FIC
Luchando por Amor
Por Mayra Exitosa
Fic alterno con los personajes de Candy
Capítulo 2
El hermano
Ya haciendo la cena, Candy sonreía emocionada, le daría una buena comida, movía sartenes y picaba los ingredientes, en la cocina se conducía de un lugar a otro hasta que, él se puso tras su espalda, su cuerpo se estremeció por completo, su rostro bajaba por un costado y en un ronco tono preguntaba,
- ¿Deseas… que te ayude a… cocinar?
La sensación fue algo que jamás había sentido, su mente se borraba por completo, hacía apenas unos instantes tenía un mundo de ideas y ahora solo sentía el aliento cercano la piel estremecida y… algo que no le había pasado, surgieron deseos que pensaba que en ella no funcionaban, como pudo tomo aire y lo retuvo para poder responder,
- Albert… puedes… sacar un… poco de fruta del refrigerador. Albert sonrió efusivamente, su voz era suave y delicada, esos pequeños gemidos al hablar lo volverían loco, ella estaba reaccionando a èl, tal y como lo había pensado, era una mujer muy… caritativa y… apasionada.
- Por supuesto. También sé… cocinar. En ese momento Candy sonreía efusiva y tomando nuevos bríos al ver que se dirigía al refrigerador comentaba,
- Me alegro, tengo un amigo que tiene un restaurant el es un buen chef y… puedes ayudarlo, veras que te encantará el lugar, como todos los días ahí, esta frente al hospital.
- Bueno y… ¿qué más puedo hacer para pagar mi estancia aquí?… Candy Morgan
- Ser mi mejor amigo, Albert, verás que todos mis conocidos te apreciaran y valoraran todo lo que has sufrido para salir adelante, serás un hombre de bien y… podrás acompañarme a la iglesia, como… dos hermanos
- ¿Hermanos?
- Si, hijos de Dios. Albert solo hizo una asombrada respuesta de alivio
- ¡ah!
A lo que Candy le contaba de ella, dejándolo desarmado mientras seguían caminando de un lado a otro y al llegar a tomar asiento, él le ayudaba acomodándola en la silla y colocándole la servilleta para tomar no el lugar del frente sino el de un costado de ella.
- Gracias, Albert. Mira yo fui huérfana, mis padres me adoptaron a la edad de cinco años, mi madre adoptiva murió cuando tenía siete y mi padre cuando estudiaba enfermería, tuvo un paro cardiaco fulminante y nada pudimos hacer para salvarlo. ¿Y tu Albert? ¿Háblame de ti?
- Cuando tenía ocho años, lo tenía todo, cuando tuve doce lo perdí todo, y no acepte fácilmente todo lo que dijeron, solo escape y no volví atrás, sin mis padres las cosas fueron peor, mi Tía quiso imponerse y tomar las riendas, después jugó mal sus cartas y perdió mi herencia, los socios de mi padre se molestaron y no volví a tras para ver lo que querían de mi.
- Pero… ¿Y tu tía? ¿Qué le paso a ella?
- Se molestó con los socios de mi padre, y demando a no sé que tantas personas, ya para cuando vi como estaban acabando con todo, yo no me quede ahí, la casa de mis padres no la podían embargar y… si estaba presente, podían tomarme como pretexto para quedarse en la casa, sin mí, ya no podían quitarles más.
- Una vez me paso por la mente que mi vida había sido muy triste, primero por ser huérfana y no conocer a mi familia, a mi verdadera madre y padre, después cuando perdí a los Morgan, quise ponerme a llorar pero mi padre, una vez me dijo que… cuando murió mi mamá el deseaba morir, pero fue por mí que trabajaba todos los días, recordando las risas y los hermosos momentos que pasamos juntos. Ahora también recuerdo esos momentos, cuando caminábamos en el parque, cuando mamá quería comprarme globos de colores para verme sonreír y… Papá no tenía trabajo así fue que… se puso a vender globos y… mi madre fue muy feliz con él. El se dedico a ser vender globos en el parque central y en el zoológico los fines de semana.
- Mi mamá fue un ángel, siempre me cuidaba y me quería mucho, me mostraba como no tener miedo, me enseño a escribir y tuve profesores particulares, después ella murió y… Papá se entristeció mucho, pero creo que… le paso lo mismo que a tu padre, porque me dijo que… yo era el recuerdo vivo de mamá. Papá era un genio de las finanzas y los negocios internacionales, después de la muerte de mamá, el dejo de viajar y… ya no fueron las cosas igual, mi Tía trato por todos los medios de ser como él, pero algo salió mal y ella no pudo con todo.
- Albert, ¿Tu tía está viva?
- Si, pero es mejor que estemos separados, ella… me ve como un parasito y… cree que soy solo un estorbo, deseaba que fuera como mi padre, y… la decepcione.
- ¿Hasta qué grado estudiaste?
- El hombre de confianza de mi padre fue mi tutor por un tiempo, pero… mi tía lo corrió de la casa, al parecer sabía cosas que no debía… y cuando supe que me mandaría a un internado, escape, desde entonces ya no sé nada de ellos.
La cena ya estaba terminada, Albert la miraba coqueto pero Candy solo le veía ciertos golpes que ya se estaban marcando más. Y buscaba la forma de curarlo.
- Bueno, espera un momento, ya cocí tu ceja, pero falta algo más, ve a esa puerta te daré algunas prendas para que te cambies después de darte un baño, preparare tu cama y… traeré unos ungüentos para esos golpes, si realmente confías en mi, pronto todo cambiará. Albert se emocionaba, ella iba a darle prendas, y el a quitárselas en cuanto pudiera, pensaba.
Las cosas se fueron despacio, sin verla y solo en espera ya estaba en un pantalón bastante flojo pero con cordón en la cintura y una playera, de inmediato supo que eran prendas del Sr. Morgan, el padre de ella. El sillón se hizo cama de un jalón, colocaba almohadas y cobijas, al acostarse le pidió que se pusiera de espaldas, puso varios ungüentos y sobaba al untarlos, luego lo giraba y continuaba, para terminar cubriéndolo y dándole un beso en la frente le agregaba,
- Buenas noches Albert, con lo que te puse quedaras… dormido en un instante, veras que por la mañana te sentirás como nuevo. Ella se fue dejándolo ahí, como un niño al que le dan un vaso de leche y le cuentan un cuento, pero al apagar las luces, se veía la franja de la luz de su habitación, se escuchaba la regadera y la imaginaba a ella… sin saber cómo se había quedado dormido como le había dicho.
En Inglaterra… un hombre molesto mostraba evidencia de todo lo desfalcado y en ninguna había firma de William Andrew, esto lo entregaba a los oficiales y hacía que todos ellos entraran como sospechosos de la fortuna desfalcada.
- Señor, ¿Por qué no acepto usted lo que le ofrecieron?
- Simple, no es avaricia, es justicia lo que se requiere, el hijo de ese hombre cargo con todos los platos rotos y ahora se encuentra desaparecido, su tìa no sabe nada de él y es el único heredero de esta fortuna, desde este momento ellos dejan de ser socios, hasta que se aclare el desfalco y de devuelvan todo lo robado con los intereses de estos años.
- Eso es un imposible.
- No, imposible fue descubrir los delitos y desfalcos y mire usted, ahora van a investigación y… posiblemente a prisión. Eso decían que era imposible.
- Usted, ¿Que gana en todo esto?
- Recuperar mi integridad y… credibilidad. Fui el maestro de ese muchacho, fui el amigo de su padre, confiaron en mí, invirtieron conforme sus cálculos, ellos lo hicieron bien, pero estos hombres ya tenían otros planes, señor juez.
- Muy buen, señor Johnson. Inicie la búsqueda del joven, sin el todo esto quedará detenido.
- Si señor, ese era el plan del padre de William, que no lo dejaran fuera bajo ninguna circunstancia, porque él lo dejo asegurado en todos sus intereses e inversiones.
- Si tuviera la mentalidad de ese hombre, haría lo mismo por mi hijo.
- También lo he pensado, si tuviera un hijo.
- Le deseo suerte y encuentre en su camión a la mujer de su vida.
- La mujer de mi vida ya apareció, solo que… después de estos desfalcos, mi nombre quedo por los suelos y… no tuve nada que ofrecerle, ella… despareció de mi vida.
- Ahora que busque a William, incluya a su mujer, Johnson, el amor no se encuentra tan fácil, no es bueno perderlo y no buscarlo.
- Lo hare, señor. Gracias.
Johnson salía del juzgado viendo como fueron llevados uno a uno de los socios de William Andrew, tal vez la vida te manda la justicia tarde, pero siempre llega y cuando lo hace, nadie sabe ni la espera, puede ser… mucho peor de lo que se imaginaban. Subía a un taxi dirigiéndose a la mansión de la Sra. Elroy Andrew, si algo le daría a esa mujer que tanto hizo por sacar a su sobrino adelante, aun al ser despreciada por todas las amistades que la familia tuvo en algún tiempo, ella continuaba arrepentida por haber perdido a su sobrino, el único familiar que le quedaba con vida.
CONTINUARA
Gracias por comentar cada fic, por continuar leyendo otros nuevos, FELIZ CUMPLEAÑOS TUTY, que Dios te bendiga.
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
