Disclaimer: FROZEN y cada uno de sus personajes es propiedad de Disney, solo lo narrado en esta historia es enteramente mio.
ADVERTENCIA:
Esto es un Dark!Fic.
Por lo cual habrá violencia, violaciones, y muerte.
Los personajes poco a poco irán cambiando sus personalidad, por ello serán algo OoC.
Si es que Hans es uno de sus personajes favoritos les sugiero que dejen de leer esta historia, ya que tendrá un comportamiento psicópata y enserio que lo terminaran odiando.
Realmente si son sensibles a temas como violación y tortura pueden brincarse este capitulo.
Si estos temas no son de su agrado absténganse de continuar leyendo.
Pero bien si después de estas advertencias deciden continuar leyendo es bajo su riesgo.
~Rovinzon Naomy~
"Cruda realidad"
Capítulo 2 – Gane
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-Uhg…ah…su majesthaaad…agr-El pelirrojo movía sus caderas con gran frenesí-Ah, pronto ahaca…bare-Declaraba con dificultada, aumentando la velocidad de cada envestida.
La platinada lloraba en silencio, mirando directo al techo como si con esto la trasportara a otro lugar donde estuviese segura, su mirada se había apagado, el azul intenso de sus hermoso ojos había desaparecido teniendo un color opaco casi grisáceo, todo intento de escape había desaparecido era más que imposible, su cuerpo estaba adormecido, realmente no sentía nada era como una simple muñeca de trapo que estaba siendo utilizada al antojo del desquiciado príncipe.
Tal vez no sentía casi nada pero al ver la mirada lasciva y escuchar los sonidos obscenos que salían de los labios del oji-verde que se movía ferozmente sobre ella entendía lo que estaba ocurriendo, se sentía humillada, triste, furiosa y lo único que podía hacer era llorar y suplicar a sea quien la estuviese escuchando que eso terminara.
-Ah, joder…-Dijo más que excitado presionando sin nada de tacto los níveos pechos de la reina-Estas tan estrecha… ah- mordió y estiro uno de los sonrojados pezones de la platinada provocando que apenas e hiciera un deje de dolor-Ah, vaya,-Decía entre gemidos- así que si logras sentir algo…-Sonrió malicioso y se acercó al sonrojado rostro de la chica, con sus dientes dio pequeños mordiscos al labio inferior de la platinada y sus manos le seguían amasando salvajemente los pechos, provocando que apenas unos débiles gemidos salieron de esos finos y rosados labios de la platinada.
Su sonrisa se ensancho y sin previo aviso sujeto con gran fuerza el labio inferior de la chica con sus dientes, provocando que del labio de la oji-azil brotara sangre y presiono con rabia su pulgar contra su índice torturando entre ellos el sensible pezón de la gobernante, que si no fuera por el narcótico que le administro ya se hubiera retorcido del dolor, mas solo pudo soltar un débil gritillo y cerrar sus ojos con fuerza mientras de estos seguían brotando las lágrimas.
Ese sabor a hierro que comenzó a inundar su boca solo lo enloqueció más, incitándolo a llagar más profundo.-Ahhh, ah, su majestad…-Intentaba decir lo más claro posible-Me encargare que, agrh goce tanto como yo… ya que es su grh,-Dejo por breves momento de tortura uno de los pechos de la joven y comenzó a descender acariciando su suave vientre, glúteo, pierna-Ahh primera vez…-sonrió complacido y en un rápido movimiento paso la pierna de la joven por su hombro teniendo una mejor posición para profundizar más sus envestidas, ladeo un poco su cabeza acariciando su mejilla con la tersa piel de la pierna de la platinada, deposito algunos besos que más que parecer tiernos eran enfermos- y ultima…
Sin perder más tiempo regreso a torturar los ahora rojizos pezones de la platinada, presionándolos y estirándolos sin nada de compasión al igual que su labio lo mordisqueaba y jaloneaba provocando que un hilillo de sangre saliera.
Su mirada estaba contraída apenas y se notaba un pequeño punto verdoso de pupila, su cabello estaba desordenado y algunos mechones se le pegaban por el sudor en la frente, su pulcra vestimenta estaba desordenada y algunas de sus prendas estaban botadas en el suelo, solo había desabrochado y bajado su cremallera manteniendo aun sus pantalones casi en su lugar.
Comenzó a dejar un caminito húmedo y ligeros moretones e la piel nívea de la joven por los mordiscos que le daba, hasta que llegó a su cuello que comenzó a lamer descaradamente y en una que otra ocasión le daba una mordida-Ah, grr…-Levanto solo un poco su mirada para ver a la casi inerte platinad- lo are dentro ahh, su majestad…-Rio al ver el rostro consternado de la platinada-Jaja, no tiene que preocuparse por, ahgr…-Llevo sus manos al pálido y frágil cuello de Elsa, acariciándolo con delicadeza de arriba abajo-quedar premiada…-Una sínica sonrisa se instaló en su rostro y su mirada cambio como si de un animal salvaje se tratase, provocándole un horroroso escalofrió a la joven.
Aumento sus envestidas al tiempo que comenzó a presionar el cuello de la oji-azul -Ahg, ahh, grr…-Solo unos débiles quejidos salían de la platinada, sin poder hacer nada para quitarse al fornido sureño, el cual se le podía ver que realmente estaba disfrutando, su mirada estaba desequilibrada y sin ninguna pisca de duda, arrepentimiento o siquiera temor.
-Ahh, ahh esto, haaa…es, increhaahah-ble…-Fieramente acelero sus envestidas, su rostro estaba extasiado y sus manos las presionaba más y más. Elsa mantenía abierta su boca en un inútil intento por dejar pasar un poco de oxígeno a sus pulmones pero era imposible, las grandes manos del joven estrujaban cada vez más su cuello, unas cuantas lagrimas se acumularon en los bordes de sus ojos, su cuello se enrojecía al igual que sus ojos y Hans de un momento a otro detuvo sus envestida y presiono aún más el cuello de la oji-azul, dejando escapar un sonoro gemido al llegar al orgasmo, llenando por completo a la platinada que tenía los ojos completamente abierto y enrojecidos, siguió presionando su cuello por unos segundos más para asegurarse que dejara de respirar para siempre.
Lentamente quito sus manos del amoratado cuello de Elsa, su respiración comenzaba a estabilizarse y por fin salió de la chica, bajo de está sintiendo sus piernas como gelatinas más se obligó a permanecer en pie mirando al inerte y maltratado cuerpo de la ex-reina.
Ninguna expresión demostraba su rostro, agacho la mirada, guardo su flácido miembro en sus pantalones, después procedió a fajarse y a arreglar el resto de su vestuario, tomando su saco del suelo, lo sacudió un poco antes de ponerselo, recogió sus guantes y se puso uno de estos.
Pareciera que se sentía arrepentido o culpable, mas no era así. Al levantar su rostro dejo ver una maníaca sonrisa, demostrando que se encontraba más que satisfecho con lo que acababa de hacer, con su mano que aún no tenía el guante, acaricio la mejilla de su víctima, le cerró los ojos, provocando que su sonrisa se ensanchara más y un espeluznante brillo centellará en sus verdosos ojos.
Hizo su cabello hacia tras, arreglando su casi perfecto peinado y se puso el ultimo guante, recogió la manta y cubrió el desnudo cuerpo de la platinada.
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-¡Ya basta Sven!-Dijo como por quinta vez el rubio, ignorando a su fiel amigo para seguir con su camino. Molesto el reno se paró frente al rubio impidiéndole nuevamente que siguiera caminando, emitiendo constantes sonidos.-Eee, no te entiendo cuando rezongas así…
El reno alterado se movía e intentaba hacer entrar en razón al oji-miel, que hacia lo posible por ignorarlo y seguir con su caminata-Esta con su amor verdadero, ¿Qué quieres que haga Sven?...-Dijo cabizbajo.
Sven en su último intento por detener a su camarada lo levanto con sus astas, lo lanzó al suelo y lo miro amenazante, soltando un feroz bufido. Ya fastidiado el montañés se puso de pie, se sacudió la nieve y noto que los pequeños copos que se habían quedado en su rostro se derretían lentamente, apenas y esto era visible que casi hizo viscos para ver mejor como el rastro de nieve que reposaba en su nariz desaparecía poco a poco, respiro profundo y dirigió su mirada al palacio que había dejado ya bastante atrás.-Je, lo lograste Anna…-Dijo al viento con una melancólica sonrisa.
Acaricio el hocicó de su amigo-Sven hay que saber cuándo hemos perdido, ¿de acuerdo?...-El reno le dirigió una mirada como intentando decir "Pero si ni has luchado".
Kristoff rió melancólico y negó con la cabeza al entender la mirada de su amigo- Sven esto puede que sea complicado y no lo entiendas, pero es mejor así, está comprometida con un encantador príncipe-dijo con asco imitando una chillona voz-, no te puedo asegurar que la cuidara bien, ya que no conozco a ese sujeto…-agacho la mirada y empuño sus manos- pero Anna lo quiere y mientras sea feliz...-respiro profundo- lo demás no importa y lo más seguro es que su hermana siendo la reina no dejará que le haga algún daño…- miro por última vez el lejano reino y desganado comenzó a caminar- pronto todo regresará a la normalidad,-palmeo desanimado el hocico del reno-andando amigo.-El reno miro hacia el palacio preocupado y después a su camarada, regreso su mirada al castillo soltó un quejido y resignado siguió a su compañero.
~0~
Se abrió de par en par la puerta-Anna…-Dijo con preocupación corriendo hasta llegar al lado de la débil princesa que reposaba en el sofá, ya casi que inconsciente.-Oh, Anna… lamento mi demora, ¿Cómo te sientes?...-Pregunto con suma dulzura, moviendo algunos cabellos blancos y cobrizos de su frente, al sentir el cálido contacto de la mano del sureño la princesa entre abrió los ojos, viendo ligeramente borroso.
-Tienes que besarme…-Declaro intentando reincorporarse, a lo cual el sureño se sorprendió un poco pero de inmediato recupero su compostura y la ayudo a sentarse, él se sentó en la orilla del sofá quedando frente a frente.
-¿Qué?, espera…-dijo atropelladamente.
-Rápido, Elsa congelo mi corazón y solo un acto de amor verdadero des…-
-Un beso…-Declaro el príncipe interrumpiendo a la cobriza que se veía bastante demacrada, asintió débilmente Anna.-Bien.-Respondido firme el sureño.
Llevo su mano al mentón de la princesa y se comenzó a acercar lentamente, inclino un poco su cabeza, la menor solo se dejó llevar por el momento mientras se cortaba la distancia entre ellos, cerro lentamente sus ojos y el pelirrojo sonrió de medio lado.
Continuara…
Gracias por su apoyo y paciencia mas que nada.
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NRO22 OffLine
"Que la fuerza los acompañe"
