Dos: Retrocediendo.

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~Mi hermoso objetivo~

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Yuuki observó el cielo a través de la ventana como lo venía haciendo desde hace diez minutos cuando decidió que el diferencial de una división no era tan divertido como el paisaje ofrecido desde su lugar. Si había algo que le gustará a Yuuki de haber sido colocado en esa clase era la magnifica vista que el salón de clases ofrecía, le gustaba pensar que era un lugar estratégico que le permitía ver con relativa facilidad la entrada principal y el resto de los edificios, el sitio que el escogería dentro de un videojuego en una de sus misiones con francotirador, sin duda alguna, recargó su barbilla sobre su palma; la segunda cosa que le gustaba de está clase tenía que ver con la primera, al tener tan buen panorama significaba perdida de apuntes, ahí es donde entraba la segunda razón, Kaname, a pesar del carácter y su trato hacía su persona Yuuki debía reconocer que Tsukahara era acreedor a su puesto como el número uno de la clase, cosa que no le importaba en lo más mínimo, lo importante es que él joven de lentes tenía las mejores notas de todo el salón.

Yuuta podría prestarle las suyas, su oniisan nunca le negaría su cuaderno sabiendo que tendría examen, pero por más que Yuu fuese más constante y responsable, no quitaba el hecho que estaba en otra clase y por ende otros profesores que a veces usaban algo de libertad de catedra. Por eso Kaname era una pieza clave. Y mañana tendrían examen de Cálculo, clase que había utilizado para ver el campus.

Cuando la chicharra sonó anunciando el receso el menor de los Asaba no perdió tiempo en levantarse para dirigirse hacía la banca de su amigo pelinegro, tenía que hacerse de las copias del cuaderno del moreno y para eso era imperante que empezará a reclamar sus notas desde ahora. Yuuki siempre podía usar ese prematuro aviso para obligarle a Kaname a soltar los apuntes.

Ka-na-me-chi~

Por el rabillo del ojo pudo ver un punto amarillo dirigirse a gran velocidad hacía su objetivo, Yuuki estuvo tentado a ponerle el pie a un Chizuru que con una gran —y falsa— sonrisa se dirigía a Kaname, pero se contuvo. Con la suerte del rubio de seguro terminaba encima de Kaname noqueándolo.

—¡Suelta mono! —se quejó el delegado de clase al sentirse asfixiado por el repentino abrazo de Tachibana— Jo…¡Suéltame ya no puedo respirar!

Que bueno que no le puso el pie, la cara de desesperación de Kaname era divertido. Además Chizuru le soltó después de su declaración.

—Perdón —chilló Chizuru en una actitud no muy normal en él, Kaname y Yuuki alzaron una ceja al oír la disculpa—. Kaname-sama necesito de su ayuda.

Yuuki alzó las dos cejas con escepticismo, Kaname sonrió con superioridad mientras le preguntaba al mono que es lo que deseaba. Chizuru se limitó a sacarlo del aula y llevárselo a un lugar desconocido, arruinando por completo el perfecto plan de Yuuki.

—Hmm.

Se alzó de hombros, ya le diría más tarde ahora tenía que encontrar a Shun y a su gemelo para dirigirse a la cafetería.

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Por fin las clases habían acabado, guardo sus cosas y se dispuso a esperar a sus dos amigos, volteó para apresurar a Chizuru pero el susodicho se encontraba cargando una banca para pegarla frente a la de Kaname mientras que el otro sacaba aún más cosas en vez de guardarlas.

—¡Oh!, Yuuki puedes decirle a Shun y a Yuuta que se vallan sin nosotros —le dijo Kaname al verlo acercarse—. El mono y yo nos quedaremos un rato más.

Fue todo lo que dijo antes de abrir su cuaderno. Yuuki miró a Chizuru esperando una explicación.

—Kaname me ayudará a estudiar Cálculo.

El menor de los gemelos se despidió con un gesto de mano, ahora no podría pedirle sus apuntes a Kaname, no cuando Chizuru y él las estuvieran usando para su sesión de estudios. Si había algo que reconocerle a Kaname era que tenía palabra. Pudo haberse quedado y anexado a la sesión, quizás Shun y Yuu también lo harían. Pero se sentía irritado, Kaname nunca había aceptado darle una asesoría, no es que se la hubiese pedido tampoco él sólo necesitaba repasar no que le volvieran a enseñar, pero había aceptado con relativa facilidad ayudar a Chizuru, incluso si no sabía que método de persuasión había usado el rubio. Sin embargo la molestia seguía allí, la misma sensación que cuando descubrió a Kaname y Azuma-sensei.

¿Se estaría enfermando?, pero hoy no había comido helado. Volteó a verlos por última vez, debido a la ubicación del pupitre de Kaname, sólo podía ver parcialmente el rostro feliz de Chizuru y la espalda del pelinegro.

Conociendo a Kaname no aguantaría mucho tiempo a Chizuru, menos con la tendencia que tenía este último por pegarse a las personas. Yuuki supuso que antes le habría complacido ver el rostro de sufrimiento de Kana al verse preso un abrazo sorpresivo, pero ahora la sola idea hacía que su estomago se retorciera; nunca le había importado quien fuera la victima del pegajoso rubio, seguía sin importarle si iba por Shun, Yuuta e incluso el mismo. Pero ver al de lentes…

Lo recuerda —susurró el pelinegro.

La mirada esperanzada de Kaname en ese momento, la pequeña sonrisa del profesor. Apretó los puños y compuso su expresión al ver a su hermano y su amigo pelirrojo acercarse.

Es verdad Kaname sentía algo por Azuma-sensei así que aunque haya aceptado quedarse a ayudar a Chizuru no cambiaba nada, no era el rubio por el que su amigo tenía sentimientos.

Ni él.

Abrió los ojos, dejando que Shun y su hermano se adelantasen.

—Mierda.

Tampoco era él de quien Kaname se había enamorado y eso le dolía más de lo que había pensado.

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[tbc...?]


N/A: Adoro a Kaname. Perdón Yuuki (o.o).