hola, aqui dejo este texto. gracias a quienes lo han agregado a su favorito y bueno, sera mejor leer.
Estamos en la sala de ensayos y de seguro que parezco tonta, pero Sho-chan es tan ¡tan! ¡TAN KAWAI! Se ve tan mono en ese traje y el es tan lindo. Lindo, hermoso, precioso, maravilloso. –Te amo Sho-chan.- digo alzando mi libreto y dejándome caer, sentada, dramáticamente ya que mi personaje gime de dolor. Nos quedamos en silencio y pienso ¿Qué es lo que acabo de decir y hacer?, ¿no se suponía que tenia que gemir?...entonces ¿porque dije "te amo Sho-chan?
Sho suelta un suspiro y se deja caer sobre el sofá de la habitación de ensayo. – Kyoko-chan, concéntrate- dice y luego me mira dulcemente para comenzar a reír. – ¿Podrías intentar ser la chica elegante del papel y no la chica boba que eres?- me pregunto embetunando cada palabra con un cierto tono meloso.
Sonrío y me pongo de pie. Shotaro tiene razón, este es nuestro segundo día de ensayo y aun no somos capaces de terminar un ensayo de forma decente; siempre tenemos contratiempos o algún error nos arruina la práctica. Me siento junto a él y parece que está concentrado en el libreto. Sho realmente se ve muy lindo en esas ropas. –Si no me dejas de mirar así, terminare arruinando todo.- murmura y no entiendo a que se refiere. Me acerco un poco más a él, para escucharlo, pero Sho suelta una pequeña risita y se gira para tomar mi rostro. –por favor Kyo-chan. Me cuesta mucho poder trabajar contigo a mi lado sin tenerte sentada en mis piernas o besando tu boca.- suelta y me sonrojo.
Es verdad, es la primera vez que pasamos tantas horas juntos en el día, y no solo eso, si no que tenemos que practicar todas estas horas aparentando ser conocidos que se tienen cierto rencor. Es mucho para mí, no soportare pasar tantas horas diarias actuando como si lo odiara, es realmente agotador y un poco doloroso. -¿entonces nos damos un pequeño descanso?- pregunto cruzando mis brazos por su cuello para quedar más cerca.
El sonríe y lo miro como perrito abandonado. –Por favor, solo un besito.- le pido y el toma mis mejillas para cumplir mi deseo. Sus suaves labios contra los míos.
Escuchamos la puerta del estudio abrirse y nos separamos rápidamente. El queda sobre el sillón mirándome con un aire de arrogancia mientras yo me tiro al suelo para seguir leyendo mi libreto.
Estamos en el estudio de ensayos y grabaciones de LME, el que queda más lejos de todas las salas de práctica y los estudios de música individuales. Tiene un salón amplio para practicar cualquier tipo de obra o presentación y una sala de mezcla de sonido junto a una de grabación. Es realmente una joya de producción para musicales.
Con Sho nos tomamos la sala de grabación para practicar los diálogos, ya que allí no había ningún ruido de fondo que nos interrumpiera y, en caso de ponernos melosos, no había nadie que pudiera entrar de improvisto sin que lo escucháramos. Todo estaba a nuestro favor.
- ¡Ara, Ara!-exclama la asistente de Sho entrando a la sala de grabación. -¿todo está bien por aquí?- pregunta y Sho suelta un bufido. –Pregúntale a la mujer demonio.- dijo y lo mire frunciendo el ceño, quería tirarle una revista y lo hice. Me puse de pie y lo golpee fuertemente con el libreto.
Shoko no presto mayor interés por mi acción y se sentó junto a Shotaro. – Eres un imbécil Fuwa, deberías tratarla mejor… se supone que quieres llegar a su corazón y esta es la oportunidad de tu vida para hacerlo.- le susurró en secreto, pero yo escuche igual. Mire la hora y solté un suspiro.
Ya era hora de comer algo, había pasado tan rápido la mañana que no me había fijado la hora; dos de la tarde. – ¿Shoko-san, quiere que le traiga algo para comer?- le pregunto a la mujer y ella me sonríe. –muchas gracias Kyoko-chan, pero vengo de pasada.- comenta y hago una reverencia antes de salir.
Me pregunto si Shotaro querrá algo, podría ver si hay algo rico para él.
Tomo el pomo de la puerta de estudio y me detengo un momento, necesito volver a mi papel de "odio y matare a Shotaro"
¡Odio y matare a Shotaro! es mi nuevo lema
– ¡Yo quiero un pan de calamar, mujer demonio!- me grita Shotaro antes de salir y sonrió, pero no de felicidad por saber que llevarle, sino que sonrió ya que no le llevare nada. - ¡vete a la mierda, no soy tu empleada!- le grito usando palabras que solo ocuparía para referirme a él, con odio y mucha, pero mucha, ira.
Salgo al pasillo sonriendo y camino hacia la cafetería.
Compro un jugo de mandarina, una sopa de miso instantánea y dos panes de calamar. –Mogami-san…- escucho una voz familiar tras mío y siento que tengo un tic en el ojo.
Tomo las cosas que compre y me giro para saludar a mi sempai haciendo una reverencia. –Buenas tardes Tsuruga-san…- digo enérgicamente hasta que veo que las cosas que he comprado se han caído de entre mis brazos.
Lo miro algo avergonzada y veo que sonríe. Moriré de un infarto. Me agacho rápidamente y recojo los víveres. – ¿Necesitas ayuda con eso?, te acompaño.- me dice con su tono amable y niego con la cabeza.
Ren ha vuelto luego de… algún tiempo. – No muchas gracias sempai.- digo usando una palabra que se que marcara la distancia entre nosotros. Siempre quise a Ren, lo quiero mucho y lo admiro, pero eso no es suficiente como para decretar que es amor y rendirme a sus pies.
Me quedo mirándolo y el parece estar más relajado. – me he enterado que serás la protagonista en el musical de fin de año.- me dice y yo sonrió orgullosa. – y que trabajaras junto a Fuwa Sho.- agrega con una cierta sombra en su cara. ¿esta enojado porque tengo un protagonico junto a Sho-chan?
Es cierto, no amo, no amor… ¡odio y matare a Shotaro! –Sí, él hará el papel de Naru; el chico que tiene miedo a volar.- comento y Tsuruga Ren me mira como si quisiera leerme. – lo detesto… el presidente me obligo, pero debo reconocer que en las practicas no lo ha hecho mal.- digo y Ren me mira como si no creyera mis palabras. –aunque le faltan años de práctica para alcanzarme sobre el escenario. –digo y Ren sonríe.
¡Bien! ¡Odio y besare a Sho-chan cuando vuelva a la sala de ensayos! ¿era asi mi lema?. bah, que mas da... quiero besar a Sho-chan.
- ¿tendrás que cantar?- me pregunta y recuerdo que no he ensayado eso. Me pongo nerviosa y Ren lo nota.- será mejor que vuelva rápido al ensayo… aun no ensayo aquello.- musito y levanto la mirada para hablarle a mi sempai. –si. Lo siento, ya es hora de que vuelva al ensayo.- le digo
Ren me sonríe y mira su reloj. Hago una dogesa para volver rápidamente a la sala, pero Ren me detiene poniendo su mano en mi hombro. - ¿Cuándo terminas de ensayar?- me pregunta y sé que se refiere a la hora en la que ya estoy libre. – A las seis, pero…- digo y él me interrumpe. – Perfecto ¿podemos juntarnos a las seis y media en la recepción? Hay algo que quisiera hablar contigo.- me dice y siento la responsabilidad de decirle que sí.
Me vuelvo a despedir de una dogesa y me voy hacia la sala de ensayos.
¡ Sho-Chan, Sho, Sho, Sho, Sho, Sho-Chan! Canturreo mientras sonrió ya que vi que Shoko-san había salido de la sala. Eso significaba que volveríamos a estar solo Sho y yo allí dentro.
Kya! Quiero ver la cara que pondrá cuando le entregue el pan de calamar. Miro uno de los panecillos que llevo entre mis brazos y se ve feo… ¿Cómo pueden inventar cosas tan desagradables a la vista? No, aun más, ¿Cómo Sho puede comer esta basura?
Desde mañana pensare en comprar la comida en otro lugar, no puedo permitir que mi novio coma basura como esta.
ヾ(`Д'*) ¡QUE PASO AQUI! dios... porque, porque, porque Kyoko realmente no esta molesta con Sho... *chillo lamentandome*
mutemuia-san, gracias por tu comentario y si, creo que su abuela tiene algo que ver en todo esto...
asi que ahora, yo también tengo un sentimiento extraño y deseo saber que va a ocurrir en el siguente capitulo. me cuesta imaginarme a shotaro como un hombre tierno, pero mientras voy leyendo lo que mi amiga escribio, espero lograrlo pronto
chao chao y nos leemos pronto!
