Chapter 2: Acceptation
Karumi estaba inconsciente entre los brazos del joven quien parecía conocer muy bien los alrededores. Al llegar al castillo se detuvo y tocó la puerta. Donde fue bienvenido por unas personas que a juzgar por su apariencia eran zombis. Estos tenían tapadas las caras con tela cocida. El color de su piel era casi blanco con un tono grisáceo. Sus manos tenían incrustadas garras de animales. Otros ni siquiera parecían humanos. Más sin embargo lucían tremendamente fuertes. Y fueron ellos quienes escoltaron al hombre que sostenía a Karumi. La pequeña niña seguía inconsciente puesto que el golpe que había recibido era de gran magnitud.
Después de pasar por pasillos oscuros y escaleras interminables, llegaron a una recámara con una puerta con la altura del tamaño de un elefante y de largo: de una jirafa. Era enorme, el joven se veía diminuto ante esa majestuosa puerta color rojo cuyas cerraduras; eran de oro puro.
El señor abrió la puerta con cierta dificultad por el peso. Entró y se inclinó ante una sombra sumamente abrumadora, era la sombra de una persona… ¡Gigante! La persona gigante tenía pies enormes que podrían aplastar a cualquiera, una silla casi del tamaño de una casa, bigotes que medían el tamaño de una ventana, y una mirada sumamente escalofriante. Y a demás era persona muy poderosa.
-¿Qué ha pasado? ¿Por qué me perturbas a estas horas? Sabes que no me gusta que ¡NADIE! me moleste.- Dijo el señor enorme.
-Lo siento mucho amo En Tao, pero mientras hacía mis rutinas de entrenamiento percibí un poder espiritista sumamente poderoso" Dijo el joven que sostenía a Karumi, enseñándola entre sus brazos.
-¿Es está niña? ¿Para que la has traído Genpaku?- cuestionó En Tao.
Él se sorprendió y dijo:
-Es está niña la del gran poder espiritista. ¡Nunca había visto alguien con tanto poder!-Exclamó el joven.
-Vaya menudo sirviente que me he conseguido. Si mi poder espiritista supera fácilmente el de está niña- replicó En.
-Si así es, de eso no hay duda, mi señor. No existe nadie en la tierra igual de poderoso que usted. Pero sin embargo no debe subestimar el poder espiritista de está niña. Una niña de 6 años no puede sobrevivir sola en un bosque, eso prueba lo poderosa que es. Además no se lo estoy diciendo por la cantidad de poderes pues es obvio que, contra nosotros perdería fácilmente. Más considerando la edad que tiene está niña, se pude decir que su poder espiritista es muy alto-
Genpaku espero un momento para oír la respuesta de su amo pero al no obtener respuesta continuó.
-Le aseguro que si acepta a está niña en su familia, no se arrepentirá .Si la entrena debidamente estoy seguro que será de gran ayuda para la dinastía Tao. Podría llegar a ser una gran taoísta." De nuevo se detuvo, y lo único que recibió fue un suspiro de parte de En. Viendo la reacción de este, lo último que le restó decir fue:
-¿O acaso va a dejar que el potencial de está niña sea desperdiciado? ¿Va a dejar que alguien utilice su poder espiritista al máximo y después se arrepienta de no haberla utilizado?- Concluyó Genpaku.
Al decir está últimas palabras, causaron un efecto en En, ya que lo último que le dijo a Genpaku fue esto:
-Bueno está bien, lo has conseguido Genpaku. La entrenaremos rigurosamente, pero si está chica no es tan fuerte como dices la responsabilidad caerá en ti y recibirás tu castigo. Además serás expulsado de aquí, ¡no serás mi sirviente nunca más! ¿Entendido?-
Genpaku al oír estás palabras se asusto un poco, sin embargo confiaba en que la pequeña niña podría hacerlo.
"Sin embargo, Genpaku, no entiendo porque tanta insistencia en el asunto. ¿Qué tienes planeado?" Le preguntó con sospechas.
Él le respondió muy seguro de si mismo.
- Estoy seguro de que está niña se convertirá en una aliada muy fuerte, por eso se convertirá en mi compañera cuando crezca.-
-Pues si es tan fuerte cómo dices, no se convertirá en una sirviente sino en miembro de nuestra Dinastía convirtiéndose así en al prometida del sucesor de la familia- Le replico muy firme de su decisión.
Genpaku se llevó a Karumi, encerrándola en una celda fúnebre y fría hasta el sótano del castillo. La chica ya estaba empezando a recobrar la conciencia cuando le estaba sujetando las manos a unas espozas. Después se fue, dejándola sola. Se despertó lentamente y vio a sus alrededores, dándose cuenta de que ya no estaba en su "hogar".
-¿Dónde estoy? ¿Dónde está White Tiger? ¡OH no! ¡¿Qué estoy haciendo aquí?!-Gritó Karumi.
De nuevo estaba en un lugar que desconocía. Pero ahora era peor que la última vez, ya que estaba espozada y no podía moverse de su lugar. Se sentía muy mal, casi no podía ver nada y de nuevo estaba sola. Estaba apunto de dejar caer unas lagrimas de tristeza cuando White Tiger apareció ante sus ojos. Eso la reconfortó y la tranquilizó.
-¿Que ha pasado White Tiger, dónde estamos? ¿Acaso… hice algo mal?-Preguntó ella muy extrañada.
- Grrrr…Grrrrr…rrrrr- Respondió él tratándole de decir todo lo que había ocurrido.
Karumi quien había convivido con White Tiger por dos años sin tener contacto con personas, aprendió a entender el idioma de los tigres.
-¿Dices que un joven me golpeó y quede inconsciente y después me llevaron hasta aquí cuando fui aceptada por un señor que parecía ogro?
Vaya si que es confuso no entiendo nada. ¿Y no sabes porqué me querían?-
Preguntó no entendiendo nada de lo que pasaba.
White Tiger le dijo que había escuchado que el nombre del que la había secuestrado era Genpaku y que decía que ella era una persona muy poderosa.
Karumi se quedó sorprendida al oír eso. Pues ella no encontraba nada donde pudieran demostrarlo. Le daban miedo muchas cosas. Además a lo mejor no hubiera podido seguir adelante sin la ayuda de White Tiger… ¿Entonces porqué? Le quedaban muchas dudas y lo único que había podido recordar antes de aparecer ahí era que estaba preparando una fogata junto con White Tiger cuando de repente vio una sombra que mencionó algo así como: Tao.
Tao tal vez algo tenía que ver esa palabra con lo ocurrido. Desde ese momento ella y su amigo intentaron deshacer las espozas, más todos sus intentos fueron fallidos. Quedaron exhaustos, sobre todo la pequeña niña que quedo un poco lastimada de las maños por sacudirse tanto. Su espíritu al no tener cuerpo material no podía hacer nada. Y finalmente Karumi se rindió quedándose profundamente dormida.
