Capitulo 2 dentro de la civilización
En una de las ciudades mas pobladas de Japón dos pequeñas jugaban dentro de un edificio abandonado, las dos eran huérfanas pero la pequeña pelirroja amaba mucho a su peliazul amiga y la seguía para todos lados como si fuera una sombra.
Las pequeñas eran muy traviesas, muchas veces robaban manzanas de las tiendas que estaban en las calles o cualquier cosa con la que se pudieran alimentar, no eran grandes cosas pero al principio los dueños las perseguían para darles una lección, aunque nunca se explicaban porque esas dos pequeñas corrían tan velozmente, se podría decir que ni siquiera ellas mismas lo sabían, solo lo hacían como si fuera lo mas normal del mundo.
Tiempo después ya los dueños preferían regalarles las cosas ya que sabían que no eran ambiciosas y solo con un par de manzanas, bananas o un par de hogazas de pan las niñas eran felices.
Un día dentro su escondite que era aquel edificio abandonado la mayor de ellas jugando en uno de los pisos altos sufrió un accidente inesperado que marcaría un antes y un después para las vidas de ambas pequeñas, Natsuki la mayor que tenia nueve años estaba colgándose de un piso muy alto y el palo en el que se encontraba se quebró y ella cayo y quedo colgando de una de sus ropas lo que asusto a Nao la pequeña pelirroja que la miraba aterrada
-¡!!Natsuki aguanta ya subo a por ti!!
-¡! Date prisa nao chan que si este chaleco se rompe estoy perdida!!
-Ya voy, Ya voy solo aguanta un poco mas por favor-decía esto casi llorando y tiritando de miedo-
-¡Naooooo siento que algo suena!- muy preocupada-
-¡¿Cómo que algo suena?!- decía esto mientras escalaba.
-¡Pues eso que creo que esto se va a romper!
-¡Aguanta maldita sea natsuki!
-¡Lo intento pero ¡!!Aaa…..!!!!- la pequeña cayo e intento gritar, pero cuando vio que se estrellaba cerro los ojos y espero el triste final, que curiosamente no llego.
Nao que la observaba y que se desespero por su amiga no se dio cuenta cuando dos pequeñas alas emergieron de su espalda y llego donde natsuki la que tampoco se dio cuenta que justo a unos metros del suelo también le aparecieron dos alas a su espalda,
Nao llego rápidamente donde natsuki, la abrazo, y al cabo de unos cuantos segundos ya estaban en el suelo abrazadas y llorando.
-Tonta me preocupaste mucho- decía la mas pequeña llorando-
-Lo siento mucho Nao no quise asustarte asi nunca mas vuelvo a jugar en las alturas-le decía la chica peliazul mientras le daba unas palmaditas a su amiga en la cabeza la cual levanto su rostro para mirar a natsuki.
-Natsuki.
-¿Dime?
-Que crees que son estas cosas que aparecieron en nuestras espaladas-Preguntaba la más pequeña a una ahora sorprendida natsuki que no creía lo que estaba pasando.
-No lo se, creo que son alas pero no pensé que fuera verdad, escuche a unos hombres hablar del ángel iridiscente pero nunca creí que fuera cierto, ni que los ángeles existían, mucho menos que yo o que tu lo fuéramos
la peliazul de apenas nueve años era muy despierta, aunque su pequeña pelirroja amiga no se quedaba atrás, solo había escuchado una conversación a unos hombres que estaban en una calle haciendo nada solo charlaban pero natsuki escucho acerca de los ángeles y de que por esos tiempos andaba uno muy poderoso vigilando esa ciudad.
Siguieron hablando las dos pequeñas mientras se hacían inocentes caricias para consolarse la una a la otra ya que la impresión había sido muy fuerte y entre tanto sollozo y charla se quedaron dormidas, pero el sueño no les duro mucho ya que aquel ángel del rumor se adentro en el edificio abandonado para despertarlas
-Hola pequeñas princesas-hablo el ángel a las dos pequeñas que dormían abrazadas.
-Ho... Hola-le contestaba una pequeña peliazul que se tallaba los ojos-¿Quién es usted?-pregunto la pequeña cuya cara denotaba una impresión tremenda
-Mi nombre es Fumi Himeno, también me conocen como el ángel iridiscente, e venido por ustedes porque sentí dos presencias muy débiles pero que definitivamente no eran humanas y me gustaría pulirlas a ambas para que desarrollen correctamente sus poderes
La pequeña peliazul aun no reaccionaba y lo único que se le ocurrió fue despertar a su pequeña a miga la cual al presenciar el espectáculo quedo maravillada y a la ves aterrada, ¿Qué quería esa mujer?, ¿Quién era? Y sobretodo ¿Qué quería de ellas?,
Fueron algunas de las preguntas que le fueron lanzadas a Fumi.
-Tranquilas pequeñas, no e venido a hacerles daño, solo quiero que sepan que soy un ángel de alto rango y que me gustaría entrenarlas, eso es todo.
-Pero esto es muy extraño-dijo la peliazul- ¿Por qué nosotras? Y ¿Qué objetivo espera lograr con entrenarnos?-preguntaba la chica a fumi.
-Primero que todo ¿ustedes son huérfanas?
-¡!HAI!!- respondieron al unísono
-Pues eso explica muchas cosas, primero: ustedes no saben quienes son sus padres ni de donde vienen, solo saben que son amigas y que no tienen nada mas que la una a la otra, por lo tanto es muy lógico ya que muchos ángeles son asesinados o heridos gravemente por ángeles malvados o simplemente por monstruos que vienen de los oscuros mundos que no conocen a devorar humanos.
La razón por la cual quiero entrenarlas es porque no quiero que sean presas de algún monstruo o de algún ángel malvado que quiera propasarse con ustedes y asesinarlas y el objetivo que pretendo lograr con eso es que ustedes se conviertan en seres poderosos para que ayuden a los humanos y a sus camaradas en contra de aquellos monstruos.
¿Alguna otra pregunta?- cuestiono Fumi a sus dos aun incrédulas discípulas-
-Si solo una mas- Nao fue quien hablo-¿Cuándo empezamos y donde entrenaremos?
-Empezaremos la próxima semana pero hoy me las llevare a un lugar especial para el entrenamiento, pero antes quiero que acompañen ya que aparte de sus dos pequeñas presencias sentí una mas grande.
Las tres salieron de su escondite, Fumi le dijo que dejaran todas sus cosas y que no se preocuparan por nada ya que ella tenia dinero y les compraría ropa después asi que solo se fueron con la ropa que tenían puesta y pasadas unas cuantas calles se encontraron con las tiendas y Fumi las vistió a ambas. A nao le compro unos pantalones verdes y una polera que le hacia juego y a natsuki un traje que ella misma eligió ya que le quedaba mas ajustado y pensó que seria mejor para el entrenamiento.
Posteriormente las llevo a un muy lujosos restaurante y les dijo que comieran de todo lo que quisieran, ambas no lo pensaron mucho y lo único que se escucho fue un –ITADAIKIMASU- luego de comer hasta saciarse siguieron con su camino hasta salir del pueblo e internarse en un oscuro bosque que se encontraba justo a la salida del pueblo buscaron por un tiempo no muy largo y se encontraron con lo que andaban buscando, un enorme monstruo al cual fumi lo llamaba hombre oso les salio al paso.
-Escóndanse pero no muy lejos de mí.
Ambas niñas obedecieron y se ocultaron las dos detrás del mismo árbol.
En fracción de segundos fumi abrió sus enormes alas blancas y materializo su arma la cual tenia forma de guadaña y de un solo movimiento corto al monstruo a la mitad el cual desapareció a los pocos segundos de ser derrotado.
-INCREIBLE!!!!-ambas niñas salieron de su escondite para abrazar a fumi y decirle con una voz muy animosa y llena de energía –Por favor entrénenos Fumi Sempai.
Luego de haber vencido al monstruo y en la oscuridad de la noche fumi las tomo y se las llevo a su lugar de entrenamiento el cual ni se imaginaban como seria.
