta en español.
22-. Daikira: Te odio.
Nota: Heiji y Kazuha hablan el Osaka-ben, que es el dialecto usado por la zona Kansai. Aparte de alguna palabra diferente y el uso de la lengua más fluida, en cambio de decir "ne", acaban con "na".
