Disclaimer: No me pertenece el Manga/Anime de Naruto.
¡Atragántense de palabras!
Capítulo #2: Nuevos acompañantes
Casa del Clan Haruno… En la actualidad…
—Sakura… —susurró alguien en la mente de Sakura Haruno.
—Sakura —alzó la voz—. Despierta.
—¿Qué quieres? —dijo Sakura abriendo lentamente los ojos.
—Espera —susurró Sakura Haruno—. ¿Dónde has estado en estos últimos días?
—Recuperándome de todos esos momentos que has tenido con Naruto —dijo Inner Sakura cansada.
—Con razón —susurró Sakura sorprendida de no haberse acordado de su otro lado interno.
¿Pero estuviste todo el tiempo inconsciente, o cómo? No entiendo
—Claro que no estuve inconsciente —dijo indignada el "otro lado" de Sakura—. La menor parte del tiempo lo estuve… ¡Es que Naruto es tan guapo! —dijo Inner Sakura como toda una chica fanática.
¡Cálmate! Él es mío.
Bromeó la chica con una ligera sonrisa.
—Somos la misma persona, así que da igual —dijo Inner Sakura fingiendo enojo.
Inner Sakura le iba a cambiar de tema para hablar con su "otra yo", después de tantos días sin socializar con la única persona que podía hablar, alguien comenzó a tocar la puerta con mucha delicadeza.
—Sakura, hija —dijo Mebuki tranquilamente—. Ven a comer.
—Sí —respondió Sakura.
Inner Mebuki suspiró (o eso era lo que parecía, ya que en teoría ella no podía suspirar, ni mucho menos respirar) y dijo: —Y yo que tenía ganas de hablar contigo —.
—Luego —dijo la adolescente—. No es como si te fueras a ir.
—Cierto —respondió riéndose.
Sakura alzó los brazos y los estiró tanto como pudo. Se sintió muy cómoda y bien, porque estaba segura de que sería un buen día para ella y para Naruto. Naruto le había prometido que irían a pasársela asombroso en… todavía no tenían planeado nada y el rubio había dicho que algo se le iba a ocurrir, así que no tenía nada de qué preocuparse. Al ninja siempre se le ocurrían cosas que hacer, inclusive antes de ser una pareja.
La chica de cabello rosa tomó su ropa de diario y caminó hacia el baño, para darse una ducha con toda la tranquilidad posible, antes de irse a desayunar.
Una Mebuki y un Kizashi adultos estaban comiendo un delicioso desayuno acompañado de un jugo de naranja y fruta. Estaban comiendo en silencio, disfrutando de todo, hasta que escucharon un leve golpe en la puerta principal del Clan Haruno.
—Yo voy —dijo Kizashi levantándose perezosamente.
Caminó despacio hacia la puerta y la abrió. Delante de él estaba un rubio alegre y con sus brazos en la espalda, al parecer estaba escondiendo algo.
—¡Hola, otosan*! —dijo Naruto felizmente, sin darse cuenta de su equivocación. Naruto le había dicho suegro al padre de Sakura.
Kizashi se rio por el término utilizado en él y Naruto se confundió por eso.
—¿Qué pasa 'ttebayo? —preguntó Naruto.
—No te adelantes tanto Naruto, aún falta mucho para que me puedas llamar otosan —dijo él con una gran sonrisa.
¿Eso dije?
—¡No importa, Naruto! —dijo el padre de Sakura muy feliz—. Vamos pasa.
Naruto pasó a la pequeña casa, todavía con sus brazos en la espalda, apenado por decirle suegro al papá de Sakura y nervioso porque le daría un regalo especial a su novia.
—¡Oh! ¿Pero qué es eso que veo? —dijo de repente el señor de cabello rosa grisáceo.
—Es un regalo para Sakura-chan, ¡dattebayo! —respondió Naruto con una sonrisa que mostraba sus dientes blancuzcos.
—¿Me podrías decir qué es? —Kizashi dijo emocionado.
—Lo siento, pero vas a saber lo que es cuando Sakura-chan lo mire —dijo Naruto Uzumaki.
—Kizashi, se enfriará tu comida —dijo Mebuki sonriendo un poco.
—Hola, Mebuki —dijo Naruto sonriendo.
—Hola, Naruto —contestó ella, mientras su esposo se sentaba junto a ella para desayunar—. ¿Quieres desayunar?
—No —dijo el chico de ojos azules—. Ya lo hice, ¿en dónde está Sakura-chan?
—Anda arreglándose —dijo Mebuki dándole un sorbo a su jugo.
—¿Y a donde irán tú y mi hija? —preguntó Kizashi con curiosidad.
—No le preguntes mucho sobre sus asuntos con Sakura —dijo la mujer—. Creo que lo haces sentir incómodo.
—¡Claro que no! —dijo el hijo del Yondaime muy entusiasmado—. ¡Me hace sentir más orgulloso de mi relación con Sakura-chan!
—Bueno, pregúntale todo lo que quieras —Mebuki le dijo a Kizashi.
—Hola, Naruto —dijo Sakura desde las escaleras—. ¿Qué es eso que llevas detrás de ti?
—Es un regalo —dijo Naruto, revelando una pequeña caja color rosa muy claro con un moño naranja claro sobre esa caja.
Naruto dejó impresionada a Sakura. Ella no sabía que decir en ese momento, ya que no se esperaba un regalo de su parte, es más, ella creía que iba a ser la primera en empezar con los regalos.
—No sé qué decir, Naruto —dijo la chica Haruno—. ¡Gracias!
—Ábrelo, Sakura —dijo Kizashi, interrumpiendo el gran momento.
La madre de Sakura se quedó observando a su esposo y se levantó de su asiento.
—¿Qué? —dijo el hombre de cabello extraño—. ¿Dije algo malo?
—No, claro que no —dijo Mebuki siendo notablemente sarcástica.
Mebuki avanzó hacía Kizashi y lo tomó de la mano. Luego, comenzó a jalarlo hacia el segundo piso.
—¡Mebuki! Ten más cuidado —dijo el papá de Sakura a punto de caerse con un escalón.
—¡Al rato venimos! —dijo amablemente la mujer rubia.
—Espera, hay que comer —dijo Kizashi y Mebuki se detuvo. Tenía mucha hambre y sabía que si no comía estaría muy enojada.
—Ok —dijo ella mientras los dos iban por su comida y bebidas—. Pero no nos quedaremos aquí.
Kizashi se entristeció y dijo: —Pero… —.
Mebuki miró fijamente a su esposo. Así supo que no iba a poder quedarse por obvias razones, así que los dos padres tomaron sus cosas y subieron juntos hasta llegar a su habitación.
Cuando los dos adultos desaparecieron y se escuchó que azotaron una puerta, la pareja se miró al mismo tiempo y sonrieron por eso.
—Eso fue extraño, ¿no crees? —preguntó Naruto muy inocente.
—Querían dejarnos a solas —dijo Sakura sonriendo levemente—. Quizás decir, mi madre quería dejarnos a solas, y mi papá sólo quería saber qué era el regalo.
—¿Pero qué tiene de malo? —preguntó el ninja.
—Se supone que esto debe ser un momento especial y mi papá… lo arruinó un poco —contestó Sakura—. Este tipo de cosas deben de ser entre nosotros dos, sin interrupciones. Especialmente si se trata de los padres de alguien.
—No sabía eso —dijo Naruto ligeramente sorprendido—. Esto es algo nuevo para mí.
—Igual para mí —la kunoichi le dijo para que no se sintiera mal su novio, por no saber que Mebuki quería dejarlos a solas. De todas formas es el primer novio que ella ha tenido y de verdad era nuevo para ella.
—Pero no importa —cambió de tema Sakura Haruno—. ¿Puedo abrirlo?
—¡Por supuesto, Sakura-chan! —dijo el chico, dándole el pequeño regalo.
Sakura tomó con cuidado el precioso regalo por parte del Jinchūriki. Primero lo observó detenidamente para apreciarlo antes de tener que abrirlo. Luego, ella deshizo el moño de la caja, le quitó la caja y lo que estaba allí tampoco se lo esperaba. Era una pulsera de color plateado con un pequeño dije* que tenía la forma de una flor de color rosa y otro dije con la forma de un ingrediente de ramen (era un circulo con una forma de espiral adentro).
La chica de ojos verdes, boquiabierta, tomó la pulsera, sencilla, pero bonita. Era un regalo muy original, en su opinión, ya que el ingrediente de ramen representaba a Naruto y la flor a Sakura.
—Es hermoso —dijo ella demasiado sorprendida.
—Lo sé, y valió la pena conseguirlo 'ttebayo… —dijo Naruto recordando el día que compró la pulsera—. Estaba en una tienda especial para mujeres y todas me miraban muy extraño mientras se reían. ¡Pero valió la pena porque me lo regaló!
—¡Qué amable fue! —dijo la chica kunoichi—. ¿Y enserio te lo regaló? ¿Cómo pasó?
—Sí, porque fui el primer hombre que se atrevió a ir a su tienda —dijo con una sonrisa que lo hacía ver como un animal tierno, y sus marcas en las mejillas lo hacían ver aún más de esa manera—. Deja te lo pongo.
Sakura alzó el brazo hasta la altura de la cintura y Naruto, siendo algo tosco, consiguió ponérselo bien. Después, Sakura sonrió demasiado y le dio un fuerte abrazo, pero enserio, uno muy fuerte. Es más, el abrazo era tan fuerte que parecía que el lugar de los típicos golpes que ella le daba a Naruto, iban a ser abrazos.
—Sa-sa-kura-chan —dijo Naruto entrecortadamente por la falta de aire.
—¿Sí? —dijo ella feliz por el abrazo.
—A… iré.
—¡Perdón! —dijo avergonzada y lo soltó de inmediato.
—No, hay problema —contestó él recuperando el aire para sus preciados pulmones.
Los dos adolescentes se miraron de nuevo al mismo tiempo con ternura y lentamente se acercaron. Sus rostros estaban tan cerca como aquella vez que se dieron su primer beso. Cerraron sus ojos lentamente y cuando estaban a punto de besarse, tuvo que llegar a interrumpirlos el padre de Sakura.
—¡Sakura! ¡¿Cuál es tu regalo?!
La hija de Mebuki se asustó por la interrupción, tanto que se volteó a ver a su papá en las escaleras quien estaba junto a su enojada madre, seguramente por la segunda interrupción en un momento tan especial o porque ella era quien cargaba con los platos y vasos sucios. Naruto, por otro lado, continuó con su "trompa" (los labios) levantada y se acercaba más hacia delate, sin dar paso alguno. Pero cuando sintió que Sakura no estaba ahí, abrió los ojos y antes de que pudiera hacer algo, cayó al suelo.
—¡Naruto! —exclamó Sakura, viendo a su compañero de equipo, levantándose después de tan terrible golpe.
Mebuki tenía ganas de darle una cachetada a su marido por intervenir en un momento tan especial para su hija y Naruto. Aunque… ella debía admitir que fue gracioso cuando se cayó Naruto.
La chica de ojos verdes tomó la mano de Naruto y lo ayudó a pararse mejor.
—Perdóname, Naruto —dijo Kizashi sintiéndose culpable por el feo golpe de Naruto.
—Descuide —respondió Naruto, con una mano en su frente. En donde le había dolido más.
Me siento culpable, pero tal vez si… ¡Ya se!
—¿Quieres saber algo interesante? —preguntó Kizashi, mientras se acercaba más a su hija y a su posible futuro yerno.
—¿Qué cosa, dattebayo? —preguntó el chico rubio.
—Mebuki te contará por qué odia a…
Mebuki estaba en la cocina dejando los platos y vasos sucios, pero por eso que escuchó, casi dejaba caer todo lo que tenía en sus manos.
—Odiaba —recalcó Mebuki enfadada, acercándose hacia su esposo.
—Perdón —le dijo Kizashi a Mebuki—. Odiaba a tu madre —dijo esta vez dirigiéndose a Naruto.
—No, espera — dijo la madre de Sakura—. ¿Qué? ¿Yo voy a hablar de…?
—¿Enserio? —interrumpió el chico de ojos azules sorprendido.
—Sí —respondió Kizashi con una leve sonrisa.
—No, no, pero yo…
—¿Es verdad? —preguntó Sakura interrumpiendo a su madre, quien intentaba negar rotundamente lo que había dicho Kizashi. Ella no quería que se tocara ese tema tan delicado para ella.
—¡No voy a hablar de eso! —alzó la voz Mebuki.
El adolescente rubio de inmediato se entristeció y se decepcionó. Mebuki al notar esto, suspiró levemente y dijo: —Está bien —.
Después de tanto desprecio hacia Naruto, Mebuki debía de tan siquiera explicarle por qué odiaba tanto a Kushina.
—¡Gracias, dattebayo! —dijo Naruto demasiado entusiasmado.
—Vamos, vayan todos a sentarse porque esto va a llevar tiempo.
Palabras con *
1) Otosan / oto-san: Se utiliza cuando hablas sobre el padre de otra persona, o cuando hablas de tu propio suegro. Según eso es correcto, por lo que yo investigué. Sí esto está mal, por favor díganmelo.
2) Dije: Joya, alhaja colgante que se lleva como adorno colgando de una cadena o de una pulsera.
Adiós gente :D
